lunes, septiembre 30, 2019

Jazz & Beer

En los últimos tiempos pareciera que nuestro jazz se ha refugiado en las cervecerías. Se da la contradicción de que una música no comercial, se ofrece en lo que es estrictamente un negocio. La venta de cerveza artesanal se extiende cada vez más, en la que en medida inversa se se reduce la apreciación de una música que se aleja del consumo popular. 
¿Cuál es la explicación de esta paradoja de época? 
Se entiende que pese al alto costo del brebaje, en estos locales la gente puede acceder sin pagar entrada, socializar, quizás matar el hambre con unas papas. Aquellas pantallas planas mudas que antes poblaban los locales han dado lugar a que haya tres o cuatro músicos que proveen un fondo sonoro a la charla y las sociales.
 ¿Cuál es el beneficio para los músicos?. Quizás tocar por unos pesos (pocos)  frente a algo que parece un público, aunque no haya oyentes, sino  cuerpos que están en otra cosa.. Y después de todo, un músico también quiere tomarse una pinta, y si el local es generoso, comer algo. Pero sorprende la poca atención que concita la música en relación al  despliegue de inversión en instrumentos, estudio, y esforzada adquisición de las habilidades requeridas para tocar jazz hoy..
Por otro lado pareciera que un músico no puede no tocar. Con la misma compulsión de querer contar un buen chiste a otras personas, insiste en regalar su arte aunque fuera en tierra infértil. Hay algo que se parece a la predicación religiosa. Nunca se sabe cuando entre la masa informe se puede tocar alguna sensibilidad especial, o sumar alguna otra alma a la causa. 
Habrá que concluir que el jazz es como los yuyos, que insiste en crecer y forzar su aparición entre las baldosas indiferentes.

lunes, septiembre 23, 2019

Gigs de Primavera.

Jueves 19/09/19 - Los Carlitos. en el Club Tri. Una reaparición en el marco de que el grupo reinició sus ensayos previos a grabar su cuarto disco.  Fue una presentación un tanto desordenada pero contó con el aporte desopilante de dos raperos, Matías Grisola yIgnacio Greco que nos acompañaron en nuestros dos temas finales. 

Sábado 21/09/19 El día de la primavera vino con bastante actividad musical. En primer lugar en el Ciclo de Música de Cámara en el ECEM, en la que se presentaron jóvenes instrumentistas ejecutando obras compuestas por compositores marplatenses, igualmente jóvenes. Conformaron un recital sorprendente. El programa también incluyó una obra del legendario Morton Feldman, y concluyó con un homenaje musical al militante asesinado  Mariano Ferreyra compuesto y dirigido por Nahuel Flores, quien además es uno de los organizadores del ciclo. Nahuel está preparándose para ingresar en el programa de dirección orquestal del IUNA, por lo cual se le ve más inclinado a invertir su tiempo en actividades de corte académico y menos a tocar la batería en nuestros conjuntos de jazz.

Luego debí cargar la tuba y partir para El Balcón de los Santos en Santa Clara del Mar para tocar con Bocaguasa.  Nos encontramos con que casi no había público pero que nuestro banjista Julián Tavela trajo en su camioneta a cuatro integrantes de su Ensamble de la Orquesta Escuela Vivaldi. Después de oficiar de público tomaron sus instrumentos e inundaron el cielo de Mozart, Bach y Astor Piazzolla. Una noche mágica. 

Domingo 22/09/19.  La noche anterior me había tenido que privar de escuchar el Quinteto de Valentin Garvie y Rodrigo Domínguez que efectuaba una grabación y filmación en vivo en el SUM del ECEM. Pero decidieron hacer una fecha adicional en la cervecería Brew House, donde las bandas tocan los domingos a la noche, pese a lo poco adecuado del lugar para hacer música sofisticada.
Pero me dio la oportunidad de escuchar las composiciones de los dos cabezas de banda, acompañados por el dream team de Nicolás Pasetti (str.bass) Lucho Monte (drs) y Julián Maliandi (gtr). Interesante ver como el público del lugar evidenciaba su indiferencia frente a un grupo que reunía a cinco de los músicos más calificados del país. Me dejó pensando....

viernes, septiembre 06, 2019

Guillermo Yanícola. RIP

Me tuve que tomar un tiempo antes de escribir unas palabras sobre la despedida de Guillermo. Es que el domingo pasado (1/9/19) sentí un cachetazo fuerte cuando empezaron a circular los whatsapp sobre su muerte. Estuve pensando que había cierta injusticia en el hecho de que él hubiera nacido en Mar del Plata y no en Nueva York, Berlín, o algún centro cultural del primer mundo. Y también que nuestra ciudad es ingrata con aquellos artistas talentosos como él. También sentí culpa, por no haber ido a ver sus múltiples puestas. Sí fui a escucharlo tocar con su Banda de los Ausentes , o sea su espectáculo unipersonal. Recuerdo aquella vez en que fui el único miembro del público, acompañado por el dueño, y un par de personas más del lugar. Hizo su show con absoluto profesionalismo, como si se tratara de un teatro de localidades agotadas. Sus canciones eran musicalmente interesantes, y las letras llenas de ingenio y de humor. Debería decir que son, porque hay quienes los han tomado para interpretarlos. Cecilia Pugliese por ejemplo, las ha incorporado a su repertorio. Algunas de sus piezas teatrales, en particular Disparate,  pero también tantas otras, seguirán siendo interpretadas. Muestra de lo prolífico de su obra es que en este momento en que se celebra el Festival de Teatro Independiente de la ciudad, se suben a escena tres de sus obras.
Mi experiencia personal con él data de hace muchos años atrás. Yo lo había vista tocar en un grupo llamado Entretrés, un trío que hacía música original que no encajaba en ningún estereotipo de género. Quizás fue lo más cercano a una música propia de nuestra ciudad, al margen de algunos proyectos  de los hermanos Corradini. 
Su ladero de aquel trío, Marcelo Iglesias me convocó una vez a integrar una banda, que creo que se llamaba Sudestada. El repertorio consistía en composiciones de él y de Guillermo, que en este caso tocaba bajo eléctrico. Los temas tenían esa misma impronta que remitía a música nacional, pero con un gesto más jazzero.  Recuerdo que en una de las pocas veces que llegamos a tocar, estaba entre el público Rodolfo Alchourrón, (de Sanata y Clarificación, arreglador de Piazzolla y tantas otras cosas) que había desarrollado una amistad con Marcelo. 
Quisiera abrazar aquella idea tan típica de la cultura de New Orleans, que aunque da lugar a un momento de llanto, luego pasa a celebrar la vida del finado, a festejar sus cualidades y las cosas buenas que deja tras de sí. Pero se ve que me cuesta.

domingo, agosto 11, 2019

La Vuelta de Garmendia

10 de Agosto - Sum del Ecem - Cuarteto de Ornella Contreras - Quinteto de Martín DeLassaletta.

¡Hola, aquí está Garmendia de vuelta! Decidí volver a a darme una vuelta porque el dueño del blog es un viejo fatiga que hace montones que no activa, así que vengo a darle una mano. 
Anoche fui a la cueva esa del Ecem donde los fines de semana se presentan algunas de esas bandas de ICM.  La verdad es que mucha suerte no tuve. Primero tocaron los pibes que forman como "Cuarteto de Ornella Contreras". No tocan mal, pero yo les aconsejaría a sus padres que no los dejen salir tanto de noche. Y además corren el peligro de adoptar las malas costumbres de esos músicos que se la pasan tomando birra y cosas.  No niego que si toman un poco más de mamadera van a sonar bastante bien. Eso sí, que se dejen de componer temas propios. Con todas las canciones lindas que hay no veo porque tienen que aumentar la polución sonora.
Pero lo que vino después fue el desastre total. Un quinteto de extraviados que hacían esa música inconsistente. Al menos el director, un tal DeLassaleta, tocó calzado esta vez. En otras oportunidades lo he visto subir al escenario con sus patas sucias al aire. De los demás diré que prefiero el pudor de los jovencitos que los precedieron. El trompetista por ejemplo, un rubiecito medio gordito se la pasaba haciendo una gran demostración de nada, tratando de impresionar con sus aguditos y sus corridas de notas que seguro que salen con solo mover los dedos rápido para cualquier lado. Al pelado del saxo habría decirle que mejor que se vaya a elongar al gimnasio. Tocaba pipí para arriba, luego bajaba popó para abajo, saltando de un lado a otro como un canguro.  El guitarrista hacía tronar su equipo con sopapos de ruido. Lo único un poco divertido fue un momento en que el baterista empezó a sacudir sus tambores como para demoler el edifico. Pero duró poco. Pronto volvieron a tocar esa música que no dice nada. 
Bueno, me despido por ahora. Espero haberles ahorrado un momento de aburrimiento, si es que en algún momento pensaron ir a ese lugar a escuchar algo. 

lunes, abril 29, 2019

Valentín en la Ballena Azul

24-04-19 - Concierto de la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto -  en la Sala Sinfónica del CCK (Centro Cultural Kirchner) - Solista: Valentin Garvie - Dirección: Gustavo Fontana.


El piquete de taxis que me recibió en el aeropuerto Jorge Newbery  casi frustra mi asistencia al concierto de Valentin en el CCK. Había hecho malabares para llegar en horario, apelando a viajar por avión y tenía poco margen para llegar a horario. Por suerte un taxista disidente me dejó subir a su asiento de acompañante, y disimuladamente salimos como pudimos para el CCK.
No conocía la sala sinfónica, apodada la Ballena Azul, que es realmente una estructura magnífica de la que todos deberíamos sentirnos orgullosos. Sus cómodas butacas permiten una buena visión del escenario semi-circular, ideal para la disposición de un organismo sinfónico. La decoración de sus paredes laterales está concebido con un criterio acústico, y en el fondo se vislumbran los tubos de un enorme órgano que completa la ilusión de que no estamos en nuestra pobrecita patria, sumida en una crisis económica terminal. Siempre es la cultura la que se considera superflua y que puede ser atacada con los cortes presupuestarios. Pero por un momento al menos, uno se podía sentir inmune. La Orquesta Nacional de Mùsica Argentina Juan de Dios Filiberto carga con un nombre demasiado largo, y con la responsabilidad de poner en relieve el trabajo de compositores argentinos. Viene de un período en que sólo ejecutaba obras del campo del folklore y el tango, pero ahora amplió su espectro para abarcar un repertorio más académico. 
Así se escucharon tres obras. La primera fue la Sinfonía del Río de la Plata, una pieza amable que quizás concede demasiado a ciertos  rasgos característicos de la música popular nacional, lo cual  le confiere cierta ligereza. La participación del trompetista solista Ezequiel Méndez elevó el interés de una música que pareciera demasiado presa del bando más folklórico del debate Paz-Ginastera. 
Lo siguieron las Cuatro piezas para trompeta y orquesta de nuestro Valentín Garvie. En contraste con lo escuchado anteriormente la música parecía volcar un chorro de aceite hirviendo sobre el público. Es difícil el poder adoptar una identidad musical nacional. Las piezas de Valentin claramente reflejan su perfil forjado en la música contemporánea europea. En momentos se asomaban reflejos jazzeros, pese a que su instrumentación incluía una fila de bandoneones y hasta la participación de un charango. Acostumbrado a la versión de youtube de dos de las piezas tocadas por la Orquesta Sinfónica de Rosario, el orgánico del la Juan de Dios parecía no poder ofrecer la contundencia requerida, y de a momentos  quedaba desbalanceada en relación a un solista hiperactivo y de despliegue virtuosístico. Trato de ser crítico...pero obviamente me tocan las generales de la ley. Claro que me siento íntimamente vinculado con esa composición (y compositor) , ya que se trata de una música y un músico que me conciernen tanto. Mis intentos de parcialidad son un tanto fallidos.
El concierto  cerró con la Serenata para orquesta, op 43 de Guillermo Zalcman. Que la obra figure con número de opus da una medida de lo prolífico de la producción de este compositor. La Serenata logra sortear con bastante éxito el dilema planteado más arriba, y no hace concesiones fáciles al nacionalismo musical. Es una partitura que refleja un conocimiento profundo de la paleta orquestal, y por momentos su complejidad contrapuntística es desafiante. Recién en el último movimiento (Danza) el espectro  de Ginastera parece campear sobre la música. 
La eficacia en la conducción de Gustavo Fontana se puso especialmente de relieve en esta obra. Su prolijidad y gesto claro fueron claves en lograr un muy buen resultado de la orquesta. 

martes, abril 02, 2019

La mujer que ronca

28-03-19 - La mujer que ronca - Sala Piazzolla del Teatro Auditorium - Dirección Artística y Coreografía:Andrea Berutti - Mùsica: Los Carlitos.

Hace unos cuantos años, en un espectáculo homenaje a María Lozzi, vi la labor de un cuerpo de danza dirigido y coreografiado por Andrea Berutti.  En cierto modo fue una experiencia inolvidable, y desde aquella vez tuve la intención de colaborar musicalmente con bailarines enrolados en esa estética. Siempre me interesó la danza contemporánea, por haber visto muchas obras en Europa, y deseando que Mar del Plata también contara con esa herramienta artística. Hay características de la nueva danza que liberan al estilo clásico de ballet de muchas de sus restricciones. Permite un despliegue corporal que utiliza movimientos que no están permitidos en la tradición, y sobre todo desdeña el biotipo de la bailarina ideal, flaca, esbelta, alta, de rodete, para incluir la belleza de todo tipo de cuerpos. Además muchas de sus expresiones incorporan la posibilidad de la improvisación, y por lo tanto encuentro una afinidad natural entre el jazz y el baile contemporáneo.

Así fue que empezamos a colaborar con el espectáculo que tiene el nombre un tanto desconcertante de "La mujer que ronca", donde roncar no se refiere a una apnea del sueño, sino a una figura coloquial sudamericana que significa que "manda" o se posiciona firmemente. Cuando Andrea me propuso la colaboración faltaba muy poco tiempo para la fecha del estreno, de modo que hubo que apresurarse a sostener musicalmente un espectáculo de una hora de duración. Parte de la música fue parafraseada de música que ya usaban los bailarines para componer los primeros cuadros, otra porción correspondió al repertorio Carlitos, y hubo secciones acompañadas de impro libre, ya fuera de instrumentos solos o de conjunto.

El método de trabajo de Andrea y sus catorce bailarines es la del  "work in progress", por lo que hubo modificaciones coreográficos que se introducían hasta último momento, implicando cierto desconcierto a la hora de proporcionar el marco musical. Pero sobre todo, lo que causó una cuestión difícil de superar es la diferente cultura de trabajo que impera en el mundo de la danza, casi opuesta a la que estamos acostumbrados los músicos de nuestra escuela. Para empezar, los bailarines ensayan muchísimo, a veces más de cuatro veces por semana. En cambio en nuestro campo hay casi un desprecio por el ensayo...se considera una señal de pericia el poder subir a un escenario y desgranar un repertorio completo y complejo con el mínimo tiempo de ensayo. Hay una valoración  del arreglo escrito, establecido por el compositor/arreglador, que ahorra tiempo de búsqueda al tanteo. De modo que hubo que negociar los ensayos hasta el límite por lo tolerable por el grupo.  En total, fueron 4 ensayos...5 si sumamos el general, más algunas visitas uno o dos de nosotros que hicimos a la compañía mientras construían su coreografía. 
Por suerte todo tomó forma con la ayuda de una línea de tiempo o guión sobre el que pudimos organizar nuestra participación. En el estreno todo funcionó satisfactoriamente, pese a los nervios, sobre todo los míos!

martes, marzo 12, 2019

Verano del ´19

Este blog duerme la siesta de los vagos....han pasado mil cosas mientras sentía que estaba demasiado ocupado para actualizarlo. Ahora haré un pequeño resumen

Disfruté enormemente este verano de tres conciertos de la Camerata Mar del Plata. Vuelvo a encontrarme con la maravilla de la autogestión.  Este grupo de músicos jóvenes viene proponiendo programas de música barroca y composiciones para cuerdas con una energía realmente notable, y que se traduce en su forma de interpretar música. Todo comenzó con un primer concierto en la que tocaron dos dobles conciertos de JS Bach, el primero con los solistas Luisina Rábago y Antón Sullivan, y el segundo con los hermanos Pablo y Ruben Villalba.  Luego asistí a tres conciertos más, por lo que parece que me he vuelto fana de ellos.
 Al modo de la histórica Camerata Bariloche, tocan de pié y sin dirección. La mayoría de sus integrantes provienen de la Orquesta Amadeus que formara y dirigiera Willy Sotelo, quien además fue el responsable de la enseñanza musical de casi todos ellos. Más allá del debate que se produjo alrededor de su persona, lo que es innegable que su docencia musical ha sido muy fructífera, y casi diría que más fructífera que la producción de los organismos oficiales de enseñanza musical.
https://www.youtube.com/watch?v=pyJocp8L0V4&feature=youtu.be&fbclid=IwAR3CiGhL6DJ5ppx0RLQ99Ir2DAlc5R_VW-Pm9rGGssVikjv_yqAnflXDeEY


Asistí a demasiados gigs como para reseñar a todas. Con respecto a nuestra propia actividad sólo diré que hubo una noche memorable con Los Carlitos en el jardín del Balcón de los Santos en Santa Clara del Mar, con Valentin Garvie como invitado. 

Bocaguasa tocó casi todas las semanas, en la Feria Diagonal de Artesanos. Fue los más parecido a tocar en la calle, ya que armábamos informalmente en la esquina de San Martín y la diagonal, y la gente aportaba unos pesos en un estuche abierto para recibir contribuciones. 

That´s all folks.



lunes, diciembre 10, 2018

Sábado 8 de Diciembre - Clínica a cargo de Ken Vandermark - (en Ecem durante el 8vo Festival de Jazz en Mar del Plata de ICM)

Me ofrecieron oficiar de traductor de la clínica. Nunca vuelvo a hacerlo  a no ser que  encaremos la labor entre todos, pero de una manera ordenada y concertada. Al final casi todos entienden o hablan inglés....tenemos que acordar que la traducción sea un corto y preciso debate acerca de lo que está diciendo el expositor. Escuchar y traducir es un doble trabajo, en la que no pienso reincidir en las mismas condiciones.

Pero quisiera condensar lo que me parece lo más central de lo que trasmitió Ken Vandermark, alto referente del movimiento de impro libre basado en Chicago pero reconocido en el ambiente de la improvisación experimental en USA y Europa. 

Comenzó historiando el proceso de la AACM (Association for the Advancement of Creative Music) que reunió a todo una pléyade de músicos improvisadores radicales afroamericanos. Nos explicaba que en algún momento se preguntó cómo fue posible que sugirieran en el mismo tiempo y lugar más de 20 músicos   de la misma generación que compartían las circunstancias raciales y políticas de su momento, pero todos claramente diferenciados. Cada uno desarrolló una voz y personalidad musical distintiva y original. Pensaba que era estadísticamente imposible que eso fuera un fenómeno espontáneo.
Su explicación se centró en el rol del  pianista. docente y compositor Richard Abrams. Él exigía una condición para aquellos que querían ingresar al colectivo. Debían aportar composiciones para instrumento solo, para pequeño grupo y para en ensamble grande de la asociación. Eso se tenía que cumplir supieran o no técnica compositiva, cuando algunos ni siquiera tenían mucho dominio de teoría o lenguaje musical.
De ahí surgieron compositores e intérpretes tan diversos como Albert Ayler, Henry Threadgill, Roscoe  Mitchell y todos los integrantes del Art Ensemble of Chicago entre otros.
De modo que lejos de la uniformidad que se podría esperar por la pertenencia a una cooperativa y entidad con ideales comunes, surgieron todas esas singularidades.

Hasta ahí lo que me parece más importante para grupo de músicos marplatenses que formamos el colectivo ICM. Ahora consigno un par de conceptos importantes para quienes quieren desarrollar un idioma dentro del marco de la improvisación libre:

Según Vandermark, Anthony Braxton se encontró en dificultades para cumplir con la consigna de improvisar en solo set durante una hora. A los pocos minutos se habría quedado sin ideas. Para resolver su problema se dedicó a hacer una lista pormenorizada de todos los elementos que intervienen en la ejecución de su instrumento, asignándole un icono a cada uno de ellos.
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Lo que a su vez se propuso Ken fue armar su propia lista de elementos extraídos de su forma de abordar su instrumento, en lugar de adoptar la clasificación de Braxton. Una vez identificados, dispuso de ellos para armar su rutina de práctica. También combinaba en forma variada el orden de los elementos, y procedía durante un período determinado de tiempo (que no recuerdo cuánto era) en pasar de un elemento a otro. Además agregó el factor rapidez, tratando de intercalarlos cada vez más rápidamente. 
También observó que las escuelas de impro libre se desarrollaron en forma diferente en distintos centros de Europa. De modo que estudió las características de lo que hacían en Alemania  a diferencia de lo que sucedía en Holanda, y con especial interés lo que surgió en Inglaterra. 

En el transcurso de la hora y media habló de una gran cantidad de cosas...por ejemplo insistió en que había que tratar de concentrarse en lo que a cada uno le atrae en el campo musical, para jugarse ahí. No sería necesario atravesar todos los requerimientos de la academia. Pero por el otro lado su método pareciera implicar una buena dosis de disciplina y perseverancia. 

En nuestro caso, no creo que todos nos propongamos el camino de la impro libre como forma exclusiva de expresión musical. Pero rescato que el colectivo estimule la diferencia en los caminos de cada uno. Creo encontrar cierto paralelo con nuestra situación. No es una prescripción formal y declarada, pero me parece percibir que en ICM se valora especialmente la composición original. Creo que el resultado hasta ahora ha sido bastante diverso e interesante. 

miércoles, noviembre 28, 2018

25 - 11-18 Orquesta Sinfónica de Estudiantes c/ Pepe García - "El Nacimiento de la Nación" - Sala Roxy del Complejo Roxy-Radio City director invitado: Eduardo "Chelo" Lamas


El domingo 25 tuve la suerte de poder asistir al concierto de la Orquesta Sinfónica de Estudiantes, un organismo muy numeroso que funciona de un modo totalmente autogestionado, e integrado por estudiantes de música de diverso nivel. Me impresionó el número de las cuerdas, que obliga a una particular disposición de los violines a ambos lados del director. 
Al lado del podio se ubicaba el titiritero Pepe García, que intervenía con relatos alusivos a los hechos que condujeron a la independencia nacional. Cómo sólo lo puede hacer Pepe, tomaba eventos que suelen ser solemnemente transmitidos en el ámbito escolar y los transformaba en adorables retratos que seguramente quedarán mejor grabados en la memoria del público infantil, que de sus lecciones de historia escolares. Así tomó vida el soldado Agapito, a quién Belgrano le cuenta su idea de crear una bandera, para luego vanagloriarse con el Gral.San Martín de haber sido él el inventor de la celeste y blanca. O la desopilante interacción entre el caudillo Guemes con Juana Azurduy, que vapulea al caudillo exigiendo el trato de "Teniente General de la Nación", para luego desorientarlo con una artimaña de invitarlo a que le diga "Juanita nomás".
El sonido de la orquesta debería poner en guardia a los músicos que componen nuestra sinfónica municipal profesional. La afinación de las cuerdas me volvió a sorprender. Quizás los vientos de diverso pelaje deben ganar un poco en confianza y número, pero aportan toda la riqueza que caracteriza la sonoridad de una agrupación sinfónica. 
El repertorio consistió en una colección de motivos folklóricos y nacionales, mezclados con instrumentaciones de canciones patrias. En el caso de Aurora, participo el tenor local Miguel Silva Macías. En dos momentos la orquesta abordó dos obras del repertorio clásico que en general no serían encaradas por agrupaciones no profesionales. Una fué la marcha triunfal de Aída, y sobre todo la Obertura 1812, al que sólo le faltaron los destellos de fuegos artificiales. Estoy seguro que los espíritus de Verdi y de Tchaikovsky sonreían complacidos.
Ubicado en el fondo, la tuba del maestro Guido Mella (un músico experimentado, pero con alma de estudiante) sostenía al conjunto con su sonido aterciopelado y envolvente. 
Tengo una gran curiosidad por saber cómo se las arregla Luz García Souto para gestionar semejante empresa voluntaria, y cómo obtienen sus arreglos para la particular integración instrumental del organismo. 


lunes, septiembre 03, 2018

Primera grabación de Bocaguasa

Vuelvo a evocar esa foto intervenida que me enviara hace un montón de años Norberto Gandini. Quise utilizarla como ilustración del primer álbum de Bocaguasa que subimos a Bandcamp, y que se puede visitar en bocaguasa.bancamp.com 
El sábado 26 de Agosto nos juntamos en el SUM del ECEM, nos dispusimos en círculo, y con un grabador digital registramos 9 temas en primera toma que conforman el álbum.
Estos son los tres amigos que hacen posible este trabajo:
Daniel Alberola (saxo alto): Lo más difícil de discernir cuando se trata de tocar al modo del jazz primigenio no es saber lo que hay que tocar, sino lo que NO hay que tocar. Cualquier desvío destroza el acotado campo estético del estilo. Daniel viene a confrontar ese problema cuando proviene de un campo tan diverso como de tocar aerófonos para conjuntos folklóricos y vientos en el grupo Huayra Mapu. Su musicalidad le permite entender el problema y hacer una adaptación rápida al género.
Matías Rivara (Tuba). Matías es hoy el trompetista estrella de Mar del Plata. Es el líder de varios grupos  interesantes como Proyecto Reuteman, el grupo de afrobeat Niki Lauda, y su propio cuarteto. Ocasionalmente toca como refuerzo de la Orquesta Sinfónica Municipal. Sin embargo no tiene inconvenientes de calzarse la tuba margarita y darnos ese apoyo desde los bajos que es esencial para la música de Nueva Orleans.
Julian Tavela (banjo). Julián es un rara avis en la población de músicos con formación académica. Guitarrista consumado y egresado de la carrera de música contemporánea de la Universidad de Quilmes, no es raro verlo huyendo de los inspectores musicales luego de copar una esquina en el centro, tocando con Mati Niño Orquesta o Los Pibitos Orquesta.  

Por último estoy yo, queriendo hacer mi íntimo homenaje tanto a Gandi (Norberto Gandini), como a todos aquellos a los que admiraba en mi adolescencia; Dicky Canci, Sergio Tamburri, Alejandro Winkler, Carlos Borsalino, Saúl Lottemberg, Gustavo Meilij, Aníbal Bettinoti Eran aquellos  Santos Lugares Stompers a los que viajaba por horas desde Quilmes para verlos ensayar en La Florida. Y en particular a Luis "Kacho" Rodríguez Jurado que me retornó a la actividad en 1972 en su histórica visita a Mar del Plata. 
Con Bocaguasa hago un repaso de mis orígenes...aquellos que me llenaron la vida con tantos episodios en Mar del Plata de la primera Rambla Vieja J.B y la Criolla JB, y con tantos amigos, que hoy tengo tan presentes aún cuando algunos de ellos ya no están.
Mientras sigo con mis experimentos con Los Carlitos, reservo un pedazo de mi corazón para esta vieja escuela, que sigue en los cimientos y el espíritu permanente del Jazz . Creo que siempre habrá quienes quieran mantener esta llama.

lunes, agosto 27, 2018

Arte

25 de Agosto 2018-  Fernando Moran (sx sop) Mariana Amenta (voz) Mario Mocho (pno) SUM del Ecem-


No éramos más de 5 o 6 personas el sábado pasado en la pequeña sala de recitales del Ecem.  Siempre me embarga una perplejidad cuando no veo que haya más gente dispuesta a aprovechar lo que es una oferta de singular valor, especialmente para nuestro medio marplatense. No sé si es culpa nuestra por no saber difundir...o simplemente todavía no hemos podido generar interés en propuestas creativas no convencionales.
Saxo, cantante y piano no es una formación muy habitual, y tenía curiosidad por saber cómo se las arreglarían para hacer un programa atractivo. Pero  tuve suerte de presenciar un momento de inusual belleza y originalidad. 
Todo comenzó con un solo set de Fernando Moran que recurriendo a respiración circular desplegó un tapiz de notas que en rápidas secuencias generaban nubes de curioso formato. Muy al modo que supo iniciar el prócer Evan Parker, y que me hubiera parecido imposible escuchar en nuestra humilde aldea.
Luego el trío presentó una bellísima composición de Steve Lacy, un músico que sólo conocen los iniciados. Pese a que estuvo forzadamente en la Argentina unos meses en la década del  70, no secuestrado pero casi, muy pocos de nuestros músicos lo conocen. Se trataba de "Art"...una bellísima melodía que Lacy compuso en base a un poema de Herman Mellville (si, el de Moby Dick y de El Escribiente).  Se trata de un corto texto en que se celebra la invención en base a la articulación de elementos insospechados, aún contrarios, ("..prestando forma, creando vida pulsante") y que que remata en una analogía de Jacob en la lucha con el Ángel, cita bíblica que alude a una lucha que genera relación con la divinidad. 
In placid hours well-pleased we dream 
Of many a brave unbodied scheme. 
But form to lend, pulsed life create, 
What unlike things must meet and mate: 
A flame to melt—a wind to freeze; 
Sad patience—joyous energies; 
Humility—yet pride and scorn; 
Instinct and study; love and hate; 
Audacity—reverence. These must mate, 
And fuse with Jacob’s mystic heart, 
To wrestle with the angel—Art.

La fantasmal melodía de Lacy interpretada al unísono  Mariana Amenta y de Moran instaló un clima mágico en nuestro SUM...Mariana se auxiliaba con cierto procesamiento electrónico de la voz a la vez que mezclaba gorgojeos y clicks  flirteando con los bordes de lo microtonal.
Mario Mocho nos visita con frecuencia desde Buenos Aires. Hace uso inteligente del pedal de sustain para mantener un soporte de envolvente sonoridad. El piano no puede evadir su carácter temperado, pero su movedizo recorrido por puntuaciones de intervalos inesperados y acordes extendidos mantenían fluidez y movimiento al conjunto.
También demostró que no por abrazar una estética impro, deja de poder acompañar un standard como "Like Someone in Love". Igualmente en su solo no dejó de tomarse la libertad de recorrer senderos extraños sugeridos por el momento espontáneo.


sábado, agosto 04, 2018

Pepe García con Boca Guasa

 4 de Agosto 2018- Pepe García con Boca Guasa-Cámara de la Construcción de Mar del Plata Catamarca 2474

Escribo esta entrada en esta misma fecha, antes de la tocada con Pepe García, que además es la verdadera fecha de nacimiento de Louis Armstrong. Thad Jones fue el que lo pudo establecer definitivamente, hurgando en los libros bautismales de una iglesia católica de New Orleans. Louis, Satchmo, o bien Dippermouth, como se lo conocía de niño, había creído que su cumpleaños era el 4 de Julio de 1900 (en realidad no tenía forma de saber cuándo había nacido). Confieso que pocas veces he sentido tanto interés en una presentación, salvo quizás la que hicimos con Los Carlitos con Leo Masliah. Es que Pepe hace tiempo concita mi admiración como persona y artista. Ahora, con 85 años, mantiene su actividad como si tuviera 25. Acaba de animar varias jornadas de vacaciones de invierno y no se detiene a descansar antes de este nuevo espectáculo. Fue idea de él, un día que nos encontramos en una jornada de homenaje al poeta Américo Álvarez. Yo quedé incendiado con la propuesta, y tuve que esperar varios meses para concretarlo. Nos conecta haber sido ambos amigos de María Lozzi, quien fuera una fantástica promotora de el arte local, y que se ocupó en mejores tiempos políticos en Mar del Plata, a que Pepe llevara sus títeres a los barrios alejados de la ciudad. Así que finalmente, luego de cabildeos con banda, Pepe, y la responsable de otorgar las fechas en el pequeño auditorio del ECEM (ICM), logramos conciliar la fecha de hoy, 4 de Agosto, para hacer nuestro recital conjunto. El diablo metió la cola, y por esas cosas del teléfono descompuesto, nos encontramos con que debíamos renunciar a la sala que ya creí tener reservada otra banda.
Hace tiempo que me prometí no organizar fechas. Pero esta vez tuve que salir a buscar sala, hacer difusión, tratar de comprometer amigos (cosa que detesto) y escribir una de esas gacetillas que se requieren para hacer prensa. Voy a postear acá lo que le mandé al diario, porque lo redacté con verdadero interés. Gracias a Paola Galano, que logró que La Capital lo publicara dos veces. Pocas veces me encontré con esa buena voluntad en los medios gráficos.


 "En el marco del programa de "Promoción del Capital Creativo Marplatense"  que lleva adelante la Cámara de la Construcción sito en Catamarca 2474), se presenta este sábado 4 de Agosto el notable narrador Pepe García acompañado por la banda de jazz tradicional Boca Guasa. En la oportunidad se ilustrarán musicalmente los " Cuentos de Negros" que con su habitual creatividad y picardía prodigará el titiritero decano de la ciudad. Los relatos de García seguramente aludirán tangencialmente a aspectos críticos de la cultura  de nuestros tiempos. Consultado acerca de sí sus relatos serían apropiados para niños y niñas, Pepe responde que siempre lo son, aunque recomienda que asistan acompañados. 
La banda Boca Guasa adopta el nombre con la que se apodaba burlonamente a Louis Armstrong en su temprana edad. Su repertorio es el del nacimiento del jazz,  una música sencilla y candorosa, pero que  comparte con la infancia la sinceridad que la hace vigente aún hoy. Combinado con el arte de un artista como Pepe García, viene a demostrar que la juventud no es una cuestión de edad cronológica, sino de una actitud frente a la vida". 


miércoles, julio 25, 2018

Puercoespines

Ya llevo unos cuantos años en esto de juntarme para hacer música.  Creo que fue Schopenhauer el que dijo que éramos como los puercoespines: nos juntamos para sentir calor, pero al hacerlo nos pinchamos. Salvo que uno toque un instrumento que funcione autónomamente como el piano o la guitarra, no hay otra que rodearse de otros para armar conjunto. Algunos se retiran de la contienda haciéndose acompañar con alguna máquina/computadora. Pero tampoco tiene gracia el prescindir de la compañía de los semejantes. Es más, realizar un proyecto compartido tiene su recompensa única y especial. Casi siempre los grupos de música pasan por un  momento de sincronía en la que se suma el entusiasmo al producir la obra en colaboración. Se genera cohesión grupal y fluye el amor entre los miembros, a veces con la gestión de un líder, pero no necesariamente. También he tenido la experiencia de grupos en la que la organización era totalmente horizontal y no jerárquica. 
Invocar el amor me lleva a pensar que muchas veces las relaciones entre los músicos se parece a la de los novios. No tiene nada de raro que la energía que nos liga entre colegas sea libidinal. Libido homosexual en mayor medida, cuando las bandas eran mayormente poblados por varones, pero ahora que hay más participación femenina, se reparte más la cosa. Así también son las decepciones. Al tiempo aparecen los síntomas. Dificultades para organizar ensayos, reproches en las tocadas, y de a poco se va instalando insidiosamente un mal ambiente. Cuando no se contestan los mensajes, (sólo te clavan el "visto") el sufrimiento es parecido al de los amantes,  al tiempo también se instala la desconfianza, que fácilmente se va trocando en odio. Y así terminan tantos proyectos. En los comienzos cariño y la admiración mutua parecen borrar toda diferencia, a la vez que la idealización oculta las carencias de cada uno. Pero cuando ya se transitaron meses o años de convivencia musical, la tolerancia disminuye, y lo insoportable parece ganar la partida.
Hace mucho tiempo recordé aquella pregunta sobre donde van las biromes que se pierden. Los proyectos musicales generalmente implican mucho tiempo, sacrificio y en ocasiones dinero. En el apogeo de lo creativo se los vive como de una magnitud enorme, y seguramente muchos de ellos son realmente valiosos. Sin embargo a veces sólo conciten la indiferencia de otros colegas y público, aún cuando son exitosos expiran sin pena ni gloria.

miércoles, julio 11, 2018

Gato Revisited

Gato Barbieri Revisitado - Discos ICM- Pablo Ledesma (sx)- Pepe Angelillo (pno) Mono Hurtado (bass) Carto Brandán (drs)


Mientras escribo escucho el último lanzamiento de Discos ICM- Se trata de una grabación que rescata el recuerdo del Gato Barbieri, en manos de músicos que pertenecen a la movida más avanzada del jazz nacional y del movimiento impro.  El sombrero del Gato que está aludida en el arte de tapa remite al período más ...¿kitch?....de Barbieri. Quizás sería más correcto decir que corresponde al momento en que se volvió popular gracias a la famosa película "Último tango en París", y al tiempo  en que adoptó un repertorio latinoamericano, haciendo una fusión que anticipó el llamado movimiento  World Music. También es justo decir que adoptaba un perfil político, que coincidía con las posiciones progresistas de Charlie Haden y Carla Bley y que confluyeron en sus colaboraciones con la Liberation Music Orchestra. 
Adoptó aquel sonido carraspeado, intercalando ciertos liks que revelan un contagio con John Coltrane,  acompañado de mucha percusión y de músicos muy interesantes como Howard Johnson en tpt y tuba.  
Si, era una música sencilla en cierto sentido, o fácilmente asimilable por un público general,  muy lejos de sus primeras intervenciones con Don Cherry y con los movimientos de la vanguardia del free jazz en Nueva York. Debo admitir que cuando lo escuché en lo '80 me cautivó, y creo haber gastado el carretel de un cassette que escuché con insistencia en ese período.
Pablo Ledesma es un músico especialmente dotado para rescatar el legado de quién fue un ícono de en la historia del jazz argentino. Siendo un destacado intérprete de lo que es la forma más radical de la música improvisada, tiene la edad y la madurez para comprender, apreciar y respetar a los que forjaron el campo que habitamos hoy. 
Oriundo de Rosario, el Gato se formó junto al movimiento renovador del Bop Club porteño, y alcanzó una proyección internacional sólo comparable al que logró Astor Piazzolla.  Ledesma/ Angelillo et al hacen honor a esa trayectoria, a la vez que lo retraducen al  idioma que hoy es su forma de hablar en la música. 

viernes, julio 06, 2018

El Mundial y el Jazz

Generalmente le doy poca bola al fútbol. Pero el mundial arrastra voluntades y me he visto contagiado. Después de ver varios partidos (además de la eliminación de Argentina), tengo más respeto por ese deporte, que se ve tan promocionado y al mismo tiempo expoliado por los intereses comerciales que concita. 
En el curso de estos días se me ocurrió algo que no tiene nada de especial, y que quizás haya sido evidente para otros desde hace mucho tiempo. 
Veo que el fútbol comparte con el jazz algunos aspectos centrales. Las dos se rigen por normas, reglas de juego que admiten ciertas cosas y excluyen otras. Sin observar esas reglas no habría juego. Pero al mismo tiempo que el reglamento restringe la libertad de los jugadores, se da lugar a la ocurrencia inesperada, la intervención oportuna, el acto creativo que sorprende. También es interesante la medida en que el concepto de equipo hace al éxito de cualquier lucimiento individual.  El hecho de que hay un aspecto competitivo que pone en rivalidad dos equipos rivales no sea comparable a la música...aunque alguno me haya señalado que también hay una veta competitiva en los jazzeros. Igualmente defiendo el hecho de que se busque el "gol" musical sin la necesidad de tener que derrotar a un adversario. 
No creo que me den el premio Nobel por esto, pero por el otro lado el premio Nobel está muy devaluado en estos tiempos.

miércoles, junio 20, 2018

Agenda agitada

Estoy perdiendo ritmo con este blog. No es que haya poca actividad. Al contrario, en estas últimas semanas se ha producido un remolino de fechas y de lugares donde tocar.
Hago el inventario: 

Jueves: 
La jam de ICM se reinició en el Club Tri, los días jueves. Como siempre abre una banda formal, y luego se da lugar a que se sumen los que se animen. Tengo particular simpatía por el Club Tri....me parece un lugar de recoge las inquietudes de los nuevos tiempos. Hay en las nuevas generaciones una ampliación de los intereses, y cierta tendencia a la simultaneidad acorde con el multitasking. Así, mientras la  banda músicos toca, un grupo los rodea para estar en contacto con la música, mientras otros prefieren charlar. Al mismo tiempo están los que juegan al ping pong, los que dibujan, los que se sientan a leer o a comer.  Quizás la experiencia para el músico se dificulta, porque últimamente el ruido ambiente se ha vuelto muy fuerte, mucho más al que ya estamos acostumbrados en un club de jazz. El aumento en la cantidad de público presente también hace que haya dificultades para pedir comida y bebida. Pero bueno, son cosas que se podrán ir ajustando. 

Viernes
En el Hotel Dodó de la calle Guemes continúa un ciclo de cena y jazz que arrancó desde el verano. Las veces que toqué ahí el clima era muy distinto. Hubo una oportunidad que los comensales parecían más bien indiferentes a la música, otra en que hubo una participación entusiasta del público, y una tercera donde tenía la sensación de que molestábamos más que otra cosa. Lo que nunca varió fue la amabilidad del personal del Dodó, y lo rico de la propuesta gastronómica, que los músicos compartimos igualmente con los clientes.

Sábado
Continúan las presentaciones los sábados en el sum del ECEM, nuestra sede ubicado en Moreno al 2922. No pude concurrir a la última fecha a pesar de que contaba con una presentación muy interesante, con el grupo de Jorge Torrecillas, junto a un grupo de Fernando Moran. Es un espacio que reservamos para dar lugar a la faz más experimental de nuestra música. No concurrirá mucho público pero lo queremos sostener por una cuestión de principios.

Domingo:
Comenzó un nuevo ciclo de jazz en Brew House, una cervecería de la calle Roca e/Guemes y Olavarría. Como en el Club Tri, se comienza a tocar temprano. No está anunciado como jam, pero pareciera que se da naturalmente que aparezcan músicos a compartir el escenario. Los domingos a la tardecita son un momento oportuno para tener alguna distracción. Esperemos que el ciclo tenga éxito.

Miércoles:
Sumo esta última fecha por orden de aparición. Aquí se trata de Wine Bar, una...vinería? por la calle San Lorenzo entre H. Yrigoyen y Mitre. Es un local que está de moda, que pareciera adoptar la estrategia de una cervecería, pero con la oferta de vino, y un ambiente más cool...al menos parece atraer clientes más ...sofisticados digamos. Me tocó abrir el ciclo el miércoles pasado. Realmente me pregunto porqué quieren sumar música, porque el lugar ya estaba totalmente repleto. Pero bueno, ojalá continúe. 

lunes, abril 16, 2018

XXX Jazz en Abril

13 y 14 de Abril -Festival Jazz en Abril -Sala Melany (complejo Roxy) y confitería Orion.

¿Realmente fueron treinta años? la cuenta en números romanos (XXX) pareciera anunciar una obscenidad. Es sin duda un número...no sé como sacaron las cuentas...hubo un par de años que no se hizo en razón de las crisis económicas, pero sea como fuera, es un record contundente. A partir del 2003 Los festivales del siglo XXI fueron curados por Ferio Espinosa (estoy dando datos que habría que chequear con documentación). Su fallecimiento en el 2016 no impidió que se siguieran realizando, porque tomaron la posta su hijo Pablo Espinosa y Soledad Curien
Es imposible realizar una empresa así sin cometer algunos errores. Ferio tenía el cuero duro y parecía no sufrir los traspiés, ni arrepentirse. La Sole es sensible y seguramente tuvo que padecer los avatares de la organización...sólo espero que el resultado final la haya gratificado. He visto que mucha gente la ha felicitado. Pablo podrá sentirse algo menos dolido por la pérdida de su padre, a quien siempre ayudó en la parte logística del festival.
El perfil de esta edición le hubiera gustado a Ferio. Para empezar, reivindicó a figuras icónicas de la historia nacional del Jazz. Ahora puedo citar a Jorge Lopez RuizAlfredo RemusRicardo Lew,  Américo Bellotto, Luis Cerávolo, y a Jorge Cutello. Está bueno que estos gladiadores sean reconocidos en una época en que muchos se olvidan de su actuación central de nuestra historia.
Durante mucho tiempo Jazz en Abril era la única ventana al jazz que hacía vibrar la ciudad. Y para mí era una fecha anual más importante que Navidad. Recuerdo tanta pasión por participar, por colaborar en la organización, en pelearnos entre nosotros. Incluso mis discusiones con Ferio, que hoy lamento...
Debo reconocer que he perdido un poco el entusiasmo que me animaba antes...y no sé bien cual es la causa...quizás el volver a ver la ceremonia que se repite año tras año me recuerda mi edad, que ya es avanzada. También pienso en la vanidad que me hacía tratar de defender lugares a los codazos en la programación...algo tan futil cuando se lo mira desde cierta ataraxia. 
Un dolor fue que esta vez no participó Laci Trakal...  un baluarte del movimiento local, y que durante muchas ediciones colaboró con Ferio. Dificultades humanas, de las que tengo larga experiencia, hicieran que estuviera ausente. Ojalá podamos arrimarlo otra vez a la movida, que como en todos los grupos, alberga dificultades, malentendidos y alejamientos innecesarios.

miércoles, enero 24, 2018

Chau Mingus

El 2017 cerró con la noticia de que se cerraba el ciclo de jam sessions en el Bar Mingus, luego de más de 7 años en los que se llevaron adelante sistemáticamente dos encuentros semanales. Todos los martes y los jueves, los músicos de ICM porponían una banda de apertura, que luego sostenía la escena para que otros músicos se subieran a tocar y a experimentar con público sus capacidades de improvisación o a aprender junto a músicos más experimentados. 
Desde el bar adujeron que el ciclo no resultaba económicamente sostenible, y propusieron conservar sólo la sesión de los martes. Los músicos consideraron que era un retroceso inadmisible, y así se acabó lo que fue la experiencia continuada más duradera conducida fuera de los días de fin de semana. La presencia del Jazz en la confitería Orion continúa desde hace más años pero con un perfil más orientado al entretenimiento y limitado exclusivamente al jazz tradicional. Dickens mantiene una cartelera de grupos de jazz y afines, pero no de aquellos que están en la tendencia más avanzada y de composición original  
Por cierto que la concurrencia de público se había reducido comparado con los años iniciales en los que fue necesario contratar personal de seguridad para cuidar el ingreso. Los factores de la declinación son varios...algunos vinculados al funcionamiento de la casa, y seguramente otros relacionados con la naturaleza de nuestra música. En efecto, nos informan que hay una disminución de espacios disponibles para el jazz contemporáneo en Buenos Aires, mientras que algunos locales prefieren otorgar fechas a bandas de orientación más clásica o de swing. 
Por mi parte, observaba que cada vez había menos público para el momento en que subían las bandas que abrían la jam. Eso me alarmaba, porque considero que nunca antes hubo grupos de mejor nivel musical. Excluyendo los grupos propios, realmente pienso que bandas como Proyecto Bubu, Los Poni, Trio Dapine, los grupos de Marcos Basso, de Martín DeLassaletta y otros ofrecen música de calidad internacional. Siendo que la entrada era gratuita, no me explicaba que la concurrencia  recién aumentaba cuando estas bandas concluían su set.
Siempre hubo olas de expansión y momentos de retroceso....pero este reflujo me llama la atención. Nos queda la tarea de insistir en sostener una estética que nunca será masiva, pero que merece ser seguido por más personas.  Parecería que el movimiento siempre ha encontrado albergue en ciertos locales que brillaron un rato y luego caían. En un tiempo que no conocí, los músicos de Armando Blumetti experimentaban con transcripciones de discos de jazz moderno en el local del Jockey Club. Hubo un período de dos o tres años que el jazz se concentraba en el local de Canotier en la calle Colón. Hubo un tiempo que en el entrepiso del teatro Tronador concentraba a músicos locales y visitantes.  En fin...ahora el jazz experimental nocturno tendrá que encontrar otro espacio. No hay que olvidarse que los locales de jazz en Nueva York donde se cocina el futuro de esta música siguen siendo sótanos......  

jueves, enero 11, 2018

Hola 2018

Retomo este blog un tanto abandonado. Lo hago ya en los inicios del año 2018, luego de atravesar las movidas aguas de las fiestas. El festival de jazz de ICM se celebró durante la segunda semana de diciembre 2017, o sea muy cerca del fárrago de fin de año. De modo que no hice ningún comentario al respecto, y tampoco podré hacer un recorrido detallado de esos cinco días intensos. Lo que rescato principalmente es que se logró una oferta de muy buena calidad con recursos mínimos. No hubo ningún apoyo oficial salvo el de facilitar el Teatro Colón. También podría agregarse que se habilitó la participación de los organismos orquestales, (Orquesta Sinfónica y Banda Municipal), aunque no estoy seguro si ello fue debido a que éstos ya tenían fechas programadas en los días del festival, de modo que se los integró en la programación. 
Hubo participación internacional con la actuación de Luis Perdomo que presentó un trío que incluía a Rudy Royston (drs) y a Mimi Jones (bass), dos músicos que conocí previamente cuando viajé a Nueva York.  Los tres fueron magníficos, y se brindaron con mucha generosidad a ofrecer un taller y a participar en los jam sessions. También nos visitó desde USA  Logan Stroshal, gracias a la invitación de Julián Maliandi, ya que fueron compañeros cuando Julián cursó en la New England School of Music. Hubo participación de reconocidas figuras nacionales como Juan Cruz Urquiza, Ernesto Jodos y Pablo Ledesma, pero el grueso de la programación se estructuró con nuestros grupos locales. 
La experiencia de autogestión de ICM me sigue maravillando. Aún con dificultades e imperfecciones, sigue siendo una muestra notable de organización alternativa. La fuerza colectiva de sus miembros es una prueba de que hay otras formas de asociación con las que se pueden resultados gratificantes y sorprendentes.
¡Es que me desvela que podamos encontrar nuevas formas de hacer lo común!

miércoles, noviembre 22, 2017

La carta de Gandi

En un espacio visible de la biblioteca de mi estudio conservo una imagen:                                                         

Se trata de una foto intervenida de Louis Armstrong, que me enviara hace muchos años Norberto "Gandi" Gandini desde su refugio en El Bolsón. Gandi era, además de músico, un artista interesado en cuestiones de fotografía y diseño gráfico. No se lo puede apreciar en mi torpe reproducción fotográfica, pero en el borde inferior izquierdo se lee la firma Gandi 98. Creo que no habré recibido su carta mucho después. Sólo era un sobre, con esta pieza pegada a una hoja de papel que tenía además prolijamente impresa una cita de "El ojo del espíritu" de Ken Wilber. Nunca me sentí cómodo con la cita, de corte holístico-místico. Quizás Gandi se aferraba a las ideas de ese texto mientras buscaba alguna forma de paz en la Patagonia, pero sin poder huir de sus demonios. De todos modos siempre atesoré ese geste amoroso de alguien que apenas conocí. Fué una tarde en Buenos Aires cuando rechacé su oferta de sumarme a una gira de La Porteña JB a Europa. Yo tenía apenas 17 años...y muchas veces me pregunto si hice lo correcto. Las dos posibilidades serían las de convertir mi vida en músico para siempre, o la de regresar alucinado por las drogas como él, el Chileno Espinosa, y en menor medida, Sergio Tamburri. Creo que él supo entender mi vacilación, y aparentemente tuvo noticias mías, quizás a causa de los festivales de jazz tradicional a las que asistí en los '90. De manera que siempre quedé como en deuda por su gentileza, y por el hecho de haber fogoneado el movimiento del jazz tradicional argentino a través de la creación de la Porteña Jazz Band, y en continuidad con el legado de Kacho Rodriguez Jurado.
Ahora tengo la oportunidad de rendirle un íntimo homenaje, al sostener por un tiempo al menos a  Boca Guasa, un cuarteto que interpreta música al modo de las bandas negras entre 1925-1929 (King Oliver Dixie Syncopators, Clarence Williams, Fletcher Henderson, Bandas territoriales  etc...