jueves, julio 08, 2010

Las Jam de Nico

Ya fueron al menos cuatro los jueves consecutivos en que han funcionado las Jam Sessions convocados por Nico Pasetti. Tienen lugar en un local de la calle Irigoyen, con el nombre poco auspicioso de Creeptown. El público joven que suele concurrir allí no sólo no huyó para refugiarse en los tantos otros lugares de la zona en busca de música más habitual, sino que ha seguido en aumento hasta casi desbordar su capacidad.
La aparción de Jam Sessions en Mar del Plata suelen preludiar un momento de auge de nuestro jazz. Las hubo en los viejos tiempos que no conocí, previos a 1963 cuando desembarqué en estas playas. Cuentan que la muchachada se juntaba a tocar en las casas y algunos locales previo a que constituyeran los Silver Sea Stompers, primera banda de jazz amateur local de la que tengo noticias. Sí tuve que ver con las recordades reuniones de la calle Peña, que precedieron la creación de la Rambla Vieja Jazz Band por un lado, y al Mar del Plata Jazz Ensamble por el otro. Veremos si mi tesis se cumple.
Hubo muchas ocasiones memorables en que los músicos se juntaron a improvisar de modo informal. Hubo noches inolvidables en el "after hours" de Canotier. Por lo general las tocadas con músicos visitantes se producían tras la estela de las actuaciones de MdP Jazz Ensamble. Recuerdo algunas noches en el foyer del teatro Tronador, cuando aparecían como caídos del cielo los músicos cubanos de uno de los elencos del espectáculo itinerante Tropicana, y que hacían bramar los blues y los standards en ritmo salsero.
Pero los viejos somos chotos. Nos dejamos enredar por las dificultades. Después de tener que lidear con los boliches, tener que ocuparse de los equipos, teclados, y el eterno problema de la guita, que por definición está ausente de una verdadera Jam Session, hemos caído vencidos y adoptado la vil filosofía de que "lo haga otro" y sino, que no se haga. De golpe se instala la premisa de que si no hay guita, no vale la pena juntarse a tocar.
Nico Pasetti es un joven contrabajista brillante, que luego de tocar por algo más de un año en los cruceros, decidió volver a su ciudad, no ceder a la abulia, y generar un ambiente propicio para el crecimiento del género. Tratemos de apoyarlo, y aunque la erosión en estos casos es inevitable, empujemos para que se pueda sostener lo más posible su idea, que seguramente generará una nueva movida de jazz marplatense.



20 comentarios:

Jazzman50 dijo...

Señor Esteban : yo no se si toco para el "orto" como Ud. dice , pero toco al lado de Oscar Caro , Rolando Vismara , y otros "nenes" por el estilo , y todos ellos opinan igual que yo: que pena que Ud. ahora se dedique y toque este Jazz(de alguna manera hay que llamarlo) pedorro.Sinceramente espero que pueda volver a las fuentes y deleitarnos con el jazz que nos gusta a todos y a ud tambien.Le mando un gran saludo.

Esteban dijo...

Querido Jazzman50: Jamás dije que Ud tocara como el orto...ni siquiera sabía que era músico. El que se enoja es un tal Anónimo que asume mi defensa pero que no sé quién es. Lo felicito por su compañía y les mando un saludo a los amigos que menciona. Quédense tranquilos que no dejo de tocar tradicional con nuestro Jelly Roll Trio. Pero hace mucho que dejé de sentir como una herejía ampliar mis horizontes. Ya padecí bastante el fundamentalismo estilístico. Algún día escribiré sobre ello.

Anónimo dijo...

Perdon Muchachos, yo no me enojo. No, no, para nada... A mi solo me da vergüenza ajena lo que anda diciendo por ahí don Jazzman50. Primero, seguro que toca "como el orto". Para este hombre, que dice que el Jazz después de 1929 es simplemente un montón de solos "atonales", tocar desafinado y con un pésimo sentido del ritmo es respetar una tradición. Yo le digo una cosa señor Jazzman50; dése el gusto, permitase disfrutar un poco más, amplie sus horizontes, escuche un disco de Coleman Hawkins, despues uno de Ben Webster, despues uno de Lester Young, después dele, anímese y ponga uno de Charlie Parker (no se asuste que ya hace 55 años que Parker falleció). Haga la prueba de llegar hasta ahí, en una de esas le gusta y puede por lo menos extender un poco esa linea mortuoria de 1929 que usted propone. Permitase disfrutar un poco, le va a aliviar esa amargura. Saludos

Anónimo dijo...

Bár az indiai konyha egyre divatosabb Európában, néhány alapételen kívül – szamosza, dahl és a különféle curryk – nem igazán ismerjük ennek az országnak a valódi ízeit. Holott teljesen mást esznek, és máshogy is főznek Gudzsarátban vagy Csettinádban, mást fogyasztanak az indiai muszlimok és a keralai keresztények, arról nem is beszélve, hogy bármely tájegységet is vizsgáljuk, az indiai konyhának filozófiája van, legyen szó ajurvédikus táplálkozásról, a hat alap íz egyensúlyáról, a szattva, a radzsasz vagy a tamasz szellemiségnek megfelelő ételekről. Indiában nem mindegy, mit miért eszünk. Ennek jártunk utána.

Esteban dijo...

Laci ¡Portate bien!...y traducí tu comentario.

Anónimo dijo...

kedves István:
maga úgy játszik like the orto.
I am the international Jazzman49
and my Club is: "Pedorro's" . . . &
you are Willkomen.
Aufiedersehen

Anónimo dijo...

No señores. Ni Parker ni 1929:
La historia del Jazz es algo distinta a las versiones que aquí se proponen. Según tengo entendido (con una importante bibliografía como respaldo), el Jazz muere en la Confitería Nouvelle de Lomas de Zamora un domingo 23 de mayo de 1927, a las 5:23 de la madrugada. Se trataba de la última Jam-Session o Pizza, como alegremente le llamaban a las “descargas” los virtuosos músicos de las orquestas de Firpo, Eduardo Armani, Gogo Andreu y Tito Alberti, que se encontraban participando y presenciando ese último y fatídico día en la historia de la música. Los datos aquí varían según las fuentes, pero según el número 75 del Reader´s Digest de 1954, este trágico final se debió a que el mozo Juan Carlos Bergarollo, que se encontraba de servicio esa noche, se excedió en la medida de rhum para flambear el panqueque de manzana de Monseñor Cirilo Laguna, creando una inmensa llamarada que al llegar al techo, alcanzo una media sombra, una especie de tela de plástico inflamable, que a su vez se apoyaba sobre guata recubierta por planchas de poliuretano. Al notar el incendio, los espectadores comenzaron a evacuar el lugar. Sin embargo, esta evacuación no se pudo realizar de la manera correcta por diversos motivos: la cantidad de personas que concurrieron a la Jam Session excedía la capacidad del local, ademas, una de las salidas se encontraba cerrada con un candado y alambres. Finalmente, los gases tóxicos producto de los materiales inflamables asfixiaron rápidamente a muchas personas y acabaron con la vida del Jazz.
Hoy bien se sabe que el Jazz tuvo una corta reencarnación en “Puiquito” un amable Jilguero que supo hacer las delicias de los niños que le oían cantar en la radiodifusora Sodre, en la vecina república Oriental. Misteriosamente, Piquito se escapa un mediodía de 1972 para cruzar volando el Rio de la Plata y visitar aquella vieja confitería que alguna vez supo darle albergue. Lamentablemente Piquito no alcanza su destino, al ser absorbido por el radiador de un Rambler cerca de Acassuso. Esta vez en una gran despedida y luto nacional concurrieron al entierro los más altos exponentes del género de todas partes del mundo, como Lois Blue, Guillermo y Federico Klein, Makoto Ozone, Art Blakey, Ruben Peuchele, Joe Lovano, Tito Francia, Frank Gambale y el inolvidable Tony Antrilli, entre otros.
Cabe destacar que desde entonces, el movimiento “Todos por la Patria” se dedica casi exclusivamente a la búsqueda de una nueva reencarnación de nuestra querida música. Hasta entonces, solo nos quedará la espera y el chasquido de los dedos en 2 y 4 mientras silbamos esas fabulas melodías sincopadas.
Saludos,

Anónimo dijo...

La hipótesis de Anónimo es interesante y científica porque es falsable. Pero justamente es falsa porque en 1927 no había aislación de poliuretano. QED.
Ah...en consecuencia también se cae lo de jilguerito.
Debe revisar sus fuentes y proponer otra solución para explicar porqué el jazz está muerto.

Anónimo dijo...

szép napot! valamikor jártam edzöterembe és most ugy dontöttem hogy amit havonta edzöteremre költenék abbol sulyzokat vásárolok és itthon edzek most az lenne akérdésem hogy ez menyire veszélyes? válaszát elöre is köszönöm! további szép napot
ifj szilágyi istván

Anónimo dijo...

Señor Szilágyi István:
gracias por desear buenos días, pero, qué tiene que ver gimnasio y pesas con el Jazz?
Jó napot kivánok
Trakál László

Anónimo dijo...

Habrá que aprender húngaro? para escribir en este blog.
Señor Garvie: ponga un poco de orden.
Viva Tony Antrili

Anónimo dijo...

Ya mismo le escribo a la Reader´s Digest para que hagan una fe de erratas por el temita del poliuretano.
"Piquito not dead" ya reza en casi todos los paredones de Montevideo, y se ha visto a oficiales de la Armada Argentina borrando la misma proclama frente al Club Orion de Mar del Plata.

Anónimo dijo...

¿Y? para cuando otro comentario o una publicación nueva?

el Ano Nimo

Anónimo dijo...

El Indio Peuchele not dead!
Jazzman 69

Anónimo dijo...

CREO QUE ME QUEDO CON EL COMENTARIO DE TONNY ANTRILI COMO UN GRAN MUSICO DE JAZZ EXPONENCIAL EN EL AMBITO DE LA MUSICA CULTA.-

Anónimo dijo...

Tony not dead!

Anónimo dijo...

Ahh no, ni Mo, ni ano de Nimo, no me animo ni amo,ánimo Nino!!!...

Anónimo dijo...

ni Moni...

Anónimo dijo...

Ah no, ¡a mí no!

Anónimo dijo...

Hace mucho que no aparece don Jazzman50... Ya se le extraña.