Sergio Mileo es uno de aquellos personajes incansables que no cesan promover no sólo su arte sino el de sus colegas y amigos. Esta vez propuso un espectáculo que combinaba una versión reducida de su Ensamble Mar del Plata Percusión con varios músicos invitados y tres compañías de danza latina. La lista era la siguiente:
Sergio Mileo: Congas, Bongó, Timbaletas, Bombo, Cajón, Shekere y percusión adicional.
Invitados del Ensamble MdP Percusión: Pablo Arbeo, Laura Cartasegna, Marcelo Teixidó y Diego Zoratti.
Músicos invitados:
Esteban Garvie: Trompeta y Flugelhorn
Ulises Zamudio: Bandoneón
Sebastián Del Hoyo: guitarra
Alejandro Herrera: Bajo
Marcela Martinez: Piano
Martín Ialonardi y Leandro Montesino: Didgeridoo
Cantante invitada: Luciana Teixidó
Bailarines invitados:
Mariana Banga, Gerardo Jacquet y compañía de Salsa La demás Gente.
Todo esto comprimido en la pequeña sala de la Fac. de Derecho, con sus mínimas bambalinas y sin camarines. Así que fue un hervidero de bailarinas que se cambiaban entre los técnicos y los músicos que iban y venían al ritmo de los 15 números musicales y de danza. Sergio intentaba cubrir en un solo cuerpo los roles de solista, director de escena, y presentador. Obviamente pasó de todo, desde el teclado que se plantó cuando la marea humana pateaba los cables, hasta el anuncio de un grupo de danza que no apareció en escena cuando dispararon la pista, dejando al pobre Mileo batiendo solitario sus tumbadoras.
Mi participación se limitó a un grupo instrumental que acompañó a la novel y talentosa cantante
Luciana Teixedó. Logré un 40 % de aciertos en la procesión interminable de acordes que componen el tema de Djavan "Flor de Lis". El día anterior los había descifrado de oído Alejandro Herrera, en otra demostración de su oreja desmesurada. También hizo su parte Ulises Zamudio que participó con su habitual aplomo en una situación por demás desconcertante, y Sebastián Del Hoyo, con quien no he tocado desde que compartíamos un grupo en algún momento de los años 90. Todos músicos que demostraron su profesionalidad a la hora de tener que enfrentar al público prácticamente sin ensayo. Es una clasificación en la que me debo excluir, pero en la que sí se puede situar a la joven Luciana, que logró cantar su repertorio sin mayores sobresaltos, y pese al trompetista.
lunes, agosto 04, 2008
miércoles, junio 18, 2008
Bloomsday 2008
Este año se volvió a convocar a los celebrantes de Bloomsday, luego del receso del año pasado.
¿Qué música acompañó esta nueva edición?
Lagan Trio Edith Gorini - Arpa / Nili Grieco - Flauta, Tin Whistle / Sophie Lüssi - Violín - Varios temas de su último CD Transparente
Serie D, Eb,C,B Notas utilizadas por Dimitri Shostakovich como base de varias obras de cámara.
Musica Ricercata II, Mesto, Rigido e Ceremoniale - De Georgy Ligeti- Ambas obras interpretado por un virtuoso asistente a la reunión en tecladito Yamaha.
Starry Night- Improvisación por el trompetista libanés Mazen Kerbaj. Grabado en el balcón de su casa la noche del 15 al 16 de Julio del 2006, con el acompañamiento de la Fuerza Arerea Israelí.
¿Qué música acompañó esta nueva edición?
Lagan Trio Edith Gorini - Arpa / Nili Grieco - Flauta, Tin Whistle / Sophie Lüssi - Violín - Varios temas de su último CD Transparente
Serie D, Eb,C,B Notas utilizadas por Dimitri Shostakovich como base de varias obras de cámara.
Musica Ricercata II, Mesto, Rigido e Ceremoniale - De Georgy Ligeti- Ambas obras interpretado por un virtuoso asistente a la reunión en tecladito Yamaha.
Starry Night- Improvisación por el trompetista libanés Mazen Kerbaj. Grabado en el balcón de su casa la noche del 15 al 16 de Julio del 2006, con el acompañamiento de la Fuerza Arerea Israelí.
viernes, mayo 30, 2008
Felix Barone Quartet- Dickens 28-05-08
Felix Barone es uno de esos soldados que admiro por su perseverancia para seguir adelante con sus proyectos, en particular los vinculados al jazz. Su nombre es icónico para muchos marplateses, porque muchos recordamos el programa "Nocturno en Mar del Plata" que emitía su padre por una de las dos únicas radios am que existían hace cuarenta años. Recuerdo como me iba a la cama con mi pequeño radio portátil para escuchar una selección de buena música instrumental, y en la que siempre se intercalaba subrepticiamente algo de jazz. Fué ahí que escuché por primera vez a Erroll Garner, por mencionar sólo a una de las experiencias que estimularon mi oído adolescente.
Félix tuvo la osadía de producir bajo el mismo nombre un ciclo de jazz en la televisión local, y admás la de invitarme a tocar ahí. Reincidió nuevamente, esta vez convidándome a tocar unos temas con su Quartet.Desde hace un tiempo se viene estableciendo con su sólido conocimiento del idioma de los standards, y ha formado su conjunto con jóvenes promesas locales como lo son el guitarrista Abel San Martín, el bajista Daniel Muchnick y el baterista Ezequiel Morales. La característica más sobresaliente del grupo es el excelente criterio sonoro del grupo: tocan suavemente, a un nivel que no agrede los tímpanos del público como lo hacemos casi todos los demás. Por lo tanto es un placer tocar un instrumento de viento con ellos. Creo que nunca me sucedió antes en Dickens que debiera controlar mi propio volúmen "al aire" para no desentonar.
Félix tuvo la gentileza de acceder a mi pedido de tocar la balada "I've grown accustomed to your face", que me viene persiguiendo desde que escuché lrecientemente a hermosa versión de Warren Vaché.
Félix tuvo la osadía de producir bajo el mismo nombre un ciclo de jazz en la televisión local, y admás la de invitarme a tocar ahí. Reincidió nuevamente, esta vez convidándome a tocar unos temas con su Quartet.Desde hace un tiempo se viene estableciendo con su sólido conocimiento del idioma de los standards, y ha formado su conjunto con jóvenes promesas locales como lo son el guitarrista Abel San Martín, el bajista Daniel Muchnick y el baterista Ezequiel Morales. La característica más sobresaliente del grupo es el excelente criterio sonoro del grupo: tocan suavemente, a un nivel que no agrede los tímpanos del público como lo hacemos casi todos los demás. Por lo tanto es un placer tocar un instrumento de viento con ellos. Creo que nunca me sucedió antes en Dickens que debiera controlar mi propio volúmen "al aire" para no desentonar.
Félix tuvo la gentileza de acceder a mi pedido de tocar la balada "I've grown accustomed to your face", que me viene persiguiendo desde que escuché lrecientemente a hermosa versión de Warren Vaché.
miércoles, mayo 14, 2008
Murió Don Adolfo. ¡Viva Don Adolfo!
Hace ya muchos años que Adolfo Ábalos fuera residente de Mar del Plata. Siempre fue una curiosidad que quisiera transladarse junto a su familia a un lugar periférico, siendo que sus intereses artísticos había que administrarlos en el maldito Gran Puerto. Hasta hace unos años era usual cruzarse con él, paseándose con su Nancy Gordillo. En muchas oportunidades, se lo veía sentado frente a algún escenario escuchando indulgentemente, mientras los jazzeros del pueblo desgranábamos nuestros intentos, plagados por nuestro bien intencionado amateurismo. Cada vez que lo veía intentaba acercarme y expresarle mi reconocimiento por una deuda cultural que creo que este país todavía no ha advertido. Me escuchaba, pero descartaba mi intento cortésmente, con el gesto casi frío de algún descendente de la nobleza rusa.
Es que mi deuda también es personal. Intentaba contarle que mi madre, formada en las escuelas de danza de Londres y Suiza, incorporaba la música de los Ábalos en las clases particulares que daba en su casa. Sucedía en Ranelagh, énclave de extranjeros en el sur bonoarense. Pero la inglesa, contrariando los reflejos gorilas de su entorno, no trepidaba en contar con la famosa edición de las 30 Danzas Argentinas que formaba parte de el material didáctico de la escuela argentina. En ella también alguna maestra me habría enseñado a bailar una chacarera. Y luego, a los 9 o 10 años, tuve el impacto de ver a los Ábalos desplegar su show al aire libre de una despoblada Santa Clara del Mar. Me parece que los árboles que sombreaban el patio de la Confitería del Viejo Contrabandista superaban en número al público asistente. Pero los rostros y los gestos de Machingo, Vitillo y Adolfo nunca se me borraron de la mente. Recuerdo esos zapateos, esas interjecciones, y esas chanzas familiares, que adornaban la inclusión en los números de sus hijos. Ahí seguramente habría visto a las Nancy y a Marina aún más jóvenes que yo, bailando y tocando bombo, quenas y sikus. ¿Por que será que no me acuerdo de los varoncitos? Será que mi incipiente erotismo se estaría conformando, acompañado del canto despojado, simple pero fundamental de esta familia santiagueña.
Muchos años después escuché en los relatos con que acompañaba sus espectáculos, que Adolfo conformaba con el Mono Villegas, y Horacio Salgán la cofradía de los FIJOS. Una troika poderosa que se enbanderaba con las insignias del Folklore, la Improvisación (¿o era la Imaginación?), el Jazz, la Objetividad, y el Surrealismo.
¿Quien puede dar cuenta de todas las marcas que nos determinan? - Al menos tengo la dicha de saber de los que les debo a los Hermanos Ábalos.
Es que mi deuda también es personal. Intentaba contarle que mi madre, formada en las escuelas de danza de Londres y Suiza, incorporaba la música de los Ábalos en las clases particulares que daba en su casa. Sucedía en Ranelagh, énclave de extranjeros en el sur bonoarense. Pero la inglesa, contrariando los reflejos gorilas de su entorno, no trepidaba en contar con la famosa edición de las 30 Danzas Argentinas que formaba parte de el material didáctico de la escuela argentina. En ella también alguna maestra me habría enseñado a bailar una chacarera. Y luego, a los 9 o 10 años, tuve el impacto de ver a los Ábalos desplegar su show al aire libre de una despoblada Santa Clara del Mar. Me parece que los árboles que sombreaban el patio de la Confitería del Viejo Contrabandista superaban en número al público asistente. Pero los rostros y los gestos de Machingo, Vitillo y Adolfo nunca se me borraron de la mente. Recuerdo esos zapateos, esas interjecciones, y esas chanzas familiares, que adornaban la inclusión en los números de sus hijos. Ahí seguramente habría visto a las Nancy y a Marina aún más jóvenes que yo, bailando y tocando bombo, quenas y sikus. ¿Por que será que no me acuerdo de los varoncitos? Será que mi incipiente erotismo se estaría conformando, acompañado del canto despojado, simple pero fundamental de esta familia santiagueña.
Muchos años después escuché en los relatos con que acompañaba sus espectáculos, que Adolfo conformaba con el Mono Villegas, y Horacio Salgán la cofradía de los FIJOS. Una troika poderosa que se enbanderaba con las insignias del Folklore, la Improvisación (¿o era la Imaginación?), el Jazz, la Objetividad, y el Surrealismo.
¿Quien puede dar cuenta de todas las marcas que nos determinan? - Al menos tengo la dicha de saber de los que les debo a los Hermanos Ábalos.
jueves, mayo 08, 2008
Ya fue el Festiferio....
Ya pasaron varios días desde que se realizó el Festival de Jazz en Abril. Remito a la página de Ferio para ver los detalles. Participé en todo lo que pude, que no fue mucho, dado que estoy en medio de una racha estacional de mucho trabajo. De todos modos tengo que destacar la impresión que me causó Warren Vaché, un cornetista que yo tenía clasificado junto con Ruby Braff como un jazzero solvente pero del montón. Verlo en acción fue una lección de sobriedad y musicalidad. Tocó sentado, con el gesto de un músico clásico, y desgranó junto a sus dos acompañantes americanos una serie de standards conocidos pero tratados de un modo que les brindó renovado interés.
En cuanto a nuestras actuaciones puedo decir que Leo Caldera se dió el gusto de presentar la Big Band del Mar del Plata Jazz Club, en el escenario mayor del Teatro Auditorium. Con el apoyo de buen sonido y la concentración de todos sus músicos la banda logró mostrarse en su mejor nivel.
Jazz Attack tuvo dos ocasiones para presentarse. La primera fue el viernes 11 en la trasnoche de Orion. Ahí la banda sonó como el ORTO, principalmente por la actuación del trompetista, que al advertir la mirada inexpresiva de Warren Vaché, (sentado en primera fila) sintió una parálisis motora que empeoraba con cada tema nuevo. Hubo revancha al día siguiente en La Bodega del Auditorium. Allí, con una sala semi-vacía, la banda se soltó y logró generar el tipo de energía que requiere un repertorio bopero.
En cuanto a nuestras actuaciones puedo decir que Leo Caldera se dió el gusto de presentar la Big Band del Mar del Plata Jazz Club, en el escenario mayor del Teatro Auditorium. Con el apoyo de buen sonido y la concentración de todos sus músicos la banda logró mostrarse en su mejor nivel.
Jazz Attack tuvo dos ocasiones para presentarse. La primera fue el viernes 11 en la trasnoche de Orion. Ahí la banda sonó como el ORTO, principalmente por la actuación del trompetista, que al advertir la mirada inexpresiva de Warren Vaché, (sentado en primera fila) sintió una parálisis motora que empeoraba con cada tema nuevo. Hubo revancha al día siguiente en La Bodega del Auditorium. Allí, con una sala semi-vacía, la banda se soltó y logró generar el tipo de energía que requiere un repertorio bopero.
domingo, abril 06, 2008
Colectivo, subte y tren a Liniers.....
Siempre ha sido igual. Siempre yendo. Buscando lejos, empujado por una obstinación que preocupaba a mis padres. Recuerdo el tren a Constitución y el subte hasta Moreno, y caminando varias cuadras simplemente para ver los instrumentos en la vidriera de Radaelli. Y luego el día mágico en que transpuse la puerta de lo que era el negocio más importante de fabricación y venta de instrumentos para encargar el mío. El Sr. Radaelli era un señor delgado que parecía adusto, pero nunca voy a olvidar su gesto amable y hasta dulce al atender a un adolescente cegado por la ilusión. Sucesivos viajes con un recorrido similar, simplemente para visitar como observador los ensayos en las obscuras celdas del sótano del bar de Avenida de Mayo y Saenz Peña. Llevaba mi instrumento, con la esperanza que me dejaran tocar algo en algún interludio. Al finalizar acompañaba a los músicos al obligado cafecito. Recuerdo mi pánico, el día que volví caminando a la estación de subte en estado de ensoñación, para darme cuenta súbitamente que había olvidado mi instrumento en una silla del bar. Fueron 8 cuadras o más que recorrí a la carrera, para ser recibido por una sonrisa irónica del mozo. Apenas amagó a hacerme sufrir antes de entregármela.
Luego más largos viajes en tren, que enlazaban el ferrocarril Roca con el Mitre para llegar a Florida, donde ensayaban los dioses encarnados Borsalino, Betinotti, Canci, Lottemberg, Meilij,
Tamburri...(todos fallecidos, salvo quizás Gustavo Meilij, aunque nunca más se lo vió con su clarinete). Luego el largo viaje de vuelta, hasta llegar a mi lejano Bernal...cuando el sábado ya se clausuraba. Más trayectos hasta el centro porteño cuando al fin integré una banda, (la última estribación de la Guardia Vieja JB)..
Radicado en Mar del Plata, la música dejó de asociarse al trajinar distante, salvo al momento de participar en los codiciados festivales del interior, translados epopéyicos que hoy juzgo como vanos.
Reviví esa sensación el pasado fin de semana, viajando a Buenos Aires y luego en subte y en el tren de la línea Sarmiento con el sólo propósito de ensayar con los amigos de Jazz Attack en el barrio de Liniers. Dos horas de música, en el marco de exactamente 20 horas de viaje.
No sé si calificar mi esfuerzo como una estupidez, o agradecer el impulso que me lleva a buscar en la lejanía la misma pasión de mi juventud....
Luego más largos viajes en tren, que enlazaban el ferrocarril Roca con el Mitre para llegar a Florida, donde ensayaban los dioses encarnados Borsalino, Betinotti, Canci, Lottemberg, Meilij,
Tamburri...(todos fallecidos, salvo quizás Gustavo Meilij, aunque nunca más se lo vió con su clarinete). Luego el largo viaje de vuelta, hasta llegar a mi lejano Bernal...cuando el sábado ya se clausuraba. Más trayectos hasta el centro porteño cuando al fin integré una banda, (la última estribación de la Guardia Vieja JB)..
Radicado en Mar del Plata, la música dejó de asociarse al trajinar distante, salvo al momento de participar en los codiciados festivales del interior, translados epopéyicos que hoy juzgo como vanos.
Reviví esa sensación el pasado fin de semana, viajando a Buenos Aires y luego en subte y en el tren de la línea Sarmiento con el sólo propósito de ensayar con los amigos de Jazz Attack en el barrio de Liniers. Dos horas de música, en el marco de exactamente 20 horas de viaje.
No sé si calificar mi esfuerzo como una estupidez, o agradecer el impulso que me lleva a buscar en la lejanía la misma pasión de mi juventud....
lunes, marzo 31, 2008
Jazz en (P) Ascuas
Marzo se agota al tiempo que se aceleran los preparativos para el festival Jazz en Abril 2008.
Ferio Espinosa se muerde las uñas mientras espera la luz verde de los sponsors convocados para auspiciar lo que debería ser el mejor festival desde su creación. Pero en un gesto que parece un sello de todos los festivales hasta la fecha, las confirmaciones penden de un hilo, y a medida que pasan los días crecen los temores de la caída de auspiciantes claves.
Mientras tanto hubo jazz pascual:
Viernes 21: Big Band del Jazz Club MdP. Volví a sumarme a la banda para esta fecha en la confitería Orion, pese al anuncio de mi retiro. Ocurre que Leo Caldera también avisó que deja nuestras costas dentro de poco, y me pareció bueno honrar su esfuerzo en lo que serán las últimas presentaciones bajo su dirección. Asistiré a los ensayos a los que pueda concurrir hasta la presentación de la banda en el Festival.
Sábado 23: La cambiale di matrimonio. Hubo una segunda presentación de la ópera de Rossini. Pablo Gonzalez Aguilar me avisó con tiempo acerca de esta función, pero en ese momento creí entender que se realizaría en la sala de la Facultad de Derecho. Ni se me cruzó que volverían a arriesgarse con el díscolo clima marplatense otoñal con otra función al aire libre.
Cuando llegué con tiempo al lugar donde creía que se haría la función, me dí cuenta de que algo andaba mal, porque no veía público ni artistas. Entré en pánico pensando que la función habría sido el día anterior, pero cuando logré comunicarme vía celular con Pablo, me avisó que me estaban esperando para comenzar en Villa Victoria. Llegué justo sobre la hora de inicio sin chocar, y logré hacer mi llamada de inicio, pero con los pifies propios de un desorientado en estado de agitación.
Ferio Espinosa se muerde las uñas mientras espera la luz verde de los sponsors convocados para auspiciar lo que debería ser el mejor festival desde su creación. Pero en un gesto que parece un sello de todos los festivales hasta la fecha, las confirmaciones penden de un hilo, y a medida que pasan los días crecen los temores de la caída de auspiciantes claves.
Mientras tanto hubo jazz pascual:
Viernes 21: Big Band del Jazz Club MdP. Volví a sumarme a la banda para esta fecha en la confitería Orion, pese al anuncio de mi retiro. Ocurre que Leo Caldera también avisó que deja nuestras costas dentro de poco, y me pareció bueno honrar su esfuerzo en lo que serán las últimas presentaciones bajo su dirección. Asistiré a los ensayos a los que pueda concurrir hasta la presentación de la banda en el Festival.
Sábado 23: La cambiale di matrimonio. Hubo una segunda presentación de la ópera de Rossini. Pablo Gonzalez Aguilar me avisó con tiempo acerca de esta función, pero en ese momento creí entender que se realizaría en la sala de la Facultad de Derecho. Ni se me cruzó que volverían a arriesgarse con el díscolo clima marplatense otoñal con otra función al aire libre.
Cuando llegué con tiempo al lugar donde creía que se haría la función, me dí cuenta de que algo andaba mal, porque no veía público ni artistas. Entré en pánico pensando que la función habría sido el día anterior, pero cuando logré comunicarme vía celular con Pablo, me avisó que me estaban esperando para comenzar en Villa Victoria. Llegué justo sobre la hora de inicio sin chocar, y logré hacer mi llamada de inicio, pero con los pifies propios de un desorientado en estado de agitación.
miércoles, marzo 05, 2008
Pájaro de Fuego
Igor Stravinky compuso esta joya cuando recién amanecía su carrera de compositor. Nuestro colaborador Valentin Garvie fue convocado por la Hallé Orchestra de Manchester a tocar primera trompeta en una obra que convoca muy espaciadamente al solista, pero para intervenciones endemoniadamente repentinas y crocantes.
http://www.bbc.co.uk/radio/aod/mainframe.shtml?http://www.bbc.co.uk/radio/aod/radio3.shtmlNota: para escuchar este concierto este link los dirige a una página de la BBC que estará vigente unos 7 días. El "stream" de la BBC se escucha descargando el Real Player, que se puede realizar siguiendo las instrucciones. El concierto consta de dos obras, la primera es la "Gran Partita" de Mozart, y en segundo lugar se podrá escuchar el Pájaro de Fuego, que es donde interviene Valentín. El "radio player" de la BBC cuenta con unos botones por los que se puede avanzar los 40' que dura la pieza de Mozart.
lunes, febrero 25, 2008
Tres días de trompetista multipropósito
Tres días seguidos de gigs como invitado:
Jueves 21/02/08
Sossquadro. Toqué por primera vez en el local del Teatro Auditorium ubicado en el complejo gastronómico del puerto. Fue una nueva invitación de Ulises Zamudio, quien junto a Mirta Perez LLana y otros desarrollan un repertorio de géneros variados.
Viernes 22/ o2/08
Sergio Mileo y en Ensamble de Percusión Mar del Plata.
Sergio me convocó nuevamente a participar de su show percusivo en la Facultad de Derecho. Esta vez me encontré tocando zamba y chacarera criolla acompañado de un bombo leguero y dos didjeridoo. Una combinación extraña pero interesante. Tendré ganas de experimentar más con ese acompañamiento.
Sábado 23/02/08
La Cambiale di Matrimonio.
Ésta si que fue una invitación inusual. "La Cambiale" no es el nombre de un grupo de rock, sino de una de las primeras óperas de G. Rossini. El regisuer Pablo Gonzalez Aguilar me convocó para que tocara un "curtain call". Consistió en repetir tres veces unas cuatro notas extraídas de la obertura, para anunciar el comienzo del primer y segundo acto. Ante un numeroso público que concurrió a los jardines de la Villa Victoria sentí la presión que deben sufrir los músicos clásicos, que a veces apenas tocan unas notas aisladas, pero que quedan totalmente expuestos ante un error.
Jueves 21/02/08
Sossquadro. Toqué por primera vez en el local del Teatro Auditorium ubicado en el complejo gastronómico del puerto. Fue una nueva invitación de Ulises Zamudio, quien junto a Mirta Perez LLana y otros desarrollan un repertorio de géneros variados.
Viernes 22/ o2/08
Sergio Mileo y en Ensamble de Percusión Mar del Plata.
Sergio me convocó nuevamente a participar de su show percusivo en la Facultad de Derecho. Esta vez me encontré tocando zamba y chacarera criolla acompañado de un bombo leguero y dos didjeridoo. Una combinación extraña pero interesante. Tendré ganas de experimentar más con ese acompañamiento.
Sábado 23/02/08
La Cambiale di Matrimonio.
Ésta si que fue una invitación inusual. "La Cambiale" no es el nombre de un grupo de rock, sino de una de las primeras óperas de G. Rossini. El regisuer Pablo Gonzalez Aguilar me convocó para que tocara un "curtain call". Consistió en repetir tres veces unas cuatro notas extraídas de la obertura, para anunciar el comienzo del primer y segundo acto. Ante un numeroso público que concurrió a los jardines de la Villa Victoria sentí la presión que deben sufrir los músicos clásicos, que a veces apenas tocan unas notas aisladas, pero que quedan totalmente expuestos ante un error.
jueves, febrero 14, 2008
Puesta al día.
Ha habido una racha de gigs estos días. Si sigo dejando pasar los días se me irán acumulando demasiados, así que haré un listado resumido.
7 y 10 de Febrero. Big Band del Jazz Club MdP.
Primero en Villa Victoria y en la Plaza del Agua después, hubo dos tocadas de este grupo que congrega Leo Caldera. Las fechas coincidían con compromisos de la Banda Municipal, de modo que hubo que convocar como refuerzo y cambio a Juan Ignacio Caíno (alt.sx) que por suerte andaba por aquí, y a Valentin Garvie, condenado nuevamente a agarrar el trombón.
Con pena tuve que anunciarle a Leo la conclusión de mi ciclo en la banda, ya que no puedo sostener el ritmo semanal de ensayos que demanda. Seguiré hasta que se me reemplaze, cosa que no creo que tarde mucho.
8 de Febrero. Creer o Reventar.
Nuevamente concurrimos a la muestra para tocar en vivo. En lo que ya me parece casi un milagro pudimos contar otra vez con Valentin. Los vaivenes del Bar Miles, donde él iba a tocar junto a Julián Maliandi y Martín De Lassaletta, determinaron que sumaran su presentación a la de nuestra música original. De modo que hubo doble concierto ese día. Había llovido torrencialmente, pero igualmente se congregó un público joven e interesado en un repertorio de jazz muy contemporáneo.
Julián salió el lunes 11 rumbo a Boston para una nueva audición en la New England School of Music. Le deseamos toda la suerte del mundo.
12 de Febrero. Carpe Diem
Me enteré esa misma noche que era la última presentación de Carpe Diem, en su actual formato al menos, ya que entiendo que se van a reducir a un quinteto. De modo que me sumé a la celebración de despedida tocando los dos temas que ya había tocado con ellos en ocasiones anteriores. También me encontré con que Andrés Páez se había infiltrado en el grupo, posando de percusionista. ¡Que país generoso!
14 de Febrero. JRT & Dixie Jazz and Blues.
O sea hoy. No tendré otro remedio que volver a encontrarme con Andrés Páez, (banjo), y junto a Ferio Espinosa desgranaremos los viejos temas de Morton que todavía podemos tocar en piloto automático. (Apenas si ensayamos hace una semana, luego de no reunirnos en meses).
Esperemos que luego Laci Trakal y sus músicos salven la noche.
7 y 10 de Febrero. Big Band del Jazz Club MdP.
Primero en Villa Victoria y en la Plaza del Agua después, hubo dos tocadas de este grupo que congrega Leo Caldera. Las fechas coincidían con compromisos de la Banda Municipal, de modo que hubo que convocar como refuerzo y cambio a Juan Ignacio Caíno (alt.sx) que por suerte andaba por aquí, y a Valentin Garvie, condenado nuevamente a agarrar el trombón.
Con pena tuve que anunciarle a Leo la conclusión de mi ciclo en la banda, ya que no puedo sostener el ritmo semanal de ensayos que demanda. Seguiré hasta que se me reemplaze, cosa que no creo que tarde mucho.
8 de Febrero. Creer o Reventar.
Nuevamente concurrimos a la muestra para tocar en vivo. En lo que ya me parece casi un milagro pudimos contar otra vez con Valentin. Los vaivenes del Bar Miles, donde él iba a tocar junto a Julián Maliandi y Martín De Lassaletta, determinaron que sumaran su presentación a la de nuestra música original. De modo que hubo doble concierto ese día. Había llovido torrencialmente, pero igualmente se congregó un público joven e interesado en un repertorio de jazz muy contemporáneo.
Julián salió el lunes 11 rumbo a Boston para una nueva audición en la New England School of Music. Le deseamos toda la suerte del mundo.
12 de Febrero. Carpe Diem
Me enteré esa misma noche que era la última presentación de Carpe Diem, en su actual formato al menos, ya que entiendo que se van a reducir a un quinteto. De modo que me sumé a la celebración de despedida tocando los dos temas que ya había tocado con ellos en ocasiones anteriores. También me encontré con que Andrés Páez se había infiltrado en el grupo, posando de percusionista. ¡Que país generoso!
14 de Febrero. JRT & Dixie Jazz and Blues.
O sea hoy. No tendré otro remedio que volver a encontrarme con Andrés Páez, (banjo), y junto a Ferio Espinosa desgranaremos los viejos temas de Morton que todavía podemos tocar en piloto automático. (Apenas si ensayamos hace una semana, luego de no reunirnos en meses).
Esperemos que luego Laci Trakal y sus músicos salven la noche.
martes, enero 29, 2008
26-01-08 Invitados en Creer o Reventar
En lo que ha sido nuestra tercera tocada en la muestra contamos con la presencia de Pablo Ledesma (Sx.sopr. y alt.) Pablo aceptó muy generosamente una invitación que le hice cuando lo fuí a escuchar con su trío unos días antes. Nos reunimos con él una hora antes de comenzar el set, y creo que en menos de diez minutos ya habíamos pasado el material y acordado su modo de intervención. Es realmente un músico que tiene todas las habilidades de un profesional sesionista, agregados a su conocida capacidad de improvisador. En sus propias palabras, es un militante de un modo creativo de tocar jazz, que podría llamarse libre, o Nu-Jazz o Avant-Garde. Pero independientemente de la etiqueta que se quiera adoptar, su aproximación es la de usar todos los recursos posibles en técnica improvisatoria, además de las técnicas extendidas de su instrumento. En un pasaje de su intervención continuó imporvisando en solo set sobre un tema que acababa de tocar por primera vez, usando multifonics. Fue una demostración de el modo en que se puede ser libre, sin dejar de remitir a una estructura.
También contamos inesperadamente con la presencia nuevamente de Valentin Garvie, que a falta de sus propios instrumentos que quedaron en Buenos Aires, usó los míos, además del mencionado trombón que con un poco más de práctica, volvió a soplar como en los viejos tiempos.
Para mí, fue todo un acontecimiento, de los que raramente se producen. Sentí mucha necesidad de celebrar luego, así que terminamos la jornada descorchando una damajuana en casa.
También contamos inesperadamente con la presencia nuevamente de Valentin Garvie, que a falta de sus propios instrumentos que quedaron en Buenos Aires, usó los míos, además del mencionado trombón que con un poco más de práctica, volvió a soplar como en los viejos tiempos.
Para mí, fue todo un acontecimiento, de los que raramente se producen. Sentí mucha necesidad de celebrar luego, así que terminamos la jornada descorchando una damajuana en casa.
martes, enero 22, 2008
Creer o Reventar en You Tube
Bueno, sigue la moda de aparecer en You-Tube. Esta vez tenemos un pequeño registro de la segunda tocada en Creer o Reventar, cuando se agregó Valentin Garvie como invitado. Comienza con una corta sección que toco sin boquilla, contra el loop que entrega desde la consola Nahuel Dalgaard. De pronto se oyen voces de mujeres africanas de duelo, un clip de sonido que Nahuel inserta. Luego arrancamos con "Estamos en el horno", con Valentín luchando con el trombón con el que solía acompañarme. Finalmente se lo ve tomar un coro con el flugel, donde obviamiente está más a gusto.
http://www.youtube.com/watch?v=aSu0Xc2okiI
http://www.youtube.com/watch?v=aSu0Xc2okiI
miércoles, enero 16, 2008
Valentín con Creer o Reventar
El martes 15 hicimos una segunda tocada de "Creer o Reventar" en la sede de la muestra. Quizás no era el mejor día ni hora, pero yo quería aprovechar la presencia de Valentin Garvie, que está en Mar del Plata para su visita anual, cuando huye del frío en Frankfort. El pobre Valentín volvió a soplar el trombón con el que nos acompañaba en los días de Viva Buddy Bolden, y que no toca nunca salvo para sumarse a nuestros proyectos cuando anda por acá. Pero también participó con su trompeta y flugelhorn, donde puede mostrar su verdadera capacidad. En estos años ha crecido en contundencia técnica, y además ha tenido oportunidad de hacer más gigs de jazz, por lo que su vocabulario jazzero se ha afirmado. Inicialmente los demás estábamos un tanto inhibidos por su presencia, pero a poco de largar se estableció esa extraña confianza que siempre hemos tenido haciendo música, que creo que se extendió al grupo. La "obra" tiene la virtud de cambiar cada vez que la tocamos, y por su estructura da lugar a que haya novedades cada vez. Todavía queda mucho margen para introducir modificaciones en la forma, y se suma la característica de la improvisación del jazz en la posibilidad de inventar espontáneamente versiones diferentes. Probablemente la inclusión de invitados potencie esa posibilidad.
martes, enero 08, 2008
Creer o Reventar 5 de Enero del 2008
Tal es el título de la muestra que montaron los plásticos Cristian Dalgaard y Fernando Rodriguez. Con el subtítulo de "Desde la duda militante hasta los bordes de la fe" exhiben una extensa colección de pinturas y objetos, acompañados de una enorme "máquina en desuso para la producción intesiva de fe". Una de las características innovadoras de la muestra es que es acompañada de un entorno musical que funciona como una banda de sonido permanente, y tuve el honor de que estos artistas me pidieran que la compusiera. Como creo haber comentado en alguna entrada anterior, consiste en un grupo de cinco temas enlazados con un "loop" que, al mismo modo que la Suite Mortoniana, dota al conjunto de una estructura de suite.
Es que realmente tuvieron que tener fe en que yo pudiera responder al desafío de esa invitación, y al mismo tiempo ¡yo tuve que tener coraje de suponer que la podía escribir!
La inauguración de la muestra tuvo lugar el viernes pasado (05/01/08), ante un público numeroso, y para la ocasión presentamos la música en vivo, junto a Julián Maliandi (gtr), Martin De Lassaletta (bass) y Nahuel Dalgaard (arte sonoro y sonido). Ya mencioné la epopeyica tarea de Nahuel a la hora de hacer la grabación y la edición del CD que acompaña el catálogo de la muestra. En la actuación en vivo, se puso al comando de una computadora, y aparte de operar la bandeja de sonido, nos entregaba los loops sobre los que improvisábamos, más una serie de clips de sonido con los que interactuábamos espontáneamente.
Tengo que admitir que pocas veces sentí tanta satisfacción en una presentación. Martín es un ejecutante creativo y desfachatado, que empleó todo tipo de adminículos para producir efectos sonoros insospechados. Por otra parta admiro muchísimo a Julián, cuya sobria compostura al interpretar contrasta con la riqueza de recursos que despliega. Creo que son los dos músicos jóvenes más talentosos con los que cuenta Mar del Plata, y pienso que junto a estos tres brillantes jóvenes contribuyeron a lo que fue un estreno estilístico en nuestro medio.
miércoles, diciembre 12, 2007
Jazz Attack en You Tube
Daría la sensación de que algún turista anduvo dando vueltas por el subterráneo de Buenos Aires, el día que tocamos en el ciclo de Metrovías y subió un video corto de "a band playing bebop in the Buenos Aires subway". Ahí va el link: http://es.youtube.com/watch?v=EglgSN1xz_A
Para mi sorpresa también aparecieron una serie de videos que subió Eleonora, una amiga del grupo, creo que estudiante de saxo, reproduciendo algunos temas de nuestra última presentación de El Dorado. Me da un poco de verguenza ver un trompetista canoso y gordito zangoloteándose al ritmo del fox-trot....se lo puede ver en http://es.youtube.com/watch?v=KP4x7LOO-y8&feature=related
Para mi sorpresa también aparecieron una serie de videos que subió Eleonora, una amiga del grupo, creo que estudiante de saxo, reproduciendo algunos temas de nuestra última presentación de El Dorado. Me da un poco de verguenza ver un trompetista canoso y gordito zangoloteándose al ritmo del fox-trot....se lo puede ver en http://es.youtube.com/watch?v=KP4x7LOO-y8&feature=related
martes, diciembre 04, 2007
El invitado
Aquí está el invitado especial Jorge Retamoza en momentos en que nos apabullaba con uno de sus solos en el gig de Jazz Attack. (ver entrada anterior)
Poniéndose al día
Han sido tiempos agitados, y he dejado algo abandonado este blog. En realidad mi objetivo es ir registrando las tocadas en las que participo, así, cuando mi memoria se haya deteriorado totalmente, puedo convencerme de haber tocado la trompeta algún día. Así que debería consignar lo siguiente:
16 de Noviembre
Big Band del Jazz Club MdP, con Américo Bellotto músico invitado. (Confitería Orion)
Fué la segunda presentación de la banda que convoca Leo Caldera, y esta vez no actuó con banda soporte, ya que su repertorio creció lo suficiente. El agregado de Américo Bellotto lo dotó de un solista internacional. Fue una extraña sensación integrar una sección de brass junto a uno de los músicos argentinos que participó en las principales bandas grandes del mundo, como los de Basie, la de Thad Jones-Mel Lewis, Maynard Ferguson ..........y muchísimos otros de primera línea.
23 de Noviembre
Soqquadro. (En la Bodega del Teatro Auditorium)
Este extraño nombre, que en cierto dialecto italiano quiere decir algo así como "fuera de escuadra" es un proyecto musical que lideran el multiinstrumentista, director de coros y arreglador Ulises Zamudio, la cantante Mirta Perez LLana . Juntos diseñaron un programa que reune temas de jazz, de folklore, de tango y de música brasilera. Para enfocar cada uno de estos aspectos diversos invitaron a a varios músicos invitados, además del joven guitarrista Nicolás Ruiz (hijo de Mirta) que los acompaña regularmente. Así se agregaron el guitarrista Abel San Martin, la violinista Lucía Costa y el versátil y experimentado baterista Fernando Romairone. Mi aporte consistió en dotar el toque trompetistico a los temas de jazz. Ulises es un músico fantástico, que no deja de sorprenderme tanto como arreglador, como bajista y bandoneonísta. Logró hilvanar con una tranquilidad pasmosa todos estos elementos dispersos, prácticamente sin ensayo, en un show coherente y entretenido.
1 de Diciembre
Jazz Attack (en el Centro Cultural El Dorado - Coghlan BsAs)
Culminando el año de actividades de Jazz Attack, nos presentamos nuevamente en El Dorado, esta vez con el aporte como invitado de Jorge Retamoza en saxo tenor. Yo lo vengo siguiendo a Retamoza desde que lo escuché a mediados de los 90 con su cuarteto de tango nuevo en un festival de Zárate-Campana. Luego tuve la suerte de estar presente en el estreno de su obra sinfónica para bandoneón y orquesta. No me imaginaba que este músico de inclinación detallista y casi preciosista en el terreno de la fusión con el tango, abordara los standards con tanta furia y despliege de pasajes abigarrados á la Coltrane. Fue una buena noche para el quinteto, yo había podido descansar bien durante el día en Buenos Aires, y soporté mucho mejor el gig que la última oportunidad en Avellaneda.
16 de Noviembre
Big Band del Jazz Club MdP, con Américo Bellotto músico invitado. (Confitería Orion)
Fué la segunda presentación de la banda que convoca Leo Caldera, y esta vez no actuó con banda soporte, ya que su repertorio creció lo suficiente. El agregado de Américo Bellotto lo dotó de un solista internacional. Fue una extraña sensación integrar una sección de brass junto a uno de los músicos argentinos que participó en las principales bandas grandes del mundo, como los de Basie, la de Thad Jones-Mel Lewis, Maynard Ferguson ..........y muchísimos otros de primera línea.
23 de Noviembre
Soqquadro. (En la Bodega del Teatro Auditorium)
Este extraño nombre, que en cierto dialecto italiano quiere decir algo así como "fuera de escuadra" es un proyecto musical que lideran el multiinstrumentista, director de coros y arreglador Ulises Zamudio, la cantante Mirta Perez LLana . Juntos diseñaron un programa que reune temas de jazz, de folklore, de tango y de música brasilera. Para enfocar cada uno de estos aspectos diversos invitaron a a varios músicos invitados, además del joven guitarrista Nicolás Ruiz (hijo de Mirta) que los acompaña regularmente. Así se agregaron el guitarrista Abel San Martin, la violinista Lucía Costa y el versátil y experimentado baterista Fernando Romairone. Mi aporte consistió en dotar el toque trompetistico a los temas de jazz. Ulises es un músico fantástico, que no deja de sorprenderme tanto como arreglador, como bajista y bandoneonísta. Logró hilvanar con una tranquilidad pasmosa todos estos elementos dispersos, prácticamente sin ensayo, en un show coherente y entretenido.
1 de Diciembre
Jazz Attack (en el Centro Cultural El Dorado - Coghlan BsAs)
Culminando el año de actividades de Jazz Attack, nos presentamos nuevamente en El Dorado, esta vez con el aporte como invitado de Jorge Retamoza en saxo tenor. Yo lo vengo siguiendo a Retamoza desde que lo escuché a mediados de los 90 con su cuarteto de tango nuevo en un festival de Zárate-Campana. Luego tuve la suerte de estar presente en el estreno de su obra sinfónica para bandoneón y orquesta. No me imaginaba que este músico de inclinación detallista y casi preciosista en el terreno de la fusión con el tango, abordara los standards con tanta furia y despliege de pasajes abigarrados á la Coltrane. Fue una buena noche para el quinteto, yo había podido descansar bien durante el día en Buenos Aires, y soporté mucho mejor el gig que la última oportunidad en Avellaneda.
sábado, octubre 20, 2007
La maratón del 12 de Octubre.
Mis últimos tiempos, parecen marcados por la necesidad de hacer muchas cosas en poco tiempo. Pareciera que estoy caminando peligrosamente por el borde del exceso, tratando de conciliar mis obligaciones profesionales mientras corro atrás de otros berretines. La música sigue siendo una dulce carga que me exige con la crueldad de una amante celosa.
El viernes 12 fue un caso especial de supervivencia. Al mediodía pasé a buscar a Nahuel Daalgard, que cargó su computadora y una bandeja mezcladora en mi auto. Luego levantamos a Julián Maliandi, con su equipo y su guitarra, y nos dirigimos a la casa de Martin DeLassaletta, que todavía dormía luego de llegar hacía pocas horas antes de Buenos Aires. Luego de lograr despertarlo a Martín, empezamos una larga sesión de grabación que ocupó practicamente toda la tarde.
Nos esperaba la noche del estreno de la Big Band del Jazz Club de MdP, donde Julián también interviene, pero esta vez como trompetista. La confitería Orión estaba muy poblada cuando arrancamos la velada con el Jelly Roll Trio. Por supuesto que gasté todos mis cartuchos ahí, donde tengo que sostener un papel tan expuesto como monótono. De modo que cuando Leo Caldera, el arreglador y director de la Big Band nos arrió a todos en el escenario, yo estaba cerca del desmayo. Por suerte que en esa sección de bronces, cuento con la habilidad de lectura de Julián, y la fuerza y el volúmen de Laci Trakal. Así que fuí zafando hasta la culminación del set, que resultó una excelente debut para coronar los esfuerzos del Leo.
miércoles, octubre 10, 2007
Festival de Jazz de Avellaneda 5-10-07
Jazz Attack volvió a actuar en público, esta vez en el marco del Festival de Avellaneda, coordinado en estos tiempos por Pablo Gonzalez, nuestro baterista. Es un festival auspiciado por la UTN que siempre tuvo un perfil más asociado al jazz. Surgió, en parte, en respuesta a las invitaciones que los festivales del interior cursaran a autoridades de la Universidad Tecnológica, y cuenta en forma invariable con músicos de La Pampa y Córdoba. El viernes 5 fué un día fatídico desde el punto de vista climático, ya que los alertas metereológicos se sucedían desde la mañana, y campeaba un cierto pánico por la posibilidad de caída de piedra y granizo, cosa que sucedió en algunos lugares del conurbano.
Nuestra banda no tuvo su mejor noche, principalmente por mi desempeño desenfocado. Yo había manejado varias horas en una jornada que había comenzado muy de madrugada, y aunque no es excusa, también venía de una semana sumamente cargada por mi trabajo y otras obligaciones. Tampoco ayudó la frialdad del escaso público que se animó a acercarse al Teatro Roma de Avellaneda, un lugar que siempre asocio con algunas de mis primeras experiencias musicales ( ver entradas del año 2005). Debo confesar que tocando bop, estoy en el límite de mi capacidad técnica, y basta con estar un poco mal parado, para que me abandonen los orijás protectores. El que tuvo una noche increíble fue Juan Antonio Rodriguez, que subió en primer lugar con Cuerdas del Sur, un exclelente grupo de gipsy swing. Luego de haber levantado la temperatura del teatro en varias calorías, tocó con nosotros como siempre, y finalmente subió como invitado de los cordobeses de la Small Jazz Band.
martes, octubre 02, 2007
Jazz en el Subte
El domingo 30 de Septiembre viajé a cumplir con un gig de Jazz Attack en el ciclo de jazz organizado por Metrovías en las estaciones de subterráneo de Buenos Aires. A nuestro conjunto le tocó la estación J. Hernández de la línea D. Por suerte es una de las estaciones "nuevas", que cuentan con una especie de explanada amplía en un nivel superior a las vías. Empezamos el set puntualmente a las 19hs, cuando ya se agrupaba un público jóven que aparentemente circula de una estación a otra para ver a los diversos conjuntos. Tocamos contra el fondo sonoro de los trenes que circulaban, y que creaban un especie de colchón sonoro que quizás vendría bien para el proyecto "Creer o Reventar" (ver entrada anterior) más que para nuestro repertorio de standards boperos. De todos modos fué un gig interesante, porque lo informal de la situación nos permitió tocar con cierto desenfado, mientras empleábamos la situación como un ensayo en vistas del Festival de Avellaneda de la semana que viene.
Creer o Reventar
Creer o Reventar será el título de una muestra itinerante que montarán los plásticos Fernando Rodriguez Arguelles y Christian Daalgard. No cesan de sumar colaboradores al proyecto, como es el caso de Juan Lamarche, que será el encargado de escribir textos relativos a las obras. Comenzaron a reunirse a fines del 2006, y ya entonces me invitaron a proveer un entorno musical para la exhibición. Pude ponerme a "componer" algo luego de Jazz en Abril, y recién ahora empezaron los ensayos, que serán grabados, y de donde se extraerá el material que integrará un CD interactivo que acompañará el catálogo. Tuve la suerte de poder interesar al guitarrista Julián Maliandi, y al contrabajista Martin DeLassaletta. Mi intención original fue el de incluir un baterista, pero al no poder ponernos de acuerdo con un nombre, acordamos prescindir de la percusión, y de reemplazarlo con el agregado de sonidos generados por una laptop. Julián está interesado en usar computadoras como instrumentos, pero no al modo de los DJ, sino con el criterio composiciones de música electroacúsitica contemporánea.
El primer ensayo/sesión de grabación se realizó el pasado viernes 28 de Septiembre. Ya nos habíamos reunido una semana antes a mirar un poco las partes, pero esta vez vino a ayudarnos Nahuel Daalgard armado de su CPU, un monitor, una consola y micrófonos. Previo a una mirada a la entrada "Malditas Grabaciones" y al largo comentario aportado por Federico Lenz, se dispuso a hacer su propia experiencia y ver por su cuenta como comviene hacer las cosas.....
jueves, septiembre 27, 2007
Santa Clara on my mind...
El sábado 22 de Septiembre estuvimos en "Casa Azul" con el JRT. Primero asistimos a una obra de teatro titulado Anita Garibaldi basado en un excelente guión sobre la vida de Anita Garibaldi (si, la compañera del prócer italiano), realizado en forma unipersonal por una excelente actriz llamada Anita Garibaldi.
Santa Clara siempre fué así, o quizás tendría que decir, el ámbito de la familia que fuera presidida por José María Orensanz y que hoy constituyen Juancho y Lydia siempre ofreció momentos mágicos que están grabados en mi alma desde mi infancia. De modo que volver suele ser siempre una oportunidad para la sorpresa y el momento maravilloso. Cuando nos tocó el turno de tocar, reiteramos nuestro viejo y ya gastado repertorio con una fuerza y un entusiasmo que no siempre nos habita. Un vaso de vino, unas hamburguesas hechas por un luthier, una niña que bailaba nuestra música, se sumaban a aquella vuelta a la experiencia de que el arte debe guiar la vida.
miércoles, septiembre 12, 2007
Instantes memorables...
lunes, septiembre 03, 2007
Jazz Attack en El Dorado
El Dorado es un centro cultural que habita un rincón residencial de Coghlan, rodeado casas cuya arquitectura delata una influencia anglo, quizás por algún efecto ferrovario de la primeras décadas del Siglo XX. Está situada a pocas cuadras...pero del otro lado de la estación Drago, del lugar donde vivio varios años el ex-VBB Valentín Garvie. Alli estuvo refugiado en la casa de nuestro querido amigo Martín Mujica - quien fuera fundador de la original Trastienda, hoy dedicado a la producción y dirección de cine social y animación.
De modo que el lugar me parecía cálido y conocido a la vez. Una pequeña habitación poblada de sillas fué nuestra sala de concierto, mayormente poblada por amigos y familiares del saxofonista Hernan Galeano, a quien sólo le faltó traer sus perros.
Fue un set vigoroso y entusiasta, aunque quizás un tanto desmerecido (al menos en mi caso) por la ansiedad de un debut en Buenos Aires. Fué en rigor, la tercera presentación en público, siendo las anteriores una actuación para Radio Nacional, y luego una aparición breve en el Festival de Jazz de Mar del Plata. Sufrieron un poco los temas de mayor exigencia de arreglo, y de a ratos los solistas perdíamos el rumbo, pero la presión de una presentación ante un público siempre es saludable.
Jazz Attack tiene el formato del típico quinteto de jazz, y su repertorio oscila alrededor de bop. Su estructura clásica tiene el interés de responder a una forma canónica del jazz que se cultivaba en los años 40-50. Por el otro lado su perfil puede resultar poco interesante para un público no habituado al género, y para el músico, resulta un desafío adicional dotar de interés algo que es demasiado asimilable a un molde habitual.
martes, agosto 21, 2007
Música, Psicoanálisis y Ley
Hace aproximadamente un mes, me llamó la Lic. Nancy Fernadez para invitarme a dictar una jornada de capacitación para los integrantes de Unicornio, un grupo de extensión que ella coordina. El tema propuesto era "Arte, Psicoanálisis y Ley", pero debí modificarlo ligeramente para que el aspecto artístico se limitara a la música, la única forma de arte que practico con cierta desfachatez. Su demanda me puso en el brete de unir dos dimensiones de mi vida que siempre traté de mantener separados, puesto que me parecía que en nada contribuían a mi reputación como psicoanalista mis actividades como músico. Vice-versa, nunca quise contaminar mi relación con mis amigos músicos con una identidad profesional. Luego de sufrir unos cuántos días, mientras trataba de leer sobre esos tres temas distintos, descubrí que los podría integrar finalmente apelando a lo que neuróticamente siempre quise resistir, o sea, a la ley del sujeto deseante. De modo que al final el ejercicio me vino bien. Al final de la jornada, hubo una suerte de jam con los Unicornios, (entre los cuales hay varios músicos). Apelé a una consigna que conocí una vez en Londres, (debe de haber sido alrededor de 1980) cuando participé de una tocada colectiva junto al trío de John Stevens, que por entonces contaba como integrantes al Paul Rodgers en contrabajo, y al maravilloso saxofonista sudafricano Dudu Puckwana. Stevens y Pukwana fallecieron hace unos años, pero sentí que los pude revivir con mi pequeño taller de improvisación.
A la noche terminé de liberar tensiones, cuando junto a Ferio y el Pichulino, nos fuimos con el JRT a una participar de la reunión de Voces Solidarias, un encuentro solidario que organiza Marga Mayer. Marga junta varios coros para cantar y recaudar fondos, y la verdad es que libres de compromisos y entregados a la diversión con gente que ama la música, la pasamos fenómeno.
martes, julio 31, 2007
Orion 27-7-07
Luego de un período de relativa inactividad, un llamado de Ferio nos convocó a la confitería Orión, en sus cláscas tenidas de jazz de los viernes. Compartimos el escenario con un grupo conformado por Laci Trakal , el Negro Salinas, Fernando Romeo Soledad Curien y Ferio, y fué una de esas tantas ocasiones en que hay buen jazz que se disipa en la noche como la calefacción en estas frías noches de invierno. El sexteto que menciono tocó totalmente a la parrilla, pero su energía y vitalidad superó la de muchos de nuestros conjuntos conformados y esayados. El JRT no tuvo una mala noche, aunque no hicimos saltar los fusibles de la red interconectada bonaerense.
martes, junio 05, 2007
Malditas grabaciones
El momento de grabar siempre es un punto de conflicto. No me refiero a la experiencia comercial de aquellos que tienen una proyección en el mercado, sino el de los músicos que aún sin moverse en el ámbito de las empresas grabadoras, deciden dejar un testimonio de su tarea, para ellos mismos, para los amigos, o aún para contar con un CD para ofrecer a su reducido público.
La dificultad pasa por dejar un registro que haga honor al momento por el que está atravesando el grupo. En general, es como el problema de dar examen. El momento en que se presenta el micrófono, desaparece la espontaneidad, el calor de la actuación en vivo, el repentismo del momento.
Pero lo que termina por aplastar las buenas intenciones artísticas son las condiciones en que los técnicos de grabación de hoy pretenden imponer a los que cultivan un género como el jazz, que se nutre del contacto casi corporal entre los miembros del grupo. Surge la obsesión por "separar los instrumentos" o sea los canales de grabación, con el objetivo de lograr pistas separadas para cada instrumento. Supuestamente, eso ayudaría el proceso de edición, eliminando errores, o secciones enteras para luego ser grabados en forma separada. El otro tic es "grabar la base" para ir superponiendo luego los instrumentos solistas. Todas técnicas asociadas al modelo que impuso el rock, que tiene sus propios parámetros estéticos respetables, pero que se alejan del ideal de la improvisación grupal que impera en el jazz.
Puede ser que sea un fenómeno local. Pero Valentín Garvie, nuestro asociado que hoy actúa en un contexto global, y que visita con cierta frecuencia las salas profesionales de grabación, cuenta que se puede encontrar la misma tensión en el exterior. Sin embargo, pueden distinguirse los técnicos e ingenieros de sonido más cultos, que entienden las características en juego en cada género, y que respetan la necesidad de no sacrificar las condiciones naturales de ejecución en función de rígidas concepciones técnicas.
El ejemplo paradigmático de cómo se puede grabar una banda de jazz existe desde aquella vieja e histórica grabación del concierto de Benny Goodman en el Carnegie Hall, tomada por un solo micrófono en aquel épico recital de la década del 40. En nuestro medio lo entendía bien el recientemente fallecido Alfredo Savasta. Si bien Alfredo era un obsesivo de los desarrollos tecnológicos y las innovaciones en sistemas de sonido, sabía muy bien lo que hacía. Es una pena que la mayoría de las grabaciones que nos efectuara fueron de actuaciones en vivo. No tengo conocimiento de que alguna vez algún conjunto local se decidiera a grabar formalmente con él.
Decididos a grabar nuestra "suite" recientemente estrenada, nos juntamos el viernes pasado los JRT junto a Juan Ignacio Caíno, que se impuso el rol de ingeniero de grabación. Salió a relucir mi viejo y minúsculo minidisc, operado por el patriota Laci Trakal. Siempre con el principio de que son preferibles varias tomas que el "corta y pegue" para ahorrar tiempo de edición, Juan Ignacio se volvió a Buenos Aires con varios minutos de pasajes reiterados. Estará por un tiempo largo pasando la saranda para ver que se puede rescatar de una larga sesión.
miércoles, mayo 09, 2007
El "Jazz Parade"
En mi opinión es un aspecto fundamental del festival de Mar del Plata, pero bien podría ser de cualquier evento similar que pretenda tener repercusión en la comunidad en la que se realice. Sé que muchos músicos no lo consideran así, y aún más, lo evitan, en parte por no interesarles, pero también por considerarlo vulgar, poco profesional o "grasa".
Hay dos aspectos que considerar, su aspecto estético, y por otro, el promocional.
Comenzaré por este último: La presencia de los músicos en la calle siempre provoca una conmoción, y por ser un rasgo distintivo del festival, despierta la expectativa de la ciudad. Los medios siempre se hacen presentes (cosa que no ocurre con las conferencias de prensa). La difusión que se obtiene por las notas de tv y radiales hacen una difusión que sería imposible de financiar si se contrataran los mismos minutos de pautas comerciales. Dudo que la sala del Auditorium se pudiera llenar sin esta inyección propagandística. Puedan participar tocando o no, la presencia de cada músico con su instrumento agrega colorido a la ocasión.
Pero considero aún más importante algo más vinculado al espíritu del género. Y aquí mis afirmaciones son estrictamente personales. Hay algo que vincula la historia del jazz con su aspecto distintivo, sea cual fuere sus cambios en el tiempo. Se trata de la habilidad de improvisar espontáneamente junto con otros músicos con los que no hay necesariamente una historia en común. El repertorio de los viejos desfiles de New Orleans se ha perdido mayormente, pero se conservan una corta lista de temas que deberían formar el A,B,C, de todo músico que pretende dominar este idioma musical. Son extremadamente sencillos, pero es notable que algunos ejecutantes que abordan estilos muy sofisticados se pronuncien incapaces de frasear sobre estructuras de apenas tres acordes, aún cuando no se esté requiriendo precisión estilística. Dan ganas de decirles, "Man, ¡tocá lo que se te ocurra dentro del "arroz con leche", que nadie te va a pegar! - Para un jazzero que se precie de tal, ni siquiera debería ser necesario conocer los temas, basta con escuchar una sola vuelta para saber que pasa en ellas. Es el corazón mismo de la música que amamos, se toque tradicional o "way out". Y no conozco otros géneros que permitan este fenómeno de convocar en la calle a músicos que ni se conocen, para poder zapar juntos horas enteras. Seguramente nuestro folklore tenga la capacidad de juntar gente en tocadas espontáneas de las peñas, pero aquí estamos hablando de una masa de caños que hacen temblar los edificios, y altera violentamente la gris cotidianidad del centro urbano, cuando deambula en la aburrida rutina de la paseata dominguera.
Nunca me va a dejar de llamar la atención las expresiones de agradecimiento de la gente común, que se ve arrastrada por el fenómeno. La cara de los pibes al hombro de sus padres, y las nenas que se ponen espontánemente a bailar en el círculo de los músicos. El paisaje del público incluye a notables del pueblo con los indigentes que por un instante sienten un destello de entusiasmo.
Que nunca falte el parade, y preferentemente que sea de a pié, y marchando.
Hay dos aspectos que considerar, su aspecto estético, y por otro, el promocional.
Comenzaré por este último: La presencia de los músicos en la calle siempre provoca una conmoción, y por ser un rasgo distintivo del festival, despierta la expectativa de la ciudad. Los medios siempre se hacen presentes (cosa que no ocurre con las conferencias de prensa). La difusión que se obtiene por las notas de tv y radiales hacen una difusión que sería imposible de financiar si se contrataran los mismos minutos de pautas comerciales. Dudo que la sala del Auditorium se pudiera llenar sin esta inyección propagandística. Puedan participar tocando o no, la presencia de cada músico con su instrumento agrega colorido a la ocasión.
Pero considero aún más importante algo más vinculado al espíritu del género. Y aquí mis afirmaciones son estrictamente personales. Hay algo que vincula la historia del jazz con su aspecto distintivo, sea cual fuere sus cambios en el tiempo. Se trata de la habilidad de improvisar espontáneamente junto con otros músicos con los que no hay necesariamente una historia en común. El repertorio de los viejos desfiles de New Orleans se ha perdido mayormente, pero se conservan una corta lista de temas que deberían formar el A,B,C, de todo músico que pretende dominar este idioma musical. Son extremadamente sencillos, pero es notable que algunos ejecutantes que abordan estilos muy sofisticados se pronuncien incapaces de frasear sobre estructuras de apenas tres acordes, aún cuando no se esté requiriendo precisión estilística. Dan ganas de decirles, "Man, ¡tocá lo que se te ocurra dentro del "arroz con leche", que nadie te va a pegar! - Para un jazzero que se precie de tal, ni siquiera debería ser necesario conocer los temas, basta con escuchar una sola vuelta para saber que pasa en ellas. Es el corazón mismo de la música que amamos, se toque tradicional o "way out". Y no conozco otros géneros que permitan este fenómeno de convocar en la calle a músicos que ni se conocen, para poder zapar juntos horas enteras. Seguramente nuestro folklore tenga la capacidad de juntar gente en tocadas espontáneas de las peñas, pero aquí estamos hablando de una masa de caños que hacen temblar los edificios, y altera violentamente la gris cotidianidad del centro urbano, cuando deambula en la aburrida rutina de la paseata dominguera.
Nunca me va a dejar de llamar la atención las expresiones de agradecimiento de la gente común, que se ve arrastrada por el fenómeno. La cara de los pibes al hombro de sus padres, y las nenas que se ponen espontánemente a bailar en el círculo de los músicos. El paisaje del público incluye a notables del pueblo con los indigentes que por un instante sienten un destello de entusiasmo.
Que nunca falte el parade, y preferentemente que sea de a pié, y marchando.
lunes, abril 23, 2007
Jazz en Abril 2007
Ayer concluyó la edición 19va del festival anual "Jazz en Abril". Todavía no se asentó la polvareda de la movida, y es demasiado pronto para hacer evaluaciones. Por lo pronto hemos participado con el JRT estrenando la "Suite Mortoniana", motivo de la densa entrada anterior. Nos presentamos con Juan Ignacio Caíno como invitado, y su presencia ayudó a matizar la sonoridad algo reiterativa del trío. La Suite tuvo un recibimiento, digamos, cortés. Cosechamos algunos comentarios respetuosos, aunque por cierto que no podríamos decir que cambiamos el curso de la historia del jazz. Tampoco pretenderíamos grandes efusiones de entusiasmo, así es la suerte de la experimentación.
Por otro lado se presentó Jazz Attack, mis amigos musicales de Buenos Aires. Este grupo si recibió elogios contundentes, pese a que los nervios del debut causaron algunos estragos, particularmente en mi caso. Hubo dos sets, uno en la "Bodega" del Auditorium, y luego en Orión. Mi impresión es que ahí las cosas salieron con un poco más de confianza.
Sobre el resto del festival les remito a www.feriojazz.blogspot.com y eventualmente veremos si surge alguna crítica o comentario independiente.
Por otro lado se presentó Jazz Attack, mis amigos musicales de Buenos Aires. Este grupo si recibió elogios contundentes, pese a que los nervios del debut causaron algunos estragos, particularmente en mi caso. Hubo dos sets, uno en la "Bodega" del Auditorium, y luego en Orión. Mi impresión es que ahí las cosas salieron con un poco más de confianza.
Sobre el resto del festival les remito a www.feriojazz.blogspot.com y eventualmente veremos si surge alguna crítica o comentario independiente.
lunes, marzo 12, 2007
Avanza la "Suite Mortoniana"
La expresión "Suite" se utiliza para describir una forma musical que reúne una serie de aires de danza o materiales a menudo originadas en música popular, unidas en una composición única que puede o no estar organizado en movimientos. Como es un término usado generalmente en el ambiente de la música académica, o "clásica", podría ser un poco pretensioso apelar a su uso para describir música del JRT. Sin embargo, a falta de una expresión mejor hemos decidido apropiarnos de él. La idea surgió en conversación con Ferio Espinosa mientras regresábamos en un viaje interminable de la ciudad de Asunción en Paraguay, donde habíamos participado de un festival. La idea era empezar a incorporar material compuesto por nosotros al repertorio del trío. Hacerlo implicaría un alejamiento de una línea estrictamente conservacionista de la tradición musical que representa la música de Morton, un gesto que puede ser juzgado de tración por parte de los seguidores, en general fundamentalistas, del jazz tradicional. (Yo pertenecí a ese movimiento, en particular en mis inicios, cuando como adolescente me ví incorporado a la legendaria Guardia Vieja Jazz Band.)
Sin embargo nunca me sentí del todo cómodo con la filosofía del restaurador, que se obsesiona en completar el detalle de lo ya hecho. O en copiarlo en una reproducción exacta, al modo de los coleccionistas de autos antiguos. En el mejor de los casos los resultados pueden ser interesantes, pero siempre inferiores a los modelos originales, y en el peor, una reproducción degradada, como el caso de la mayoría de los intentos de los revivalistas, lo cual comprende a la gran mayoría de las bandas de jazz tradicional de la actualidad. El ideal del arte, a mi juicio es muy otro.
En cuanto a nuestro intento, se podría decir que no pretende asemejarse a la obra y el estilo de Morton, sino que es lo que como músicos de hoy resulta a consecuencia de habernos dedicado durante tres años a tocar su música. Todo dentro de nuestras limitaciones como músicos amateur, y de los escasos recursos de composición que podamos utilizar.
Luego de más de dos meses de ensayos, empieza a emerger algo que parece tomar la forma de nuestra Suite. Todo comenzó con una lista de nombres de temas que me pasó Ferio: ahí se leía algo así:
Alan Lomax
Opium
Mamanita Gonzales
Hey, Buddy Bolden
?
Había otros títulos que ahora no recuerdo, y además ese mail original de Ferio se perdió, pero fué suficiente para comenzar a componer pequeñas piezas en base a algunas ideas musicales simples. El resultado parece establizarse de este modo: Un tema reiterativo, a modo de leithmotiv aparece enhebrando una serie de secciones diferenciables que pueden ser pensados como temas individuales. A ése motivo central lo nombramos Alan Lomax, lo cual se justificaría por dotar al conjunto de temas de una unidad narrativa. Lomax fué un músicólogo e hisotriador que rescató del olvido a J.R.Morton en la década del '40. Lo entrevistó en forma exhaustiva, y le hizo grabar un gran número de temas a modo de ilustración de su época y de su obra. Todo ese material quedó registrado para la posteridad en los archivos de la Biblioteca del Congreso de EEUU.
En el caso de nuestra música, Lomax es una suerte de blues ferrocarrilero, del tipo de temas que entonarían los músicos callejeros y ambulantes que poblaron la infancia musical de nuestro músico homenajeado. A menudo eran una simple sucesión de dos acordes, en que la letra aludiría a migraciones, viajes, generalmente asociados al tren, el medio en que cualquier aventurero pobre podría movilizarse en aquella época. Servirá de introducción al primer tema de la Suite, que Ferio bautizó Opium, o I ain't gonna give you none of my opium, remedando el nombre de un tema llamado "I ain't gonna give you none of my Jelly Roll", que alguna vez tuvo popularidad entre las bandas dixieland. Los relatos de Ferio en el escenario sobre la vida de Morton suelen tener cierta delectación en los episodios de traficante menor y otros delitos de nuestro héroe, que aquí encuentran su alusión. En cuanto a lo músical, el conocedor atento reconocerá que es un tema construído sobre la sucesión armónica de los primeros cuatro compases del famosísimo "Dr. Jazz", que tuvo su versión antológica en las grabaciones de los "Red Hot Peppers". Luego del regreso del Lomax, aparecerá Mamanita Gonzales. Quizás sea el tema más ajustado a los cánones de composición mortonianas, en el sentido en que sigue la forma habitual de los temas de Ragtime. Una introducción, una sección inicial, un tema medio, modulación y tema final, generalmente llamado "Trío". El título es un tributo a una querida de Morton ("la única mujer que verdaderamente amé", según su propia confesión), que aparentemente adoptó un nombre latino a modo de nomme de guerre, quizás para ejercer un oficio poco reputable. Morton mismo compuso en su honor un tema en piano que nombró "Mamanita". Para diferenciarlo del nuestro, le agregamos el apellido de la dama. La tradición caribeña y española en New Orleans era muy fuerte, como siempre lo enfatizó Jelly Roll, y a menudo destacaba como elemento central de su estilo el "Spanish Tinge" , el tinte de lo español, que aparecía en sus temas como adornos ocasionales y un acompañamiento a modo de la tradicional Habanera cubana.
Lomax volverá a oficiar de puente para iniciar Hey, Buddy Bolden a sabiendas que el personaje Bolden ocupó buena parte de sus historias, que constituyen una de las fuentes fundamentales para adquirir nociones sobre la vida de aquél legendario pionero. También le debemos a Morton temas fundamentales del repertorio tradional como el Buddy's Habits, y el Buddy Bolden's Blues. Mi idea orignal era interponer un clip grabado a capella por Nina Simone, llamado justamente "Hey, Buddy Bolden". Veremos si cuaja una idea divertida pero quizás poco práctica. En cuanto a lo musical, se podría mencionar que aquí se intenta combinar recursos poco usuales ya no al modo de Morton, sino siguiende su espíritu algo travieso. Para el caso, se trata de combinar una sección en ritmo ternario, con otro cuaternario, mediado por una sección de tiempo desdoblado al modo de un corto interludio bluesero. Con respecto a los ritmos ternarios, casi siempre anatemizados por los tradicionalistas, debo decir que sería un error desconocer su reiterada utilización en el folklore africano ( cosa que conocemos bien los latino-americanos y rioplatenses- para no mencionar a los santiagueños!) Además, no tengo dudas que en su trabajo de pianista, Morton debió haber interpretado innumerables valses, como lo atestigua el repertorio del mismo Scott Joplin. Una última aparición del Lomax dará lugar a el último tema de la Suite, que quizás refleje más la habilidad particular de nuestro banjista que lo mortoniano. Se trata de un tema sencillo ejecutado en estilo bluegrass, una técnica utilizada mucho en la música "country" norteamericana, pero que es una celebración de ese particular invento afroamericano que es el banjo. La música de las plantaciones y los algodonales no desconocerían ese música que formó parte de la herencia que nutrió al pianista Créole.
La suite se remata con una coda cuya base armónica está tomada de los cuatro primeros compases del notable Giant Steps de John Coltrane, que se podría leer como la contrapartida del inicio de la suite con Dr. Jazz, en el sentido de que además del legado mortoniano, está el desarrollo del jazz que no cesa en su movimiento. El final entonces, será una reiteración en accelerando de la coda, al modo en que lo hace gran cantidad músicas de origen popular de la tradición judía, griega y centro- europea en general, influencias que tampoco faltaron en el entorno musical de New Orleans.
martes, marzo 06, 2007
Gracias Fernando!
Fernando Romeo, un querido compañero músico, ha venido a mi auxilio para descubrir como convertir archivos wav. a mp3. Gracias a él puedo publicar nuevamente un link para escuchar al JRT. Se trata de un tema de nuestro nuevo repertorio, destinado a celebrar a Morton, pero de un modo un poco desviado, usando nuestras propias composiciones. Esto lo grabamos en el garage de Laci Trakal, pacientemente esperó que superaramos todos nuestros errores, tomas inútiles, etc. Se trata de "Opium", es un poco largo, pero me gusta el modo relajado en que lo pudimos tocar, y que coro tras coro parecen ocurrir cosas que introducen novedades. Hay que descarcarlo del siguiente link:
http://up-file.com/download/1480ba138546/Opium-3.mp3.html
http://up-file.com/download/1480ba138546/Opium-3.mp3.html
viernes, marzo 02, 2007
Por fin puedo agregar audio....!!!!
Encontré una forma de permitir que se escuche algo de lo que hace el JRT.
Pero he decidido editar esta entrada, y deletear el link que ofrecí para descargar nuestro "Opium" , porque como decía en esta entrada "Como se trata de un archivo wav. , es un poco pesado, y va a tardar en abrir" Y así es nomás, ...tardé casi una hora en descargarlo, a pesar de tener una conexión rápida. Además decía "Tengo que aprender a convertir mis wav a mp3, y ahí vamo' a ver!".
Bueno, pero tengo que esperar que algune me ayude a hacer eso...¡Laci volvé!
Pero he decidido editar esta entrada, y deletear el link que ofrecí para descargar nuestro "Opium" , porque como decía en esta entrada "Como se trata de un archivo wav. , es un poco pesado, y va a tardar en abrir" Y así es nomás, ...tardé casi una hora en descargarlo, a pesar de tener una conexión rápida. Además decía "Tengo que aprender a convertir mis wav a mp3, y ahí vamo' a ver!".
Bueno, pero tengo que esperar que algune me ayude a hacer eso...¡Laci volvé!
martes, febrero 27, 2007
Goodbye Temporada....
Al cierre de una temporada veraniega con muy escasa actividad musical, hubo una intensa racha de tocadas, que se concentraron en tres días consecutivos.
22-02-07 Julián Maliandi Quinteto. Cerrando el ciclo de Villa Victoria organizado por Ferio Espinosa, Julian organizó un grupo conformado por él en guitarra, Martín DeLassaletta (str.bass), Javier Puyol (drs). Contó además con Juan Manuel Martínez en sax. tenor y soprano, y conmigo en trompeta. El núcleo del repertorio estaba formado por composiciones de Julián y de Martín, complementado con algún standard para rellenar. Fué una oportunidad para encarar un estilo que está más cercano a lo actual en el jazz, y que viene cultivando la jóven generación de jazzeros locales. La sorpresa fué la cantidad de público que asistió, en su mayoría también jóvenes, lo cual revela que hay un movimiento que los jovatos no conocemos.
22-02-07 Julián Maliandi Quinteto. Cerrando el ciclo de Villa Victoria organizado por Ferio Espinosa, Julian organizó un grupo conformado por él en guitarra, Martín DeLassaletta (str.bass), Javier Puyol (drs). Contó además con Juan Manuel Martínez en sax. tenor y soprano, y conmigo en trompeta. El núcleo del repertorio estaba formado por composiciones de Julián y de Martín, complementado con algún standard para rellenar. Fué una oportunidad para encarar un estilo que está más cercano a lo actual en el jazz, y que viene cultivando la jóven generación de jazzeros locales. La sorpresa fué la cantidad de público que asistió, en su mayoría también jóvenes, lo cual revela que hay un movimiento que los jovatos no conocemos.
23-03-07 P3+G En "La Bodega" del Teatro Auditorium. Se trató de un cuarteto designado con un extraño algoritmo. La intención fué nombrar a tres de sus integrantes cuyo apellido comienza con la letra P ( Eduardo Palomo (pno) Javier Puyol (drs) y Nicolás Pasetti (bass), además del agregado del trompetista designado con la letra G (Garvie). Nicolás Pasetti fué el que convocó al grupo y gestionó la fecha. Se trata del mismo músico con quien toqué en el 2005 antes de que al terminar su secundaria, se marchara a La Plata a estudiar composición. La evolución de Nicolás es realmente impresionante. Ha estado tocando bastante en La Plata, y ya ha secundadado músicos experimentados como Néstor Astarita en Bs.As. Hoy, está totalmente convertido al contrabajo, mientras continúa con sus estudios universitarios. Siempre estuvo dotado de una percepción muy clara de las estructuras, pero ahora le ha agregado a su ejecución un dinamismo que lo acerca al nivel de un músico maduro.
Fueron varios standards que conformaron un set corto pero enérgico, y Eduardo Palomo, con quien no había tocado desde hace tiempo, brilló especialmente.
24-02-07 JRT en la Plaza del Agua. Esta vez con mejor clima que nuestro último intento, desgranamos nuestro repertorio Mortoniano ante un público moderadamente numeroso y la crítica mirada de Américo Bellotto, quien estaba de visita nuevamente en la ciudad. Américo ya volvió a Bs.As. luego de dejar la heladera de mi estudio colmado con víveres que consumiré lentamente en su honor.
jueves, febrero 15, 2007
JRT en Villa Victoria 08-02-07
El ciclo veraniego organizado por Ferio Espinosa en Villa Victoria prosigue sin grandes inconvenientes, animado principalmente por grupos locales. Se trata de una hermosa casona que fuera la residencia veraniega de Victoria Ocampo, donde recibiera a grandes personalidades de la cultura, y donde seguramente transcurrieron jornadas mágicas en las que sus visitantes disfrutaron de las más diferentes manifestaciones de las artes. La única sala que es apta para reunir a un público, es de dimensiones reducidas, y tiene una disposición algo incómoda que reduce la visibilidad. Sin embargo, hospeda un piano de cola que aún conociendo mejores épocas, sigue siendo una pieza hermosa. De todos modos, la sala provee una alternativa a los jardines donde el ingenuo se imagina noches cálidas y apacibles en las que se pueda escuchar música bajo un cielo estrellado en la comodidad de una reposera. Lo más habitual, sin embargo, es que haga frío y viento, y la noche del 8 de Febrero no fué una excepción. De modo que el trío se refugió en el interior, y llevó adelante su recital ante un público escaso pero respetuoso. Lo que tuvo de especial fué la participación en prácticamente todos los temas nuestro Juan Ignacio Caíno en clarinete. Luciendo un aspecto algo extraño luego de perder más de treinta kilos de peso, Juan Ignacio se sumó a nuestro grupo luego de un breve ensayo, y volvimos a experimentar la magia del código compartido. Los temas se iban sucediendo con una naturalidad que a veces no se logra con intensos y reiterados repasos. No faltó el apoyo de viejos y leales amigos, como Laci Trakal (en primera fila) y Oscar García Rabini, que junto a su Sra, rememoró las largas noches de la confitería Orión que supo gestionar, y que con alguna disminución, continúnan hoy en día.
martes, enero 23, 2007
Verano
Otras tareas me han distraído de la música en el inicio del 2007. Sin embargo, han habido algunos acontecimientos.
Sábado 13 de Enero: Jelly Roll Trío en la Plaza del Agua.
(Esta fecha fué comentada en la entrada anterior)
Viernes 19 de Enero: Jan Reinen & Américo Bellotto en Villa Victoria.
Fue una de esas noches priviligeadas que a veces vivimos los marplatenses. El pianista holandés Jan Reinen se halla en el país con el objeto de grabar un proyecto junto al trompetista Américo Bellotto y otros músicos argentinos. Jan es un personaje simpático y talentoso que vino invitado por Américo, y se presentaron a dúo ante un público que colmó la salita de recitales de Villa Victoria.
Sabado 20 de Enero: Jelly Roll Trío en el festival Jazz en el Bosque de Necochea.
Tuvimos el privilegio de abrir la seguna noche de este excelente festival anual. Pese a nuestras incoherencias y fallas habituales, creo que logramos la adhesión del público, e imprimir calor al inicio de la noche. Luego subió a escena el Aureliano Tango Club, un grupo que siendo fiel al género, interpretaba los tangos clásicos con un ingrediente que reconocía su procedencia jazzera, enriqueciendo la propuesta estética del festival. Nos llamó la atención que se prolongara mucho su set. Finalmente terminaron, pero el escenario quedó desierto por un tiempo prolongado. Cuando la impaciencia del público parecía desbordarse, apareció corriendo un agitado Gustavo Bergalli que había dejado su boquilla en el hotel al cambiarse luego de la prueba de sonido. Apenas sin poder reponerse, Gustavo arrancó su set junto a su cuarteto, y por suerte pudo superar su desasosiego con su depurada técnica y gran experiencia.
lunes, enero 15, 2007
Jelly Roll Trío 2007
Comenzamos las actividades en el 2007 del Jelly Roll Trio el sábado 13 de Enero. Quizás en virtud de la fecha (un día 13) el tiempo fué horrible, y nos tocó actuar al aire libre en la Plaza del Agua. Se volaban las partituras, los atriles, y hasta las sillas. Un grupo de sufridos seguidores aguantaron el set minetras se congelaban, y nosotros hicimos lo posible por sobrevivir. Nos acompañó Valentín Garvie que volvió a recordar viejos tiempos tocando trombón, un instrumento que abandonó ya hace varios años. Nos quedó el consuelo de haber enfrentado la adversidad con estoicismo, se cumplió con el compromiso, y hasta hubo buenos momentos musicales.
lunes, noviembre 20, 2006
2do Altovalle Jazz Festival 2006
El Jelly Roll Trío ha tenido mucha suerte en su corta vida. Es la tercera vez que ha sido invitado a participar de festivales donde ha compartido el escenario con otros grupos y musicos de excelente nivel. En esta oportunidad nos convocaron los muchachos de la Sureña Jazz Band, que reúne músicos del Alto Valle de Rio Negro y Neuquén. Se reúnen desde ciudades cercanas como Neuquén y Cipolletti, pero también de Centenario, que queda a unos 200 kms de donde son la mayoría de sus integrantes. Forman un conjunto típicamente dixieland, de aquellos que nutren el movimiento en lugares del interior como La Pampa, Bahía Blanca o Córdoba. Alguna vez un comentarista porteño criticó despectivamente la preponderancia de los grupos tradicionales en el interior. Se olvida que son estos núcleos de militantes del jazz que abren la huella a que el género se establezca en zonas áridas en el sentido jazzísitico. Liderados por Martin Torres (clte) y Javier Krummer (tpta) han logrado en poco tiempo una evolución notable que la ponen en un nivel de igualdad con los buenos conjuntos del género. La línea de vientos se completó con la invitación al trombonista bahiense Luis Pascal Mexandau. Es te joven con nombre apropiadamente creóle es producto de la experiencia de banda infantil de jazz que llevó adelante el fallecido Tito Piqué. Fue una gran alegría verlo en plena actividad, además de ser una reinvidación de los esfuerzos del recordado Tito.
La impronta entusiasta de estos músicos es una mística que les permite afrontar dificultades que voltearían a cualquier conjunto porteño. Éste es el segundo festival que lograron montar los muchachos de la Sureña, en la que volvieron a participar Juan Ignacio Caíno, Adrián De Filippo y Alejandro Beelman, como integrantes del CDB Trío. El trío se completa con un cuarto elemento Laly Arias, infaltable en las producciones musicales de Juan Ignacio. La figura que en esta oportunidad estuvo ausente fué Guillermo Lancelotti Izquierdo, un trompetista que animó los primeros pasos de La Sureña, y que en cierta forma vinimos a reemplazar con nuestro JRT, ya que adoptamos un formato de trompeta, banjo y contrabajo que él inauguró en España, donde reside actualmente. La otra banda que completó el programa fue el Grupo de Jazz de la Fundación Patagonia, integrado por músicos de nivel profesional que son subvencionados por ésa fundación para desarrollar su arte con libertad. Fué una sorpresa encontrarnos con un combo que aborda standards de jazz dentro de una corriente moderna que requiere una formación musical avanzada.
Hay que destacar el apoyo de los familiares, amigos y allegados de La Sureña, que con una dedicación conmovedora colaboraron en proporcionar toda la ayuda necesaria para llevar adelante a pulmón una aventura semejante. Los agasajos y las atenciones de las que fuimos objeto nos llenaron de alegría y agradecimiento.
jueves, noviembre 16, 2006
Coro Celestial & Buddy Bolden
El domingo 13/11 fuí invitado a tocar un par de temas junto al coro Carpe Diem. Fueron arreglos originales de Round Midnight y Four hechos por el director del grupo, Ulises Zamudio. Fué una idea de nuestra amiga de los tiempos de Viva Buddy Bolden, María Lasta, que por estos tiempos ha cambiado el jazz por su doctorado en bioquímica. Ulises es un personaje interesante que dice no tener educación musical formal, aunque por estos tiempos dirige varios coros, además de la Banda Municipal de Coronel Vidal. Se trata de una agrupación que merece ser retratada en un dibujo de José Molina Campos, pero que despierta mi cariño por mis antecedentes de poblador del partido de Mar Chiquita. Si hubiera algo que motorizara ese tipo de agrupaciones en los pueblos, tendría efectos sociales interesantes, y me propongo investigar formas de darle apoyo a Ulises y su banda de pueblo y campo. Veremos que puedo sucitar entre mis amigos universitarios, preocupados por temas de extensión.
lunes, octubre 02, 2006
Puesta al día
Este blog viene sufriendo un poco de abandono últimamente. Voy a reseñar las últimas actividades antes de que me las olvide. Justamente la idea es que para cuando mi memoria mediata se anule completamente, pueda disponer de un registro de mis actividades en algún cyberlugar. Lástima que también me voy a olvidar del nombre del blog.
11 de Septiembre: TALKING TRIO- en la Bodega del Teatro Auditorium
Siempre dije que tocar un domingo a la noche temprano es una buena alternativa. La "Bodega" del Auditorium lució bastante llena de público, atraído quizás por el vinito y el salamín con queso que ofrecen. (Aunque mucho no debe quedar después de que pasan todos nuestros amigos del personal del Teatro a picar un poco). El trío no anduvo mal, aunque mi intento de tocar Oblivion de Piazzolla con trombón fué un bochorno.
30 de Septiembre: JELLY ROLL TRIO - en el Festival de Gastronomía en la Plaza del Agua.
Si bien logramos tocar dentro del predio, y no afuera en el frío de la plaza, tuvimos que vérnoslas con un bochinche ensordecedor de la gente que paseaba entre los stands de degustaciones. Tampoco hubo previsión de sonido, así que nos la bancamos "en pelo". Un público amable nos rodeó y nos acompañó durante el set, premiando nuestro heróico esfuerzo.
1 de Octubre: (como invitado) DANIEL FERNANDEZ TRIO. en Dickens.
Tuve oportunidad de tocar con Daniel una vez hace un año, y me llamó mucho la atención su claridad y su forma dúctil de improvisar. A lo mejor es una capacidad innata en los músicos criados en Olavarría. Ahora acompañado de Javier Puyol (drs) y de Alfredo Facciollo (e-bass) volvió a demostrar su nivel, quizás aumentado luego de incorporar más experiencia jazzerra. Daniel es un músico con una formación completa de conservatorio, y eso, a mi entender, enriquece su propuesta, porque además de ser muy coherente en el fraseo, introduce matices y recursos que recuerdan un poco a K.Jarret o especialmente a Brad Meldhau. Toqué apenas tres temas, pero me sentí muy complacido de verme acompañado con tanta soltura. ¡Gracias Daniel!
11 de Septiembre: TALKING TRIO- en la Bodega del Teatro Auditorium
Siempre dije que tocar un domingo a la noche temprano es una buena alternativa. La "Bodega" del Auditorium lució bastante llena de público, atraído quizás por el vinito y el salamín con queso que ofrecen. (Aunque mucho no debe quedar después de que pasan todos nuestros amigos del personal del Teatro a picar un poco). El trío no anduvo mal, aunque mi intento de tocar Oblivion de Piazzolla con trombón fué un bochorno.
30 de Septiembre: JELLY ROLL TRIO - en el Festival de Gastronomía en la Plaza del Agua.
Si bien logramos tocar dentro del predio, y no afuera en el frío de la plaza, tuvimos que vérnoslas con un bochinche ensordecedor de la gente que paseaba entre los stands de degustaciones. Tampoco hubo previsión de sonido, así que nos la bancamos "en pelo". Un público amable nos rodeó y nos acompañó durante el set, premiando nuestro heróico esfuerzo.
1 de Octubre: (como invitado) DANIEL FERNANDEZ TRIO. en Dickens.
Tuve oportunidad de tocar con Daniel una vez hace un año, y me llamó mucho la atención su claridad y su forma dúctil de improvisar. A lo mejor es una capacidad innata en los músicos criados en Olavarría. Ahora acompañado de Javier Puyol (drs) y de Alfredo Facciollo (e-bass) volvió a demostrar su nivel, quizás aumentado luego de incorporar más experiencia jazzerra. Daniel es un músico con una formación completa de conservatorio, y eso, a mi entender, enriquece su propuesta, porque además de ser muy coherente en el fraseo, introduce matices y recursos que recuerdan un poco a K.Jarret o especialmente a Brad Meldhau. Toqué apenas tres temas, pero me sentí muy complacido de verme acompañado con tanta soltura. ¡Gracias Daniel!
viernes, agosto 11, 2006
¿Para que sirve la improvisación libre?
Alguna respuesta podría encontrarse en este mp3, grabado en Beirut durante una de estas noches estrelladas....
http://www.muniak.com/mazenkerbaj.html
http://www.muniak.com/mazenkerbaj.html
miércoles, agosto 09, 2006
Que Cese el Bombardeo.
Con este título se inicia una discusión en el foro de Jazz de la BBC inglesa. Ocurre que gracias a tener banda ancha, estoy escuchando los excelentes programas documentales de jazz en BBC Radio 3. Como accesorio a los archivos que conservan los programas durante una semana después de su emisión, se invita a los escuchas a participar en el foro de discusión. Me sentí tentado a entrar en ella, y terminé participando con algunos comentarios. La aparición de un título que aludía al actual conflicto en Medio Oriente, originó una serie de sucesos que atraparon mi atención durante las últimas semanas. Todo se origina con un comentario irónico que incia una línea de discusión. "Que Cese el Bombardeo" es el nombre de una grabación de jazz hecha en el estudio de Rudi Van Gelder en 1969. Esto fué seguido por una serie de adhesiones de participantes que volcaban su consternación por la agresiva política del estado de Israel, que insiste en una solución militar a su conflicto con los sectores árabes, sin importarle los llamados "daños colaterales". Muchos de los integrantes del "messageboard" son músicos, en general sensibles y simpatizantes de la saga del pueblo judío, pero indignados por los actos de terrorismo de estado que estamos presenciados estos días. El funcionamiento de estos foros, alojados en un organismo estatal como es la radio oficial inglesa, tiene un sistema de "moderación" que hace que aquellos comentarios que se consideran ajenos al tema del foro sean borrados. Ahí se ve con toda crudeza como opera la censura, cuando el poder ejerce su control sobre cualquier manifestación que cuestione sus política. Lo gracioso es que muchas intervenciones intentaban equilibrar la discusión defendiendo la agresión de los invasores. Todo esto pone de relieve nuevamente la vieja cuestión de la relación del arte, (y el jazz como manifestación artística) con la sociedad en la que se genera y practica. Digo vieja, porque fué un debate que nos atravesó en los 70, pero ahora que los misiles matan inocentes de una manera obscena, nos obliga a despertar a los perros dormidos. Sostengo aún la posición que la música no es ajena a la vida, y que manifestar opinión en estas cuestiones es un derecho inalienable.
martes, julio 25, 2006
¿Qué es Free Jazz?
La reciente visita del baterista Suizo Christian Bucher reactualizó una serie de inquietudes que me habitan desde hace años. Recuerdo cuando, viviendo en Londres, viajaba en mi ciclomotor a ver las tocadas del London Musician's Collective (LMC) donde tocaban los que se enrolaban en las diversas corrientes de la llamada Improvised Music. La primera vez que fuí, salí enojadísimo, pensando que había sido estafado. Por lo insólito de lo que escuché, volví a la semana siguiente, un poco para ver si se repetía el absurdo. Lo que ocurrió luego fue que volvía a ir cada vez que podía, con cada vez más entusiasmo que curiosidad. Música del momento, totalmente impredecible, pero recuperaba la importancia de la interacción y del suceso instantáneo, factores que tanto me habían atrapado cuando de pibe escuchaba el antiguo jazz de New Orleans. Podrían estar tocando un virtuoso junto a un individuo que producía ruidos con juguetes de plástico. En algún momento podría hallarse un capo como Evan Parker tocando con otro músico que parecía un aprendiz que apenas podía hacer sonar su instrumento.
A mi regreso a Mar del Plata intenté realizar algunas experiencias de música improvisada con un guitarrista de perfiles insólitos Claudio Cerillano, pero fueron tantas las burlas, sumadas a mi propia inseguridad que desistí de seguir experimentando. Pareciera que en este momento son varios en el pueblo que quisieran ingresar al territorio "Free". Las preguntas que se le dirigían a Christian durante su taller apuntaban a eso. La verdad es que creo que la única forma de aprender a tocar dentro de esa escuela, es animarse, juntarse y hacerlo. Cosa que hicieron algunos locales con el invitado el domingo 16/07 en Villa Victoria. Veremos ahora que pasa, con un poco de suerte se sumarán al intento otros experimentadores. Y quizás haya un debate sobre sus posibilidades.
lunes, julio 03, 2006
De vuelta al pueblo.
De regreso a Mar del Plata, volvemos a las actividades musicales en nuestra querida aldea. Un tropezón me provocó una herida cortante en la mano derecha, lo cual me dejó fuera de acción hasta hace poco. Américo Bellotto estaba visita, y me salvó cuando hubo que tocar con Dársena Jazz hace un par de semanas. Américo luce un yeso por un accidente idéntico, pero pudo seguir tocando porque se rompió fué algo de la mano izquierda, lo cual causa una imagen algo cómica cuando sostiene el instrumento. Un cambio de lujo sin duda, que cumplió con su amigo como buen deportista, sin hacer demasiados comentarios sobre nuestro nivel musical local.
Logré mejorar lo suficiente para arriesgarme a cumplir con una fecha de grabación organizado por Ricardo Pereyra con el mismo grupo con el que hicimos aquella fecha en Radio Nacional hace algo más de un mes (ver blog). La situación de grabación exacerba mis habituales nervios de escena, además de poner en relieve las fallas técnicas que parecieran ser disimuladas cuando se toca en vivo. Igualmente logré cumplir con las tomas de cuatro temas, encerrado en una casilla junto con el saxofonista Hernán Galeano. A Juan Antonio Rodriguez y a Ricardo no los podía ver, ya que estaban ocultos tras una pantalla que los escondía de Pablo Gonzalez y su batería.
jueves, junio 01, 2006
Despedida de Frankfurt
En mi último día en Frankfurt, me apresuro a registrar algunas impresiones, antes que se borren en la masa de sucedidos que pude vivir estos días. Recuerdo el "potrait concert" el pasado domingo de Hermann Kretzschmar, uno de los dos pianistas del Ensemble Modern. Estos "conciertos de retrato" son recitales individuales de los miembres del Ensemble, destinados a destacar los perfiles individuales de sus miembros. Fueron todas obras compuestas por el mismo Hermann, de corte netamente conceptual. En general planteaban una idea que la obra iba explotando en todas sus posibilidades. Se combinaban la ingenuidad más infantil con el repentino despligue virtuosístico. Una de ellas, por ejemplo, titulado These days, totalmente ejecutado en un teclado Fender-Rhodes, evocaba su pasaje juvenil por el jazz de Chick Corea, y combinaba en forma insólita distintos elementos del ya clásico Return to Forever.
Lunes y martes fueron dos días dedicados a cumplir con algunos de mis alicaídos objetivos, escribir algún arreglo para el JRT y estudiar un poco. Hubo también una cena en un restaurante español, en una mesa global de músicos de bronce: dos húngaros, un búlgaro y dos argentinos.
Ayer dediqué el día a observar los ensayos del Ensamble Modern. Fué toda una experiencia ver al director/compositor Peter Etövös liderar a estos especialistas en la música contemporánea por los vericuetos, sutilezas, y complejidades atonales del Concierto de Cámara de Alban Berg.
Fué una emoción ver en acción, y abrazar, al violinista hindú Jagdish Mistri, un protagonista de una anécdota de nuestra familia hace muchos años cuando visitábamos al famoso colegio secundario de la fundación creada por Yehudi Menuhin, en el sur de Inglaterra. Jagdish era entonces un joven brillante becario de la escuela, y dedicó toda una tarde a entretener a nuestos hijos con su violín y otros juegos. Valentin tendría entonces apenas unos 8 años.
Luego de un asado ofrecido anoche a sus amigos latinos y alemanes por un esforzado y afectuoso Daniel Adoue nos disponemos a celebrar su cumpleaños (y mi despedida de alemania) con una tango-jazz session en La Casa de la Música, un local donde Daniel tiene a su cargo el espectáculo musical todos los jueves.
A la madrugada estaré tomando el avión con el cuerpo exhausto, pero con el alma llena....
lunes, mayo 29, 2006
Buddy Bolden perdido en Frankfurt-am-Main
Hace ya más de una semana que estoy visitando al ex-alumnni de Viva Buddy Bolden, Valentin Garvie. Vive en en Frankfurt desde que tomó el puesto de trompetista en el Ensemble Modern, un grupo enteramente dedicado al repertorio compuesto a partir del siglo XX, con especial dedicación a los nuevos compositores en el terreno académico. Valentín viene haciendo carrera en este campo de especialización, aunque a veces quisiera tocar algo con melodía. Las escasas veces que puede, trata de aprovechar invitaciones para tocar jazz, o música emparentada. Desde hace un tiempo logra tocar algunas fechas con el trío Sudestada, en base a música compuesta y compuesta por el pianista argentino Daniel Adoue. No había terminado de aposentarme en el departamento de Valentín que sonó el teléfono, con una llamada de Daniel que nos invitaba a la casa a comer empanadas. Ahí comenzó mi vinculación con la pequeña pero solidaria red de sudamericanos que se reunen a comer o a tocar. Conocía a varios más unos días después en un almerzo convocado con la excusa de celebrar el 25 de Mayo en la casa del sociólogo Guillermo Atlas, un melómano y amigo de los músicos locales. Ahí también estaba el contrabajista brasilenio Pedro Gadelha, y un personaje que es un especie de héroe musical local, que entre otras muchas cosas fué solista de la Radio de Frankfurt hasta hace muy poco. Se trata del proverbial saxofonista uruguayo "Yiye" Wilson de Oliveira. Luego de una comida pantagruélica, viajamos en el auto de un Wilson inagotable hasta la ciudad de Stuttgard. Wilson respondía a la invitación de otro uruguayo, el trombonista Eduardo Crespo (Telecataplum, -German Brass) que había arreglado una fecha para tocar dixieland en el Traditional Jazz Hall de aquella ciudad. Ahí fuimos recibidos por el clarinetista Charlie Höllering que reune un grupo de músicos que forman un equipo estilo Chicago-Condon, en este caso con el aporte de Crespo, de Oliveira, y en este caso, Valentín y el mio.
Fué raro ver como se iba llenando el local, donde se comenzó a tocar puntualísimamente a las 8 PM, durante tres extensas entradas, que duraron hasta pasada la medianoche. El público cumplía rigurosamente con el aplauso a cada solo, y todo parecía un cuadro que retrataba una imagen del pasado lejano.
La próxima aventura con Wilson nos llevó a la ciudad de Baden-Baden, donde debía dirigir la Frankfurt Jazz Big Band, en donde también participaría Valentín. Yo me dediqué a recorrer la antigua ciudad de baños termales mientras ensayaban, y luego de ligar una cena gratis con los músicos, me dispuse a ver el gig en el lujoso salón de espectáculos del Kurhaus Casino. Una sala decorada lujosamente, donde la gente se sentaba en mesas a la luz de las velas. En fin, otro postal irreal, donde se mezclaba el kitch alemán con el aspecto demasiado perfecto de un show de televisión. La música era demoledora, por supuesto, interpretada por profesionales provenientes de varias partes del sudoeste alemán. Wilson dirige con una cancha de difícil descripción, además de tomar sus instrumentos y soplar un vendaval cada vez que tiene un solo.
Continuara....
jueves, mayo 18, 2006
El reencuentro con la música de Mike Westbrook
En Marzo de 1974 el pianista y compositor Mike Westbrook y el multi-saxofonista John Surman viajaban a Suecia para responder a una invitación de la Stockholm Radio Jazz Group. Las obras a interpretar en vivo y grabar eran el Citadel, una composición inspirada en una idea extraída de la novela "Ciudadela" de Cronin, y Room 315. Esta última debía su título a una sala de ensayo de una escuela de bellas artes, donde Mike encontró un hermoso piano de cola, y donde se refugiaba mientras esperaba que su entonces novia, Kate Westbrook, saliera de su curso. El lead de la fila de trompetas era un joven músico argentino, llamado Américo Bellotto. (ver entradas anteriores de este blog).
Poco tiempo después del golpe de Marzo de 1976, nuestra familia, luego de un fallido intento de radicación en Brasil, se instalaba en Londres. Ni bien pude establecer alguna base de supervivencia laboral, comencé a relacionarme con la actividad musical del barrio de Walthamstow, donde nos tocó vivir por casi 8 años. El primer músico que conocí, el trompetista Chris Holmes (luego fué el primer maestro de trompeta de Valentín) , al enterarse que era argentino, no me preguntó por Maradona, sino por Américo Bellotto. El nombre me sonaba vagamente, pero en verdad no lo conocía. Chris sacó un LP de Américo de su colección y me lo mostró.
Recuerdo mi ecuentro con la música de Mike Westbrook. Me causó conmoción escuchar su obra The Cortege, involucraba una Big Band de solistas increíbles, y que combinaba solos y arreglos dentro de una estética francamente vanguardista, aunque la idea de un cortejo fúnebre se ilustraba con el tradicional himno Fly as a bird to the mountains que evocaba las raíces más profundas del jazz. También la integraba Kate, tocando fliscorno tenor, y teniendo a su cargo la parte vocal, sobre un texto de una naturaleza poética, que impregna todas las composiciones de Mike.
Poseer hoy una computadora con conexión banda ancha me permite volver a escuchar las transmisiones de la BBC 3- donde seguramente escuché aquella grabación de Westbrook. A sus 75 años, se hizo un programa especial en su homenaje, que motivó que le escribiera diciendo cuánto me había impresionado su música, y contándole mi amistad con Américo, que recordaba aquella tocada con él y Surman. Como buen inglés, no solo me contestó, sino que quiso mandarnos una copia en CD de aquella evocativa grabación con la orquesta de la radio Sueca.
¡Emoción indescriptible!
martes, abril 25, 2006
Jazz Attack (¿o Panic Attack?) en Radio Nacional
Algunas semanas atrás había recibido una invitación del pianista Ricardo Pereyra, a grabar en vivo un programa para la serie que produce el veterano César Parisi en distintas emisoras de LRA Radio Nacional. Para ello se conformó un combo bautizado Jazz Attack que además de Ricardo en piano, reunió también a Pablo Gonzalez (drs), a Juan Antonio Rodríguez (bass - ver la entrada anterior) y a Hernan Galeano (tnr. sax). Yo no conocía a Hernán, que resultó un músico muy seguro y fluído, con un gesto que lo emparenta con la nueva generación de jazzeros. De los otros tres tenía ya la experiencia de haber tocado antes, y como siempre, me impresionaron por su capacidad de brindar una estuctura confiable para improvisar, además de ser buenos solistas a su turno. Hacía falta, ya que en el ensayo apenas se pudieron mirar unos cuatro arreglos de Ricardo, y el programa resultó larguísimo, de más de una hora de duración. De modo que hubo que incluir una cantidad de standards "a la parrilla".
Entrar a los estudios de Radio Nacional, fué como una visita al túnel del tiempo. El edificio, que originalmente fué construído en 1934 en Maipú 555 para alojar a Radio el Mundo, es una mezcla de la arquitectura Art Decó, con un gesto monumentalista típico de el espíritu totalitario que rondaba por el país y el mundo en la antesala de la 2da. guerra mundial. Impresiona el gigantismo de las instalaciones, y sobre todo la enormidad del estudio auditorio. Todavía están los tubos de un órgano gigante incrustados en una pared, aunque su corazón, fué extirpado en algún momento, para dar lugar a una "pecera" técnica . Quedan algunos rastros de la existencia de una orquesta sinfónica, que alguna vez fué parte orgánica de la radio. (Otro reconocimiento que mi alma gorila debe hacerle a Perón). Ví al menos dos pianos de cola. El que utilizamos estaba afinado y en perfecto estado. La sensación de anacronismo se conjugaba bastante bien con nuestro repertorio, que salvo algunos temas de Ricardo, consistía en temas mainsteam que hubieran sido propalados como modernos en 1950.
Musicalmente, pese de mis habituales lagunas en situaciones de grabación y público, me pareció que logramos superar el objetivo, aunque hacia el final, ya mostraba señales inocultables de boxeador mareado.
Fué una sorpresa comprobar la vigencia de César Parisi. Tengo intenciones de dedicar un bloque futuro del blog a la cuestión de los difusores, organizadores o gestores diversos de jazz. Me da la impresión que siendo un fermento necesario para que el género tenga llegada al público, a menudo son vilipendiados injustamente. Veremos que se me ocurre.
domingo, abril 23, 2006
19-4-06 Talking Trío en Dickens.
Paseando por San Telmo, me impresiona la cantidad de arte musical subvaluado. Será que por ser tocado en la calle, se lo escuche con condescendencia, pero sin advertir la calidad que se ofrece por monedas. Me quedé casi una hora en la esquina de Defensa y Pasaje San Lorenzo, a un grupo de gypsy-swing llamado Cuerdas del Sur, donde toca el contrabajista heavy Juan Antonio Rodriguez. Hacían vibrar a los adoquines con un repertorio Reinhardt clásico, y con algunos tangos y milongas que harían las delicias de JR Morton. Pensar que localmente tenemos el privilegio de que alguna gente acude a locales para pagar por lo que tocamos en Mar del Plata. El miércoles pasado no hubo mucha gente en Dickens, pero la suficiente como para completar casi todas las mesas. Escucharon respetuosamente nuestros intentos, y además, pagaron. Me doy cuenta ahora de ese privilegio.
Hubo algunos estrenos, entre ellos un Caravan que propuso Sergio Mileo, y que quizás por honor a su compositor Juan Tizol, me animé a balbucear en el trombón. También tuvimos el gesto temerario de tocar una de las Invenciones de J.S Bach, en una versión que condensaba en una, las dos voces de el cuarto de su célebre serie. Para un trompetista, se asemeja a un ejercicio del Arban de nivel avanzado, y tenía serias dudas de poder tocarlo. En la repetición empezé a perder pié, pero mediante el recurso de comerme unas cuatro o seis corcheas, logré llegar al final. ¡Creo que en la calle hubieramos recogido algunos centavos!
lunes, abril 17, 2006
Visita de Néstor Astarita y su trío.
Como una especie de coda al festival de Abril tuvimos la presencia este fin de semana a Néstor Astarita y su trío. Actuaron en el curioso Hotel de Punta Mogotes que fuera objeto de una entrada anterior de este blog. Pese a los intentos de promocionar el gig, los únicos beneficiarios de sus actuaciones fuimos un grupo de músicos marplatenses, que concurrimos al lugar los tres días que actuaron, participando en jams luego de su set. Lo acompañaron dos jóvenes talentosos: el contrabajista Gerardo De Mónaco, que provée una excelente base armónica, a la vez de un apoyo rítmico muy enérgico y participativo. En piano, guitarra y voz conocimos a Mariel Barreña, un verdadero descubrimiento de Néstor. Debido a su participación en la Banda Hermética de La Plata, tiene experiencia en el repertorio de bossa, canta con un gesto sobrio y afinado, y su touch y voicing en el piano revela una formación clásica que contribuye a que el sound del trío sea realmente bello.
Néstor Astarita es un notable gladiador del jazz, cuyo nombre me es familiar desde joven, cuando lo leía en las viejas revistas de jazz que devoraba cuando recién comenzaba mis primeros pininos musicales. De su iniciación en los míticos The Georgians hasta hoy, ha transitado por todas las etapas del género, hasta adquirir un estilo que es contemporáneo, pero sin perder el swing que a veces es escaso en los bateristas de la nueva generación. Fué una gran satisfacción conocerlo personalmente, pues su nombre tiene un valor icónico, al persistir incansablemente en la promoción y producción de espectáculos de jazz. Tuve una sola oportunidad de verlo en el pasado. Fué probablemente a fines de la década del 80, cuando fuimos con Valentín (que no tendría más de 15 años) a verlo en el auditorio del Centro Cultural Recoleta. Allí también tuvimos la suerte de escuchar al maravilloso trompetista Rubén Barbieri, y recuerdo como nos fuimos maravillados por lo que escuchamos aquella noche.
Sólo lamento que Valentín se lo perdiera esta vez...¡sólo se lo puedo contar cuando hablemos por teléfono!
viernes, abril 14, 2006
Jazz en Abril 2006
La masividad de acontecimientos que se sumaron estos días vuelve agobiante la tarea de actualizar este blog. Pasaron tantas cosas durante el festival el 7, 8 y 9 de Abril que me veo obligado a hacer un somero comentario de sólo algunas de las cosas que me impactaron. Creo que hay que destacar las actuaciones de Swing 4, un grupo de jazz fusión de Costa Rica, que dentro de su estilo particular descollaron como un grupo de virtuosos. El set en dúo de Manolo Fraga y Alfredo Remus fué una joya de interpretación jazzera, y el catalán Ximo Tebar aportó un set pleno de energía, junto a la cantante Ester Andujar. Otros grupo aportaron cosas buenas, pero tampoco las pude ver todas. El patriarca Mingo Martino estuvo presente, como así también Enrique Varela. Es que la variedad de oferta en el Teatro Auditorium y luego en la confitería Orión, superó mi capacidad de asimilación. Pero lo que me cautivó en particular fué la charla que dió sobre su lejana reunión con Cortázar en presencia del Gato Baribieri y otros, el periodista Nano Herrera. Estaba basada en una grabación del encuentro que Nano supo conservar durante años. Para el que supo escuchar, hubo perlas en los comentarios que se aplican no solo al jazz, sino a la actividad creativa en general. Éscuché todo con bastante conmoción, y además advertí sentado al lado mío a Manolo Juarez. Charlando un poco con él, descubrí a un personaje insólito, aparte de su imagen pública de referente cultural que prestigió al festival con su asistencia.
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