jueves, febrero 02, 2012

Consejos de Monk

Ferio Espinosa me re-envió este facsímil de unas notas hechas en puño y letra de Thelonious Monk a Steve Lacy, quién fue su saxofonista durante algúna vez. Ya conocía algunos de estos "aforismos" de Monk, pero es la primera vez que los veo todos juntos en versión original manuscrita. Pienso ir traduciendo y comentando algunas de las frases en futuras entradas.

miércoles, enero 25, 2012

Yo pago para tocar....¿y qué?

Últimamente han estado circulado por las redes sociales consignas que instan a que los músicos deberían cobrar más por su trabajo. Algunas tienen cierto tono moralista en el sentido de que quien no cobra por su arte lo desvaloriza, y que perjudica a sus colegas, etc. En principio la exhortación a no dejarse explotar podría tener un valor gremial y de auto-valoración.
Pero a ver muchachos, me parece que las cosas no son tan simples.

Habría que ver de qué músicos, de qué público, y de qué música estamos hablando.
Aclaro de entrada que yo cobro poco cuando toco, si es que cobro. Muchas veces he gastado más de lo que he ganado, aparte de una posición personal que a menudo me hace renunciar al pago en favor de aquellos que hacen de la música su oficio profesional.
Y lo voy a seguir haciendo.
Ocurre que elijo tocar una música que atrae a muy pocas personas. Me doy el lujo de optar por un género que no tiene valor comercial, y que en ocasiones también excede mis capacidades técnicas. Creo que los colegas que tan enjundiosamente me criticarían por hacerlo, razonan igual que los empleados de SADAIC. La vez que protesté porque el canon mínimo que me imponían por tocar superaba lo que pudiera recaudar me dijeron "Y bueno, entonces no toque" Eso sí que fue humillante.
No voy a renunciar a tocar públicamente, aunque sea a sala casi vacía. O vacía, si fuera necesario. Por el otro lado tengo que aceptar que si mi música no es negocio, tampoco puedo exigir estúpidamente que me paguen como si alguien estuviera volviendo rico con mi arte.
Si estoy en un boliche que me da un espacio a pesar de que le puedo piantar clientes, lo trataré de cuidar. Crápulas los hay en todos lo órdenes, y en general trato de no tocar en una de esas cuevas. Si realmente creo que en el boliche se gana mucha guita fácil, podría tratar de poner uno. Es lo que hizo Ronnie Scott, que junto a algunos amigos músicos sostuvieron el centro generador del mejor jazz de Londres y de toda Europa. Inevitablemente, con el tiempo se fundieron, y hoy "Ronnie Scott's" es manejado por una empresa grande vinculada a la televisación de eventos deportivos, y ha adquirido un perfil detestablemente careta.
Habría otro par de opciones a la de llorar patéticamente porque "no me valoran". Una es la de persistir en intentar acercar gente a la música de calidad, trabajando por merecer la capacidad de tocarla. La otra es gestionar para despertar interés en lo que uno hace. El día que hagan cola para escucharnos tocar, podremos empezar a ponernos pretenciosos.
Tengo un respeto incomensurable a los que adoptan a la música como profesión. Pero en general se ven obligados a hacer concesiones. Salvo unos pocos elegidos, deben tocar lo que se les dice, no lo que quisieran. Bien pueden exigir ser bien pagos por hacerlo. Pero si se cae en pensar que lo que es valioso para uno mismo, lo debe ser en igual medida para todos los demás, es preferible que se vaya pensando en ganarse la vida con alguna otra cosa.
Le debo a Pablo Ledesma la idea de que hacer cierta música es algo parecido al compromiso militante. Hay mucho que hacer si se pretende que nos escuchen a nosotros en lugar de pagar fortunas para ir a una rave amenizado por David (Bra)Guetta.

miércoles, enero 18, 2012

¿Ritmo?

Para que los comentaristas de cosas del año pasado se dejen de pavadas y se concentren en algo útil, les pregunto: ¿Qué es el ritmo?
A ver que les parece esta definición, que afané de G. Deleuze:

"Ritmo, (.....) debe ser considerado como la conservación de una diferencia, como una tensión en la duración. No es una cadencia, ni una medida del tiempo, es el tiempo implecado en la constitución de un cuerpo. No es una extensión temporal, ni una duración continua, sino una "tensión de duración".

O sea que pueden ir apagando los metrónomos. No es una medida objetiva a la que hay que ajustarse, porque no es una regularidad metronométrica. Por eso un tema puede arrancar en un tempo y quizás terminar en otro. Pero si eso sucede, será porque hay interacción, ajuste mutuo, y no imposición de algún sordo individual.
Think about it.....

martes, diciembre 13, 2011

Festival de Jazz ICM

El festival que organizaron los ICM boys fue todo un éxito. Con un perfil que apuntaba claramente a las propuestas innovadoras logró mucho impacto en la ciudad, y convocó un público numeroso en todos sus espacios. (La única excepción estilística fue la inclusión de nuestro JRT. Gracias por invitarnos).
No voy a nombrar a los númerosos grupos y músicos que intervinieron...esa información abunda en otros lados. Tampoco voy a hacer un comentario sobre los sets que presencié. Sólo pude ver algunos, en el tiempo robado al trabajo y descanso de la semana. Dejó mucho que decir...pero aquí voy a concentrarme en un sólo aspecto, en tono de protesta.
Los señores de SADAIC se amparan en una vieja ley que les otorga un poder desmesurado, que fue diseñado en otra época y que sólo contempla el aspecto comercial de la industria cultural musical. Con su política extractiva funcionan como inhibidores de la gestión verdaderamente cultural. Los recitales de jazz generalmente son una patriada que se hacen poniendo en riesgo el bolsillo de personas que no son productores ni profesionales. Ya se trate de música totalmente improvisada, que no tiene otros autores que los ejecutantes en tiempo real, o standards que han vencido largamente los períodos de derechos autorales, igualmente hay que tributar a estos rapiñeros que sólo alimentan una gran corporación con sus inmuebles carísimos, oficinas, aire acondicionado, ñoquis, y burócratas de la música. No sé si la nueva ley de la música contempla el caso de este cáncer que asfixia los esfuerzos de creadores que luchan por hacer reconocer un arte, no un negocio. Y que no vengan a decir que los músicos deberían registrar sus temas para cobrar lo recuadado. Para empezar los costos de registración exceden largamente lo que pueda retornar luego de pasar por la larga cañería administrativa de SADAIC, y los plazos de vencimiento son casi inmediatos.
Lo único rescatable de esa organización es que Jerry Rodriguez todavía puede cobrar algunas monedas por su composición de "Si lo sabe cante" ...(¿quién lo toca todavía?) pero Jerry es un músico de Jazz, y lo que le dan de prebenda se lo quitan del alma.

lunes, diciembre 05, 2011

Norberto Guillermo Gandini R.I.P

Hoy recibí este mensaje reenviado por Laci Trakal.

Según información de Roberto Zavalla.

Falleció el 24/11/11 Guillermo Norberto Gandini – ct – autodidacta y artista plástico, formó parte de las siguientes agrupaciones, a saber: “Louisiana Syncopators entre l956/57; luego se sumó a la “Guardia Vieja Jazz Band” entre l958/1961; posteriormente como músico fundador de la Porteña Jazz Band, l965/1968 y también formó la “Última Jazz Band”, ya que estaba radicado en el sur de nuestra patria.


No hay caso. Ya nunca podré tocar como Gandi. Siempre pensé que lo podría encontrar un día en el sur, donde vivía recluído. Quizás en su presencia me podría contagiar de su increíble talento.
Tenía dos cualidades sobresalientes. La primera era su originalidad. Algunos decían que tocaba como K.Oliver. ¡Mentiras! Oliver nunca tuvo esa fuerza arrolladora. Otros decían que tocaba como el Armstrong joven. ¡Para nada! nunca le escuché un lick típicamente armstrongniano. Además, su ruptura , cuando se apartó de la Guardia Vieja Jazz Band, fue porque no quería tocar "cover" de las grabaciones clásicas de 1920. No quería copiar solos ni arreglos. Supo interpretar el inigualable paradigma del jazz primigenio, y plasmarlo en versiones totalmente nuevas.
En realidad hace tiempo que renuncié a ese gesto inconfundible de líder inconmovible del ensamble de New Orleans. Jamás logré, ni lograré esa contundencia.
Allí tengo pegada en la pared una notita con un retrato de Armstrong que me envió. Solo lo ví una vez, cuando me invitó a seguirlo en una gira de la Porteña a Europa. Opté por no ir, ...quizás no lo hubiera sobrevivido. Pero me pesa todavía cierto arrepentimiento.


martes, noviembre 29, 2011

El último malón.

7 de Noviembre - El Último Malón - Maratón de Cine Nacional -Festival Internacional de Cine en Mar del Plata -Sala Melany del complejo Radiocity-Roxy- Julián Maliandi (gtr.) Martín DeLassaletta (dbl.bass-y perc.)- E. Garvie (tpt)

Informo de esta experiencia con retraso, quizás a causa de estar todavía digiriendo la experiencia. Se trató de la musicalización en vivo de una película muda argentina de 1917, que relata el ataque de indios mocovíes a la pequeña localidad de San Javier en Entre Rios. Fernando Rodriguez Arguelles fue el que nos propuso el proyecto, luego de habernos asociado hace más de un año a la muestra Creer o Reventar, en la que acompañamos la muestra de obras realizadas por el mismo Fernando y Cristian Dalgaard.
Esta tarea requirió que tuvieramos que juntarnos a ver la película para tratar de imaginarnos el tipo de música podríamos aportar. Ésta tendría una porción importante de improvisación libre, pero entretejida con segmentos compuestos. El dilema era encontrar una forma de alejarse de una estética nativista. Martín y particularmente Julián cargaron con el peso de la tarea compositiva, ya que en este caso padecí el llamado bloqueo creativo. Resultaron una serie de ideas, que en el caso de Julián estaban basadas en series dodecafónicas. Esto funcionó como un fondo sonoro neutro que parecía resaltar una cierta cualidad expresionista en la antigua película. Su proyección se separó en tres segmentos de aproximadamente 30 minutos, que se intercalaron entre otros títulos de la muestra. Para esperar nuestra última entrada, que fue algo después de medianoche, nos quedamos en la sala para ver "Aballay, el hombre sin miedo" , una realización nacional reciente, que fuera seleccionado para competir para el Oscar. Debo decir que "El último malón" ya contenía los mismos elementos: El bueno, el malo, la chica, los indios, los tiros, final romántico...pero al menos intentaba tener cierto contenido antropológico. Aballay en cambio, parecía satisfacerse con una buena producción técnica moderna, pero forzando lo criollo a un formato de spaghetti western. Me quedo con el de 1917.

jueves, noviembre 24, 2011

¿Contemporánea? - ¿o música que podemos hacer ahora después de más de 100 años?

Sábado 19-11-11 - Concierto de la carrera de Composición del Conserv. Luis Gianneo- Alianza Francesa.

Todavía recuerdo una excursión que hicimos con Marcelo Perticone a mediados de los '80. Visitamos a los músicos municipales en su lugar de recreo entre ensayos, con el objetivo de reclutar voluntarios para hacer una obra del llamado repertorio "contemporáneo", al menos en el sentido de que su notación era inusual, creo que compuesto por el mismo Perti, que culminaba su carrera en La Plata por esos días. Nos retiramos derrotados por la resistencia y burlas...hubo uno en particular que fue particularmente cruel, por parte de un músico hoy fallecido y que, exceptuando este incidente, recuerdo con afecto. Tomó la partitura que le exhibimos, con segmentos de pentagrama poblados de signos no convencionales, hizo el gesto de quien hace una medición aproximada con los dedos y pronunció "Mirá, de acá hasta acá, por ser vos,... te cobro 100 U$"
A más de 15 años de ese eposidio, el panorama parece haber cambiado bastante. Marcelo, hoy titular de una carrera de composición que ya está en su cuarto año, encabezó un recital de sus alumnos, contando con la colaboración de una pléyade de músicos. Algunos eran estudiantes avanzados pero también los había profesionales integrantes de los organismos municipales.
Ante una Alianza Francesa colmada hasta el punto de casi impedir la distribución de los ejecutantes, tuvo lugar un concierto que me generó la sensación de estar en otro espacio geográfico y en otro tiempo. El programa consistió en apenas dos obras de compositores icónicos de la nueva música....Igor Stravisnky y Morton Feldman.
Todo lo demás surgió del talento de nuevos compositores marplatenses: Luis Tenaglia, Mónica Tisko, Leandro Giménez, Marcos Pereyra y Germán Arbarello.
Fueron demasiados los músicos intervinientes como para mencionarlos a todos, me limitaré solamente a nombrar la labor de los solistas, que fueron: Julián Maliandi, Gonzalo Borgognoni, María del Mar Rábago, Gerardo Gautin, y Alexis Nicolet. Igualmente todos los ensambles instrumentales tuvieron un nivel de excelencia que quisiera agradecer en nombre de una comunidad que asiste sorprendida al crecimiento de sus jóvenes artistas.

martes, noviembre 08, 2011

Jazz, amores y odios.

No me canso de insistir en que cuando hago música suspendo cualquier pensamiento o razonamiento teñido por mi oficio de psicoanalista. Toco la trompeta y me relaciono con otros para hacer música justamente para salir de esa esfera, poder comportarme libremente, y que me traten como un muchacho cualquiera del barrio.
Esta vez me ocupo de algo que linda peligrosamente con mi supuesto saber. Pero vuelvo a insistir que voy a opinar como lego, despojándome de cualquier pretensión profesional.
Se trata de las complicaciones en las interacciones entre los músicos. A veces me pregunto si la situación difiere para un instrumentista que puede tocar solo, como un pianista, o un guitarrista. Pero para quién toca un caño, como en mi caso, se depende totalmente de la posibilidad de juntarse con otros.
Hubo un período en que las bandas formaban grupos cerrados, que ensayaban sistemáticamente juntos, y tocaban cuando podían, siempre con el mismo personal. Entonces el tipo de cultura grupal era tribal, y cualquier defección podía ser percibida como una tración, y un reemplazo una tarea casi imposible. Aunque algunas bandas siguen con esa modalidad, las nuevas generaciones tienen una actitud mucho más abierta, y los músicos permutan con facilidad. Los grupos no duran demasiado, a veces se juntan simplemente para una tocada, Tampoco se ensaya tan sistemáticamente, no por una falta de compromiso, sino porque el nivel técnico les permite presentarse en público sin tanto ensayo. Esto puede tener un paralelo con el nivel profesional, en que se concertan las fechas agenda en mano, y a veces se debe tocar a primera vista, y sin ninguna preparación previa.
Pero aún en la aparente promiscuidad de la no pertenencia rígida a una sola banda, las negociaciones entre músicos siguen estando plagados de inconvenientes y malentendidos. A veces pienso que ocurren los mismos problemas que en la vida amorosa. Aparecen códigos parecidos en términos de a quién se invita. Si se llama por teléfono, o se mandan mensajitos, signos de ser demandado, o de ser dejado de lado. Si se convoca o si se es convocado...en fin sufrimientos parecidos a los que padecen los amantes. Opino que la nueva cultura es mejor, y permite mucha más interacción. Pero en lugar de la establidad matrimonial, se instala la precariedad de las aventuras.
De todos modos, hay que aceptar que el tener que involucrarse en la pequeña política implicada en la asocición musical, es un elemento vital que también da gratificaciones...¡a veces!
La vida nunca es fácil...

domingo, octubre 30, 2011

Festival de Jazz de Frankfut 2011

La tecnología avanza y arrasa. Estuve viendo en tiempo real las transmisiones del festival de Frankfurt de este año, en particular la presentación del cuarteto de Bob Degen - (featuring Valentin Garvie). Como ven, el alumni de VBB, Valentín, está logrando meterse en los escenarios del jazz europeo. Le costó bastante que lo admitieran los jazzeros de su entorno, pero parece que ahora si está haciendo pié. Este festival da a conocer nuevos talentos, junto con figuras establecidas. Este año las estrellas reconocidas que llevaron fueron Artie Shepp y McCoy Tyner. Junto a ellos también se presentaron John Patitucci y Chris Potter.
El festival que se desarrolla durante tres días y presenta tres bandas por jornada mostró expresiones bastante divergentes del género. Post bop en las presentaciones del prócer A. Shepp, "cutting edge" en grupos como Das Kapital, algo de tecno-cool con DJ Logic y otros, y hard bop polenta en el caso de McCoy Tyner. En ese contexto, lo de Bob Degen, donde participó Valentín, se ubicaría en esa variante que muestra con frecuencia el jazz europeo: complejo pero pero sin sobresaltos, prolijo, de una tímbrica medida, y que sólo recurre al extremo un raros momentos. Bob acaricia el piano como si estuviera interpretando a Chopin o Brahms, y al set hay que escucharlo como el despliegue de una narrativa que va mostrando su dramatismo de a poco. Por supuesto que me corresponden las generales de la ley para comentar la participación de Valentin, pero no puedo dejar de decir que su maduración estilística y crecimiento técnico me conmueven.
Los episodios del festival pueden verse en video streaming en:
http://liveweb.arte.tv/de/video/Bob_Degen_Quartet_feat_Valentin_Garvie/#.TsKxfbGcJYM.email
Hace poco estuve viendo el set desde este sitio, y la verdad es que se escuchaba y se veía casi mejor que la transmisión en vivo.
Por suerte veo que no subieron el set de los tecno-no sé cuanto. Fue un grupo que me aburrió, pero recomiendo especialmente los set de McCoy Tyner y Das Capital.

lunes, octubre 17, 2011

Y siguen las jams......

Acabo de leer en el Página 12 de hoy un artículo una entrevista a Alberto Favero, a propósito de la re-edición de su disco "Suite Trane", concebido y grabado entre 1968 y 1970.
Dice Favero a propósito de unos bonus tracks que agregó al álbum:

“Los agregué porque refieren bien sobre ese momento que vivíamos los jóvenes músicos de jazz en La Plata. Había jams que duraban seis, siete, diez horas, algo que hoy no está pasando, ¿no? No hay lugares donde compartir ideas o desarrollar grupos distintos. En ese contexto ocurrió la Suite... no es fácil explicarlo”, confiesa.

Pero se ve que como en el caso del clima, hay fenómenos locales que no coinciden con el panorama general. Las jams marplatenses de los muchachos del ICM en este pueblo no sólo continúan con el increíble ritmo de dos veces (martes y jueves) por semana, sino que pareciera que cada vez convoca más público...eso sí, gente joven, de 30 para abajo.
Me estoy poniendo viejo y no entiendo ciertas cosas....¿cómo hacen? ¿Donde están los planteos que hundieron tantas otras experiencias en el pasado? A ver, recuerdo algunas:
¿Se va a cobrar algo? (como la respuesta es "nada", empiezan las puteadas contra el bolichero.)
¿Quién pone la batería?
(ídem para el teclado, y el equipo de bajo o guitarra)
¿Con quién se toca? (si no son del agrado de quien pregunta, probablemente el comentario siguiente sea. "¡Ah no, con ése no!....")
¿Qué se va a tocar? (Cuando no habría objeciones de estilo, los habría con determinado repertorio)
En fin, habría muchas otras, pero se nota que de alguna manera estos muchachos van sorteando las dificultades típicas. Hace poco superaron las 100 sesiones, y todo parece apuntar a que la consa continúe.
A mí me llevó algo más de 65 años para que me sucediera que me llamaran casi sobre la hora, juntarme con los otros, elegir sobre el pucho los temas a tocar, y mandarse sin ensayo con temas,(a veces no tan sencillos) y encima pasarla bien. Es que pareciera que se han creado algunas condiciones que antes no existían: una masa crítica de músicos que entienden los códigos básicos del lenguaje, y que además poseen la solvencia técnica como para encarar el genero. Ojalá dure.