jueves, octubre 07, 2010

Garmendia no se rinde

Dickens Pub -Miércoles 6 de Octubre -Eduardo Palomo (pno) Julián Maliandi (gtr) Nico Pasetti (ctrb) Andrés Dellacasa (drs) E. Garvie (trp)

Sin que hubiera pasado siquiera una semana, la redacción me vuelve a enviar a cubrir otra presentación de este mismo grupo. Aunque sentía rechazo por tener que tolerar otra marejada de mal gusto musical, me entusiasmaba tener una nueva oportunidad de clavar mi pluma implacable, cual daga justiciera, en los cuerpos mutilados y sanguinolentos de estos degenerados, que en mi opinión desgraciaban a la escena jazzera local.
De modo que tomé asiento en un rincón del pub, tratando de entusiasmarme con lo que podría ser una nueva carnicería crítica.
Pero,......
A medida que avanzaba el set mi mandíbula empezaba a ceder a la gravedad, y mi cara boquiabierta no podía disimular mi asombro ante una mutación inesperada.
Para empezar, el ritmo complejo y envolvente del baterista me dejaba perplejo...debo admitir que la madurez de este joven adulto me asombraba, al desplegar un tapiz de poliritmia hipnotizante. Sus acentos eran resaltados por el contrabajista que aportaba un pulso que avasallaba a la vez que iluminaba la ruta armónica de los temas. Me impresionaba su rostro, que al concentrarse en su tarea, parecía poblarse de surcos de experiencia.
El arsenal tecnológico del guitarrista funcionaba con la perfección de la relojería suiza. Su inspiración en la improvisación se fecundaba con algoritmos de alta teoría, adquirida en su paso reciente por el centros de excelencia de las universidades bostonianas de jazz en EEUU. Además animaba el espectáculo con medidos comentarios en las que no estaban ausentes ni la erudición ni el humor.
El pianista apuntalaba toda esta estructura con la habilidad del defensor que rápidamente se transforma en un goleador fulminante. Es decir, se corría toda la cancha con su comping contemporáneo, pero al transformarse en solista desplegaba una gama de recursos que iban de los arpegios alucinantes a los obstinato arrasadores.
Pero la presencia más deslumbrante era la del trompetista. Presidía la labor del grupo con su aspecto senatorial, a la vez que su instrumento vertía el brío de una juventud que se renovaba con cada nota. Seguro en cada introducción, sus intervenciones variaban desde el ligero toque lírico hasta las alturas vertiginosas de agudo. Remataba los finales de los temas con la estocada certera del torero victorioso.
Luego del delirio de los bises, pasé por el mostrador a cobrar y me alejé del lugar. La música que había escuchado parecía perfumar la noche marplatense.

viernes, octubre 01, 2010

Escribe Garmendia

Apertura de la Jam de Creeptown - 30 de Septiembre-
Eduardo Palomo (pno) Julián Maliandi (gtr) Nico Pasetti (ctrb) Andrés Dellacasa (drs) E. Garvie (trp)

Como corresponsal de este blog, me vi obligado a asistir a la presentación de un grupo integrado por los mencionados más arriba, como apertura de la jam session semanal de ese local llamado Creeptown. Ahora, yo pregunto, ¿sabrán los dueños de lugar lo que significa la palabra "Creep"?
Bien, se lo utiliza para designar sujetos que son despreciables, arrastrados al modo de bichos asquerosos, como reptiles o insectos. Y bueno, efectivamente me encontré con un lugar poblado cual ciudadela de "Creeps". Los peores exponentes del género eran los músicos.
¡Que puedo decir! Para empezar, debería haber una ley que prohíba la asistencia de menores a estos lugares. Digo, porque el baterista debería estar durmiendo a esa hora, para poder ir al día siguiente a la escuela a aprender materias básicas como Lenguaje, en vez de estar tocando la batería.
El contrabajista también, a lo mejor zafa porque tendrá uno de esos documentos truchos que usan para ir a los boliches. De todos modos nunca voy a entender para qué usan un instrumento tan grande para tocar cosas insignificantes. Los ves ahí, con cara de de perro culeando y haciendo fuerza, y música....bah, algo que se escuche digo, ¡nada!.
El guitarrista se la pasó arreglando su instrumento. Ahora, ¿para qué vienen a tocar si no tienen el instrumento en condiciones?- ¿Eso es una actitud profesional?
El que parecía más seriecito era el pianista (aunque estaba bastante mal afeitado). En fin, dije, bueno, ahí voy a escuchar alguna canción, alguna cosa reconocible, un rockito ¡algo! -Pero no, ninguna otra cosa que un picu-picu constante de eso que se escucha de las bandas de jazz aburrido.
Pero el más patético, lejos, era el trompetista. Un viejo choto que tocaba como el orto. Otro que ponía cara de hacer fuerza como si estuviera defecando, sólo para que le salgan unos cuá-cuá, que parecía el lamento de un orco herido.
Las minitas....bien. Bueno, cuando ya estaba harto de perder el tiempo, traté de ver si podía enganchar a alguna de las pendejas....pero ni bola. No las culpo por estar charlando todo el tiempo con sus amigas y amigotes. Total, para lo que había que escuchar!.
Después subieron a tocar algunos que parecian tocar un poco mejor, por yo ya estaba podrido...así que me fui a dormir.
Hasta la próxima, amigos.


lunes, septiembre 20, 2010

Jazz : ¿Música pura, o show?

Américo Bellotto- Angel Sucheras - Bodega del Teatro Auditorium- Sábado 18

Creo que ya comenté otras veces que a mi llegada a Inglaterra y al anunciarme como argentino, no me preguntaron por Maradona, sino por Américo Bellotto. Por cierto, el que me hizo esa sorprendente primera pregunta era músico, y trompetista para más datos. Es que Américo era conocido por ser el lead de bronces de la afamada banda de Maynard Ferguson que por bastante tiempo tuvo su base en el Reino Unido, y que contrataba casi todos sus músicos ahí. La estética de Maynard era la de el despliegue espectacular y virtuosístico, y ser el que lo secundaba en la conducción de un pack de músicos calificados y de primera línea, tenía que ser alguien especial. El trompetista lead debe poseer características de precisión, seguridad y dominio absoluto del registro agudo de su instrumento. Debe encarar su tarea con una autoridad y firmeza porque se lleva al hombro toda una masa instrumental, en manos de un grupo humano típicamente anárquico y narcisista. El carácter de Américo y su talento estaban bien dotados para esa función. Pero quizás no tanto para el manejo sutil de las relaciones humanas, ni del gesto casi introspectivo del solista torturado á la Chet Baker. Es por ello que está un poco dislocado a partir de su retorno al medio musical porteño, donde no hay conjuntos profesionales numerosos que requieran de su función de líder, donde esa rara habilidad no tiene mercado y donde se vuelve intrincada la política para imponer un nombre como improvisador de jazz.
De modo que la estructura mínima de un dúo de trompeta y piano puede no ser el contexto más favorable para apreciar sus virtudes. Sin embargo, afirmo lo siguiente antes de continuar: Fue una oportunidad en que pudo desplegar una paleta amplia, llena de matices, donde no faltaron los momentos de suave delicadeza, particularmente en las baladas. El otro miembro del dúo, Angel Sucheras, es sin ninguna duda un músico excelente. Que no sólo acompaña sino que despliega muchos recursos con flexibilidad, en un estilo clásico, no muy lejano de la de un Oscar Peterson.
Para otorgar variedad al set, Américo usó una variedad de sordinas, y Sucheras cantó algunos temas, hablidad que ejercita a diario como pianista residente de grandes hoteles. Fue una muy buena muestra de jazz en una faceta clásica, hecha por dos gladiadores de la vieja escuela profesional de jazz. Dentro de esa línea se buscó hacer un show dirigido a un público amplio, tratando de establecer un clima jovial y agradable. Eso ciertamente se logró, aunque sólo en la medida en que la concurrencia era pequeña. El gran público sigue ausente de las tocadas de jazz.
Es que hubo un momento en que Miles Davis decidió abandonar toda amabilidad con el público, considerado un gesto de obsecuencia de los entretenedores "Tío Tom" para servir a sus amos blancos. A partir de ese momento se consideró de mal gusto cualquier concesión en función del espectáculo. A continuación hago un listado de los pecados cometidos por el dúo mencionado en su show del día sábado.
a) Hablarle al público.
b) Contar chistes.
c) Anunciar con antelación y en todos los casos, los nombres de los temas.
d) Explicar todo.
e) (Peor aún) Hacer referencias a la historia del jazz, de Nueva Orleans, de los funerales etc etc.
f) Tocar temas conocidos.

Debo admitir que a mí también me ponen nervioso todas estas cosas. Pero tomemos en cuenta algunos factores que suelen ignorar los modernistas, por llamarlos de algún modo.
a) Miles adoptó ese gesto en momentos de militancia política negra en los EEUU. No es nuestro lugar ni nuestra época.
b) En ese momento se apreciaba el valor de esa música. Se podía declarar, "les gusta nuestra música, entonces coman mierda".
c) Miles se hacía el antipático, pero por otro lado hacía las peores concesiones al mercado musical, adoptando el pop y el rock como material.
d) Nuestro tiempo, al revés que el de los incipientes '60, desprecia la actitud intelectual o mejor dicho, descarta de plano cualquier cosa que exija adivinar, investigar, o un esfuerzo por entender.
e) En la época de Miles interesaba la música, hoy se valora el "show"

Entonces...¿Habrá que seducir a "la gente", o no? Puede ser que el problema esté mal planteado...lo tendré que seguir pensando.




jueves, septiembre 09, 2010

Esteban noctámbulo

8 de Setiembre - Jauría- Dickens Pub

Aprovechando una de las escasas oportunidades que tengo para escuchar algo en las noches de la semana en que los boliches confinan el jazz progre (tipo miércoles o domingo ) , me sumé al poco público que acompañó al grupo conformado por Claudio "Colo" Sanchez (Tpt), Daniel Fernandez (Pno.) Alfredo Fasciolo (Str.bass) y Lucas Kulikov (Drs).
Hace un tiempo que los quería escuchar, ya que sabía que me iba a encontrar con algunas novedades. El Colo hace unos años que decidió concentrarse en extender su estilo más allá del dixieland que cultivó tantos años con su Bristol Jazz Band. Esta es la primera vez que lo pude apreciar plenamente en su conversión. Su labor como trompetista profesional en la Banda Municipal lo habilita técnicamente, y su logro también abona la idea de que es bueno una iniciación en jazz tradicional, al encarar las demandas de un gesto más contemporáneo. Sé mejor que nadie las dificultades para progresar estilísticamente, y sólo puedo felicitarlo por haber alcanzado el nivel que posee actualmente. Por otro lado el bajista Alfredo Fasciolo se ha largado a tocar el contrabajo, luego de años de persistir con el bajo eléctrico. Semejante esfuerzo también es admirable, e implica un gran crecimiento como músico. Sin duda que el color que presta el instrumento acústico es insuperable. Lucas Kulikov forma parte de una joven y reciente camada de bateristas que entendieron la sensibilidad del parche, y que saben que el tambor no es una cosa que se inventó para ser golpeado sádicamente. También lo pude escuchar con atención esta vez. Siempre me extrañó que Daniel Fernandez no tuviera más presencia en el ambiente. Hace años que vive acá, luego de migrar de Olavarría. Es un músico más que interesante, que toca con cierta delicadeza, quizás alimentada por su buena formación de base.

Llegué tarde al gig, y me tuve que contentar con escuchar apenas cuatro temas de la segunda parte. Un tema en trío donde se pudo apreciar el talento de Daniel, y luego otros tres temas con el Colo. Dos de ellos del tipo Funky Jazz que popularizaron como trompetistas Lee Morgan y Freddie Hubbard en su momento, pero que hoy al día suenan algo pasados de moda. En cambio el otro tema del set fue el conocido Rhythm-a-Ning de Thelonious Monk. Es notable como añeja mejor ese clásico "rhythm changes" que admite todo tipo de innovación. En este caso el grupo doblaba y desdoblaba el ritmo, resultando una versión atractiva y muy actual, aunque fuera un recurso que ya utilizaba Jelly Roll Morton y otros ya en 1920.
Como dijo el Colo en un momento: "El jazz tradicional no tiene fecha de vencimiento"

jueves, agosto 26, 2010

25 de Agosto-Leo Masliah y la Banda Municipal- Teatro Colon

Entrevista realizada a Cachito, franela del estacionamiento frente al Teatro Colon luego del recital de y Leo Masliah y la Banda Municipal.

VBB: ¿Hola Cacho, cómo estuvo la noche?
C: Fresquita pero muy linda, ¡vió la luna que hubo!
VBB: Dígame, ¿vino mucha gente a lo de Masliah?
C: Siii, un montón, por ser un miércoles...
VBB: ¿Y qué comentaban del recital?
C: Y, yo siempre pregunto, para entrar medio como en confianza y mejorar la propina. Mirá, hubo alguna vieja que decía que no había entendido nada, pero un Doctor dijo que había estado muy bueno.
VBB: Bueno, siempre hay quien viene a escuchar a la banda pensando que van a tocar música de películas, o pasodobles. ¿Y qué más pudo averiguar?
C: Lo que decían que había tocado un montón, y que no se sabía como hacía para acordarse de todas esas letras, y de toda esa música que toca. Parece que el hombre se sienta ahí como inexpresivo, y toca y canta como si no tuviera nervios ni nada.
VBB. Ah, y ¿estuvo muy cómico?
C: Lo que dijeron fue que se dedicó más a lo musical que al humor. El problema era que cada vez que abría la boca, aunque sea para decir algo serio, la gente se reía. Por ejemplo decía "Adelante maestro" y alguien largaba la risotada.
VBB: Qué molestos. ¿Y dígame que decían entonces de lo específicamente musical?
C: Yo lo que vi que había muchos de esos pibes que estudian en el conservatorio. Se quedaron un montón en la vereda, y yo me puse a charlar con ellos. Decían que así daba gusto pensar en la música. A muchos les daba ganas de estudiar, porque veían que había otra forma de encarar las cosas.
VBB. Claro, se darían cuenta que lo académico puede tener distintas dimensiones, y que la composición no necesita ajustarse a criterios esteticistas excluyentes.
¿Eh?
VBB: Nada, dígame, y de la banda que decían:
C: Que habían tocado un kilo. Que algunas cosas habían sido bastante difíciles. La verdad es esta vez no escuché que criticaran tanto como hacen otras veces.
VBB: ¿y del director?
C: ¿Quién? de Guillermo (Becerra)...no....que había estado muy bien, incluso parece que tocó con su viola a dúo con Masliah, y que había sonado fenómeno.
VBB: Pero, digo yo, ¿no criticaron nada?
C: Ah sí...se quejaban del sonido....bah, no del sonido en general sino de cómo se había amplificado el piano. Decían que lo habían hecho sonar demasiado fuerte, y que el Bosendorfer parecía un teclado eléctrico. A veces no se entendía la voz, e incluso tapaba a la banda.
VBB: Bueno, me quedo más tranquilo. ¿Y con los músicos pudiste hablar algo?
C: Mirá, siempre están esos que se rajan casi antes de que termine la función. Pero muchos se quedaron a tomar un café en la Fonte y eso. Yo lo que escuché que estaban entusiasmados, que habían tocado con ganas, y con deseo de hacer cosas así, populares si querés, pero inteligentes. Además alguno dijo que le volvía el entusiasmo por el oficio.
VBB: Mirá que bien. Bueno, gracias Cachito.
C: Chau.

domingo, agosto 15, 2010

Puesta al día.

Tanto entretenerme con los textos de Dobrilo, que se me van pasando las fechas. Hago ahora un rápido racconto:

30 de Julio- Jelly Roll Trio - Conf. Orion.
La deserción debido a las vacaciones de muchos de los músicos de las bandas que habitualmente ocupan el escenario en Orion, hizo que convocaran a nuestro trío. Ante un público escaso, subimos a recorrer viejos y nuevos hits. Más allá de los errores o los aciertos, nos sirvió para darnos cuenta que estamos en condiciones de soportar un set entero. (El trío digo, no sé los que tuvieron que escucharlo)

13 de Agosto- Teatro Colón.
Eduardo Palomo Trío- Eduardo Palomo (pno.) Nicolás Passetti (Ctrb.) Javier Puyol (Drs)
Sebastián DelHoyo Trío: Sebastián DelHoyo (Gtr) Martin DeLassaletta (Ctrb.) J. Puyol (Drs)
Invitados: Juan Manuel Martinez (Sx.tnr y spr) E. Garvie (Tpt)

Con el título algo bizarro de "Cultura Gourmet", se realizó una fecha en el Teatro Colón, con los dos tríos del título. En los camarines hacíamos chistes acerca de la probabilidad de tener que cancelar por falta de público, pero a la hora de comenzar hubo casi 150 cuerpos en la sala. No entendemos como se logró semejante convocatoria, pero si los noveles organizadores tienen un truco mágico, los felicitamos. Juan Manuel estaba en gran forma, y comentamos con Sebastián DH que hay un apreciable salto de nivel musical en los conjuntos locales. A los dos nos pareció que Eduardo Palomo ha encontrado hoy su propio lenguaje, que ahora está claramente instalado en la corriente moderna de los tríos de piano.

14 de Agosto- Bodega del Teatro Auditorium-
Gabriel Senanes 3 - Gabriel Senanes (Gtr-Sx. spr.-Voz) Pablo Marcovsky (Pno) Diego Arnal (Bass-Voz)

Se me planteaba un pequeño dilema el sábado 14. En la sala principal del Auditorium se presentaba la Antigua Jazz Band, o sea la heredera de aquella Guardia Vieja JB en la que me inicié. Todavía la integran algunos de los músicos de aquella época. En la pequeña sala de la Bodega tocaban los tres de Senanes. Opté por estos últimos (Arde de odio Jazzman50)....¿porqué?. Tengo que aceptar que me acompañó cierta sensación de traición, pero pensé (acertadamente) que iba a haber poco apoyo de público para la presentación del trío, embarcado en un proyecto de excelencia e innovación musical. Se podría decir que el grupo hace algo que podríamos llamar "popular culto" haciendo un oxímoron con dos palabras terriblemente equívocas para distinguir música. A ver....aires rioplatenses, tango, milonga, folklore..pero con un giro compositivo de inspiración académica, y un color camarístico de conjunto, sin que estuviera ausente la improvisación.
Y entonces....ante tan buen nivel de la música y de músicos....¿qué es lo que falla?
Es realmente una incógnita, pero me arriesgo a hacer esta respetuosa crítica: El producto es demasiado light para atraer a los académicos contemporáneos, y demasiado densa para el público común. Aún cuando toda la música original que tocaron era agradable y suficientemente elaborada para conformar mis oídos, quizás faltaba un elemento de groove, que introdujera calor al resultado. Eso, o era que la Bodega estaba congelada.
Un acierto: con el valor de la entrada (alta para costumbres marplatenses) obsequiaban un CD del trío. Una forma de hacer circular la música, a la vez de volver atractiva la entrada.



miércoles, agosto 11, 2010

La sorpresa de Goran VI

La danza culminó y la gente se fue desagregando. Goran trató de juntarse con el grupo de los más jóvenes, con la intención de acercarse a la bailarina. Sasa se quedó charlando con el violinista un largo rato.
"¿Qué estaban hablando ustedes dos?"
"El hombre quería saber tu nombre" "
¿Y se lo diste?"

"Claro, le dije que te llamabas Goran Mladic'..."

Una sombra cubrió el rostro de Goran, pero la bailarina andaba cerca, y volvió a concentrarse en el acecho. La chica parecía escurrirse cada vez que la tenía a mano.
La noche fue transcurriendo, hasta la fatiga empezó a imponerse. Los concurrentes comenzaban a retirarse, y los dos muchachos decidieron partir. Salieron en busca del Lada, que luego de unos intentos arrancó, y se dirigieron a la ruta de regreso.
Estaban transitando por un descampado cuando una camioneta obscura se le atravesó. Sasa frenó bruscamente. De la camioneta descendieron tres encapuchados armados que rápidamente abrieron las puertas de cada lado y sacaron violentamente de sus asientos a los dos amigos. Mientras que dos de ellos inmovilizaban a Sasa, el tercero obligaba a Goran a encaminarse hacia la banquina. La madrugada era silenciosa y apenas clareaba. Lo esperaba una silueta de un hombre con un sombrero de alas anchas. Goran reconoció al violinista.
"De rodillas" ordenó el hombre que en lugar de un violín, sacó de debajo de su sobretodo una escopeta recortada.
Así que eres hijo de Mladic', espetó.
Goran azorado empezó a presentir lo peor. Empezó a gritar que él no tenía nada que ver, que no pensaba igual que su padre, que nunca intervino en las acciones en Bosnia, ni en Herzegovina, ni nada. Que porqué agarrárselas con él, que no era su culpa ....
Inexpresivo, el mismo personaje que antes lo alentaba a tocar, ahora lo sometía con su arma. Sólo dijo que sí, que no lo era, pero que tampoco había sido culpable su hijo cuando lo asesinó el para-policial Zoran Mladic'. Fue la misma noche que también mataron a su nuera y a sus nietos de seis y cinco años. Y no sólo a ellos, sino a 50 vecinos más del pueblito donde habitaban.
Se oyeron dos estampidos.
Dicen que en el momento de la muerte desfilan por la mente del moribundo todas las escenas de la vida.
Pero en el instante inconmensurable en que Goran se desplomaba, sólo vio la imagen cristalizada de la bailarina de Cocek.

The End.

martes, agosto 10, 2010

La sorpresa de Goran V

Sasa empujó a su amigo hacia la tarima. Goran se resistía porque nunca había tocado música semejante. Pero puesto en el dilema de parecer soberbio, cuando en realidad estaba asustado, desvistió a su instrumento de su bolsita de tela y se sumó al grupo de músicos que ya se agregaban al dúo inicial. A partir de una indicación del violinista el grupo inició un acompañamiento en 2/4 sobre el que el solista tejía variaciones. Era un Umpa-Umpa en modo menor, típico de la tradición balcánica. Al principio Goran no sabía que hacer, simplemente trataba de acomodar alguna nota donde podía, y finalmente apoyando el acento, haciendo un-PÁ, un PÁ. Pero parecía que el violinista estaba empecinado en hacerlo intervenir más activamente. Se le paró adelante, incitándolo a continuar su fraseo. Poco a poco el trompetista se soltaba, y pese a que poco tenía que ver esta forma de improvisar con la que acostumbraba con la Metropol JB, gradualmente iba armando frases más parecidas a la de su guía. Los demás instrumentos se turnaban en el liderazgo, y las melodías se iban complicando. Goran se encontró con que sus dedos lograban digitar esas extrañas escalas. Y en un momento, se sintió tomado por un ensamble endemoniado que superaba sus mejores noches en el Sloveni. De pronto una de las mujeres jóvenes del grupo de jeans y remeras saltó a la tarima y comenzó a bailar un furioso Cocek, con las ondulaciones de una odalisca oriental. Otra orden del viejo violinista hizo cambiar la base de acompañamiento, adoptando una de esas indescifrables formas de compases irregulares. Goran siguió prendido ahí con un ojo en la bailarina y la cabeza hirviendo de extraños sentimientos. Era como si de golpe se le reuniera en su alma la desmembrada Yugoeslavia. Lo visitaban los espíritus de Croacia, los demonios de Kosovo, las quejas de Albania, los susurros de Montenegro, junto con sus conocidos aires Serbios. Y todo revuelto y mezclado con sangre de Turquía, Austria y Hungría.
De pronto vio como se armaba un gran fila de asistentes que tomados de la mano. Hacían los pasos de un especie de dabke, acercándose a la tarima, y dibujando una suerte de círculo con céntrico.
Cuando todo parecía un paroxismo, Goran exhausto abandonó el estrado. Cuando lo encontró a Sasa volvieron a tomar más cerveza, y casi sin darse cuenta, se encontraron unidos a la fila de dabke que ahora rodeaba a la bailarina de Cocek. Ella de pronto giró sobre el grupo y rodeándole el cuello con una chalina lo atrajo al centro del círculo.
Continuará...

lunes, agosto 09, 2010

La Sorpresa de Goran IV

Dado el estado en que estaban, podrían tener problemas de cruzarse con algún control policial, de modo que evitaron las arterias principales, y una vez cruzado el inevitable puente sobre el río Sava, siguieron hacia el sur. Poco a poco se iba modificando el paisaje urbano, las casas se volvían más bajas, y al poco tiempo circulaban por una zona donde se habían asentado comunidades de inmigrantes en busca de las mejores oportunidades de trabajo. No había pasado mucho tiempo desde la sangrienta guerra, que las etnias más perseguidas volvían a animarse a acercarse al centro comercial e industrial de Serbia.
Finalmente se detuvieron frente a un gran galpón. En su interior se desarrollaba una fiesta que podría haber sido un casamiento, un cumpleaños o alguna fiesta de las regiones de donde provenían los habitantes de la barriada marginal. Su vestimenta era colorida y extraña, algunos hombres usaban sombreros o gorros, y muchas mujeres usaban pañuelos sobre sus cabezas. Goran apenas podía entender su dialecto, y no lograba identificar si se trataban de gitanos, montenegrinos o kosovares. Los había de todos los edades, los más jóvenes vestidos con jeans y remeras, pero los mayores con atuendos regionales. Había humo denso que provenía de algunas fogatas rodeados de improvisadas mesadas, donde se vendían porciones de cerdo y pollo asado, además de la pasterma, pinxhur y las tortillas de hajvar picantes. La bebida que circulaba era la cerveza, y Sasa se apresuró a adquirir dos pintas en vasos descartables. Pero la música fue lo que atrajo a Goran. Sobre una tarima vio a un violinista de cierta edad cuyo rostro apenas se dejaba adivinar bajo su sombrero alas grandes. Su sonido era era espeso y filoso a la vez...lo que creaba la sensación ilusoria de que tocaba a mucho volumen. Lo acompañaba un acordeonista, que con gran destreza acompañaba las contorsiones melódicas del violín a la vez que puntuaba con acordes la extraña métrica del tema. Sasa, que se jactaba de ser conocido en aquel ambiente, gritó "Acá les traje otro músico.....vean que en ese bolsito trae disimulado su instrumento" El violinista se acercó a Goran y lo invitó a sumarse. Poco a poco iban llegando otros músicos con estuches de donde iban sacando extraños bombardinos de caballería. Una vez en posición de ejecución, se iban acercando al acordeón acompañando el ritmo con una suave ondulación que los hacía asemejarse a caracoles gigantes. También llegó un saxofonista, y luego un clarinetista, que a su turno se subían a la tarima.
Continuará....

viernes, agosto 06, 2010

La sorpresa de Goran III

Goran había concurrido a una de tales reuniones nocturnas de sus compañeros de banco con su trompeta, ya que había estado ensayando previamente. Lo enfundaba en una bolsita de tela que sus amigos detectaron inmediatamente, lo cual disparó las habituales cargadas. "¡Qué hacés con esa corneta de mierda, que ni estuche tiene!" "¡Hey Goran, siempre tocando esa música atrasada que les gusta sólo a los viejos!" etc etc. Él se resignaba al vapuleo, y trataba de no contestar para que pasaran a otra cosa lo antes posible.
Esa noche tomó como nunca, ya que alguien había llevado un cajón de vino macedónico. La reunión siguió su curso previsible, hasta la hora en que algunos ya empezaban a irse, mientras otros planeaban seguirla en patota en algunos de los locales llamados eufemísticamente "saunas" que habían surgido en gran cantidad en Belgrado. Sasa Sutanovac' era uno de sus pares que a esa altura de la noche se sentía demasiado estimulado como para irse a dormir. Por el otro lado conocía lo suficiente a Goran como para saber que era un blanco blando para los chistes ramplones de los muchachos. Varias veces el músico le había confiado su ambivalencia. Amaba la música que tocaba, pero pensaba que a veces no se lo abordaba con el respeto que el género requería. Tenía además algún malestar por tener que padecer a algunos parroquianos del Sloveni.
"Oye Goran, porqué no vienes conmigo a conocer un ambiente un poco distinto"
La invitación de Sasa cayó en terreno fértil. El día siguiente era feriado, ninguno de los tenían muchas ganas de salir de putas. Tenían esa mezcla de derrape alcohólico con excitación inducida que hacía difícil el descanso, pero incierta la potencia. De modo que se despidieron de los que quedaban, y en el viejo Lada de Sasa, se dirigieron a un lejano suburbio de la ciudad.
Continuará.....

jueves, agosto 05, 2010

La Sorpresa de Goran II

En efecto, la mayoría de los que asistían al Club Sloveni habían sido criados en una época en que para ser "modernos" había que adquirir gustos provenientes preferentemente de EEUU o de Europa, y despreciar las tradiciones autóctonas. Era paradojal que quienes se reivindicaban nacionalistas sólo quisieran escuchar, o bailar música norteamericana, de por sí pasada de moda. De todos modos, el público habitué que concurrente estaba en franco descenso. Ya fuera por desgaste, por aquellos caprichos de la moda o porque los punteros más viejos se iban muriendo. Ya no sólo no se llenaba el amplio local, sino que algunas noches de invierno apenas se ocupaban unas pocas mesas.
Pero los muchachos de la "Metropol JB" seguían aferrados a sus fechas allí. Ninguno de los integrantes dependía totalmente de sus ingresos como músico, y tocar también les daba una excusa para encontrarse socialmente. Por otro lado, también les impulsaba cierta vocación militante, acaso por suponer que si abandonaban el lugar, se moría el jazz con ellos.
Igualmente, había algunas cosas que a Goran lo fastidiaban. Las mujeres por lo general eran viejas, y algunos de los que se le acercaban a charlar eran francamente pesados. Después de unas felicitaciones formales, los tipos se ponían a contar sus aburridas anécdotas con músicos famosos, o a hablar de su vieja colección de discos. Otros hacían gala de sus conocimientos del género o solían darse chapa citando a gente influyente del gobierno o del partido Nova Srbija (Nueva Serbia), cuya orientación conservadora poco le interesaba. Por lo general, estos sujetos tomaban en demasía y su aliento a alcohol era detestable.
Pero Goran también tenía otra red de amistades. Eran algunos compañeros del Komercijalna Banka que se reunían con frecuencia después del trabajo. Esas tenidas tenían una faz un poco más descontrolada. Los había quienes después de comer, beber, y jugarse unas manos de Tablic, sacaban a relucir sus rasgos transgresivos. El olor a marijuana se volvía denso y otros trazaban ostensiblemente sus líneas de blanca, compitiendo por parecer más osados.

Continuará....

martes, agosto 03, 2010

La sorpresa de Goran

Goran Mladic´ trabajaba como empleado bancario en Belgrado, y al menos una vez por semana tocaba la trompeta de válvulas rotativas en una banda dixieland en el club Sloveni. Junto con sus amigos bautizaron la banda como "Metropolita Jazz Band" hacía ya más de diez años. Se conocían de memoria rutina de tocar el tema, tomar por turnos los solos y finalmente concluir con un ensamble, rematado por una coda de cuatro compases de bateria y otras cuatro de un tutti final. Los temas variaban poco, pero ocasionalmente se llamaban por teléfono para sugerir un tema nuevo, que se iba incorporando al repertorio . De modo que no necesitaban ensayar mucho, y cuando lo hacían, la reunión se convertía en una excusa para comer podvarak y tomar mucho rakija.
Habían tenido su época de gloria cuando el club Sloveni se colmaba de público, aumentado durante los tiempos de la ocupación por parte de tropas de la OTAN, y en particular por oficiales Americanos. Éstos preferían el ambiente más maduro y convencional que solía reunirse allí, más que las discos que frecuentaban sus soldados.
Goran había comenzado a tocar de joven, fascinado por los discos de su padre, un Serbio bastante conservador. La contradicción de Goran era que siendo más liberal, gustaba de la música algo vetusta de su progenitor. En lo demás diferían en casi todo. El mayor de los dos tenía simpatía por la causa nacionalista que finalmente encarnó Milosevic´ y tendía a negar los excesos de la reciente guerra balcánica. Afirmaba que la tan mentada "limpieza étnica" encarada por el estado Serbio era una fabricación de los estados occidentales. Todo lo que constituyera la música popular balcánica, particularmente la rica tradición folklórica tocada por gitanos y habitantes de zonas donde predominaba la herencia otomana era despreciada en la casa de los Mladic'. Algo similar sucedía entre los parroquianos del club Sloveni.
Continuará.......

viernes, julio 16, 2010

Quien es Tom Harrell?

Mejor dicho....¿quién es para mí Tom Harrell? Pues bien, luego de pensarlo mucho se me ocurre que es un otro inquietante. Porque sé que jamás podré tocar ni componer como lo hace, pese a que me encantaría poder ser él.
Como trompetista frasea con una nitidez que pareciera que cada solo estuviera ensayado previamente. Su sonido es estable y caluroso, independientemente de que tome su flugelhorn o el duro Bb. Prescinde totalmente de todo efectismo, y si acaso tuviera limitaciones para tocar en el registro agudo, su musicalidad nunca lo obliga a ir más allá del registro natural de su instrumento.
Como compositor posee la sofisticación armónica de un Wayne Shorter, pero su sus temas tienen siempre una claridad melódica que lo aleja de todo rebuscamiento. Aún cuando recurre a estructuras simples, imprime un giro inusual a las formas que hacen trabajar al solista si no quiere quedar fuera de juego. En resumen, posee un lenguaje claro e inteligente, y de rigurosa lógica.
Es muy difícil evitar una mención a su enfermedad mental. Los entrevistadores que buscan entrar por ese lado sólo logran que se ofusque y se cierre. Escuché sin embargo a una presentadora que supo hablar exclusivamente de su música, y fue notable el modo en que progresivamente se volvía más elocuente, y revelaba su interesante personalidad. En un momento se tocó un tema que imprevistamente despertó su angustia. Se alejó del micrófono, y debió tomar la posta su compañero el excelente saxofonista Wayne Escoffrey. Al rato pudo volver y seguir la conversación.
Es que se dice de él aquello con lo que me identifico. "Sólo es totalmente normal cuando toca" Por cierto es notable como se transforma el momento que lleva la trompeta a sus labios. Todo cambia, su postura, su expresión. Es como de pronto se sintiera en paz con el mundo.
Y me pregunto, ¿no es lo que nos sucede un poco a todos los que tenemos la suerte de poder tocar un instrumento?. Claro que nunca dejamos de sufrir por que quisiéramos tocar mejor, estar más a la altura de lo que se nos demanda. Pero hay varias cosas que salen de escena: las deudas, las ofensas, el trabajo, las peleas con la pareja, ¡hasta los dolores corporales!
En un arranque de osadía, se me ocurrió escribirle una nota, contándole de nuestro interés en su obra. Al poco tiempo recibí esta respuesta: "Thank you very much for your heartfelt message"
Heartfelt. O sea, sentido con el corazón. Así es Tom...gracias por tu tierna sensibilidad.






jueves, julio 08, 2010

Las Jam de Nico

Ya fueron al menos cuatro los jueves consecutivos en que han funcionado las Jam Sessions convocados por Nico Pasetti. Tienen lugar en un local de la calle Irigoyen, con el nombre poco auspicioso de Creeptown. El público joven que suele concurrir allí no sólo no huyó para refugiarse en los tantos otros lugares de la zona en busca de música más habitual, sino que ha seguido en aumento hasta casi desbordar su capacidad.
La aparción de Jam Sessions en Mar del Plata suelen preludiar un momento de auge de nuestro jazz. Las hubo en los viejos tiempos que no conocí, previos a 1963 cuando desembarqué en estas playas. Cuentan que la muchachada se juntaba a tocar en las casas y algunos locales previo a que constituyeran los Silver Sea Stompers, primera banda de jazz amateur local de la que tengo noticias. Sí tuve que ver con las recordades reuniones de la calle Peña, que precedieron la creación de la Rambla Vieja Jazz Band por un lado, y al Mar del Plata Jazz Ensamble por el otro. Veremos si mi tesis se cumple.
Hubo muchas ocasiones memorables en que los músicos se juntaron a improvisar de modo informal. Hubo noches inolvidables en el "after hours" de Canotier. Por lo general las tocadas con músicos visitantes se producían tras la estela de las actuaciones de MdP Jazz Ensamble. Recuerdo algunas noches en el foyer del teatro Tronador, cuando aparecían como caídos del cielo los músicos cubanos de uno de los elencos del espectáculo itinerante Tropicana, y que hacían bramar los blues y los standards en ritmo salsero.
Pero los viejos somos chotos. Nos dejamos enredar por las dificultades. Después de tener que lidear con los boliches, tener que ocuparse de los equipos, teclados, y el eterno problema de la guita, que por definición está ausente de una verdadera Jam Session, hemos caído vencidos y adoptado la vil filosofía de que "lo haga otro" y sino, que no se haga. De golpe se instala la premisa de que si no hay guita, no vale la pena juntarse a tocar.
Nico Pasetti es un joven contrabajista brillante, que luego de tocar por algo más de un año en los cruceros, decidió volver a su ciudad, no ceder a la abulia, y generar un ambiente propicio para el crecimiento del género. Tratemos de apoyarlo, y aunque la erosión en estos casos es inevitable, empujemos para que se pueda sostener lo más posible su idea, que seguramente generará una nueva movida de jazz marplatense.



martes, junio 22, 2010

Nuevamente Néstor Astarita

11 de Junio -Nestor Astarita - Tributo a Miles -La Bodega del Auditorium

Volvió a nuestras playas, y al ciclo de Félix Barone, el decano de los bateristas argentinos, Nestor Astarita. Esta vez acompañado de James Suggs en trompeta, Pablo Raposo en piano y Pablo Carmona en contrabajo, presentó uno de sus proyectos permanentes, su Tributo a Miles.
En una entrada anterior me atreví a criticarlo a Néstor por sus referencias históricas proyectadas en video sobre sus intervenciones en la historia del jazz argentino. Me parecía que le quitaban filo a su vigencia actual como uno de los músicos más inspirados de nuestro medio. Esta vez comenzó el set sentado en su instrumento conversando un rato con el escaso público que fue a escucharlo en la Bodega. Allí explicó que los músicos, los verdaderos músicos de jazz, tocan con el mismo entusiasmo se trate de que haya una persona en el público, o mil. Luego recordó los días en que tocaban en el local histórico Jamaica, y luego el que se llamó 676, y más adelante en Jazz & Pop.
Relató la felicidad que tenían esos históricos por poder tocar todos los días de la semana, matizado por el hecho de que había ocasiones en que apenas habría dos o tres personas en el local como público, o aún, noches en que no iba nadie a escucharlos. Reveló que las chicas que trabajaban en la noche y que hacían base en el lugar juntaban la plata entre ellas para pagarle a los músicos. En fin, habló de las dificultades, pero también de las enormes satisfacciones que tuvieron aquellos que se declararon músicos profesionales de jazz, en ésa y muchas otras ocasiones. Habló de su intención de hacer una gira al interior, iniciando su presentación de esa misma manera, quizás auxiliado por un viejo fonógrafo, y tocando algún disco de aquellas primeras épocas de Los Georgians. Su plática me conmovió, y hoy me declaro muy a favor de esa idea.
En cuanto al aspecto musical, fue una excelente noche de jazz, que contó con otra revelación: el trompetista estadounidense James Suggs, que se ha aquerenciado en Buenos Aires. Cuenta con una sólida base técnica por su formación clásica, y su musicalidad hace que sus intervenciones siempre sean interesantes y oportunas. El pianista Pablo Raposo, que hemos escuchado en otras oportunidades también brilla, y la energía del contrabajista Pablo Carmona sorprende por su soporte armónico. Vuelvo a celebrar la interpretación de Astarita, que supera el aspecto meramente rítmico , para ofrecer un verdadero diálogo con el resto del conjunto.

jueves, junio 17, 2010

Apabullante respuesta a la encuesta....

Tuve como resultado de mi "encuesta" la masiva cantidad de ..... una (1) respuesta. La obtuve de Sebastian Del Hoyo. Como me lo mandó por mail en vez de dejar el comentario, la hago disponible aquí, ya que me pareció interesante:
coincido con todos los items ...sobre todo el e) ...
creo que lo único que avalaría toda esta cuestión, es que la composición así lo requiera....
yesterday de lennon tiene nueve compases...y no molesta para nada...
se me ocurre también una versión de all the thing you are de melhdau que esta en 7 /8... pero
toda la canción... osea, como que dentro de la deformación mantiene una cierta musicalidad.
quizás también esto de nuevas estructuras, se genere esto por el agotamiento de la forma AABA...
como te decía ayer, no me parece atractivo, si es solo un ejercicio matemático, donde disfruta
solo el que se sabe la vuelta.( el publico ni hablar que no va a disfrutar de nada).

Concluyo, gracias a las reflexiones de Sebastián, que por cierto debe haber un agotamiento de la forma AABA, y la cuestión pasa impulsar nuevas formas en la composición. Algo de eso está sucediendo, sin duda.

viernes, junio 04, 2010

Encuesta: Rhythm Changes o Change Rhythms

Yo creía que escribir este blog era un ejercicio de autoerotismo solitario. Pero resulta que me entero que hay alguna gente que lo lee! Hoy apelo a estos pocos pero dedicados lectores para que me ayuden a despejar una duda que me perturba en estos días.
Ocurre que ante la probabilidad futura, (ojo, mera probabilidad) de poder acompañar a un distinguido músico porteño en alguna presentación local, me encuentro revisando alguna de sus composiciones para familiarizarme con el material que quizás tenga que tocar. Para formular mi pregunta primero debo exponer el problema:
Ocurre que desde el año 1930, fecha en George Gershwin estrenó un musical que contenía la canción I've got Rhythm (Tengo Ritmo), su secuencia de acordes ha sido utilizado en un sinfín de temas que a su vez se han convertido en standards como el clásico Lester Leaps In, el Parkeriano Anthropology, o el reiterado Oleo de Sonny Rollins. Aún mas, esta cadencia, (que en realidad está tomada de la más elemental sucesión armónica dictada por el requerimiento del sistema tonal, utilizado de mil maneras en la música clásica) compite en las jam session con la estructura de blues como forma básica para improvisar. Como quien diría, para tocar "algo que conocemos todos" Adopta la forma clásica A1, A2, B, A3, o más conocido como AABA.
Pues bien, no me interesan por ahora los acordes involucrados, sino su métrica habitual, que sigue el patrón de 8 compases, siempre de (4/4), del siguiente modo:
A1 = 8 compases
A2 = 8 compases
B = 8 compases
A3 = 8 compases
Que al repetir la secuencia se encuentre seguidas tres vueltas de A sumando 24 compases alrededor del mismo centro tonal, hace que el desprevenido se equivoque.
(Nunca falta el huevón que se manda al puente B fuera de lugar. Arruina todo y causa que todo el mundo se acuse mutuamente de haberse equivocado.)
Ahora bien, en una primera escucha de uno de los temas del ilustre músico visitante, que a su vez pertenece al club de jazzeros capitalinos que han estado aprendiendo maldades en Boston, me encuentro con un tema que en una primera audición identifiqué como un clásico "Rhythm Changes". Un resto de duda me hizo escuchar nuevamente, porque escuchaba cosas que no cerraban del todo. A continuación desarrollé una obsesión que aún me habita, motivo por el cual escribo en este momento. Resulta que luego de intentar varias fórmulas, creo haber llegado a establecer la forma que adopta esta variación de la forma clásica:
A1 = 6 compases (4/4)
A2= 6 compases (4/4)
B = 5 compases de (4/4) + un compás de (3/2)
A3 = 6 compases (4/4)

¡Hay que ser jodido!

Pues bien, aquí vienen mis preguntas, puesto que una vez identificada la estructura, me encuentro repasándola mentalmente para ver si me puedo familiarizar con ella, cosa que interfiere en mis actividades, mi descanso y hasta mi trabajo. Mi esperanza es que semejante intrusión puede ser calmada una vez que haya decidido si esto me divierte o me molesta soberanamente. De modo que quisiera saber si:
a) Es un ejercicio deliberadamente rebuscado, que no agrega ni quita nada al público que va a escuchar una tocada de jazz.
b) Es un giro que dota algo original a lo habitual, y renueva el interés por la forma.
c) Es una contraseña que identifica a quienes lo pueden tocar a modo de secta (como cuando los boperos originales inventaban un modo de tocar que los separaba del montón)
d) Es un ejercicio que amplía las herramientas y recursos tanto del músico como del público.
e) Es un fastidioso truco que sólo sirve para hacer tropezar a los incautos, y además refuerza la noción de que toda forma es superflua....¡toquemos free jazz y a la mierda!
e) Autoerotismo parecido a escribir blogs.
f) Cualquier otro comentario que pueda auxiliarme...

¡A ver si alguien se anima!
(Escuchando en este momento: Prolix de Dave Douglas....compases irregulares por todos lados)


sábado, mayo 15, 2010

El Recital de Los Trompetas que no fue.....

¡Buaaaaa.....! Hoy, cuando estaba por subirme al colectivo y partir para la capital, me llamó Américo Bellotto para avisarme que por falta de venta anticipada, se cancelaba la función. Este mismo espectáculo se había hecho el 12 de Marzo pasado (ver entrada "Los Trompetas") con tanto éxito que el teatro IFT había pedido hacer una segunda fecha. Y yo, ....que me había preparado un arreglo retro del Bemsha Swing, ¡y que iba a tocar con todos estos capos!...me la tuve que comer. Para peor, iba a tener la posibilidad esta vez de compartir el escenario con Gustavo Bergalli y Richard Nant, la únicas variantes a la versión anterior.
Uno se pregunta cómo son estas cosas. Ciertamente, la otra vez se contó con una nota especial en La Nación del crítico Pradines. Esta vez sólo figuró como un apartado de su columna "Planeta Jazz", que sólo leen los punteros. Cuando hay este tipo de fracasos, se suele apuntar el dedo acusador hacia alguien, en general a quien supuestamente debía hacer la difusión. A su vez el promotor acusa a los artistas porque "no se movieron" ellos mismos para que se difunda el evento. Será una combinación de ambos factores, pero es un poquito difícil que los once músicos involucrados (8 trompetistas y 3 de la sección rítmica) se pongan de acuerdo para llamar a radios, salir en la tele....tocar todos sus contactos, hacer gestión. En fin, la cosa es que el show palmó, y difícilmente se repita un suceso tan original.

martes, mayo 11, 2010

Escape al Silencio

El sábado 8 concurrí a la sala Melany del complejo Radio City a ver la película "Escape al Silencio", un documental sobre la vida del músico chileno Alfredo Espinoza. Se trataba de la sesión inaugural del Marfici, (Festival de Cine Independiente Marplatense), un evento que ocupa cuatro salas durante esta semana, con la participación de películas provenientes de más de 80 países. El evento en sí contiene una moraleja para nosotros. Sin apoyos oficiales, luego de un año de trabajo sus organizadores han reunido un número considerable de sponsors, y participan como invitados un numero considerable de personas, muchos del extranjero.
Pero vamos a la película.
Sospecho que sus 90' de duración deben de haber sido insoportables para quienes no tienen ninguna vinculación con el músico ni el género que practica. Para mí fue un documento sumamente interesante, que me despertó las siguientes reflexiones.
Alfredo Espinoza, conocido en nuestro ambiente como el Chileno Espinoza, fue junto a Norberto "Gandi" Gandini, los dos músicos más inspirados de la original Porteña Jazz Band de finales de la década del 60 y principios del 70. A Gandi lo llegué a conocer en persona, no así al chileno, de quién no tenía ni siquiera una imagen de fotografía. Se han creado leyendas sobre ambos, y sus vidas siguieron un sendero paralelo. Eran líderes de un movimiento, y poseían personalidades complejas e interesantes. Gandi quizás más teórico e informado respecto de los orígenes del jazz, el Chileno más bien un talentoso que rápidamente absorbía el paradigma del estilo y se ajustaba a la perfección al rol que el saxo (instrumento algo híbrido en el jazz temprano) podía aportar en el ensamble instrumental de New Orleans. Esas primeras tres o cuatro discos de La Porteña JB son testimonios del nivel musical y estilístico que alcanzaron, antes de que esa banda se degradara en la parodia revivalista en la que caen prácticamente todos los conjuntos que practican hoy el género.
Gandi retornaba al país luego de perderse en las giras, pero el Chileno se instaló ahí, principalmente en Francia. La conducta adictiva de ambos los terminó por aplastar. Gandi anda perdido por algún pueblo de la Patagonia, y ha cortado todos los lazos con sus conocidos del ambiente musical. El Chileno finalmente regresó a su ciudad natal de Valparaíso, donde se refugió en la casa de su madre. Es visitado por sus amigos y colegas de otros tiempos (dos de los cuales protagonizan el documental), que atestiguan su deterioro y reclusión en su habitación y discurso delirante y ferozmente irónico. Lo que la película documenta es como a la muerte de su madre pasa a estar a cargo de su hermana Ella le impone límites y lo rodea de estructura hasta lograr que el músico resurgiera de las cenizas, y vuelva a la escena musical chilena. Hoy en día el Chileno logra sostenerse mediante sus actuaciones y clases de música, constituyendo un interesante ejemplo de recuperación.
Pero,...
El fantasmal flaco pelilargo, de rostro angelical y cuerpo casi intangible, hoy se parece bastante al chileno promedio de su edad (en su década 60 o por ahí). Está tocando, si, pero me pregunto si está pudiendo generar una escena significativa en términos creativos. Me duele que quizás sólo hayamos producido lo mejor en nuestra juventud, cuando estábamos iluminados por una suerte inspiración fervorosa. Luego, el destino es evolucionar, o ser una copia algo disminuida de lo que fuimos.
En resumen, me alegró esta reivindicación del Chileno. Como crítica a la película, me hubiera gustado que entrevistaran también a sus conocidos del ambiente porteño, que tendrían muchas más cosas que decir de él que los franceses que sólo lo conocieron tres años.

sábado, abril 24, 2010

Terrestris en Casa Azul

Video filmado editado por Beatriz Amado (ligeiarunner) de la tocada de Jazz Attack en Casa Azul (Sta.Clara del Mar) en Febrero. Valentin Garvie hace de A. Desiata. Estamos tratando de averiguar el nombre del perrito.

Festiferio 2010

16 y 17 de Abril- 22 Edición de Jazz en Abril- Teatro Auditorium

Vigésima segunda edición. Eso quiere decir que ya van 22 años seguidos que participo de este ejercicio anual, tan esperado como la fiesta anual del pueblo, anticipada como la exhibición de verduras del pueblito europeo, o de la muestra de arreglos florales de las viejas de mi Ranelagh natal.
Cuánta energía, cuántas disputas, cuántas horas de reuniones previas, decepciones y emociones enterradas. Y por otro lado cuántas sorpresas, cuántos descubrimientos y momentos maravillosos vividos en la calle con el "parade" o disfrutando de las diversas presentaciones de grupos y solistas invitados.
Y además, que diferentes fueron las circunstancias, desde los mega festivales con la participación de hordas de músicos, desfiles multitudinarios con carrozas que hacían temblar el centro marplatense. Y también el desastre de los excesos, impulsados por el insaciable e inolvidable Bocha Martinez Lora. Y aquellos días obscuros de las crisis, en las que se cumplía con la fecha con apenas algunos amigos y la participación de los locales.
Hace ya años que dejó de ser un esfuerzo colectivo. Ahora es un ejercicio que lleva adelante Ferio Espinosa con casi ninguna participación de los demás músicos, salvo algún amigo cercano y su pequeño equipo familiar de producción.
Todos hemos dicho en algún momento, y aún esta vez. "Si no fuera por Ferio este festival no se hace" . Y nuestra gratitud ha sido sincera. Pero ahora, creo que llegó la hora de otra sinceridad. Ya pasó la hora de los reconocimientos, los pergaminos y la vana autofelicitación. Siempre habrá quienes felicitan. Siempre habrá cosas que se pueden rescatar. Pero, ahora a decir lo que verdaderamente pensamos, y a enfrentar la dura realidad.
Para eso tenemos que criticarte, amigo Ferio:
Ferio.......¡NO........TE ........TENEMOS.......MIEDO!!!!
Los hechos son que se ha perdido toda sensación de esfuerzo colectivo para el festival. Los músicos jóvenes de la ciudad y sus conjuntos no participan, así como se ve restrigido el espectro estilístico del evento. Los que si pueden tocar somos siempre los mismos, y no acompaña el público no porque la entrada sea cara, sino porque no es estúpido y saben que ya están hartos de ver siempre lo mismo. No se puede concebir lo que debería ser un homejane a un género amplio y creativo como el jazz, a una especie de Orión ampliado. Lo que es peor, es que se está dilapidando una tradición que es un tesoro no sólo para los músicos, sino para la ciudad toda.
Conocemos las excusas. La falta de apoyo oficial, la falta de auspicios, la crisis etc etc. Pero son argumentos que pretenden ocultar la verdadera naturaleza del problema que es la falta de gestión. Por cierto que la falta de presupuesto es un problema, pero no se puede pretender hacer funcionar un festival organizándolo un sólo mes antes y sin convocar a todos los los que tienen interés en el asunto. Por cierto que nadie puede pedirle a Ferio que se ocupe del modo que lo hace por el mero amor al arte. Es un ejercicio de producción y merece su renumeración, pero en el estado actual de las cosas, lo que hay es una insidiosa sospecha, que en gran parte es infundada, pero que envenena la intención de unirnos para sostener el festival. Es un modelo de liderazgo lo que está en la raíz del problema.
Mi opinión, por lo que vale, es que retorne algo de lo que debió ser siempre un Jazz Club en lugar de invocarlo como una abstracción.
Como dijo el General, sólo la organización vence el tiempo.





martes, abril 13, 2010

Pablo Fronzi

"Pibe, que no te agarre el porvenir" me recitaba sardónicamente Pablo Fronzi como una de sus tantas frases célebres extraídas de su experiencia mundana. Ayer recibí la noticia de su fallecimiento, que habría ocurrido un día antes. Ya lo habían enterrado sin dar participación, cosa que a él no le hubiera molestado, porque su pudor le impedía solicitar antenciones por su intimidad. La noticia combina la tristeza con el alivio. Yo lo había visitado en el gerontopsiquiátrico donde estaba confinado desde hacía más de un año. El cuerpo consumido y la mirada extraviada con el que me encontré ya no era el de mi amigo, con quien he mantenido y mantendré un diálogo interior practicamente todos los días.
Recuerdo haberlo divisado cuando yo era un adolescente. Su pelada inconfundible era notorio en los cafés del centro, donde establecía sus bases de operaciones como exitoso vendedor mayorista de lencería. El próximo recuerdo que tengo es el de verlo en un ensayo de la Banda Municipal, donde yo me habría colado. Seguramente lo habría entusiasmado el maestro Galeana, que era el director de ese momento a que tratara de reforzar la línea de cornos. Pablo tenía antecedentes de trompetista, de aquellos que según Vito Martinelli " mataba a las gallinas a cinco cuadras de alrededor"
Me tocó hacer la misma operación cuando formábamos la vieja Criolla Jazz Band, convenciéndolo a que toque la tuba...cosa que negoció a cambio de que la pagáramos entre todos.
Eran las épocas en que sus proezas comerciales lo colocaban en el lugar del muchacho rico de la barra, lo que le valió todo tipo de cargadas encubridoras de nuestra envidia.
Durante los años de mi exilio visitó año tras año a mi madre en Santa Clara del Mar cada vez que se acercaban las fiestas. Su lealtad y compromiso con la palabra eran inconmovibles.
Luego seguimos compartiendo música, él siempre en la tuba, y yo saltando de un proyecto a otro hasta que formamos Viva Buddy Bolden, el grupo con el que compartimos los mejores momentos de fortuna musical. Pero creo que más que la música, Pablo fue un acompañante de la vida. En nuestros innumerables encuentros charlábamos incansablemente. Bastaba que yo tuviera un rato libre para que lo llamara y en minutos estuviéramos tomando un café. Yo creo que él funcionaba como un especie de inciador en las cosas de la sabiduría popular, o de la experiencia porteña de quien se hizo de abajo. En eso yo sólo podía ocupar el lugar del ingenuo párvulo. Mi candidez se redoblaba con mi pátina de universitario, presunción que él hábilmente reducía a su verdadera medida de insuficiencia.
Gracias Pablo. Quienes te conocimos te recordaremos con afecto siempre, y las más de las veces con una sonrisa recordando tus anécdotas.

domingo, marzo 21, 2010

Astarita - Remus - Baraj

Viernes 19/03 -Bodega del Auditorium -Néstor Astarita-Alfredo Remus-Bernanrdo Baraj

Nuevamente Félix Barone se lanza a la carga. Esta vez con un ciclo en la Bodega del Teatro Auditorium, un espacio ideal para propuestas de calidad, pero que no atraen a las grandes masas.
Fue gratificante ver que la sala estaba bien poblada. El set transcurrió de un modo muy ameno y tuvo la virtud de combinar lo sencillo con lo avanzado. En un momento Astarita mencionó que le costaba mucho trabajo juntarlos para ensayar. Claro que con la experiencia que reúnen, no les debe ser necesario ensayar mucho. Igualmente se notó que el programa estaba un poco cargado de blues, tanto en su modos mayores como menores....quizás podrían ampliar un poco el repertorio. Pero razón de más para admirar el modo en que podían dotar de interés cosas tan conocidas como el All Blues, o el trillado Footprints.
Pude comprobar que efectivamente Remus padecía de lumbalgia, (ver entrada "Las Trompetas") a pesar de lo cual cumplió con creces su misión. Usó un bajo eléctrico de dimensiones diminutas, pero los bajistas locales harían bien en entender su modo de ecualizar su sonido. No hacía "bola" y aunque había profundidad en el sound, las notas se distinguían todas unas de otras. Baraj no es lo que se diría un jazzero de paladar negro, pero su musicalidad y experiencia bastan para sostener el interés del oyente, apelando a un sonido sólido y a buen criterio a la hora de improvisar.
Pero creo que Néstor Astaríta merece una mención aparte. Acompañando o soleando siempre aporta creativamente. Daniel Izarriaga, fue uno de los bateristas que habían concurrido a escucharlo. En un momento me comentó en voz baja ..."lo que pasa es que Astarita dice algo cuando toca" . Es justamente por vía de ese elogio que me animaré a hacer una crítica. Había una proyección de diapositivas previas al comienzo del recital. Ahí se documentaba todo el extenso recorrido que comenzaba con Los Georgians hasta el momento reciente en que se conmemoró sus 50 años con el jazz con un concierto homenaje en Jazzología. Por supuesto que es bueno honrar la trayectoria. Pero creo que su posición actual tiene tanta vigencia, que me parece inapropiado teñirlo de pasado. Yo pienso que es al presente y al futuro donde Néstor tiene que apostar todavía a la hora de tocar. El tiempo de los reconocimientos es para otro lugar.
Después está su perfil tanguero. Bailó un "Milonga Triste" con su compañera. Otra asistente, que sabe de la cosa me confió..."La llevan bien finito" Es que bailando o tocando, Astarita usa la misma lógica. Ojalá vuelva pronto.


lunes, marzo 15, 2010

Los Trompetas

Los Trompetas- Sábado 12 de Marzo- Teatro IFT- Buenos Aires
La publicidad del evento anunciaba la presentación de "grandes maestros de la trompeta" en una jornada organizada por Américo Bellotto. La lista de trompetistas incluía a algunos exponentes del instrumento que sin duda se ajustarían a esa descripción, como sería el caso del mismo Américo. Otros quizás serían mejor descriptos como trompetistas que por un motivo u otro han devenido representativos, a los que habría que sumar un colado: Esteban Garvie, cuya credencial sería ser "amigo de Bellotto".
No hay que olvidarse que hay una larga tradición que une a los trompetistas en una suerte de secta desde tiempos medievales. Fueron uno de los primeros gremios que acompañaron la aparición de la nueva burguesía de artesanos y comerciantes, y en tiempos de la música barroca llegaron a dominar de manera corporativa la actividad musical. Esto ocasionó una reacción adversa tal, que es notable como las composiciones del clasicismo casi prescinden de la trompeta, o la emplean poco, apenas para puntuar o dar color.
Pero de algúna forma persiste la esa vieja voluntad entre amistosa y mafiosa, que hace que a menudo, el mejor amigo de un trompetista sea otro trompetista. Eso también cuenta en términos de rivalidad y competencia, aunque haya siempre y de modo implícito, cierta identidad común.
De modo que reunir a unos cuantos para que toquen en la misma noche no deja de ser una ocurrencia traviesa y divertida. Para ello Américo pergeneó un dispositivo por el cual dotó al espectáculo de una excelente base de acompañamiento. Reunía a experimentados músicos como lo son Angel Sucheras en piano, el proverbial Junior Césari en batería y, reemplazando a Alfredo Remus en contrabajo, (ausente por hernia de disco) otro excelente contrabajista: Ricardo Salas.
Américo ofició además de maestro de ceremonias, y haciendo un sorteo público para definir el orden de los solistas. Así fue que luego de un par de temas iniciales del trío, me tocó iniciar la serie. Intenté una versión desconstruída del Yardbird Suite, que hubiera requerido de más ensayo para poder hacerme entender. Relato brevemente los que me sucedieron. El próximo nombre que se cantó fue el de:
Roberto "Fats" Fernandez. Nuestro querido Gordo (que ha vuelto a mercer su apodo) recién concluyó su ciclo veraniego en Mar del Plata. Inevitablemente, me reprochó no haber ido a verlo este año. El transcurso del tiempo le ha otorgado a Fats un papel senatorial, que por cierto tiene bien merecido por su enorme trayectoria. Sin embargo aceptó con humildad el lugar que le tocó por la tómbola. Tocó un bello Foolish Heart y fue muy aplaudido.
Juan Cruz Urquiza: Fue interesante el contraste con este representante de la nueva generación, quizás el más calificado de los que adoptan un idioma hard bop avanzado. Su versión de Softly as a Morning Sunrise tuvo sus habituales destellos de virtuosismo, que a la vez puso a prueba la plasticidad del el grupo acompañante.
Mariano Loiacono: Siguendo el mismo derrotero, Mariano también deslumbró con su velocidad y dominio técnico. El modo menor de Mr. PC también le proveyó un soporte para desplegar recursos modales.

Luego de un breve intervalo la suerte marcó el turno de
Américo Bellotto Creo que Américo adoptó una línea sobria y madura al no pretender imponer su poderío técnico ni hacer grandes alardes. Prefirió la sobriedad de una balada: Poldadots & Moonbeams, que supo tocar con delicadeza y musicalidad. Un verdadero acierto que contribuyó al clima amistoso de la ocasión.

Miguel Tallarita subió a escena luciendo su look de rock-star, que de alguna manera es consistente con su participación como músico de Los Pericos. Pero sea cual fuere su adscripción a una estética pop, demostró gran profesionalidad tocando un tema con aire de bossa, cuyo nombre no conozco, pero que transmitiócon mucha solvencia.

Hugo Lobo también pertenece al campo popular como músico de su banda Dancing Mood. Por otro lado, es el trompetista de Los Fabulosos Cadillacs, y su dilemma era repartirse cumpliendo con ellos una solidaria masiva a favor de los damnificados de Chile que se estaba desarrollando aquella tarde. Subió a tocar un Night in Tunisia sin ensayo, y bajo la mirada escrutadora de Fats (es su eterno tema de cierre). Como en el caso anterior, admiré su aplomo profesional.

Gillespi (Creo que lo he visto escrito de este modo, variando un poco el nombre del sagrado bopero de los cachetes inflados) tuvo que lidear con la responsabilidad de cerrar semejante desfile. Había llegado a último momento luego de manejar horas viniendo de San Luis. Arremetió un standard con toda la energía, y demostró su devoción tanto al instrumento como a un género bien distinto de la de su iniciación como músico de Luca Prodan en Sumo.

Fin de Fiesta. Consistió en que todos los participantes tocáramos un arreglo de Bob Brookmeyer del histórico Saint Louis Blues. El público festejaba todas las extravagancias que pudieron desplegarse, y fue un cierre celebratorio para una ocasión que creo que muchos recordaremos toda la vida.

lunes, febrero 15, 2010

Hot Febrero

Ya la primera quincena de Febrero se presentó con un incremento exponencial de actividad en comparación con el bucólico Enero.
3 de Febrero- Jardines de Villa Victoria- Doble Programa: JRT y Jazz Attack
Tocar al aire libre en Mar del Plata es una ruleta rusa, capaz de romperle los nervios al más templado. Nos incluimos en el ciclo de jazz que organiza Ferio Espinosa en el escenario de Villa Victoria que se usa para los espectáculos de "Traiga su manta y escuche" A menudo una manta es necesaria para abrigarse de un frio polar o protegerse de una torrencial lluvia. Con mayor frecuencia aún, puede venir bien para armar una carpa de emergencia contra vientos huracanados.
El día se presentaba con nubes ominosas, que presagiaban un desastre climático, por lo que la llegada por distintos medios de los amigos de Jazz Attack desde Bs.As requería de poner al mal tiempo, buena cara. Pero Mar del Plata es imprevisible, y a la hora de tocar había una temperatura agradable, y ni una pizca de viento. Los broches que habíamos comprado para que no se volaran las partituras fueron innecesarias, pero el público masivo que hubiera asistido a nuestra interesante oferta musical prefirió hacer otros programas. El set comenzó con unos temas de JRT. Hacia el final se pudo comprobar que Andrés Paez no es Paganini. Cuando se le rompieron dos cuerdas de su banjo directamente dejó de tocar, y todo el mundo esperó pacientemente mientras volvía a encordar su instrumento...la tensión acumulada hizo que el cierre del set fuera lamentable.
Jazz Attack luego hizo su parte con la adición de dos invitados, Valentin Garvie, de visita en el pueblo y el percusionista local Sergio Mileo. La presencia de Valentin me permitió delegarle todos los solos, ya que después de un set con el trío suelo quedar destrozado. Mis amigos de Buenos Aires tuvieron que hacer malabares para hacer esta fecha, alojándose precariamente en rincones quizás no aptos para la habitación humana, motivo por el que les estoy muy agradecido.
Si bien es cierto que el público fue escaso, me resultó particularmente grato divisar, entre otros, a los músicos y "crotos libres" Pedro Ribeiro y Ana Ordoñez. También me emocionó ver sentada frente al escenario a mi querida maestra de escuela primaria Ilda País.

5 Febrero- JRT y Jazz Attack en Casa Azul
Repitimos el programa en Sta. Clara del Mar. Jazz Attack careció de su saxofonista Alfredo Desiata, que no podía permanecer en Mar del Plata para hacer la fecha. Igualmente salimos airosos gracias a la ayuda de Valentin, y los gritos de aliento de Juancho Orensanz.

13 de Febrero - Iglesia de Santa Cecilia- Ulises Zamudio "Extraño Concierto"

Ulises es extraño, no hay duda de eso. Se trataba de una invitación a acompañarlo en alguno de los temas de su programa, a ser ejecutado en bandoneón, instrumento que ha adoptado no hace tanto...no sé si más de tres años. Pero bueno, de alguien que dirige coros por doquier, la Banda Municipal de Coronel Vidal, además de haber montado una escuela de música allí, se puede esperar cualquier cosa.
Toda la primera parte fue dedicado a J.S. Bach, de quien se ejecutaron varios preludios, y estudios del libro de Ana Magdalena, pequeñas joyas de la música que todos tenemos guardados en el corazón. Si el ejecutante tuvo que ralentar un poco frente a las exigencias de la partitura, la sincera musicalidad de Ulises los pequeños accidentes parecieran apenas pliegues casi decorativos. Es que creo que en esto consiste el modelo Zamudio: musicalidad por sobre la formalidad técnica. No contento con cargar con semejante responsabilidad, se internó a continuación con un repertorio popular que incluía a los Beatles, a John Williams, Ennio Moricone y el Peteco Carabajal. Yo me encontré en el trance de tener que tocar, parado arriba de la tumba de Don Pedro Peralta Ramos, una zamba del Peteco, y luego una versión de "Iwill survive" que Ulises cantó....¡en alemán!. Tocar un instrumento complejo como el bandoneón ya es un logro, pero cantar a la vez....ya es un disparate. Sin embargo nuestro artista negoció todo esto con aparente tranquilidad. También participó la cantante Margarita Keudell que entre otras cosas cantó una versión realmente conmovedora de el Ave María de Gounod.
Luego, algunas porciones porciones de pizza me devolvieron cierta sensación de normalidad después de un día bastante anormal, en la que debí regresar apurado de Buenos Aires luego de conocer a mi nieta recién nacida, la hermosa Julia Garvie.

Domingo 14 - Aula Magna de la Facultad de Derecho- "Libre de Expresar"- Recital de Sergio Mileo.

Tengo que encontrar alguna forma de explicarle a mi amigo Sergio que no somos "libres" ni que tenemos en nuestro "interior" un valioso torrente de cosas que de acuerdo a una vieja tradición romántica debemos "expresar". Pero mi amigo no es un filósofo contemporáneo, es un músico poseedor de virtuosismo en el manejo de los parches, y de una voluntad admirable a la hora de gestionar proyectos y eventos que comparte generosamente con nuestra comunidad. Esta vez reunió varios elementos que orbitan su actividad de percusionista: músicos amigos, bailarines, toda su parafernalia percusiva y preparación técnica en pistas y voz en off.
Pero ya Febrero empieza a envejecer, y en mi opinión el público ya está fatigado de tantos espectáculos y prefiere quedarse en casa pensando en el trabajo del día siguiente. Al menos es lo que me sucede a mí, cuando a la tardecita del domingo la acompaña un cólico que anuncia la vuelta al colegio.
A Sergio la ilusión de libertad se transformó en opresión cuando era evidente que la sala iba a estar despoblada, sin embargo se llevó adelante el show, que contó con con varios invitados como Sebastián DelHoyo, Alejandro Herrera, Javier Puyol, y como frutilla del postre, el baterista porteño Oscar Giunta. Mi participación tuvo como centro tocar Sail Away, un tema de Tom Harrell. Sobre esa música y su autor trataré de hablar más adelante......

MIércoles 10 - Bar Dickens - Del Hoyo Trio

Como corolario de la fecha con Sergio, Sebastián Del Hoyo nos invitó a que volviérmos a repetir los temas que entonces habíamos tocado, en su fecha del ciclo mensual que lleva adelante en Dickens.
Una vez superada mi tendencia a dormirme luego de las 22hs...pude disfrutar del set del trio que incluía la participación de Juan Manuel Martinez, que pareciera estar cada vez más afirmado en su territorio. Todo muy bien, salvo que pasé un poco de verguenza porque, decidido a darme el gusto de cenar en el lugar, la "manager" del trio, Karina Nario, se encargó de pagarme la cuenta.

domingo, enero 31, 2010

Enero 2010

Ufa. Enero en Mar del Plata. Calor agobiante y miles de termitas...digo turistas pululando por todos lados.
De música...poco pero variado, a saber:
a) Tocar para los Reyes Magos con el Ensamble de Percusión Mar del Plata. (Una idea de Sergio Mileo)
b) Compensación de Sergio al convocar otra vez nuestro Talking Trio para hacer unos temas en su show de la Bodega del Auditorium.
c) Tocar el curtain call para el primer acto de la Walkyrie de Richard Wagner. El regiseur de ópera Pablo Gonzalez Aguilar suele arriesgar sus producciones convocándome para eso. (Debo admitir que podría haber arruinado un verdadero logro...fue una puesta memorable.)
d) Visita a Dickens para escuchar al Septeto de Marcos Basso. Sigo maravillado por la evolución de este guitarrista, compositor y arreglador, que ha formado lo que me parece el grupo más innovador de nuestro medio. Tocaba como solista invitado el ex-marplatense Alex Sanchez, que luego de formarse en Berlin, estuvo tocando en Australia, y ahora está radicado en Chile donde alterna tocadas con docencia.

domingo, diciembre 06, 2009

5-12-09 Debut de la Pig Band

La banda del chancho, o Pig Band tuvo su estreno el sábado pasado, en el pequeño auditorio de la Escuela de Música Contemporánea del inefable Facha Passeri. Por suerte concurrieron al debut muchos familiares de los músicos, y la desproporción acústica entre el tamaño de la sala y la masa instrumental pudo ser absorbida. (La prueba de sonido había sido temible)
Me encontré con la agradable sorpresa de tenerlo como compañero de fila a Carlitos Vega, más conocido como El siempre bien dispuesto hidalgo y caballeresco trompetista. Vino a reforzar un poco a la fila de trompetas, que peligraba con verse borrado por la línea de 4 de Trombones Tronantes.
Yo traté de mantenerme colgado del tren, y cuando venían las partes de difícil lectura, me movía exageradamente para que se creyera que estaba tocando.

lunes, noviembre 30, 2009

Jazz Attack en Moron

El sábado 28 pusimos proa a la tierra de Martin Sabatella para cumplir con una fecha dentro de un ciclo de jazz organizado por Rulo Vignolles, y apoyado por las gestiones de Pablo Gonzalez en la UTN. Complicaciones del traslado hicieron que llegáramos un poco tarde para la prueba de sonido. Ahí nos estaba esperando Rulo, que padecía de un ataque agudo del síndrome de Ferio Espinosa. ("Yo nunca más organizo nada").
Ya había caído la noche, y antes de tocar logramos hacer un pequeño paseo de reconocimiento del lugar. El Teatro Gregorio de Laferrere es una sala pequeña pero preciosa, ubicada como ala lateral de el edificio de la municipalidad de Moron, y forma un conjunto de arquitectura racionalista, realzado por el buen estado de conservación e iluminación. Está todo ubicado frente a una plaza principal, cuya contemplación creaba un extraño efecto de túnel del tiempo. Efectivamente, a una hora en que en otros lugares las plazas públicas empiezan a ser tomadas por fieritas capucha fumando paco, aquaí se veían familias paseando, círculos de adolescentes en ronda discutiendo vaya a saber qué, un escena de pueblo bucólico y tranquilo.
A sala llena comenzó el espectáculo con el Argenjazz de Rulo, esta vez con formato de combo de swing. Por primera vez pude escuchar al renombrado Mario Tegli en piano, el amigo Oscar Linero (Sr) propulsaba al modo de Gene Krupa, y había dos clarinetistas. En una muestra de como el jazz puede reunir generaciones, pude escuchar al veterano Coco Sofía, junto al joven Juan Manuel Klapenbach.
Nosotros subimos a continuación, y el público, aunque cautivado por los recursos del estilo swing, igual nos recibió con generosidad. Salvo los errores que inevitablemente se producen en las presentaciones en vivo, disfrutamos de un buen set.
Luego de celebrar con pizza y cerveza, hubo que llegar a Retiro para tomar un micro de vuelta. Consistió en una persecución automovilística al estilo de los Dukes de Hazard entre Pablo Juarez que llevaba a su contrabajo, su novia, que me llevaba a mí. LLegamos poco antes de las 2am, y bastante aliviado, pude subirme al último colectivo a Mar del Plata.

miércoles, noviembre 18, 2009

Volver a ser principiante

Recibí un llamado telefónico de Matías Rivara para sumarme a los ensayos de una big-band que han formado junto a Juan Mondón, quienes convocaron a un grupo numeroso de estudiantes de conservatorio. Al principio me resistí, porque mi última experiencia en un grupo numeroso debió interrumpirse porque no soporté el ritmo de ensayos. Esta vez cedí porque estando un tanto desocupado por el receso del JRT tenía ganas de tocar un poco. Además tenía curiosidad por ver lo que habían inventado estos dos muchachos que había conocido fugazmente mientras hicieron un pasaje por la banda armada por Leo Caldera.
Me encontré con un fenómeno bastante sorprendente. Se trata de una banda completa integrada con estudiantes de bastante buen nivel. En principio superior al mío. Tendré que transpirar para sostener mi lugar como tercera trompeta, y teniendo que tocar arreglos que me plantean mis consabidos problemas de lectura. Estos pibes de la generación compu-tech hakearon un sitio de venta de arreglos profesionales para bandas, y extrajeron todas las partes escritas por arregladores hiper-profesionales. Acción que desde el primer mundo podrían considerar delictivo, pero desde la perspectiva de nuestra situación, donde un músico joven que desea tocar un instrumento de viento debe luchar con obstáculos absolutamente inimaginables para un jovencito americano o europeo, me parece perfectamente justificado. Esta gente se reúne de un modo totalmente autogestionado a tratar de desarrollar habilidades de ensamble, y lo hacen fuera de todo soporte institucional. Quizás la banda que creó Leo es aún más meritorio, por el hecho de que hasta los arreglos surgen de su esfuerzo personal, sin guía ni tutelaje formal.
Este otro grupo en cambio, intenta acceder a un repertorio mucho más actual, y me parece una aspiración totalmente legítima. Trataré de acompañarlos mientras pueda, y de paso templo mi carácter en la disciplina de volver a la escuela a estudiar.

viernes, octubre 30, 2009

19-de Setiembre. JRT en Santa Clara del Mar

Respondiendo a una nueva invitación de Juancho y Lydia de la Casa Azul, cargamos los instrumentos y los cuerpos en mi auto para hacer una fecha solidaria en Santa Clara del Mar. Mis compañeros me hicieron la gauchada de apoyarme en mi deseo de colaborar con un lugar que hace mucho por la cultura en el pueblito en la que me crié, y que además es una derivación de un lugar que se llamara Posta del Ángel, donde tuve una ventana a la vida siendo un niño.

Luego Juancho Orensanz me sorprendió con el honor de escribir un prólogo para un libro que consiste en testimonios de los fundadores de Sta. Clara. Como no encuentro por ahora una forma de cortar y pegar para incluirlo en este post, no lo puedo citar, pero lo que produje fue el resultado de una mezcla de improvisación y emoción, y que da cuenta de un tiempo y un lugar en el que encontré las bases de la música que hoy trato de tocar.


martes, agosto 18, 2009

Del Hoyo Trio- Presentación del CD "Causa y Efecto" Teatro Colon -15-08-09

El sábado 15 apuré la cena para concurrir al Teatro Colón para escuchar al Del Hoyo Trio. El frío del invierno y el vacío de las calles me hacían temer por un teatro vacío. Llegué cuando recién concluía el espectáculo anterior. Se trataba de un recital de lírica, y tuve que detenerme ante la masa humana que no cesaba de exudar del interior. Mientras resistía la corriente que amenazaba con arrastrarme nuevamente a la calle reflexionaba sobre la designio funesto de nuestro género que parece condenado a públicos minúsculos. Sin embargo pude comprobar que al iniciarse el set cerca de la medianoche había una cantidad apreciable de butacas ocupadas, con lo cual mejoró apreciablemente mi humor y mis expectativas sobre la humanidad.
Sebastián Del Hoyo, junto a Martin De Lassaletta y Javier Puyol conforman un trio que quizás esté en la cúspide de nuestra escena local en estos días. Acaban de editar el tercero de sus CD, llamado "Causa y Efecto". Todos y cada uno de los temas fueron compuestos por Sebastián, que son de una aparente y deceptiva sencillez. El repertorio hace cierto guiño hacia la fusión, producido más por el uso discreto de pedales en la guitarra que por la estructura de los temas. El fraseo blando y melódico que siempre caracterizó Sebastián conjura la fatiga que suelen producir los álbumes de los "power trio". El resultado final del grupo es el de un producto que accede a un nivel que puede hallarse en el escenario internacional. De Martin ya he hablado ampliamente en entradas anteriores, y me pregunto cuánto tiempo más podremos contar con él en nuestro medio. Ya le echaron el ojo los jugadores de primera división en Bs.As, y hace poco lo convocó Juan Cruz Urquiza para tocar en su quinteto. Pero el que me causó sorpresa fue Javier Puyol, pese a que no ha transcurrido tanto tiempo desde que lo escuché por última vez. Quizás me haya distraído el hecho de haber participado tocando aquella vez, o su experiencia en el trio lo hace desenvolverse de un modo especial, no lo sé. Detras de su set jazzero chatito, tocó con una relajación y soltura realmente agradables con esa combinación de técnica y control que tienen los capos.
El show incluía la proyección de videos e imágenes. Pero me pareció que en lugar de usarlos como elementos decorativos, al modo de los recitales rockeros, los músicos interactuaban con la parte plástica, articulando con las imágenes de un modo original que Sebastián viene desarrollando últimamente.
En un momento se agregó el multinstrumentista Marcos Basso que sumó una guitarra acústica al ensamble, aportando un matiz sonoro de características astringentes...y de excelente efecto.
Fue lindo verlo al invitado Juan Manuel Martinez (tnr sax) en buena forma y yo tuve el honor de poder tocar un standardcito también. El público reaccionaba favorablemente, básicamente por el espoleo de Julián Maliandi que oficiaba denodadamente de clac.

martes, agosto 11, 2009

JRT en Orion.

7-08-09 - JRT - Atlántica JB. en Confitería Orion.


La confitería Orion sigue siendo el lugar de referencia para escuchar jazz en Mar del Plata, donde todos los viernes se presenta alguna de las bandas locales, con preferencia dentro del espectro tradicional/mainstream y donde suelen encontrarse los punteros históricos del ambiente. Acodado de la barra siempre encontraremos a Eduardo Crespo, que no se privará de denostar con su vozarrón algún músico que a su juicio deba abandonar el escenario.
Pero ciertamente son épocas duras. Los que antes se encontraban más temprano para cenar en el restaurante del Hotel Antártida ya no son tan espléndidos. El viernes se los vió semi escondidos atras de un pilar comiendo a hurtadillas sandwiches de chorizo que habían contrabandeado de algún boliche exterior. Pero el público que antes hacía cola para entrar al lugar tampoco estaba presente. A la hora de comenzar el espectáculo apenas si había un par de mesas ocupadas, además de algún habitué del lugar que no paga por pasar por músico. Igual subimos a hacer el set...el territorio hay que defenderlo. El trío desgranó su repertorio clásico de seis o siete temas de los que venimos tocando hace casi cuatro años. Luego subió una versión ad-hoc de la Atlántica Jazz Band, con el refuerzo de Laci Trakal, pero ni un chiste de Aldo Roldán logró que se reemplazara la calidez de una sala llena. Los músicos hicieron su repertorio completo, pese a la desesperación de los empleados del local por irse a su casa.