viernes, julio 16, 2010

Quien es Tom Harrell?

Mejor dicho....¿quién es para mí Tom Harrell? Pues bien, luego de pensarlo mucho se me ocurre que es un otro inquietante. Porque sé que jamás podré tocar ni componer como lo hace, pese a que me encantaría poder ser él.
Como trompetista frasea con una nitidez que pareciera que cada solo estuviera ensayado previamente. Su sonido es estable y caluroso, independientemente de que tome su flugelhorn o el duro Bb. Prescinde totalmente de todo efectismo, y si acaso tuviera limitaciones para tocar en el registro agudo, su musicalidad nunca lo obliga a ir más allá del registro natural de su instrumento.
Como compositor posee la sofisticación armónica de un Wayne Shorter, pero su sus temas tienen siempre una claridad melódica que lo aleja de todo rebuscamiento. Aún cuando recurre a estructuras simples, imprime un giro inusual a las formas que hacen trabajar al solista si no quiere quedar fuera de juego. En resumen, posee un lenguaje claro e inteligente, y de rigurosa lógica.
Es muy difícil evitar una mención a su enfermedad mental. Los entrevistadores que buscan entrar por ese lado sólo logran que se ofusque y se cierre. Escuché sin embargo a una presentadora que supo hablar exclusivamente de su música, y fue notable el modo en que progresivamente se volvía más elocuente, y revelaba su interesante personalidad. En un momento se tocó un tema que imprevistamente despertó su angustia. Se alejó del micrófono, y debió tomar la posta su compañero el excelente saxofonista Wayne Escoffrey. Al rato pudo volver y seguir la conversación.
Es que se dice de él aquello con lo que me identifico. "Sólo es totalmente normal cuando toca" Por cierto es notable como se transforma el momento que lleva la trompeta a sus labios. Todo cambia, su postura, su expresión. Es como de pronto se sintiera en paz con el mundo.
Y me pregunto, ¿no es lo que nos sucede un poco a todos los que tenemos la suerte de poder tocar un instrumento?. Claro que nunca dejamos de sufrir por que quisiéramos tocar mejor, estar más a la altura de lo que se nos demanda. Pero hay varias cosas que salen de escena: las deudas, las ofensas, el trabajo, las peleas con la pareja, ¡hasta los dolores corporales!
En un arranque de osadía, se me ocurrió escribirle una nota, contándole de nuestro interés en su obra. Al poco tiempo recibí esta respuesta: "Thank you very much for your heartfelt message"
Heartfelt. O sea, sentido con el corazón. Así es Tom...gracias por tu tierna sensibilidad.






jueves, julio 08, 2010

Las Jam de Nico

Ya fueron al menos cuatro los jueves consecutivos en que han funcionado las Jam Sessions convocados por Nico Pasetti. Tienen lugar en un local de la calle Irigoyen, con el nombre poco auspicioso de Creeptown. El público joven que suele concurrir allí no sólo no huyó para refugiarse en los tantos otros lugares de la zona en busca de música más habitual, sino que ha seguido en aumento hasta casi desbordar su capacidad.
La aparción de Jam Sessions en Mar del Plata suelen preludiar un momento de auge de nuestro jazz. Las hubo en los viejos tiempos que no conocí, previos a 1963 cuando desembarqué en estas playas. Cuentan que la muchachada se juntaba a tocar en las casas y algunos locales previo a que constituyeran los Silver Sea Stompers, primera banda de jazz amateur local de la que tengo noticias. Sí tuve que ver con las recordades reuniones de la calle Peña, que precedieron la creación de la Rambla Vieja Jazz Band por un lado, y al Mar del Plata Jazz Ensamble por el otro. Veremos si mi tesis se cumple.
Hubo muchas ocasiones memorables en que los músicos se juntaron a improvisar de modo informal. Hubo noches inolvidables en el "after hours" de Canotier. Por lo general las tocadas con músicos visitantes se producían tras la estela de las actuaciones de MdP Jazz Ensamble. Recuerdo algunas noches en el foyer del teatro Tronador, cuando aparecían como caídos del cielo los músicos cubanos de uno de los elencos del espectáculo itinerante Tropicana, y que hacían bramar los blues y los standards en ritmo salsero.
Pero los viejos somos chotos. Nos dejamos enredar por las dificultades. Después de tener que lidear con los boliches, tener que ocuparse de los equipos, teclados, y el eterno problema de la guita, que por definición está ausente de una verdadera Jam Session, hemos caído vencidos y adoptado la vil filosofía de que "lo haga otro" y sino, que no se haga. De golpe se instala la premisa de que si no hay guita, no vale la pena juntarse a tocar.
Nico Pasetti es un joven contrabajista brillante, que luego de tocar por algo más de un año en los cruceros, decidió volver a su ciudad, no ceder a la abulia, y generar un ambiente propicio para el crecimiento del género. Tratemos de apoyarlo, y aunque la erosión en estos casos es inevitable, empujemos para que se pueda sostener lo más posible su idea, que seguramente generará una nueva movida de jazz marplatense.



martes, junio 22, 2010

Nuevamente Néstor Astarita

11 de Junio -Nestor Astarita - Tributo a Miles -La Bodega del Auditorium

Volvió a nuestras playas, y al ciclo de Félix Barone, el decano de los bateristas argentinos, Nestor Astarita. Esta vez acompañado de James Suggs en trompeta, Pablo Raposo en piano y Pablo Carmona en contrabajo, presentó uno de sus proyectos permanentes, su Tributo a Miles.
En una entrada anterior me atreví a criticarlo a Néstor por sus referencias históricas proyectadas en video sobre sus intervenciones en la historia del jazz argentino. Me parecía que le quitaban filo a su vigencia actual como uno de los músicos más inspirados de nuestro medio. Esta vez comenzó el set sentado en su instrumento conversando un rato con el escaso público que fue a escucharlo en la Bodega. Allí explicó que los músicos, los verdaderos músicos de jazz, tocan con el mismo entusiasmo se trate de que haya una persona en el público, o mil. Luego recordó los días en que tocaban en el local histórico Jamaica, y luego el que se llamó 676, y más adelante en Jazz & Pop.
Relató la felicidad que tenían esos históricos por poder tocar todos los días de la semana, matizado por el hecho de que había ocasiones en que apenas habría dos o tres personas en el local como público, o aún, noches en que no iba nadie a escucharlos. Reveló que las chicas que trabajaban en la noche y que hacían base en el lugar juntaban la plata entre ellas para pagarle a los músicos. En fin, habló de las dificultades, pero también de las enormes satisfacciones que tuvieron aquellos que se declararon músicos profesionales de jazz, en ésa y muchas otras ocasiones. Habló de su intención de hacer una gira al interior, iniciando su presentación de esa misma manera, quizás auxiliado por un viejo fonógrafo, y tocando algún disco de aquellas primeras épocas de Los Georgians. Su plática me conmovió, y hoy me declaro muy a favor de esa idea.
En cuanto al aspecto musical, fue una excelente noche de jazz, que contó con otra revelación: el trompetista estadounidense James Suggs, que se ha aquerenciado en Buenos Aires. Cuenta con una sólida base técnica por su formación clásica, y su musicalidad hace que sus intervenciones siempre sean interesantes y oportunas. El pianista Pablo Raposo, que hemos escuchado en otras oportunidades también brilla, y la energía del contrabajista Pablo Carmona sorprende por su soporte armónico. Vuelvo a celebrar la interpretación de Astarita, que supera el aspecto meramente rítmico , para ofrecer un verdadero diálogo con el resto del conjunto.

jueves, junio 17, 2010

Apabullante respuesta a la encuesta....

Tuve como resultado de mi "encuesta" la masiva cantidad de ..... una (1) respuesta. La obtuve de Sebastian Del Hoyo. Como me lo mandó por mail en vez de dejar el comentario, la hago disponible aquí, ya que me pareció interesante:
coincido con todos los items ...sobre todo el e) ...
creo que lo único que avalaría toda esta cuestión, es que la composición así lo requiera....
yesterday de lennon tiene nueve compases...y no molesta para nada...
se me ocurre también una versión de all the thing you are de melhdau que esta en 7 /8... pero
toda la canción... osea, como que dentro de la deformación mantiene una cierta musicalidad.
quizás también esto de nuevas estructuras, se genere esto por el agotamiento de la forma AABA...
como te decía ayer, no me parece atractivo, si es solo un ejercicio matemático, donde disfruta
solo el que se sabe la vuelta.( el publico ni hablar que no va a disfrutar de nada).

Concluyo, gracias a las reflexiones de Sebastián, que por cierto debe haber un agotamiento de la forma AABA, y la cuestión pasa impulsar nuevas formas en la composición. Algo de eso está sucediendo, sin duda.

viernes, junio 04, 2010

Encuesta: Rhythm Changes o Change Rhythms

Yo creía que escribir este blog era un ejercicio de autoerotismo solitario. Pero resulta que me entero que hay alguna gente que lo lee! Hoy apelo a estos pocos pero dedicados lectores para que me ayuden a despejar una duda que me perturba en estos días.
Ocurre que ante la probabilidad futura, (ojo, mera probabilidad) de poder acompañar a un distinguido músico porteño en alguna presentación local, me encuentro revisando alguna de sus composiciones para familiarizarme con el material que quizás tenga que tocar. Para formular mi pregunta primero debo exponer el problema:
Ocurre que desde el año 1930, fecha en George Gershwin estrenó un musical que contenía la canción I've got Rhythm (Tengo Ritmo), su secuencia de acordes ha sido utilizado en un sinfín de temas que a su vez se han convertido en standards como el clásico Lester Leaps In, el Parkeriano Anthropology, o el reiterado Oleo de Sonny Rollins. Aún mas, esta cadencia, (que en realidad está tomada de la más elemental sucesión armónica dictada por el requerimiento del sistema tonal, utilizado de mil maneras en la música clásica) compite en las jam session con la estructura de blues como forma básica para improvisar. Como quien diría, para tocar "algo que conocemos todos" Adopta la forma clásica A1, A2, B, A3, o más conocido como AABA.
Pues bien, no me interesan por ahora los acordes involucrados, sino su métrica habitual, que sigue el patrón de 8 compases, siempre de (4/4), del siguiente modo:
A1 = 8 compases
A2 = 8 compases
B = 8 compases
A3 = 8 compases
Que al repetir la secuencia se encuentre seguidas tres vueltas de A sumando 24 compases alrededor del mismo centro tonal, hace que el desprevenido se equivoque.
(Nunca falta el huevón que se manda al puente B fuera de lugar. Arruina todo y causa que todo el mundo se acuse mutuamente de haberse equivocado.)
Ahora bien, en una primera escucha de uno de los temas del ilustre músico visitante, que a su vez pertenece al club de jazzeros capitalinos que han estado aprendiendo maldades en Boston, me encuentro con un tema que en una primera audición identifiqué como un clásico "Rhythm Changes". Un resto de duda me hizo escuchar nuevamente, porque escuchaba cosas que no cerraban del todo. A continuación desarrollé una obsesión que aún me habita, motivo por el cual escribo en este momento. Resulta que luego de intentar varias fórmulas, creo haber llegado a establecer la forma que adopta esta variación de la forma clásica:
A1 = 6 compases (4/4)
A2= 6 compases (4/4)
B = 5 compases de (4/4) + un compás de (3/2)
A3 = 6 compases (4/4)

¡Hay que ser jodido!

Pues bien, aquí vienen mis preguntas, puesto que una vez identificada la estructura, me encuentro repasándola mentalmente para ver si me puedo familiarizar con ella, cosa que interfiere en mis actividades, mi descanso y hasta mi trabajo. Mi esperanza es que semejante intrusión puede ser calmada una vez que haya decidido si esto me divierte o me molesta soberanamente. De modo que quisiera saber si:
a) Es un ejercicio deliberadamente rebuscado, que no agrega ni quita nada al público que va a escuchar una tocada de jazz.
b) Es un giro que dota algo original a lo habitual, y renueva el interés por la forma.
c) Es una contraseña que identifica a quienes lo pueden tocar a modo de secta (como cuando los boperos originales inventaban un modo de tocar que los separaba del montón)
d) Es un ejercicio que amplía las herramientas y recursos tanto del músico como del público.
e) Es un fastidioso truco que sólo sirve para hacer tropezar a los incautos, y además refuerza la noción de que toda forma es superflua....¡toquemos free jazz y a la mierda!
e) Autoerotismo parecido a escribir blogs.
f) Cualquier otro comentario que pueda auxiliarme...

¡A ver si alguien se anima!
(Escuchando en este momento: Prolix de Dave Douglas....compases irregulares por todos lados)


sábado, mayo 15, 2010

El Recital de Los Trompetas que no fue.....

¡Buaaaaa.....! Hoy, cuando estaba por subirme al colectivo y partir para la capital, me llamó Américo Bellotto para avisarme que por falta de venta anticipada, se cancelaba la función. Este mismo espectáculo se había hecho el 12 de Marzo pasado (ver entrada "Los Trompetas") con tanto éxito que el teatro IFT había pedido hacer una segunda fecha. Y yo, ....que me había preparado un arreglo retro del Bemsha Swing, ¡y que iba a tocar con todos estos capos!...me la tuve que comer. Para peor, iba a tener la posibilidad esta vez de compartir el escenario con Gustavo Bergalli y Richard Nant, la únicas variantes a la versión anterior.
Uno se pregunta cómo son estas cosas. Ciertamente, la otra vez se contó con una nota especial en La Nación del crítico Pradines. Esta vez sólo figuró como un apartado de su columna "Planeta Jazz", que sólo leen los punteros. Cuando hay este tipo de fracasos, se suele apuntar el dedo acusador hacia alguien, en general a quien supuestamente debía hacer la difusión. A su vez el promotor acusa a los artistas porque "no se movieron" ellos mismos para que se difunda el evento. Será una combinación de ambos factores, pero es un poquito difícil que los once músicos involucrados (8 trompetistas y 3 de la sección rítmica) se pongan de acuerdo para llamar a radios, salir en la tele....tocar todos sus contactos, hacer gestión. En fin, la cosa es que el show palmó, y difícilmente se repita un suceso tan original.

martes, mayo 11, 2010

Escape al Silencio

El sábado 8 concurrí a la sala Melany del complejo Radio City a ver la película "Escape al Silencio", un documental sobre la vida del músico chileno Alfredo Espinoza. Se trataba de la sesión inaugural del Marfici, (Festival de Cine Independiente Marplatense), un evento que ocupa cuatro salas durante esta semana, con la participación de películas provenientes de más de 80 países. El evento en sí contiene una moraleja para nosotros. Sin apoyos oficiales, luego de un año de trabajo sus organizadores han reunido un número considerable de sponsors, y participan como invitados un numero considerable de personas, muchos del extranjero.
Pero vamos a la película.
Sospecho que sus 90' de duración deben de haber sido insoportables para quienes no tienen ninguna vinculación con el músico ni el género que practica. Para mí fue un documento sumamente interesante, que me despertó las siguientes reflexiones.
Alfredo Espinoza, conocido en nuestro ambiente como el Chileno Espinoza, fue junto a Norberto "Gandi" Gandini, los dos músicos más inspirados de la original Porteña Jazz Band de finales de la década del 60 y principios del 70. A Gandi lo llegué a conocer en persona, no así al chileno, de quién no tenía ni siquiera una imagen de fotografía. Se han creado leyendas sobre ambos, y sus vidas siguieron un sendero paralelo. Eran líderes de un movimiento, y poseían personalidades complejas e interesantes. Gandi quizás más teórico e informado respecto de los orígenes del jazz, el Chileno más bien un talentoso que rápidamente absorbía el paradigma del estilo y se ajustaba a la perfección al rol que el saxo (instrumento algo híbrido en el jazz temprano) podía aportar en el ensamble instrumental de New Orleans. Esas primeras tres o cuatro discos de La Porteña JB son testimonios del nivel musical y estilístico que alcanzaron, antes de que esa banda se degradara en la parodia revivalista en la que caen prácticamente todos los conjuntos que practican hoy el género.
Gandi retornaba al país luego de perderse en las giras, pero el Chileno se instaló ahí, principalmente en Francia. La conducta adictiva de ambos los terminó por aplastar. Gandi anda perdido por algún pueblo de la Patagonia, y ha cortado todos los lazos con sus conocidos del ambiente musical. El Chileno finalmente regresó a su ciudad natal de Valparaíso, donde se refugió en la casa de su madre. Es visitado por sus amigos y colegas de otros tiempos (dos de los cuales protagonizan el documental), que atestiguan su deterioro y reclusión en su habitación y discurso delirante y ferozmente irónico. Lo que la película documenta es como a la muerte de su madre pasa a estar a cargo de su hermana Ella le impone límites y lo rodea de estructura hasta lograr que el músico resurgiera de las cenizas, y vuelva a la escena musical chilena. Hoy en día el Chileno logra sostenerse mediante sus actuaciones y clases de música, constituyendo un interesante ejemplo de recuperación.
Pero,...
El fantasmal flaco pelilargo, de rostro angelical y cuerpo casi intangible, hoy se parece bastante al chileno promedio de su edad (en su década 60 o por ahí). Está tocando, si, pero me pregunto si está pudiendo generar una escena significativa en términos creativos. Me duele que quizás sólo hayamos producido lo mejor en nuestra juventud, cuando estábamos iluminados por una suerte inspiración fervorosa. Luego, el destino es evolucionar, o ser una copia algo disminuida de lo que fuimos.
En resumen, me alegró esta reivindicación del Chileno. Como crítica a la película, me hubiera gustado que entrevistaran también a sus conocidos del ambiente porteño, que tendrían muchas más cosas que decir de él que los franceses que sólo lo conocieron tres años.

sábado, abril 24, 2010

Terrestris en Casa Azul

Video filmado editado por Beatriz Amado (ligeiarunner) de la tocada de Jazz Attack en Casa Azul (Sta.Clara del Mar) en Febrero. Valentin Garvie hace de A. Desiata. Estamos tratando de averiguar el nombre del perrito.

Festiferio 2010

16 y 17 de Abril- 22 Edición de Jazz en Abril- Teatro Auditorium

Vigésima segunda edición. Eso quiere decir que ya van 22 años seguidos que participo de este ejercicio anual, tan esperado como la fiesta anual del pueblo, anticipada como la exhibición de verduras del pueblito europeo, o de la muestra de arreglos florales de las viejas de mi Ranelagh natal.
Cuánta energía, cuántas disputas, cuántas horas de reuniones previas, decepciones y emociones enterradas. Y por otro lado cuántas sorpresas, cuántos descubrimientos y momentos maravillosos vividos en la calle con el "parade" o disfrutando de las diversas presentaciones de grupos y solistas invitados.
Y además, que diferentes fueron las circunstancias, desde los mega festivales con la participación de hordas de músicos, desfiles multitudinarios con carrozas que hacían temblar el centro marplatense. Y también el desastre de los excesos, impulsados por el insaciable e inolvidable Bocha Martinez Lora. Y aquellos días obscuros de las crisis, en las que se cumplía con la fecha con apenas algunos amigos y la participación de los locales.
Hace ya años que dejó de ser un esfuerzo colectivo. Ahora es un ejercicio que lleva adelante Ferio Espinosa con casi ninguna participación de los demás músicos, salvo algún amigo cercano y su pequeño equipo familiar de producción.
Todos hemos dicho en algún momento, y aún esta vez. "Si no fuera por Ferio este festival no se hace" . Y nuestra gratitud ha sido sincera. Pero ahora, creo que llegó la hora de otra sinceridad. Ya pasó la hora de los reconocimientos, los pergaminos y la vana autofelicitación. Siempre habrá quienes felicitan. Siempre habrá cosas que se pueden rescatar. Pero, ahora a decir lo que verdaderamente pensamos, y a enfrentar la dura realidad.
Para eso tenemos que criticarte, amigo Ferio:
Ferio.......¡NO........TE ........TENEMOS.......MIEDO!!!!
Los hechos son que se ha perdido toda sensación de esfuerzo colectivo para el festival. Los músicos jóvenes de la ciudad y sus conjuntos no participan, así como se ve restrigido el espectro estilístico del evento. Los que si pueden tocar somos siempre los mismos, y no acompaña el público no porque la entrada sea cara, sino porque no es estúpido y saben que ya están hartos de ver siempre lo mismo. No se puede concebir lo que debería ser un homejane a un género amplio y creativo como el jazz, a una especie de Orión ampliado. Lo que es peor, es que se está dilapidando una tradición que es un tesoro no sólo para los músicos, sino para la ciudad toda.
Conocemos las excusas. La falta de apoyo oficial, la falta de auspicios, la crisis etc etc. Pero son argumentos que pretenden ocultar la verdadera naturaleza del problema que es la falta de gestión. Por cierto que la falta de presupuesto es un problema, pero no se puede pretender hacer funcionar un festival organizándolo un sólo mes antes y sin convocar a todos los los que tienen interés en el asunto. Por cierto que nadie puede pedirle a Ferio que se ocupe del modo que lo hace por el mero amor al arte. Es un ejercicio de producción y merece su renumeración, pero en el estado actual de las cosas, lo que hay es una insidiosa sospecha, que en gran parte es infundada, pero que envenena la intención de unirnos para sostener el festival. Es un modelo de liderazgo lo que está en la raíz del problema.
Mi opinión, por lo que vale, es que retorne algo de lo que debió ser siempre un Jazz Club en lugar de invocarlo como una abstracción.
Como dijo el General, sólo la organización vence el tiempo.





martes, abril 13, 2010

Pablo Fronzi

"Pibe, que no te agarre el porvenir" me recitaba sardónicamente Pablo Fronzi como una de sus tantas frases célebres extraídas de su experiencia mundana. Ayer recibí la noticia de su fallecimiento, que habría ocurrido un día antes. Ya lo habían enterrado sin dar participación, cosa que a él no le hubiera molestado, porque su pudor le impedía solicitar antenciones por su intimidad. La noticia combina la tristeza con el alivio. Yo lo había visitado en el gerontopsiquiátrico donde estaba confinado desde hacía más de un año. El cuerpo consumido y la mirada extraviada con el que me encontré ya no era el de mi amigo, con quien he mantenido y mantendré un diálogo interior practicamente todos los días.
Recuerdo haberlo divisado cuando yo era un adolescente. Su pelada inconfundible era notorio en los cafés del centro, donde establecía sus bases de operaciones como exitoso vendedor mayorista de lencería. El próximo recuerdo que tengo es el de verlo en un ensayo de la Banda Municipal, donde yo me habría colado. Seguramente lo habría entusiasmado el maestro Galeana, que era el director de ese momento a que tratara de reforzar la línea de cornos. Pablo tenía antecedentes de trompetista, de aquellos que según Vito Martinelli " mataba a las gallinas a cinco cuadras de alrededor"
Me tocó hacer la misma operación cuando formábamos la vieja Criolla Jazz Band, convenciéndolo a que toque la tuba...cosa que negoció a cambio de que la pagáramos entre todos.
Eran las épocas en que sus proezas comerciales lo colocaban en el lugar del muchacho rico de la barra, lo que le valió todo tipo de cargadas encubridoras de nuestra envidia.
Durante los años de mi exilio visitó año tras año a mi madre en Santa Clara del Mar cada vez que se acercaban las fiestas. Su lealtad y compromiso con la palabra eran inconmovibles.
Luego seguimos compartiendo música, él siempre en la tuba, y yo saltando de un proyecto a otro hasta que formamos Viva Buddy Bolden, el grupo con el que compartimos los mejores momentos de fortuna musical. Pero creo que más que la música, Pablo fue un acompañante de la vida. En nuestros innumerables encuentros charlábamos incansablemente. Bastaba que yo tuviera un rato libre para que lo llamara y en minutos estuviéramos tomando un café. Yo creo que él funcionaba como un especie de inciador en las cosas de la sabiduría popular, o de la experiencia porteña de quien se hizo de abajo. En eso yo sólo podía ocupar el lugar del ingenuo párvulo. Mi candidez se redoblaba con mi pátina de universitario, presunción que él hábilmente reducía a su verdadera medida de insuficiencia.
Gracias Pablo. Quienes te conocimos te recordaremos con afecto siempre, y las más de las veces con una sonrisa recordando tus anécdotas.

domingo, marzo 21, 2010

Astarita - Remus - Baraj

Viernes 19/03 -Bodega del Auditorium -Néstor Astarita-Alfredo Remus-Bernanrdo Baraj

Nuevamente Félix Barone se lanza a la carga. Esta vez con un ciclo en la Bodega del Teatro Auditorium, un espacio ideal para propuestas de calidad, pero que no atraen a las grandes masas.
Fue gratificante ver que la sala estaba bien poblada. El set transcurrió de un modo muy ameno y tuvo la virtud de combinar lo sencillo con lo avanzado. En un momento Astarita mencionó que le costaba mucho trabajo juntarlos para ensayar. Claro que con la experiencia que reúnen, no les debe ser necesario ensayar mucho. Igualmente se notó que el programa estaba un poco cargado de blues, tanto en su modos mayores como menores....quizás podrían ampliar un poco el repertorio. Pero razón de más para admirar el modo en que podían dotar de interés cosas tan conocidas como el All Blues, o el trillado Footprints.
Pude comprobar que efectivamente Remus padecía de lumbalgia, (ver entrada "Las Trompetas") a pesar de lo cual cumplió con creces su misión. Usó un bajo eléctrico de dimensiones diminutas, pero los bajistas locales harían bien en entender su modo de ecualizar su sonido. No hacía "bola" y aunque había profundidad en el sound, las notas se distinguían todas unas de otras. Baraj no es lo que se diría un jazzero de paladar negro, pero su musicalidad y experiencia bastan para sostener el interés del oyente, apelando a un sonido sólido y a buen criterio a la hora de improvisar.
Pero creo que Néstor Astaríta merece una mención aparte. Acompañando o soleando siempre aporta creativamente. Daniel Izarriaga, fue uno de los bateristas que habían concurrido a escucharlo. En un momento me comentó en voz baja ..."lo que pasa es que Astarita dice algo cuando toca" . Es justamente por vía de ese elogio que me animaré a hacer una crítica. Había una proyección de diapositivas previas al comienzo del recital. Ahí se documentaba todo el extenso recorrido que comenzaba con Los Georgians hasta el momento reciente en que se conmemoró sus 50 años con el jazz con un concierto homenaje en Jazzología. Por supuesto que es bueno honrar la trayectoria. Pero creo que su posición actual tiene tanta vigencia, que me parece inapropiado teñirlo de pasado. Yo pienso que es al presente y al futuro donde Néstor tiene que apostar todavía a la hora de tocar. El tiempo de los reconocimientos es para otro lugar.
Después está su perfil tanguero. Bailó un "Milonga Triste" con su compañera. Otra asistente, que sabe de la cosa me confió..."La llevan bien finito" Es que bailando o tocando, Astarita usa la misma lógica. Ojalá vuelva pronto.


lunes, marzo 15, 2010

Los Trompetas

Los Trompetas- Sábado 12 de Marzo- Teatro IFT- Buenos Aires
La publicidad del evento anunciaba la presentación de "grandes maestros de la trompeta" en una jornada organizada por Américo Bellotto. La lista de trompetistas incluía a algunos exponentes del instrumento que sin duda se ajustarían a esa descripción, como sería el caso del mismo Américo. Otros quizás serían mejor descriptos como trompetistas que por un motivo u otro han devenido representativos, a los que habría que sumar un colado: Esteban Garvie, cuya credencial sería ser "amigo de Bellotto".
No hay que olvidarse que hay una larga tradición que une a los trompetistas en una suerte de secta desde tiempos medievales. Fueron uno de los primeros gremios que acompañaron la aparición de la nueva burguesía de artesanos y comerciantes, y en tiempos de la música barroca llegaron a dominar de manera corporativa la actividad musical. Esto ocasionó una reacción adversa tal, que es notable como las composiciones del clasicismo casi prescinden de la trompeta, o la emplean poco, apenas para puntuar o dar color.
Pero de algúna forma persiste la esa vieja voluntad entre amistosa y mafiosa, que hace que a menudo, el mejor amigo de un trompetista sea otro trompetista. Eso también cuenta en términos de rivalidad y competencia, aunque haya siempre y de modo implícito, cierta identidad común.
De modo que reunir a unos cuantos para que toquen en la misma noche no deja de ser una ocurrencia traviesa y divertida. Para ello Américo pergeneó un dispositivo por el cual dotó al espectáculo de una excelente base de acompañamiento. Reunía a experimentados músicos como lo son Angel Sucheras en piano, el proverbial Junior Césari en batería y, reemplazando a Alfredo Remus en contrabajo, (ausente por hernia de disco) otro excelente contrabajista: Ricardo Salas.
Américo ofició además de maestro de ceremonias, y haciendo un sorteo público para definir el orden de los solistas. Así fue que luego de un par de temas iniciales del trío, me tocó iniciar la serie. Intenté una versión desconstruída del Yardbird Suite, que hubiera requerido de más ensayo para poder hacerme entender. Relato brevemente los que me sucedieron. El próximo nombre que se cantó fue el de:
Roberto "Fats" Fernandez. Nuestro querido Gordo (que ha vuelto a mercer su apodo) recién concluyó su ciclo veraniego en Mar del Plata. Inevitablemente, me reprochó no haber ido a verlo este año. El transcurso del tiempo le ha otorgado a Fats un papel senatorial, que por cierto tiene bien merecido por su enorme trayectoria. Sin embargo aceptó con humildad el lugar que le tocó por la tómbola. Tocó un bello Foolish Heart y fue muy aplaudido.
Juan Cruz Urquiza: Fue interesante el contraste con este representante de la nueva generación, quizás el más calificado de los que adoptan un idioma hard bop avanzado. Su versión de Softly as a Morning Sunrise tuvo sus habituales destellos de virtuosismo, que a la vez puso a prueba la plasticidad del el grupo acompañante.
Mariano Loiacono: Siguendo el mismo derrotero, Mariano también deslumbró con su velocidad y dominio técnico. El modo menor de Mr. PC también le proveyó un soporte para desplegar recursos modales.

Luego de un breve intervalo la suerte marcó el turno de
Américo Bellotto Creo que Américo adoptó una línea sobria y madura al no pretender imponer su poderío técnico ni hacer grandes alardes. Prefirió la sobriedad de una balada: Poldadots & Moonbeams, que supo tocar con delicadeza y musicalidad. Un verdadero acierto que contribuyó al clima amistoso de la ocasión.

Miguel Tallarita subió a escena luciendo su look de rock-star, que de alguna manera es consistente con su participación como músico de Los Pericos. Pero sea cual fuere su adscripción a una estética pop, demostró gran profesionalidad tocando un tema con aire de bossa, cuyo nombre no conozco, pero que transmitiócon mucha solvencia.

Hugo Lobo también pertenece al campo popular como músico de su banda Dancing Mood. Por otro lado, es el trompetista de Los Fabulosos Cadillacs, y su dilemma era repartirse cumpliendo con ellos una solidaria masiva a favor de los damnificados de Chile que se estaba desarrollando aquella tarde. Subió a tocar un Night in Tunisia sin ensayo, y bajo la mirada escrutadora de Fats (es su eterno tema de cierre). Como en el caso anterior, admiré su aplomo profesional.

Gillespi (Creo que lo he visto escrito de este modo, variando un poco el nombre del sagrado bopero de los cachetes inflados) tuvo que lidear con la responsabilidad de cerrar semejante desfile. Había llegado a último momento luego de manejar horas viniendo de San Luis. Arremetió un standard con toda la energía, y demostró su devoción tanto al instrumento como a un género bien distinto de la de su iniciación como músico de Luca Prodan en Sumo.

Fin de Fiesta. Consistió en que todos los participantes tocáramos un arreglo de Bob Brookmeyer del histórico Saint Louis Blues. El público festejaba todas las extravagancias que pudieron desplegarse, y fue un cierre celebratorio para una ocasión que creo que muchos recordaremos toda la vida.

lunes, febrero 15, 2010

Hot Febrero

Ya la primera quincena de Febrero se presentó con un incremento exponencial de actividad en comparación con el bucólico Enero.
3 de Febrero- Jardines de Villa Victoria- Doble Programa: JRT y Jazz Attack
Tocar al aire libre en Mar del Plata es una ruleta rusa, capaz de romperle los nervios al más templado. Nos incluimos en el ciclo de jazz que organiza Ferio Espinosa en el escenario de Villa Victoria que se usa para los espectáculos de "Traiga su manta y escuche" A menudo una manta es necesaria para abrigarse de un frio polar o protegerse de una torrencial lluvia. Con mayor frecuencia aún, puede venir bien para armar una carpa de emergencia contra vientos huracanados.
El día se presentaba con nubes ominosas, que presagiaban un desastre climático, por lo que la llegada por distintos medios de los amigos de Jazz Attack desde Bs.As requería de poner al mal tiempo, buena cara. Pero Mar del Plata es imprevisible, y a la hora de tocar había una temperatura agradable, y ni una pizca de viento. Los broches que habíamos comprado para que no se volaran las partituras fueron innecesarias, pero el público masivo que hubiera asistido a nuestra interesante oferta musical prefirió hacer otros programas. El set comenzó con unos temas de JRT. Hacia el final se pudo comprobar que Andrés Paez no es Paganini. Cuando se le rompieron dos cuerdas de su banjo directamente dejó de tocar, y todo el mundo esperó pacientemente mientras volvía a encordar su instrumento...la tensión acumulada hizo que el cierre del set fuera lamentable.
Jazz Attack luego hizo su parte con la adición de dos invitados, Valentin Garvie, de visita en el pueblo y el percusionista local Sergio Mileo. La presencia de Valentin me permitió delegarle todos los solos, ya que después de un set con el trío suelo quedar destrozado. Mis amigos de Buenos Aires tuvieron que hacer malabares para hacer esta fecha, alojándose precariamente en rincones quizás no aptos para la habitación humana, motivo por el que les estoy muy agradecido.
Si bien es cierto que el público fue escaso, me resultó particularmente grato divisar, entre otros, a los músicos y "crotos libres" Pedro Ribeiro y Ana Ordoñez. También me emocionó ver sentada frente al escenario a mi querida maestra de escuela primaria Ilda País.

5 Febrero- JRT y Jazz Attack en Casa Azul
Repitimos el programa en Sta. Clara del Mar. Jazz Attack careció de su saxofonista Alfredo Desiata, que no podía permanecer en Mar del Plata para hacer la fecha. Igualmente salimos airosos gracias a la ayuda de Valentin, y los gritos de aliento de Juancho Orensanz.

13 de Febrero - Iglesia de Santa Cecilia- Ulises Zamudio "Extraño Concierto"

Ulises es extraño, no hay duda de eso. Se trataba de una invitación a acompañarlo en alguno de los temas de su programa, a ser ejecutado en bandoneón, instrumento que ha adoptado no hace tanto...no sé si más de tres años. Pero bueno, de alguien que dirige coros por doquier, la Banda Municipal de Coronel Vidal, además de haber montado una escuela de música allí, se puede esperar cualquier cosa.
Toda la primera parte fue dedicado a J.S. Bach, de quien se ejecutaron varios preludios, y estudios del libro de Ana Magdalena, pequeñas joyas de la música que todos tenemos guardados en el corazón. Si el ejecutante tuvo que ralentar un poco frente a las exigencias de la partitura, la sincera musicalidad de Ulises los pequeños accidentes parecieran apenas pliegues casi decorativos. Es que creo que en esto consiste el modelo Zamudio: musicalidad por sobre la formalidad técnica. No contento con cargar con semejante responsabilidad, se internó a continuación con un repertorio popular que incluía a los Beatles, a John Williams, Ennio Moricone y el Peteco Carabajal. Yo me encontré en el trance de tener que tocar, parado arriba de la tumba de Don Pedro Peralta Ramos, una zamba del Peteco, y luego una versión de "Iwill survive" que Ulises cantó....¡en alemán!. Tocar un instrumento complejo como el bandoneón ya es un logro, pero cantar a la vez....ya es un disparate. Sin embargo nuestro artista negoció todo esto con aparente tranquilidad. También participó la cantante Margarita Keudell que entre otras cosas cantó una versión realmente conmovedora de el Ave María de Gounod.
Luego, algunas porciones porciones de pizza me devolvieron cierta sensación de normalidad después de un día bastante anormal, en la que debí regresar apurado de Buenos Aires luego de conocer a mi nieta recién nacida, la hermosa Julia Garvie.

Domingo 14 - Aula Magna de la Facultad de Derecho- "Libre de Expresar"- Recital de Sergio Mileo.

Tengo que encontrar alguna forma de explicarle a mi amigo Sergio que no somos "libres" ni que tenemos en nuestro "interior" un valioso torrente de cosas que de acuerdo a una vieja tradición romántica debemos "expresar". Pero mi amigo no es un filósofo contemporáneo, es un músico poseedor de virtuosismo en el manejo de los parches, y de una voluntad admirable a la hora de gestionar proyectos y eventos que comparte generosamente con nuestra comunidad. Esta vez reunió varios elementos que orbitan su actividad de percusionista: músicos amigos, bailarines, toda su parafernalia percusiva y preparación técnica en pistas y voz en off.
Pero ya Febrero empieza a envejecer, y en mi opinión el público ya está fatigado de tantos espectáculos y prefiere quedarse en casa pensando en el trabajo del día siguiente. Al menos es lo que me sucede a mí, cuando a la tardecita del domingo la acompaña un cólico que anuncia la vuelta al colegio.
A Sergio la ilusión de libertad se transformó en opresión cuando era evidente que la sala iba a estar despoblada, sin embargo se llevó adelante el show, que contó con con varios invitados como Sebastián DelHoyo, Alejandro Herrera, Javier Puyol, y como frutilla del postre, el baterista porteño Oscar Giunta. Mi participación tuvo como centro tocar Sail Away, un tema de Tom Harrell. Sobre esa música y su autor trataré de hablar más adelante......

MIércoles 10 - Bar Dickens - Del Hoyo Trio

Como corolario de la fecha con Sergio, Sebastián Del Hoyo nos invitó a que volviérmos a repetir los temas que entonces habíamos tocado, en su fecha del ciclo mensual que lleva adelante en Dickens.
Una vez superada mi tendencia a dormirme luego de las 22hs...pude disfrutar del set del trio que incluía la participación de Juan Manuel Martinez, que pareciera estar cada vez más afirmado en su territorio. Todo muy bien, salvo que pasé un poco de verguenza porque, decidido a darme el gusto de cenar en el lugar, la "manager" del trio, Karina Nario, se encargó de pagarme la cuenta.

domingo, enero 31, 2010

Enero 2010

Ufa. Enero en Mar del Plata. Calor agobiante y miles de termitas...digo turistas pululando por todos lados.
De música...poco pero variado, a saber:
a) Tocar para los Reyes Magos con el Ensamble de Percusión Mar del Plata. (Una idea de Sergio Mileo)
b) Compensación de Sergio al convocar otra vez nuestro Talking Trio para hacer unos temas en su show de la Bodega del Auditorium.
c) Tocar el curtain call para el primer acto de la Walkyrie de Richard Wagner. El regiseur de ópera Pablo Gonzalez Aguilar suele arriesgar sus producciones convocándome para eso. (Debo admitir que podría haber arruinado un verdadero logro...fue una puesta memorable.)
d) Visita a Dickens para escuchar al Septeto de Marcos Basso. Sigo maravillado por la evolución de este guitarrista, compositor y arreglador, que ha formado lo que me parece el grupo más innovador de nuestro medio. Tocaba como solista invitado el ex-marplatense Alex Sanchez, que luego de formarse en Berlin, estuvo tocando en Australia, y ahora está radicado en Chile donde alterna tocadas con docencia.

domingo, diciembre 06, 2009

5-12-09 Debut de la Pig Band

La banda del chancho, o Pig Band tuvo su estreno el sábado pasado, en el pequeño auditorio de la Escuela de Música Contemporánea del inefable Facha Passeri. Por suerte concurrieron al debut muchos familiares de los músicos, y la desproporción acústica entre el tamaño de la sala y la masa instrumental pudo ser absorbida. (La prueba de sonido había sido temible)
Me encontré con la agradable sorpresa de tenerlo como compañero de fila a Carlitos Vega, más conocido como El siempre bien dispuesto hidalgo y caballeresco trompetista. Vino a reforzar un poco a la fila de trompetas, que peligraba con verse borrado por la línea de 4 de Trombones Tronantes.
Yo traté de mantenerme colgado del tren, y cuando venían las partes de difícil lectura, me movía exageradamente para que se creyera que estaba tocando.

lunes, noviembre 30, 2009

Jazz Attack en Moron

El sábado 28 pusimos proa a la tierra de Martin Sabatella para cumplir con una fecha dentro de un ciclo de jazz organizado por Rulo Vignolles, y apoyado por las gestiones de Pablo Gonzalez en la UTN. Complicaciones del traslado hicieron que llegáramos un poco tarde para la prueba de sonido. Ahí nos estaba esperando Rulo, que padecía de un ataque agudo del síndrome de Ferio Espinosa. ("Yo nunca más organizo nada").
Ya había caído la noche, y antes de tocar logramos hacer un pequeño paseo de reconocimiento del lugar. El Teatro Gregorio de Laferrere es una sala pequeña pero preciosa, ubicada como ala lateral de el edificio de la municipalidad de Moron, y forma un conjunto de arquitectura racionalista, realzado por el buen estado de conservación e iluminación. Está todo ubicado frente a una plaza principal, cuya contemplación creaba un extraño efecto de túnel del tiempo. Efectivamente, a una hora en que en otros lugares las plazas públicas empiezan a ser tomadas por fieritas capucha fumando paco, aquaí se veían familias paseando, círculos de adolescentes en ronda discutiendo vaya a saber qué, un escena de pueblo bucólico y tranquilo.
A sala llena comenzó el espectáculo con el Argenjazz de Rulo, esta vez con formato de combo de swing. Por primera vez pude escuchar al renombrado Mario Tegli en piano, el amigo Oscar Linero (Sr) propulsaba al modo de Gene Krupa, y había dos clarinetistas. En una muestra de como el jazz puede reunir generaciones, pude escuchar al veterano Coco Sofía, junto al joven Juan Manuel Klapenbach.
Nosotros subimos a continuación, y el público, aunque cautivado por los recursos del estilo swing, igual nos recibió con generosidad. Salvo los errores que inevitablemente se producen en las presentaciones en vivo, disfrutamos de un buen set.
Luego de celebrar con pizza y cerveza, hubo que llegar a Retiro para tomar un micro de vuelta. Consistió en una persecución automovilística al estilo de los Dukes de Hazard entre Pablo Juarez que llevaba a su contrabajo, su novia, que me llevaba a mí. LLegamos poco antes de las 2am, y bastante aliviado, pude subirme al último colectivo a Mar del Plata.

miércoles, noviembre 18, 2009

Volver a ser principiante

Recibí un llamado telefónico de Matías Rivara para sumarme a los ensayos de una big-band que han formado junto a Juan Mondón, quienes convocaron a un grupo numeroso de estudiantes de conservatorio. Al principio me resistí, porque mi última experiencia en un grupo numeroso debió interrumpirse porque no soporté el ritmo de ensayos. Esta vez cedí porque estando un tanto desocupado por el receso del JRT tenía ganas de tocar un poco. Además tenía curiosidad por ver lo que habían inventado estos dos muchachos que había conocido fugazmente mientras hicieron un pasaje por la banda armada por Leo Caldera.
Me encontré con un fenómeno bastante sorprendente. Se trata de una banda completa integrada con estudiantes de bastante buen nivel. En principio superior al mío. Tendré que transpirar para sostener mi lugar como tercera trompeta, y teniendo que tocar arreglos que me plantean mis consabidos problemas de lectura. Estos pibes de la generación compu-tech hakearon un sitio de venta de arreglos profesionales para bandas, y extrajeron todas las partes escritas por arregladores hiper-profesionales. Acción que desde el primer mundo podrían considerar delictivo, pero desde la perspectiva de nuestra situación, donde un músico joven que desea tocar un instrumento de viento debe luchar con obstáculos absolutamente inimaginables para un jovencito americano o europeo, me parece perfectamente justificado. Esta gente se reúne de un modo totalmente autogestionado a tratar de desarrollar habilidades de ensamble, y lo hacen fuera de todo soporte institucional. Quizás la banda que creó Leo es aún más meritorio, por el hecho de que hasta los arreglos surgen de su esfuerzo personal, sin guía ni tutelaje formal.
Este otro grupo en cambio, intenta acceder a un repertorio mucho más actual, y me parece una aspiración totalmente legítima. Trataré de acompañarlos mientras pueda, y de paso templo mi carácter en la disciplina de volver a la escuela a estudiar.

viernes, octubre 30, 2009

19-de Setiembre. JRT en Santa Clara del Mar

Respondiendo a una nueva invitación de Juancho y Lydia de la Casa Azul, cargamos los instrumentos y los cuerpos en mi auto para hacer una fecha solidaria en Santa Clara del Mar. Mis compañeros me hicieron la gauchada de apoyarme en mi deseo de colaborar con un lugar que hace mucho por la cultura en el pueblito en la que me crié, y que además es una derivación de un lugar que se llamara Posta del Ángel, donde tuve una ventana a la vida siendo un niño.

Luego Juancho Orensanz me sorprendió con el honor de escribir un prólogo para un libro que consiste en testimonios de los fundadores de Sta. Clara. Como no encuentro por ahora una forma de cortar y pegar para incluirlo en este post, no lo puedo citar, pero lo que produje fue el resultado de una mezcla de improvisación y emoción, y que da cuenta de un tiempo y un lugar en el que encontré las bases de la música que hoy trato de tocar.


martes, agosto 18, 2009

Del Hoyo Trio- Presentación del CD "Causa y Efecto" Teatro Colon -15-08-09

El sábado 15 apuré la cena para concurrir al Teatro Colón para escuchar al Del Hoyo Trio. El frío del invierno y el vacío de las calles me hacían temer por un teatro vacío. Llegué cuando recién concluía el espectáculo anterior. Se trataba de un recital de lírica, y tuve que detenerme ante la masa humana que no cesaba de exudar del interior. Mientras resistía la corriente que amenazaba con arrastrarme nuevamente a la calle reflexionaba sobre la designio funesto de nuestro género que parece condenado a públicos minúsculos. Sin embargo pude comprobar que al iniciarse el set cerca de la medianoche había una cantidad apreciable de butacas ocupadas, con lo cual mejoró apreciablemente mi humor y mis expectativas sobre la humanidad.
Sebastián Del Hoyo, junto a Martin De Lassaletta y Javier Puyol conforman un trio que quizás esté en la cúspide de nuestra escena local en estos días. Acaban de editar el tercero de sus CD, llamado "Causa y Efecto". Todos y cada uno de los temas fueron compuestos por Sebastián, que son de una aparente y deceptiva sencillez. El repertorio hace cierto guiño hacia la fusión, producido más por el uso discreto de pedales en la guitarra que por la estructura de los temas. El fraseo blando y melódico que siempre caracterizó Sebastián conjura la fatiga que suelen producir los álbumes de los "power trio". El resultado final del grupo es el de un producto que accede a un nivel que puede hallarse en el escenario internacional. De Martin ya he hablado ampliamente en entradas anteriores, y me pregunto cuánto tiempo más podremos contar con él en nuestro medio. Ya le echaron el ojo los jugadores de primera división en Bs.As, y hace poco lo convocó Juan Cruz Urquiza para tocar en su quinteto. Pero el que me causó sorpresa fue Javier Puyol, pese a que no ha transcurrido tanto tiempo desde que lo escuché por última vez. Quizás me haya distraído el hecho de haber participado tocando aquella vez, o su experiencia en el trio lo hace desenvolverse de un modo especial, no lo sé. Detras de su set jazzero chatito, tocó con una relajación y soltura realmente agradables con esa combinación de técnica y control que tienen los capos.
El show incluía la proyección de videos e imágenes. Pero me pareció que en lugar de usarlos como elementos decorativos, al modo de los recitales rockeros, los músicos interactuaban con la parte plástica, articulando con las imágenes de un modo original que Sebastián viene desarrollando últimamente.
En un momento se agregó el multinstrumentista Marcos Basso que sumó una guitarra acústica al ensamble, aportando un matiz sonoro de características astringentes...y de excelente efecto.
Fue lindo verlo al invitado Juan Manuel Martinez (tnr sax) en buena forma y yo tuve el honor de poder tocar un standardcito también. El público reaccionaba favorablemente, básicamente por el espoleo de Julián Maliandi que oficiaba denodadamente de clac.

martes, agosto 11, 2009

JRT en Orion.

7-08-09 - JRT - Atlántica JB. en Confitería Orion.


La confitería Orion sigue siendo el lugar de referencia para escuchar jazz en Mar del Plata, donde todos los viernes se presenta alguna de las bandas locales, con preferencia dentro del espectro tradicional/mainstream y donde suelen encontrarse los punteros históricos del ambiente. Acodado de la barra siempre encontraremos a Eduardo Crespo, que no se privará de denostar con su vozarrón algún músico que a su juicio deba abandonar el escenario.
Pero ciertamente son épocas duras. Los que antes se encontraban más temprano para cenar en el restaurante del Hotel Antártida ya no son tan espléndidos. El viernes se los vió semi escondidos atras de un pilar comiendo a hurtadillas sandwiches de chorizo que habían contrabandeado de algún boliche exterior. Pero el público que antes hacía cola para entrar al lugar tampoco estaba presente. A la hora de comenzar el espectáculo apenas si había un par de mesas ocupadas, además de algún habitué del lugar que no paga por pasar por músico. Igual subimos a hacer el set...el territorio hay que defenderlo. El trío desgranó su repertorio clásico de seis o siete temas de los que venimos tocando hace casi cuatro años. Luego subió una versión ad-hoc de la Atlántica Jazz Band, con el refuerzo de Laci Trakal, pero ni un chiste de Aldo Roldán logró que se reemplazara la calidez de una sala llena. Los músicos hicieron su repertorio completo, pese a la desesperación de los empleados del local por irse a su casa.