Tres días seguidos de gigs como invitado:
Jueves 21/02/08
Sossquadro. Toqué por primera vez en el local del Teatro Auditorium ubicado en el complejo gastronómico del puerto. Fue una nueva invitación de Ulises Zamudio, quien junto a Mirta Perez LLana y otros desarrollan un repertorio de géneros variados.
Viernes 22/ o2/08
Sergio Mileo y en Ensamble de Percusión Mar del Plata.
Sergio me convocó nuevamente a participar de su show percusivo en la Facultad de Derecho. Esta vez me encontré tocando zamba y chacarera criolla acompañado de un bombo leguero y dos didjeridoo. Una combinación extraña pero interesante. Tendré ganas de experimentar más con ese acompañamiento.
Sábado 23/02/08
La Cambiale di Matrimonio.
Ésta si que fue una invitación inusual. "La Cambiale" no es el nombre de un grupo de rock, sino de una de las primeras óperas de G. Rossini. El regisuer Pablo Gonzalez Aguilar me convocó para que tocara un "curtain call". Consistió en repetir tres veces unas cuatro notas extraídas de la obertura, para anunciar el comienzo del primer y segundo acto. Ante un numeroso público que concurrió a los jardines de la Villa Victoria sentí la presión que deben sufrir los músicos clásicos, que a veces apenas tocan unas notas aisladas, pero que quedan totalmente expuestos ante un error.
lunes, febrero 25, 2008
jueves, febrero 14, 2008
Puesta al día.
Ha habido una racha de gigs estos días. Si sigo dejando pasar los días se me irán acumulando demasiados, así que haré un listado resumido.
7 y 10 de Febrero. Big Band del Jazz Club MdP.
Primero en Villa Victoria y en la Plaza del Agua después, hubo dos tocadas de este grupo que congrega Leo Caldera. Las fechas coincidían con compromisos de la Banda Municipal, de modo que hubo que convocar como refuerzo y cambio a Juan Ignacio Caíno (alt.sx) que por suerte andaba por aquí, y a Valentin Garvie, condenado nuevamente a agarrar el trombón.
Con pena tuve que anunciarle a Leo la conclusión de mi ciclo en la banda, ya que no puedo sostener el ritmo semanal de ensayos que demanda. Seguiré hasta que se me reemplaze, cosa que no creo que tarde mucho.
8 de Febrero. Creer o Reventar.
Nuevamente concurrimos a la muestra para tocar en vivo. En lo que ya me parece casi un milagro pudimos contar otra vez con Valentin. Los vaivenes del Bar Miles, donde él iba a tocar junto a Julián Maliandi y Martín De Lassaletta, determinaron que sumaran su presentación a la de nuestra música original. De modo que hubo doble concierto ese día. Había llovido torrencialmente, pero igualmente se congregó un público joven e interesado en un repertorio de jazz muy contemporáneo.
Julián salió el lunes 11 rumbo a Boston para una nueva audición en la New England School of Music. Le deseamos toda la suerte del mundo.
12 de Febrero. Carpe Diem
Me enteré esa misma noche que era la última presentación de Carpe Diem, en su actual formato al menos, ya que entiendo que se van a reducir a un quinteto. De modo que me sumé a la celebración de despedida tocando los dos temas que ya había tocado con ellos en ocasiones anteriores. También me encontré con que Andrés Páez se había infiltrado en el grupo, posando de percusionista. ¡Que país generoso!
14 de Febrero. JRT & Dixie Jazz and Blues.
O sea hoy. No tendré otro remedio que volver a encontrarme con Andrés Páez, (banjo), y junto a Ferio Espinosa desgranaremos los viejos temas de Morton que todavía podemos tocar en piloto automático. (Apenas si ensayamos hace una semana, luego de no reunirnos en meses).
Esperemos que luego Laci Trakal y sus músicos salven la noche.
7 y 10 de Febrero. Big Band del Jazz Club MdP.
Primero en Villa Victoria y en la Plaza del Agua después, hubo dos tocadas de este grupo que congrega Leo Caldera. Las fechas coincidían con compromisos de la Banda Municipal, de modo que hubo que convocar como refuerzo y cambio a Juan Ignacio Caíno (alt.sx) que por suerte andaba por aquí, y a Valentin Garvie, condenado nuevamente a agarrar el trombón.
Con pena tuve que anunciarle a Leo la conclusión de mi ciclo en la banda, ya que no puedo sostener el ritmo semanal de ensayos que demanda. Seguiré hasta que se me reemplaze, cosa que no creo que tarde mucho.
8 de Febrero. Creer o Reventar.
Nuevamente concurrimos a la muestra para tocar en vivo. En lo que ya me parece casi un milagro pudimos contar otra vez con Valentin. Los vaivenes del Bar Miles, donde él iba a tocar junto a Julián Maliandi y Martín De Lassaletta, determinaron que sumaran su presentación a la de nuestra música original. De modo que hubo doble concierto ese día. Había llovido torrencialmente, pero igualmente se congregó un público joven e interesado en un repertorio de jazz muy contemporáneo.
Julián salió el lunes 11 rumbo a Boston para una nueva audición en la New England School of Music. Le deseamos toda la suerte del mundo.
12 de Febrero. Carpe Diem
Me enteré esa misma noche que era la última presentación de Carpe Diem, en su actual formato al menos, ya que entiendo que se van a reducir a un quinteto. De modo que me sumé a la celebración de despedida tocando los dos temas que ya había tocado con ellos en ocasiones anteriores. También me encontré con que Andrés Páez se había infiltrado en el grupo, posando de percusionista. ¡Que país generoso!
14 de Febrero. JRT & Dixie Jazz and Blues.
O sea hoy. No tendré otro remedio que volver a encontrarme con Andrés Páez, (banjo), y junto a Ferio Espinosa desgranaremos los viejos temas de Morton que todavía podemos tocar en piloto automático. (Apenas si ensayamos hace una semana, luego de no reunirnos en meses).
Esperemos que luego Laci Trakal y sus músicos salven la noche.
martes, enero 29, 2008
26-01-08 Invitados en Creer o Reventar
En lo que ha sido nuestra tercera tocada en la muestra contamos con la presencia de Pablo Ledesma (Sx.sopr. y alt.) Pablo aceptó muy generosamente una invitación que le hice cuando lo fuí a escuchar con su trío unos días antes. Nos reunimos con él una hora antes de comenzar el set, y creo que en menos de diez minutos ya habíamos pasado el material y acordado su modo de intervención. Es realmente un músico que tiene todas las habilidades de un profesional sesionista, agregados a su conocida capacidad de improvisador. En sus propias palabras, es un militante de un modo creativo de tocar jazz, que podría llamarse libre, o Nu-Jazz o Avant-Garde. Pero independientemente de la etiqueta que se quiera adoptar, su aproximación es la de usar todos los recursos posibles en técnica improvisatoria, además de las técnicas extendidas de su instrumento. En un pasaje de su intervención continuó imporvisando en solo set sobre un tema que acababa de tocar por primera vez, usando multifonics. Fue una demostración de el modo en que se puede ser libre, sin dejar de remitir a una estructura.
También contamos inesperadamente con la presencia nuevamente de Valentin Garvie, que a falta de sus propios instrumentos que quedaron en Buenos Aires, usó los míos, además del mencionado trombón que con un poco más de práctica, volvió a soplar como en los viejos tiempos.
Para mí, fue todo un acontecimiento, de los que raramente se producen. Sentí mucha necesidad de celebrar luego, así que terminamos la jornada descorchando una damajuana en casa.
También contamos inesperadamente con la presencia nuevamente de Valentin Garvie, que a falta de sus propios instrumentos que quedaron en Buenos Aires, usó los míos, además del mencionado trombón que con un poco más de práctica, volvió a soplar como en los viejos tiempos.
Para mí, fue todo un acontecimiento, de los que raramente se producen. Sentí mucha necesidad de celebrar luego, así que terminamos la jornada descorchando una damajuana en casa.
martes, enero 22, 2008
Creer o Reventar en You Tube
Bueno, sigue la moda de aparecer en You-Tube. Esta vez tenemos un pequeño registro de la segunda tocada en Creer o Reventar, cuando se agregó Valentin Garvie como invitado. Comienza con una corta sección que toco sin boquilla, contra el loop que entrega desde la consola Nahuel Dalgaard. De pronto se oyen voces de mujeres africanas de duelo, un clip de sonido que Nahuel inserta. Luego arrancamos con "Estamos en el horno", con Valentín luchando con el trombón con el que solía acompañarme. Finalmente se lo ve tomar un coro con el flugel, donde obviamiente está más a gusto.
http://www.youtube.com/watch?v=aSu0Xc2okiI
http://www.youtube.com/watch?v=aSu0Xc2okiI
miércoles, enero 16, 2008
Valentín con Creer o Reventar
El martes 15 hicimos una segunda tocada de "Creer o Reventar" en la sede de la muestra. Quizás no era el mejor día ni hora, pero yo quería aprovechar la presencia de Valentin Garvie, que está en Mar del Plata para su visita anual, cuando huye del frío en Frankfort. El pobre Valentín volvió a soplar el trombón con el que nos acompañaba en los días de Viva Buddy Bolden, y que no toca nunca salvo para sumarse a nuestros proyectos cuando anda por acá. Pero también participó con su trompeta y flugelhorn, donde puede mostrar su verdadera capacidad. En estos años ha crecido en contundencia técnica, y además ha tenido oportunidad de hacer más gigs de jazz, por lo que su vocabulario jazzero se ha afirmado. Inicialmente los demás estábamos un tanto inhibidos por su presencia, pero a poco de largar se estableció esa extraña confianza que siempre hemos tenido haciendo música, que creo que se extendió al grupo. La "obra" tiene la virtud de cambiar cada vez que la tocamos, y por su estructura da lugar a que haya novedades cada vez. Todavía queda mucho margen para introducir modificaciones en la forma, y se suma la característica de la improvisación del jazz en la posibilidad de inventar espontáneamente versiones diferentes. Probablemente la inclusión de invitados potencie esa posibilidad.
martes, enero 08, 2008
Creer o Reventar 5 de Enero del 2008
Tal es el título de la muestra que montaron los plásticos Cristian Dalgaard y Fernando Rodriguez. Con el subtítulo de "Desde la duda militante hasta los bordes de la fe" exhiben una extensa colección de pinturas y objetos, acompañados de una enorme "máquina en desuso para la producción intesiva de fe". Una de las características innovadoras de la muestra es que es acompañada de un entorno musical que funciona como una banda de sonido permanente, y tuve el honor de que estos artistas me pidieran que la compusiera. Como creo haber comentado en alguna entrada anterior, consiste en un grupo de cinco temas enlazados con un "loop" que, al mismo modo que la Suite Mortoniana, dota al conjunto de una estructura de suite.
Es que realmente tuvieron que tener fe en que yo pudiera responder al desafío de esa invitación, y al mismo tiempo ¡yo tuve que tener coraje de suponer que la podía escribir!
La inauguración de la muestra tuvo lugar el viernes pasado (05/01/08), ante un público numeroso, y para la ocasión presentamos la música en vivo, junto a Julián Maliandi (gtr), Martin De Lassaletta (bass) y Nahuel Dalgaard (arte sonoro y sonido). Ya mencioné la epopeyica tarea de Nahuel a la hora de hacer la grabación y la edición del CD que acompaña el catálogo de la muestra. En la actuación en vivo, se puso al comando de una computadora, y aparte de operar la bandeja de sonido, nos entregaba los loops sobre los que improvisábamos, más una serie de clips de sonido con los que interactuábamos espontáneamente.
Tengo que admitir que pocas veces sentí tanta satisfacción en una presentación. Martín es un ejecutante creativo y desfachatado, que empleó todo tipo de adminículos para producir efectos sonoros insospechados. Por otra parta admiro muchísimo a Julián, cuya sobria compostura al interpretar contrasta con la riqueza de recursos que despliega. Creo que son los dos músicos jóvenes más talentosos con los que cuenta Mar del Plata, y pienso que junto a estos tres brillantes jóvenes contribuyeron a lo que fue un estreno estilístico en nuestro medio.
miércoles, diciembre 12, 2007
Jazz Attack en You Tube
Daría la sensación de que algún turista anduvo dando vueltas por el subterráneo de Buenos Aires, el día que tocamos en el ciclo de Metrovías y subió un video corto de "a band playing bebop in the Buenos Aires subway". Ahí va el link: http://es.youtube.com/watch?v=EglgSN1xz_A
Para mi sorpresa también aparecieron una serie de videos que subió Eleonora, una amiga del grupo, creo que estudiante de saxo, reproduciendo algunos temas de nuestra última presentación de El Dorado. Me da un poco de verguenza ver un trompetista canoso y gordito zangoloteándose al ritmo del fox-trot....se lo puede ver en http://es.youtube.com/watch?v=KP4x7LOO-y8&feature=related
Para mi sorpresa también aparecieron una serie de videos que subió Eleonora, una amiga del grupo, creo que estudiante de saxo, reproduciendo algunos temas de nuestra última presentación de El Dorado. Me da un poco de verguenza ver un trompetista canoso y gordito zangoloteándose al ritmo del fox-trot....se lo puede ver en http://es.youtube.com/watch?v=KP4x7LOO-y8&feature=related
martes, diciembre 04, 2007
El invitado
Aquí está el invitado especial Jorge Retamoza en momentos en que nos apabullaba con uno de sus solos en el gig de Jazz Attack. (ver entrada anterior)
Poniéndose al día
Han sido tiempos agitados, y he dejado algo abandonado este blog. En realidad mi objetivo es ir registrando las tocadas en las que participo, así, cuando mi memoria se haya deteriorado totalmente, puedo convencerme de haber tocado la trompeta algún día. Así que debería consignar lo siguiente:
16 de Noviembre
Big Band del Jazz Club MdP, con Américo Bellotto músico invitado. (Confitería Orion)
Fué la segunda presentación de la banda que convoca Leo Caldera, y esta vez no actuó con banda soporte, ya que su repertorio creció lo suficiente. El agregado de Américo Bellotto lo dotó de un solista internacional. Fue una extraña sensación integrar una sección de brass junto a uno de los músicos argentinos que participó en las principales bandas grandes del mundo, como los de Basie, la de Thad Jones-Mel Lewis, Maynard Ferguson ..........y muchísimos otros de primera línea.
23 de Noviembre
Soqquadro. (En la Bodega del Teatro Auditorium)
Este extraño nombre, que en cierto dialecto italiano quiere decir algo así como "fuera de escuadra" es un proyecto musical que lideran el multiinstrumentista, director de coros y arreglador Ulises Zamudio, la cantante Mirta Perez LLana . Juntos diseñaron un programa que reune temas de jazz, de folklore, de tango y de música brasilera. Para enfocar cada uno de estos aspectos diversos invitaron a a varios músicos invitados, además del joven guitarrista Nicolás Ruiz (hijo de Mirta) que los acompaña regularmente. Así se agregaron el guitarrista Abel San Martin, la violinista Lucía Costa y el versátil y experimentado baterista Fernando Romairone. Mi aporte consistió en dotar el toque trompetistico a los temas de jazz. Ulises es un músico fantástico, que no deja de sorprenderme tanto como arreglador, como bajista y bandoneonísta. Logró hilvanar con una tranquilidad pasmosa todos estos elementos dispersos, prácticamente sin ensayo, en un show coherente y entretenido.
1 de Diciembre
Jazz Attack (en el Centro Cultural El Dorado - Coghlan BsAs)
Culminando el año de actividades de Jazz Attack, nos presentamos nuevamente en El Dorado, esta vez con el aporte como invitado de Jorge Retamoza en saxo tenor. Yo lo vengo siguiendo a Retamoza desde que lo escuché a mediados de los 90 con su cuarteto de tango nuevo en un festival de Zárate-Campana. Luego tuve la suerte de estar presente en el estreno de su obra sinfónica para bandoneón y orquesta. No me imaginaba que este músico de inclinación detallista y casi preciosista en el terreno de la fusión con el tango, abordara los standards con tanta furia y despliege de pasajes abigarrados á la Coltrane. Fue una buena noche para el quinteto, yo había podido descansar bien durante el día en Buenos Aires, y soporté mucho mejor el gig que la última oportunidad en Avellaneda.
16 de Noviembre
Big Band del Jazz Club MdP, con Américo Bellotto músico invitado. (Confitería Orion)
Fué la segunda presentación de la banda que convoca Leo Caldera, y esta vez no actuó con banda soporte, ya que su repertorio creció lo suficiente. El agregado de Américo Bellotto lo dotó de un solista internacional. Fue una extraña sensación integrar una sección de brass junto a uno de los músicos argentinos que participó en las principales bandas grandes del mundo, como los de Basie, la de Thad Jones-Mel Lewis, Maynard Ferguson ..........y muchísimos otros de primera línea.
23 de Noviembre
Soqquadro. (En la Bodega del Teatro Auditorium)
Este extraño nombre, que en cierto dialecto italiano quiere decir algo así como "fuera de escuadra" es un proyecto musical que lideran el multiinstrumentista, director de coros y arreglador Ulises Zamudio, la cantante Mirta Perez LLana . Juntos diseñaron un programa que reune temas de jazz, de folklore, de tango y de música brasilera. Para enfocar cada uno de estos aspectos diversos invitaron a a varios músicos invitados, además del joven guitarrista Nicolás Ruiz (hijo de Mirta) que los acompaña regularmente. Así se agregaron el guitarrista Abel San Martin, la violinista Lucía Costa y el versátil y experimentado baterista Fernando Romairone. Mi aporte consistió en dotar el toque trompetistico a los temas de jazz. Ulises es un músico fantástico, que no deja de sorprenderme tanto como arreglador, como bajista y bandoneonísta. Logró hilvanar con una tranquilidad pasmosa todos estos elementos dispersos, prácticamente sin ensayo, en un show coherente y entretenido.
1 de Diciembre
Jazz Attack (en el Centro Cultural El Dorado - Coghlan BsAs)
Culminando el año de actividades de Jazz Attack, nos presentamos nuevamente en El Dorado, esta vez con el aporte como invitado de Jorge Retamoza en saxo tenor. Yo lo vengo siguiendo a Retamoza desde que lo escuché a mediados de los 90 con su cuarteto de tango nuevo en un festival de Zárate-Campana. Luego tuve la suerte de estar presente en el estreno de su obra sinfónica para bandoneón y orquesta. No me imaginaba que este músico de inclinación detallista y casi preciosista en el terreno de la fusión con el tango, abordara los standards con tanta furia y despliege de pasajes abigarrados á la Coltrane. Fue una buena noche para el quinteto, yo había podido descansar bien durante el día en Buenos Aires, y soporté mucho mejor el gig que la última oportunidad en Avellaneda.
sábado, octubre 20, 2007
La maratón del 12 de Octubre.
Mis últimos tiempos, parecen marcados por la necesidad de hacer muchas cosas en poco tiempo. Pareciera que estoy caminando peligrosamente por el borde del exceso, tratando de conciliar mis obligaciones profesionales mientras corro atrás de otros berretines. La música sigue siendo una dulce carga que me exige con la crueldad de una amante celosa.
El viernes 12 fue un caso especial de supervivencia. Al mediodía pasé a buscar a Nahuel Daalgard, que cargó su computadora y una bandeja mezcladora en mi auto. Luego levantamos a Julián Maliandi, con su equipo y su guitarra, y nos dirigimos a la casa de Martin DeLassaletta, que todavía dormía luego de llegar hacía pocas horas antes de Buenos Aires. Luego de lograr despertarlo a Martín, empezamos una larga sesión de grabación que ocupó practicamente toda la tarde.
Nos esperaba la noche del estreno de la Big Band del Jazz Club de MdP, donde Julián también interviene, pero esta vez como trompetista. La confitería Orión estaba muy poblada cuando arrancamos la velada con el Jelly Roll Trio. Por supuesto que gasté todos mis cartuchos ahí, donde tengo que sostener un papel tan expuesto como monótono. De modo que cuando Leo Caldera, el arreglador y director de la Big Band nos arrió a todos en el escenario, yo estaba cerca del desmayo. Por suerte que en esa sección de bronces, cuento con la habilidad de lectura de Julián, y la fuerza y el volúmen de Laci Trakal. Así que fuí zafando hasta la culminación del set, que resultó una excelente debut para coronar los esfuerzos del Leo.
miércoles, octubre 10, 2007
Festival de Jazz de Avellaneda 5-10-07
Jazz Attack volvió a actuar en público, esta vez en el marco del Festival de Avellaneda, coordinado en estos tiempos por Pablo Gonzalez, nuestro baterista. Es un festival auspiciado por la UTN que siempre tuvo un perfil más asociado al jazz. Surgió, en parte, en respuesta a las invitaciones que los festivales del interior cursaran a autoridades de la Universidad Tecnológica, y cuenta en forma invariable con músicos de La Pampa y Córdoba. El viernes 5 fué un día fatídico desde el punto de vista climático, ya que los alertas metereológicos se sucedían desde la mañana, y campeaba un cierto pánico por la posibilidad de caída de piedra y granizo, cosa que sucedió en algunos lugares del conurbano.
Nuestra banda no tuvo su mejor noche, principalmente por mi desempeño desenfocado. Yo había manejado varias horas en una jornada que había comenzado muy de madrugada, y aunque no es excusa, también venía de una semana sumamente cargada por mi trabajo y otras obligaciones. Tampoco ayudó la frialdad del escaso público que se animó a acercarse al Teatro Roma de Avellaneda, un lugar que siempre asocio con algunas de mis primeras experiencias musicales ( ver entradas del año 2005). Debo confesar que tocando bop, estoy en el límite de mi capacidad técnica, y basta con estar un poco mal parado, para que me abandonen los orijás protectores. El que tuvo una noche increíble fue Juan Antonio Rodriguez, que subió en primer lugar con Cuerdas del Sur, un exclelente grupo de gipsy swing. Luego de haber levantado la temperatura del teatro en varias calorías, tocó con nosotros como siempre, y finalmente subió como invitado de los cordobeses de la Small Jazz Band.
martes, octubre 02, 2007
Jazz en el Subte
El domingo 30 de Septiembre viajé a cumplir con un gig de Jazz Attack en el ciclo de jazz organizado por Metrovías en las estaciones de subterráneo de Buenos Aires. A nuestro conjunto le tocó la estación J. Hernández de la línea D. Por suerte es una de las estaciones "nuevas", que cuentan con una especie de explanada amplía en un nivel superior a las vías. Empezamos el set puntualmente a las 19hs, cuando ya se agrupaba un público jóven que aparentemente circula de una estación a otra para ver a los diversos conjuntos. Tocamos contra el fondo sonoro de los trenes que circulaban, y que creaban un especie de colchón sonoro que quizás vendría bien para el proyecto "Creer o Reventar" (ver entrada anterior) más que para nuestro repertorio de standards boperos. De todos modos fué un gig interesante, porque lo informal de la situación nos permitió tocar con cierto desenfado, mientras empleábamos la situación como un ensayo en vistas del Festival de Avellaneda de la semana que viene.
Creer o Reventar
Creer o Reventar será el título de una muestra itinerante que montarán los plásticos Fernando Rodriguez Arguelles y Christian Daalgard. No cesan de sumar colaboradores al proyecto, como es el caso de Juan Lamarche, que será el encargado de escribir textos relativos a las obras. Comenzaron a reunirse a fines del 2006, y ya entonces me invitaron a proveer un entorno musical para la exhibición. Pude ponerme a "componer" algo luego de Jazz en Abril, y recién ahora empezaron los ensayos, que serán grabados, y de donde se extraerá el material que integrará un CD interactivo que acompañará el catálogo. Tuve la suerte de poder interesar al guitarrista Julián Maliandi, y al contrabajista Martin DeLassaletta. Mi intención original fue el de incluir un baterista, pero al no poder ponernos de acuerdo con un nombre, acordamos prescindir de la percusión, y de reemplazarlo con el agregado de sonidos generados por una laptop. Julián está interesado en usar computadoras como instrumentos, pero no al modo de los DJ, sino con el criterio composiciones de música electroacúsitica contemporánea.
El primer ensayo/sesión de grabación se realizó el pasado viernes 28 de Septiembre. Ya nos habíamos reunido una semana antes a mirar un poco las partes, pero esta vez vino a ayudarnos Nahuel Daalgard armado de su CPU, un monitor, una consola y micrófonos. Previo a una mirada a la entrada "Malditas Grabaciones" y al largo comentario aportado por Federico Lenz, se dispuso a hacer su propia experiencia y ver por su cuenta como comviene hacer las cosas.....
jueves, septiembre 27, 2007
Santa Clara on my mind...
El sábado 22 de Septiembre estuvimos en "Casa Azul" con el JRT. Primero asistimos a una obra de teatro titulado Anita Garibaldi basado en un excelente guión sobre la vida de Anita Garibaldi (si, la compañera del prócer italiano), realizado en forma unipersonal por una excelente actriz llamada Anita Garibaldi.
Santa Clara siempre fué así, o quizás tendría que decir, el ámbito de la familia que fuera presidida por José María Orensanz y que hoy constituyen Juancho y Lydia siempre ofreció momentos mágicos que están grabados en mi alma desde mi infancia. De modo que volver suele ser siempre una oportunidad para la sorpresa y el momento maravilloso. Cuando nos tocó el turno de tocar, reiteramos nuestro viejo y ya gastado repertorio con una fuerza y un entusiasmo que no siempre nos habita. Un vaso de vino, unas hamburguesas hechas por un luthier, una niña que bailaba nuestra música, se sumaban a aquella vuelta a la experiencia de que el arte debe guiar la vida.
miércoles, septiembre 12, 2007
Instantes memorables...
lunes, septiembre 03, 2007
Jazz Attack en El Dorado
El Dorado es un centro cultural que habita un rincón residencial de Coghlan, rodeado casas cuya arquitectura delata una influencia anglo, quizás por algún efecto ferrovario de la primeras décadas del Siglo XX. Está situada a pocas cuadras...pero del otro lado de la estación Drago, del lugar donde vivio varios años el ex-VBB Valentín Garvie. Alli estuvo refugiado en la casa de nuestro querido amigo Martín Mujica - quien fuera fundador de la original Trastienda, hoy dedicado a la producción y dirección de cine social y animación.
De modo que el lugar me parecía cálido y conocido a la vez. Una pequeña habitación poblada de sillas fué nuestra sala de concierto, mayormente poblada por amigos y familiares del saxofonista Hernan Galeano, a quien sólo le faltó traer sus perros.
Fue un set vigoroso y entusiasta, aunque quizás un tanto desmerecido (al menos en mi caso) por la ansiedad de un debut en Buenos Aires. Fué en rigor, la tercera presentación en público, siendo las anteriores una actuación para Radio Nacional, y luego una aparición breve en el Festival de Jazz de Mar del Plata. Sufrieron un poco los temas de mayor exigencia de arreglo, y de a ratos los solistas perdíamos el rumbo, pero la presión de una presentación ante un público siempre es saludable.
Jazz Attack tiene el formato del típico quinteto de jazz, y su repertorio oscila alrededor de bop. Su estructura clásica tiene el interés de responder a una forma canónica del jazz que se cultivaba en los años 40-50. Por el otro lado su perfil puede resultar poco interesante para un público no habituado al género, y para el músico, resulta un desafío adicional dotar de interés algo que es demasiado asimilable a un molde habitual.
martes, agosto 21, 2007
Música, Psicoanálisis y Ley
Hace aproximadamente un mes, me llamó la Lic. Nancy Fernadez para invitarme a dictar una jornada de capacitación para los integrantes de Unicornio, un grupo de extensión que ella coordina. El tema propuesto era "Arte, Psicoanálisis y Ley", pero debí modificarlo ligeramente para que el aspecto artístico se limitara a la música, la única forma de arte que practico con cierta desfachatez. Su demanda me puso en el brete de unir dos dimensiones de mi vida que siempre traté de mantener separados, puesto que me parecía que en nada contribuían a mi reputación como psicoanalista mis actividades como músico. Vice-versa, nunca quise contaminar mi relación con mis amigos músicos con una identidad profesional. Luego de sufrir unos cuántos días, mientras trataba de leer sobre esos tres temas distintos, descubrí que los podría integrar finalmente apelando a lo que neuróticamente siempre quise resistir, o sea, a la ley del sujeto deseante. De modo que al final el ejercicio me vino bien. Al final de la jornada, hubo una suerte de jam con los Unicornios, (entre los cuales hay varios músicos). Apelé a una consigna que conocí una vez en Londres, (debe de haber sido alrededor de 1980) cuando participé de una tocada colectiva junto al trío de John Stevens, que por entonces contaba como integrantes al Paul Rodgers en contrabajo, y al maravilloso saxofonista sudafricano Dudu Puckwana. Stevens y Pukwana fallecieron hace unos años, pero sentí que los pude revivir con mi pequeño taller de improvisación.
A la noche terminé de liberar tensiones, cuando junto a Ferio y el Pichulino, nos fuimos con el JRT a una participar de la reunión de Voces Solidarias, un encuentro solidario que organiza Marga Mayer. Marga junta varios coros para cantar y recaudar fondos, y la verdad es que libres de compromisos y entregados a la diversión con gente que ama la música, la pasamos fenómeno.
martes, julio 31, 2007
Orion 27-7-07
Luego de un período de relativa inactividad, un llamado de Ferio nos convocó a la confitería Orión, en sus cláscas tenidas de jazz de los viernes. Compartimos el escenario con un grupo conformado por Laci Trakal , el Negro Salinas, Fernando Romeo Soledad Curien y Ferio, y fué una de esas tantas ocasiones en que hay buen jazz que se disipa en la noche como la calefacción en estas frías noches de invierno. El sexteto que menciono tocó totalmente a la parrilla, pero su energía y vitalidad superó la de muchos de nuestros conjuntos conformados y esayados. El JRT no tuvo una mala noche, aunque no hicimos saltar los fusibles de la red interconectada bonaerense.
martes, junio 05, 2007
Malditas grabaciones
El momento de grabar siempre es un punto de conflicto. No me refiero a la experiencia comercial de aquellos que tienen una proyección en el mercado, sino el de los músicos que aún sin moverse en el ámbito de las empresas grabadoras, deciden dejar un testimonio de su tarea, para ellos mismos, para los amigos, o aún para contar con un CD para ofrecer a su reducido público.
La dificultad pasa por dejar un registro que haga honor al momento por el que está atravesando el grupo. En general, es como el problema de dar examen. El momento en que se presenta el micrófono, desaparece la espontaneidad, el calor de la actuación en vivo, el repentismo del momento.
Pero lo que termina por aplastar las buenas intenciones artísticas son las condiciones en que los técnicos de grabación de hoy pretenden imponer a los que cultivan un género como el jazz, que se nutre del contacto casi corporal entre los miembros del grupo. Surge la obsesión por "separar los instrumentos" o sea los canales de grabación, con el objetivo de lograr pistas separadas para cada instrumento. Supuestamente, eso ayudaría el proceso de edición, eliminando errores, o secciones enteras para luego ser grabados en forma separada. El otro tic es "grabar la base" para ir superponiendo luego los instrumentos solistas. Todas técnicas asociadas al modelo que impuso el rock, que tiene sus propios parámetros estéticos respetables, pero que se alejan del ideal de la improvisación grupal que impera en el jazz.
Puede ser que sea un fenómeno local. Pero Valentín Garvie, nuestro asociado que hoy actúa en un contexto global, y que visita con cierta frecuencia las salas profesionales de grabación, cuenta que se puede encontrar la misma tensión en el exterior. Sin embargo, pueden distinguirse los técnicos e ingenieros de sonido más cultos, que entienden las características en juego en cada género, y que respetan la necesidad de no sacrificar las condiciones naturales de ejecución en función de rígidas concepciones técnicas.
El ejemplo paradigmático de cómo se puede grabar una banda de jazz existe desde aquella vieja e histórica grabación del concierto de Benny Goodman en el Carnegie Hall, tomada por un solo micrófono en aquel épico recital de la década del 40. En nuestro medio lo entendía bien el recientemente fallecido Alfredo Savasta. Si bien Alfredo era un obsesivo de los desarrollos tecnológicos y las innovaciones en sistemas de sonido, sabía muy bien lo que hacía. Es una pena que la mayoría de las grabaciones que nos efectuara fueron de actuaciones en vivo. No tengo conocimiento de que alguna vez algún conjunto local se decidiera a grabar formalmente con él.
Decididos a grabar nuestra "suite" recientemente estrenada, nos juntamos el viernes pasado los JRT junto a Juan Ignacio Caíno, que se impuso el rol de ingeniero de grabación. Salió a relucir mi viejo y minúsculo minidisc, operado por el patriota Laci Trakal. Siempre con el principio de que son preferibles varias tomas que el "corta y pegue" para ahorrar tiempo de edición, Juan Ignacio se volvió a Buenos Aires con varios minutos de pasajes reiterados. Estará por un tiempo largo pasando la saranda para ver que se puede rescatar de una larga sesión.
miércoles, mayo 09, 2007
El "Jazz Parade"
En mi opinión es un aspecto fundamental del festival de Mar del Plata, pero bien podría ser de cualquier evento similar que pretenda tener repercusión en la comunidad en la que se realice. Sé que muchos músicos no lo consideran así, y aún más, lo evitan, en parte por no interesarles, pero también por considerarlo vulgar, poco profesional o "grasa".
Hay dos aspectos que considerar, su aspecto estético, y por otro, el promocional.
Comenzaré por este último: La presencia de los músicos en la calle siempre provoca una conmoción, y por ser un rasgo distintivo del festival, despierta la expectativa de la ciudad. Los medios siempre se hacen presentes (cosa que no ocurre con las conferencias de prensa). La difusión que se obtiene por las notas de tv y radiales hacen una difusión que sería imposible de financiar si se contrataran los mismos minutos de pautas comerciales. Dudo que la sala del Auditorium se pudiera llenar sin esta inyección propagandística. Puedan participar tocando o no, la presencia de cada músico con su instrumento agrega colorido a la ocasión.
Pero considero aún más importante algo más vinculado al espíritu del género. Y aquí mis afirmaciones son estrictamente personales. Hay algo que vincula la historia del jazz con su aspecto distintivo, sea cual fuere sus cambios en el tiempo. Se trata de la habilidad de improvisar espontáneamente junto con otros músicos con los que no hay necesariamente una historia en común. El repertorio de los viejos desfiles de New Orleans se ha perdido mayormente, pero se conservan una corta lista de temas que deberían formar el A,B,C, de todo músico que pretende dominar este idioma musical. Son extremadamente sencillos, pero es notable que algunos ejecutantes que abordan estilos muy sofisticados se pronuncien incapaces de frasear sobre estructuras de apenas tres acordes, aún cuando no se esté requiriendo precisión estilística. Dan ganas de decirles, "Man, ¡tocá lo que se te ocurra dentro del "arroz con leche", que nadie te va a pegar! - Para un jazzero que se precie de tal, ni siquiera debería ser necesario conocer los temas, basta con escuchar una sola vuelta para saber que pasa en ellas. Es el corazón mismo de la música que amamos, se toque tradicional o "way out". Y no conozco otros géneros que permitan este fenómeno de convocar en la calle a músicos que ni se conocen, para poder zapar juntos horas enteras. Seguramente nuestro folklore tenga la capacidad de juntar gente en tocadas espontáneas de las peñas, pero aquí estamos hablando de una masa de caños que hacen temblar los edificios, y altera violentamente la gris cotidianidad del centro urbano, cuando deambula en la aburrida rutina de la paseata dominguera.
Nunca me va a dejar de llamar la atención las expresiones de agradecimiento de la gente común, que se ve arrastrada por el fenómeno. La cara de los pibes al hombro de sus padres, y las nenas que se ponen espontánemente a bailar en el círculo de los músicos. El paisaje del público incluye a notables del pueblo con los indigentes que por un instante sienten un destello de entusiasmo.
Que nunca falte el parade, y preferentemente que sea de a pié, y marchando.
Hay dos aspectos que considerar, su aspecto estético, y por otro, el promocional.
Comenzaré por este último: La presencia de los músicos en la calle siempre provoca una conmoción, y por ser un rasgo distintivo del festival, despierta la expectativa de la ciudad. Los medios siempre se hacen presentes (cosa que no ocurre con las conferencias de prensa). La difusión que se obtiene por las notas de tv y radiales hacen una difusión que sería imposible de financiar si se contrataran los mismos minutos de pautas comerciales. Dudo que la sala del Auditorium se pudiera llenar sin esta inyección propagandística. Puedan participar tocando o no, la presencia de cada músico con su instrumento agrega colorido a la ocasión.
Pero considero aún más importante algo más vinculado al espíritu del género. Y aquí mis afirmaciones son estrictamente personales. Hay algo que vincula la historia del jazz con su aspecto distintivo, sea cual fuere sus cambios en el tiempo. Se trata de la habilidad de improvisar espontáneamente junto con otros músicos con los que no hay necesariamente una historia en común. El repertorio de los viejos desfiles de New Orleans se ha perdido mayormente, pero se conservan una corta lista de temas que deberían formar el A,B,C, de todo músico que pretende dominar este idioma musical. Son extremadamente sencillos, pero es notable que algunos ejecutantes que abordan estilos muy sofisticados se pronuncien incapaces de frasear sobre estructuras de apenas tres acordes, aún cuando no se esté requiriendo precisión estilística. Dan ganas de decirles, "Man, ¡tocá lo que se te ocurra dentro del "arroz con leche", que nadie te va a pegar! - Para un jazzero que se precie de tal, ni siquiera debería ser necesario conocer los temas, basta con escuchar una sola vuelta para saber que pasa en ellas. Es el corazón mismo de la música que amamos, se toque tradicional o "way out". Y no conozco otros géneros que permitan este fenómeno de convocar en la calle a músicos que ni se conocen, para poder zapar juntos horas enteras. Seguramente nuestro folklore tenga la capacidad de juntar gente en tocadas espontáneas de las peñas, pero aquí estamos hablando de una masa de caños que hacen temblar los edificios, y altera violentamente la gris cotidianidad del centro urbano, cuando deambula en la aburrida rutina de la paseata dominguera.
Nunca me va a dejar de llamar la atención las expresiones de agradecimiento de la gente común, que se ve arrastrada por el fenómeno. La cara de los pibes al hombro de sus padres, y las nenas que se ponen espontánemente a bailar en el círculo de los músicos. El paisaje del público incluye a notables del pueblo con los indigentes que por un instante sienten un destello de entusiasmo.
Que nunca falte el parade, y preferentemente que sea de a pié, y marchando.
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