lunes, septiembre 06, 2021

Sábado 28 de Agosto 2021- Dos dúos. (O. Contreras Federico - Viceconte & O.Contreras -E. Garvie). S.U.M del ECEM.

 Dos o tres días antes de la fecha, publiqué el siguiente texto en facebook:

"Sigan de cerca a Ornella Contreras si quieren ver lo que se viene en el jazz marplatense. Ella encabeza una nueva generación que viene a insuflar energía y renovación a nuestro movimiento. La estaremos acompañando Federico Viceconte, músico vigente si los hay, y yo, que estoy más cerca del arpa que de la corneta. Será conformando dos dúos, a los que seguramente se sumará Martín DeLassaletta en algún momento, que no se quiere perder esta epifanía. Llamen con tiempo, nuestro aforo todavía es limitado"

Efectivamente, es lo que pienso de Ornella, a quién tuvimos como becaria en Ecem hace unos dos años, cuando todavía no había terminado el colegio secundario. Da cierto orgullo de....no sé....padrinos, tíos, vaya a saber, que hayamos podido alentar su prometedor futuro.





miércoles, marzo 24, 2021

Pablo Trejo Vallejos

 24 de Marzo 2021 -Recordando a Pablo Trejo en el día de la Memoria


 Pablo Trejo Vallejos, médico, guitarrista, cantor, clarinetista de jazz, tallador en madera, nació en Santiago del Estero el 20 de diciembre de 1938. Comenzó a trabajar en el HIGA “Dr. Oscar Alende” el 1° de agosto de 1973 y fue secuestrado el 1° de abril de 1977, durante la dictadura cívico-militar.
(A propósito de un artículo de Jorge Dietsch publicado en el suplemento de cultura del diario La Capital el domingo pasado)


Siempre pensé que Pablo era de Tucumán, pero sería porque estudió medicina allí. La cosa es que vino a Mar del Plata a trabajar en el HIGA, y luego estableció consultorio en la Clínica Colón. Lo debo de haber conocido  en alguna de las tantas reuniones con guitarreada de los años ´70. Me impresionó su swing cuando entonaba una chacarera, y luego su humanidad cuando nos hicimos amigos.  Decía estar interesado en el tipo de jazz temprano que hacíamos en la Criolla Jazz Band, y le sugerí que adoptara el clarinete. Yo anhelaba para nuestra banda el color obscuro, empetrolado,  viscoso y turgente de los iniciadores como Johnny Dodds y Sidney Bechet. Un  sonido diametralmente opuesto del que podría provenir de un clarinetista formal, que es una emisión límpida que se puede escuchar en el concierto de Mozart.  Un día se apareció en mi casa para mostrarme su clarinete recién adquirido. En pocos meses ya había logrado suficiente dominio del instrumento y del estilo como para  incorporarse a la banda. Desde entonces creo que los buenos músicos de folklore argentino se adaptan rápidamente al jazz tradicional.

Pablo era simpatizante del PST (Partido Socialista de los Trabajadores). Surgido de las variadas mutaciones y variantes de la izquierda argentina, era un partido obrerista, trotskista, que buscaba tener algún lugar en el parlamento. Era combativo en el frente sindical, pero se caracterizaba por su fuerte rechazo a los métodos militaristas y de lucha armada. 

En aquellos primeros meses de 1977 sufrió un primer secuestro, que quizás se debería llamar arresto, en la medida que permaneció preso en una comisaría. Lo liberaron después de una semana, y nos contaba que estando en la celda escuchaba que una radio local transmitía nuestra versión del Camp Meeting Blues, en la que él tocaba. Al poco tiempo sufrió otro secuestro, y de esa desaparición no apareció nunca más. 

Nunca supimos oficialmente porqué lo mataron.  Se dijo que le pidió que atendiera a un montonero herido.  Sé que más allá de su juramento hipocrático, su calidad humana lo habría impulsado a hacerlo. Acto suficiente para que la represión se ensañara con él. 

El banjista de nuestro  grupo ya había sobrevivido un secuestro con tortura.  A los pocos días secuestran y matan a mi cuñado.  Juntamos nuestras cosas y nos fuimos del país. 

SON 30.000.




martes, marzo 23, 2021

Afrenta a Piazzolla

 11 de Marzo.-Teatro Auditorium - Ciclo Piazzolla bonaerense-diálogos contemporáneos.-  Julián Maliandi (gtr)- Valentín Garvie (tpt)

¡Hola! ¡soy Garmendia!

Estoy indignado. Había decidido salir de mi silencio, porque siendo el año de homenaje al gran maestro Piazzolla yo no podía estar ausente. De modo que lleno de entusiasmo por esa música que escuché en una película y que me pareció tan porteño, me fui al Teatro Auditorium. Tuve que gastar 200 mangos para ver el show, pero no me importó. Por Piazzolla daba la vida.

Pero ya de entrada tuve una decepción. Me enteré por el acomodador que se trataría de un dúo. ¡Apenas dos músicos para lo que merecía una orquesta sinfónica!. Vi una guitarra ya instalada en el escenario, y me senté esperando que viniera el bandoneón. Pero resulta que el otro músico era trompetista. Y encima un tipo con cara de alemán. ¿Dónde estaba el respeto por nuestra música de Buenos Aires?

Cuando arrancaron ya se vio lo que me esperaba. Mucho biribiri, notitas tiradas al viento haciendo una virtuosa demostración de nada. El guitarrista era más vale rockero. Usaba una pedalera que pateaba de vez en cuando para hacer sonidos raros. El otro...bueno...parecía que hacía música para acompañar el chucrut con cerveza.

Entre temas decían que habían tocado tal o cual composición de Piazzolla...pero les aseguro que no se podía reconocer ninguno, además mencionaban algunos tangos que no podía conocer nadie.

Encima hubo un momento en que el trompetista se fue del escenario y se puso a tocar por la sala, dejando solo y perplejo al pobre guitarrista que apenas atinaba a intentar tocar algo mientras el otro andaba por el fondo de la sala haciendo ruidos horribles. 

Cuando finalmente el alemán decidió volver al escenario, agarró algo que parecía un trozo de manguera para tocar algo que podría algo de música clásica, al tiempo que vocalizaba en una lengua que parecía de extraterrestre como hablando dentro del instrumento. 

Quizás pretendían ser un dúo cómico....pero el resultado era trágico. Cuando anunciaron el último tema pensé que por fin tocarían Adiós Nonino..el himno insoslayable. Pero no, se cagaron en el único homenaje que podrían haberle hecho al maestro. Tocaron cualquier otra cosa.

Me tendría que haber ido al segundo tema.


sábado, febrero 20, 2021

2020 visto desde fines de Febrero del 2021

 No voy a caer en el latiguillo de lo malo que fue el año de la pandemia. Por cierto que sufrimos, pero hoy (mientras permanezco aislado preventivamente por una posibilidad de contacto cercano) quiero comentar lo sucedido sin quejas melancólicas. 

Veamos lo sucedido en las escenas musicales que habitamos. 

a) Nuestro ECEM (hoy el acrónimo designa un Espacio Colectivo de Experiencias Musicales) ha sobrevivido. Durante el interregno pandémico se logró negociar con los locadores de modo que pudimos seguir pagando las cuotas de alquiler. Continuaron las reuniones semanales, primero exclusivamente por video-chat y luego en forma presencial. Hubo discusiones sobre nuestras finanzas, los objetivos educacionales, y finalmente planes de re-apertura. Hoy nuestra sede volvió a cobrar vida, al resucitar los ciclos de impro libre y de música original. Gracias mayormente a la iniciativa de Martin DeLassaletta  se crearon espacios nuevos, como los ensayos abiertos,  reuniones de escucha y apreciación de discos, y las "mañanas frágiles" donde se ofrece un espacio de visitas acompañadas de música encalmada, en un horario matinal. 

b) LoS cArLiTos debieron reducir sus actividades prácticamente a cero, aunque no se privaron del todo de hacer sus reuniones-asado ocasionales, donde se mantuvo viva la picardía, el buen humor y fundamentalmente la camaradería que alimenta su funcionamiento.  Se respetaron en lo posible las precauciones, aunque también se concedió a la necesidad de mantenernos conectados. Luego de 5 meses de inactividad, en Agosto se grabó nuestro 4to disco, utilizando el Sum  del ECEM . Los cuatro integrantes nos distanciamos todo lo posible, y el ingeniero de sonido Jorge Petta comandó la grabación desde fuera de la sala. Al poco tiempo Barto Camus debió dejar de tocar para reponerse de una tendinitis, así que volvieron a cesar los ensayos, aunque no del todo las churrasqueadas con protocolo.

c) Bocaguasa resolvió la restricción pandémica abandonado los ensayos formales, para reunirse bastante seguido en plazas y espacios abiertos.  En lugar de los arreglos, se experimentó con un funcionamiento informal y espontáneo, que tuvo como resultado el acercarnos a la metodología de las primeras bandas callejeras del género. Hay habilidades  que no son  propiciadas por la formación académica, como son las de tocar de oído, tocar ensamblados sin la guía rígida de una partitura, y la relación intuitiva con las secuencias armónicas simples pero fecundas del jazz temprano. La soltura que adquirimos en este ejercicio fue puesta a prueba anoche en nuestro Teatro Colón, donde nos distribuimos en toda la sala para iniciar un set donde nos reuníamos en los pasillos, en la fosa frente al proscenio, y finalmente en el escenario. Finalmente conducimos al público fuera del teatro, cruzamos la calle, e hicimos un divertido 2nd line por los senderos de la plaza San Martin.



miércoles, octubre 14, 2020

Omisiones 2

 Por supuesto que no hay forma de cubrir todos los datos en una entrevista que recorrió un período de 40 años. También hay que aceptar que uno meta la pata en algunos lugares. Hablé de una jam memorable que debe de haber sido en 1975 en Canotier, en la que cayeron los músicos de una orquesta sinfónica. Debería haber precisado que se trataba de la Orquesta Sinfónica Nacional, la gran OSN, nuestro tesoro nacional que languidece entre la pandemia y la desfinanciación estos días. Claro, habrían venido a mdq a tocar alguna obra de Gerardo Gandini, lo que explicaría su aparición aquella noche, y la presencia de dos saxofonistas del campo del jazz como Nymar Tenreyro y Hugo Pierre. Seguramente su obra estaría orquestada para estos instrumentos que no suelen habitar el orgánico sinfónico.

No mencioné a Quique Brahms, un actor de aquella prehistoria, animada por muchos de los músicos profesionales interesados en el jazz, y que lateralmente lo ejercían cuando el oficio lo permitía. (Sí di cuenta de él en una entrada anterior de este blog)

En el terreno de las vanidades, quizás tendría que haber mencionado a Viva Buddy Bolden, la banda cuyo nombre adopté para este blog. Con su extraño repertorio de retro-jazz, alcanzó una mención en los medios nacionales (para inquina de los amigos del Jazz Club) gracias a la crítica de Diego Fischerman.

Para lo que pueda servir, aquí rescato el link de youtube de la entrevista, por si lo quisiera visitar más adelante:

https://www.youtube.com/watch?v=TnacwG6aeJE&feature=youtu.be


martes, octubre 13, 2020

Omisiones- Cacho Giliberto.

 Ayer se largó el stream de la entrevista que me hizo Martin DeLassaletta en el ECEM. Una conversación informal siempre está plagado de imprecisiones, errores y omisiones. Algunas me molestaron particularmente. No hice ninguna mención a Cacho Giliberto, un tipo que gestionó mucho jazz en Orion y que además desde sus micros en radio AM hizo una gran tarea de difusión. Activo organizador de bailes en su ciudad natal de Quilmes, contrató muchísimas veces a las legendarias bandas de dixieland argentinas, particularmente a los Georgians, donde tocaban los históricos Fats Fernandez, Carlos Acosta, muchas veces Carlos Balmaceda, y Jorge Cichero.

Quiso trasladar ese mismo perfil a Mar del Plata donde llegó huyendo de un fracaso comercial, causado por ciertas operaciones dudosas. Apasionado por el baile, ponía todo su entusiasmo a la vista en cada uno de los gigs que organizaba.

Muchacho del sur del conurbano, no era un intelectual, y su visión de las cosas era de cierta ingenuidad y sencillez. Por algo el nombre de sus programas y de su ciclo era "Simplemente Jazz". Eso le valió el odio y desprecio de los "muchachos del centro" de mdq, que en general se concentraban en el Jazz Club, (organización que sí mencioné en la entrevista). Sufrió mucha discriminación por aquellos que se consideraban la élite del jazz.

Cacho podría ser simple, si, pero tenía nobleza. Tenía gustos eclécticos en el terreno del jazz tradicional, y podía entusiasmarse con algunas manifestaciones que podrían ser juzgadas de mal gusto, porque a él le parecían buenas para bailar. Pero también se conectaba muy fuertemente con las grabaciones de oro del jazz negro histórico. Su amor por el primer Armstrong era fuerte...cuando decía "el negro" sentía una conexión fraterna, de esas que se forjan en el barrio y  la juventud. 

Cacho había fumado mucho. En consecuencia sufrió un epoc que terminó con su vida prematuramente.. Insistía en seguir activo portando su mochila de oxígeno. Mi último recuerdo fue llamarlo antes de salir de viaje, y él estaba internado. No sin cierto esfuerzo para emitir la voz, me agradeció la llamada. Cuando regresé de las vacaciones, Cacho ya había fallecido el 31 de Julio de 1998. En la foto se lo ve a Cacho de campera marrón, creo que rodeado de músicos en alguna de las ediciones del festival de La Pampa, a la que gustaba concurrir.



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