martes, agosto 09, 2016

Segunda Ola 2. Criolla Jazz Band

Esta entrada tiene un sesgo  autobiográfico que no celebro, pero inevitable.
El movimiento iniciado por La Rambla Vieja JB y el Mar del Plata Jazz Ensamble arrancó con una divisoria de aguas que separaba la línea más tradicional de los "rambleros" de una orientada a la línea progresiva, tanto en el dixieland como en una mirada más favorable al jazz "moderno" por parte de los muchachos del Jazz Ensamble. Como señalé en la entrada anterior estos últimos  comenzaron a ensayar separadamente reuniéndose en el quincho del Bocha Martinez Lora. En rasgos generales esa divisoria se mantuvo, hasta prácticamente los tiempos actuales, en la que sólo sobrevive la herencia de la Rambla Vieja, ya que la Atlántica Jazz Band sigue su campaña  semanal en la confitería Orión de la mano de Laci Trakal.
Como registré en una entrada anterior, en el seno de la Rambla Vieja se produjo una crisis ideológica, acorde con el tiempo político que se vivía en la primera mitad de la década de los '70.  (ver Jorge Costagliola RIP). Luego de aquel fatídico vuelo a Mendoza, yo concreté mi anunciado retiro de la banda, cosa que ya había hecho Juan Carlos Jauregui.
Esto fue vivido como una traición por parte de mis compañeros. Como ya expliqué, grietas eran las de antes. Todo acto se juzgaba desde lo ideológico, lo que hacía que me fuera éticamente insoportable seguir en la compañía musical de mis amigos de entonces. Ellos lo vivieron como una traición, y algunos jamás me lo perdonaron. Para mí fue optar por un exilio musical, que me alejaba de aquello en la que había puesto tanto esfuerzo y me retornaba a los días en que deambulaba por la ciudad sintiéndome musicalmente huérfano. 
Pero pronto comenzó una restitución. Junto al mencionado J.C. Jauregui comenzamos una campaña proselitista que empezó a reunir músicos que sin experiencia anterior estaban dispuestos a armar una banda de jazz tradicional. Así se sumó a Roberto Santos, un trombonista intuitivo que reemplazaba su escasa técnica con un efectivo gesto arrastrado y bluesero.  Tomamos contacto con otro intuitivo, Hernan Verne, que tocaba piano y que rápidamente adquirió los giros de Jelly Roll Morton.  Luego convencí a mi amigo Juan Garese,  (artista plástico) que podría ser un genial banjista.  Lo que no poseía de conocimiento musical lo supliría con sensibilidad artística. Un habitué de los ensayos de la RVJB, José Lanata, se ofreció a tocar percusión, y rápidamente se hizo de una tabla de lavar y  de un primitivo set de redoblante, platillo y bombo. Apareció otro interesado;  Pablo Trejo Vallejos. Un médico que por tucumano y cantor pudo entender rápidamente la belleza del registro bajo chalumeau del clarinete, y que en pocos meses aprendió a improvisar en estilo. Por último completamos el instrumento más difícil: la tuba. Convencimos a un personaje que solía visitar nuestros ensayos a que debía aprender a tocar la tuba. Él, hábil comerciante, nos obligó a comprarlo en forma colectiva, y así fue que se sumó Pablo Fronzi, el amigo que luego me acompañó hasta el fin de sus días, y con quien sigo conversando virtualmente prácticamente todos los días.
Todo se precipitó cuando José Lanata se apareció en mi casa de entonces con Luis Bauzá, un idealista que quería armar un boliche de jazz donde se tocara al estilo de New Orleans. Así fue que esa conjunción de deseos juveniles dieron lugar a la Criolla Jazz Band,  y que tocaba casi semanalmente en el bar/café Canotier.

miércoles, julio 13, 2016

Más historia. La "segunda ola"

Creo que ya expliqué que la expresión "2da ola" la acuñó Ferio Espinosa, refiriéndose a la reaparición del jazz en Mar del Plata a partir de 1972. Antes de que se me borren los recuerdos de los eventos de aquella época trataré de relatarlos en trazos gruesos.
Ocurrió que por Febrero de ese año (1972) tuvieron lugar dos presentaciones en el Teatro Auditorium de Kacho Rodriguez Jurado (Lo de Kacho con K se debía a sus antecedentes como boxeador amateur) al frente de sus dos proyectos de aquellos días. Se trataban de "La Nueva Guardia Vieja Jazz Band" y la "Omega Brass Band"
Con la "nueva" Guardia Vieja JB, intentaba una suerte de revival de aquella histórica agrupación que él había prohijado en la década del '60. Llevaba adelante la bandera del jazz "hot", y que reproducía las versiones grabadas en la década 1920/1930 por las bandas casi exclusivamente de músicos afro-americanos. Entre sus integrantes se destacó Norberto "Gandi" Gandini, (el genial cornetista que luego pasó a crear la famosa Porteña Jazz Band ), y también fue donde apenas adolescente pude hacer mi primera experiencia con el jazz.
La Omega Brass Band emulaba las formaciones callejeras que animaban tanto fiestas como funerales en la antigua New Orleans y que sirvieron de caldo de cultivo del jazz que luego encontró lugar en los salones de baile, y de escuela de incontables músicos casi intuitivos. 
Kacho Jurado empleaba a la Omega JB como complemento de su tarea social, que realizaba como asistente social en el Hospital Borda, y en una faz evangelizadora, ya que para esa época también se había convertido en predicador evangelista.  Era una persona muy carismática y llevaba adelante su acción con un entusiasmo que arrastraba a los que se le acercaran, y en esta ocasión había traído a Mar del Plata a cuánto músico porteño había podido reclutar, sin mucho ensayo previo. Recuerdo todavía con qué emoción recibí su llamado. Yo vivía hacía unos años aquí en Mar del Plata, y había cesado toda actividad musical , por no encontrar con quién tocar jazz. Así que me sumé a la partida, aunque tembloroso y ansioso por la falta de práctica. 
Se hicieron dos fechas. La primera fue catastrófica. La inició con una especie de conferencia ilustrada con diapositivas pero muy desorganizada, seguida de una fallida presentación de la "Nueva" Guardia Vieja, que a los pocos compases se desorientaba y detenía. El abucheo del público fue ensordecedor...y Kacho tuvo que detener la función e invitar a todos a la presentación del día siguiente, prometiendo que se iba a ensayar en el ínterin. 
Y así fue...los músicos obligaron al expansivo Kacho a organizarse, y en toda la jornada siguiente, armaron pequeñas agrupaciones y algún tema con la banda completa, con ensayos que llegaron hasta el mismo momento de la segunda presentación. 
Esta vez el abucheo del público se convirtió en una ovación de pié. Kacho concluyó la presentación invitando a quienes quisieran tocar esa música a que se conectaran conmigo.
A los pocos días tocaron el timbre de mi casa. Allí se me presentaron Laci Trakal (cnt), y Vito Martinelli (clte), que se habían animado a venir a verme luego de salir de sus estudios en el conservatorio local.  Fijamos un día de ensayo, y así se sumó Carlos "Lázaro" Maffei (tbn). Pronto se agregaron Juan Carlos Jáuregui, (clte), Javier Vicente (pno), y unas semanas más tarde contamos con las figuritas difíciles, un banjista (Alberto"Margarita" Páez) y un tubista (José Luis Spina). Así se formó el primer conjunto de jazz tradicional de la ciudad, la legendaria Rambla Vieja Jazz Band.
Pronto se sumaron a los ensayos de los días viernes otros músicos entre los que figuraban el bajista Ferio Espinosa, el trompetista Carlos Damadián, el trombonista Eduardo Burini y el pianista Eduardo Martinez. Ellos venían con otro modelo estético, más ligado al dixieland "blanco" y pronto la incompatibilidad los hizo separarse para ir a ensayar a la casa de otro pianista (Bocha Martinez Lora), dando lugar a la creación de la otra banda que compitió por años por la supremacía local, el insigne Mar del Plata Jazz Ensamble.
Demasiada historia para una sola entrada....


martes, mayo 31, 2016

Carlos Balmaceda R.I.P

Me duele la noticia que recibí del fallecimiento de Carlos Balmaceda, producida el domingo 29 pasado.

Me duele por varios motivos. En principio porque leía reiteradamente su nombre en una obscura revistita llamada "Jazz Magazine" cuando yo apenas tenía 13 años.

Me duele porque se lo reconoció como el tubista emblemático del jazz Argentino, porque la tuba siempre fue un instrumento que me fascinó. 

Me duele porque fue mucho más que un tubista. Fue pianista, arreglador, docente y uno de los primeros en jugarse profesionalmente como músico exclusivamente de jazz.

Me duele porque lo conocí personalmente, porque tocamos juntos, porque alguna vez vino ayudarnos la vez que  Viva Buddy Bolden tocó en Buenos Aires. ( y lo obligamos a uniformarse)

Me duele porque formó parte de las primera formación de la Porteña Jazz Band,...aquella heróica de Gandini y de sus dos primeros álbumes grabados.

Me duele porque se lo criticó (me incluyo) por armar "piñateras" (bandas ad-hoc para hacer fechas en eventos, publicidad etc), sin considerar que él vivía precariamente de eso, y que además le daba trabajo a incontables músicos que convocaba desde su libretita donde figuraban más músicos que en la guía telefónica.

Me duele porque a uno de los que le dio trabajo fue a mi hijo Valentín, con el que pudo ganarse unos pesos y soliviantar sus estudios en la UCA.

Me duele porque en algunas oportunidades me llamó desde BsAs para que yo hiciera fechas con su banda comercial, lo que me daba una oportunidad de costear mi viaje a la Capital para ver a Valentín, y tocar un rato con él.

También me duele que así como se lo denostaba como "piñatero" realizaba la tarea obsesiva de transcribir nota por nota, con la precisión de una herramienta digital, las grabaciones de Bix and his gang, y otras grabaciones del genial Beiderbecke. Su labor de monje medieval fue un acto de devoción que supera la de cualquier efusión de los tantos fanáticos de Bix.

Me duele porque también convocó a Valentín a tocar esas transcripciones preciosas, por lo que se demostró que el trombón picante y versátil que tocaba Bill Rank era a vara, y no a pistones como creíamos los tradicionalistas ignorantes que desconocíamos la versatilidad de ese noble instrumento.

Me duele porque también sé que sufrió de desolación y dificultades personales y familiares que lo llevaron a vivir en una carpa bajo unas arcadas de BsAs, junto a su perro mascota.

Me duele porque pese a sus conflictos y detractores, sentía que la comunidad musical jazzera era su familia...tenía especial afecto por Carlos Damadián, y recuerdo que me llamó llorando cuando se enteró de la muerte de su amigo.

Me duele porque en los últimos años había encontrado una compañera que le dio apoyo y cariño...creo que por fin se sintió amparado y feliz, aunque fuera por poco tiempo. 

Y finalmente me duele....porque sé por quién doblan las campanas....



martes, mayo 10, 2016

Camarattas nuevamente a la carga.

08 de Mayo,2016 -  Camarattas en Villa Victoria - obras de Lutoslawski, Penderecki, Kurtág , Bach, Reich, Stockhausen.

Nuevamente debemos a Florencia Toledo la proeza de hacernos escuchar obras de maestros de la música contemporánea (la lista de autores es impresionante) y de hacerlo junto a un grupo de músicos de admirable compromiso y talento.
Quise anticipar mi comentario con un link que lleva a un video sobre los motivos que hacen que nos sea agradable el elemento repetitivo en la música.
Quizás las obras a las que menos se aplica esta premisa sean las de Lutoslawski y Penderecki - breves joyas que obligan a participar activamente en la escucha para ingresar al discurso que proponen. Florencia acompañó al piano al clarinetista Gabriel Buffa, un músico que reúne un una rara mezcla inteligencia y sensibilidad . Estas obras mantienen al que escucha en el borde de su asiento, en anticipación al próximo giro sorprendente, aunque siempre delicado.

La obra de Kurtág si se acomoda mejor al concepto de repetición, en el sentido que la selección de Camarattas propuso  tres  pares de obras que comienzan  con una transcripción de piezas de Bach, acompañadas de una suerte de respuesta en términos de composición contemporánea. Primero la catedral gótica de Bach nos acoge en su solidez lógica, por más que el venerable maestro alemán siempre introduzca un elemento novedoso dentro de su construcción matemática. Pero cuando nos dejamos mecer por la tranquilidad de lo conocido, aparece la respuesta deconstructiva de Kurtág, que toma una línea del coral para trenzar otra creación de las miles que inspira su fuente.
Aquí se sumó la pianista Amalia Escobar labor de Florencia, formando un dúo que supo extraer los mejores brillos de estas obras comparadas. 

A continuación Julián Maliandi tomó la posta para interpretar Electric Counterpoint, del norteamericano Steve Reich, un máximo exponente de la composición repetitiva y circular. Confieso que mi admiración por Reich ha disminuído mucho desde que tomé contacto con su obra a fines de la década de los '70. Creo que en aquel tiempo me sedujo cierta relación con el jazz, Seguramente el pulso que generan sus ondas musicales, que de a ratos se superponen o interfieren se asemejan mucho a los ritmos corporales a los que se refiere el video de mi post anterior. Pero el valor de esta interpretación de Maliandi reside en la proeza técnica de grabar una pista de acompañamiento para las 7 guitarras y 2 bajos eléctricos que pide la partitura. Con la ayuda técnica del ubicuo Nico Passetti, lograron sincronizar una pesadilla de figuras rítmicas en varios canales. Luego se requirió de la parsimonia de Julián para ejecutar en vivo la primera línea, cosa que hizo con pasmosa tranquilidad y eficiencia.

El recital cerró con un viejo hit de Camarattas, consistente en tres piezas del Tierkreis de Karlheinz Stockhausen. Nunca se sabe bien porqué gustan más algunas interpretaciones que otras. En este caso puede haber influido el que ya tenía cierta relación con la obra por haber presenciado otra presentación de Camarattas de una versión más completa de la obra. No recuerdo si entonces alcanzaron a tocar las 12 piezas correspondientes a los signos del zodíaco, pero si no, anduvieron cerca.  Esta versión a cargo de Florencia, Gabriel u Julián me devolvió a casa tosiendo compulsivamente (debí reprimir como pude mis ruidos durante el recital) pero muy feliz. 

lunes, mayo 09, 2016

Porqué nos gusta la música repetitiva?

Adelanto un link sobre un post que estoy pensando a partir de una presentación de Camarattas el domingo pasado.

http://www.bbc.co.uk/programmes/p03t9drb

viernes, abril 01, 2016

Trío Dapine

Jueves 31 de Marzo- Trío Dapine-  (apertura de la Jam de Mingus) - Federico Viceconte -Sx tenor, Nico Pasetti- Dbl.Bass - Lucho Monte -Drs.

Decir que el Trío Dapine es mi banda marplatense favorita me invita a tener precaución. No se pueden comparar con ligereza a los proyectos musicales...es un poco como decir que uno tiene un hermano o un hijo favorito. Pero tenemos esa tendencia casi imposible de suprimir que nos hace rankear, medir, poner en fila. Y dentro de esa imbecilidad que también me afecta, tengo que confesar que estos tres músicos arman la combinación local que más me entusiasma. Anoche fui a escucharlos abrir la jam, y bueno, esta ciudad generosa brinda gratis cosas que están en un nivel tan alto que parecen pertenecer a otra galaxia.
La palabra libertad es de significación compleja. Particularmente en el marco de la ejecución musical significa haber transitado muchísima sujeción. Para tocar con libertad, primero hay que atravesar dolorosos caminos de limitación, y en un contexto grupal, muchas horas de ajuste de códigos, de comprensión mutua, de conocimiento íntimo de los reflejos de cada integrante. 
Pues los Dapine han alcanzado esa meta donde pueden transmitir la sensación de libertad. La contagian...la libertad está en acto, está viva. Sin embargo hay que saber moverse en las intrincancias de  los 9/4 de su tema Serialum. Hay que tener la soltura para hacer de  su balada Los Pinos una aventura de arranques espontáneos en distintas direcciones. Hay que tener mucha solvencia instrumental para llevar el imprevisible Bop Police a velocidades cercanas al vuelco sin que ninguno pierda la forma establecida del tema. Y se tocan un standard de Monk como I mean you hay que seguirlos en sus mutaciones entre introducción y tema, e insólitos variaciones de tempo.
Y están ahí....disponibles ....a la mano en www.discosicm.com ...pero en vivo son una experiencia  insustituible, porque en el la exposición del escenario parecieran inflamarse. 

lunes, marzo 21, 2016

La ñata contra el vidrio

20 de Marzo -La ñata contra el vidrio- Teatro Diagonal- Cecilia Pugliese (pno- voz - composición) Pepe García (títeres/textos)- Esteban Martínez Prieto-(teclado)- Ariel Corradini (perc)

Se trató de un domingo con doble programa. Quise asistir al concierto de despedida del Mtro. Guillermo Becerra de la Banda Municipal, y luego por fin ir a ver el espectáculo concebido por Cecilia Pugliese, que no había podido ver hasta ahora y que me interesaba.  No voy a comentar el concierto de la B M por diversos motivos, salvo que tuvo una conclusión emocionalmente muy fuerte. 
La cosa es que llegué tarde al Teatro Diagonal, por lo que me perdí las primeras canciones. 
La evolución de Cecilia ha sido increíble. He disfrutado en el pasado de sus recitales de música clásica. Pero alguna vez ella me confió que tenía intenciones de incorporarse al campo de la música popular. Compartí algunas de esas primeras experiencias con ella, incluso alguna en la que se animó a cantar.  Ahora ha tomado un vuelo que la instala definitivamente como una artista con un fuerte perfil propio. Ha sumado a su sólida base instrumental las dotes de compositora y cantante. No diré diva, porque su modestia natural hace que aunque se plante en el escenario con presencia, no pierde la sencillez de su personalidad llana y sincera. Ha querido incorporar a su propuesta Pepe García, un artista que trasciende la estética de los títeres. Improvisa situaciones cómicas con sus muñecos para luego leer textos de Cecilia que son de sorprendente agudeza. Así como casi todas las canciones de Cecilia hablan del amor, su mirada literaria recuerda que en la experiencia humana siempre hay discordancia. Habla de aquello que no tiene remedio, aunque la vida bien llevada hace siempre preferible la verdad.  El contraste entre el humor de los títeres y la densidad del comentario es muy fuerte, y sólo tengo admiración por estos habitantes del "barrio de la poesía", como dice muy bien Cecilia en su canción dedicada a Pepe.
Se trata de una propuesta de calidad, y a ello contribuyen Esteban Martinez Prieto con su acompañamiento sobrio pero bello, y Ariel Corradini, con su persuasiva percusión.
Sres. y Sras...no gasten dinerales para ir a ver a Ma. Belén...¡vayan a ver La ñata contra el vidrio!




sábado, enero 30, 2016

Il Tabarro

22 de Enero 2016- IL TABARRO- Ópera en un acto de  Giacomo Puccini.- Teatro Colón de Mar del Plata- : Dirección Musical: Jonas Ickert- Puesta e Iluminación: Pablo Gonzalez Aguilar

El género lírico siempre me ha eludido...o quizás debería decir que generalmente eludo la ópera. No tengo conocimiento de sus códigos ni me he familiarizado con el canto lírico. De modo que como lego vacilo en hacer un comentario. Sin embargo Il Tabarro es una de las pocas óperas que he ido a ver al T. Colón de Buenos Aires, y que venció mi prejuicio sobre una forma de arte que mi ignorancia suele catalogar como anacrónica. Además tenía curiosidad por esta nueva puesta de Pablo Gonzalez Aguilar, que ya ha llevado adelante varias producciones en Mar del Plata, y que en general me agradaron.
Recuerdo que cuando la ví aquella vez, quizás hace diez o doce años, me gustó la música de Puccini, que se parecía en cierto modo a música de películas, y me llamó la atención el libro, ya que la obra planteaba ciertas cuestiónes que coincidían ...o mejor dicho, coinciden  con mi interés en el tema de la subjetividad.
Es que pensé que el libro, de G. Addami, basado en una novela de Didier Gold, acusaba fuertemente el efecto de dos cuestiones que marcaban fuertemente el año 1918, año en que fue estrenada la obra. Marx y la revolución de Octubre de 1917 despertaron a Europa de un cachetazo de su distracción de la problemática de la exclusión social y la explotación del nuevo sujeto social creado por la revolución industrial: el proletariado. Por el otro lado, el descubrimiento de Freud del inconsciente,  que iluminó los primeros años del siglo XX, ya pasaba a ser parte de una cultura reconocida en los ámbitos de la ciencia y las artes. En efecto, los protagonistas principales se perfilan en la tensión entre el amo patrón (Michele) con sus estibadores, en particular con uno de ellos, Luigi. Hay otra contradicción que emerge fuertemente, ya que tanto Luigi como Giorgetta, (la mujer del patrón), son jóvenes. La historia de amor que surge entre estos dos últimos, debe ser oculta, negada y disimulada de un modo que revela la ambivalencia no siempre reconocida por los actores. Luigi sabe que se juega la vida, y prefiere en un momento bajarse de la situación (y de la barcaza). Michele oscila entre el amor a su mujer, y sus sospechas celosas. Giorgetta, también teme las consecuencias de sus encuentros con Luigi, y de a momentos se arrepiente y quiere recuperar sus sentimientos con su marido. Es decir debajo del capote (tabarro) el deseo teje y desteje fantasías que no siempre son aceptables ni reconocidas por nuestra consciencia. 
Vuelvo a apelar a mi condición de lego antes de juzgar la puesta. Pero me pareció que Pablo Gonzalez Aguilar resolvió  con recusos precisos y austeros una escenografía y un clima teatral que reflejaba muy bien el ambiente de los márgenes del Sena de París de principios de siglo. (Aquella remota puesta del Colón de BsAs contaba hasta con una barcaza atracado a un muelle). Jonas Ickert ejecutó con solvencia la música que antes escuché con la orquesta estable del Colón completa. La reducción al piano reveló los perfiles más interesantes de la composición de Puccini. Sobre los cantantes sólo atino decir que Carolina Lopez Oroño encaró su papel protagónico de un modo muy convincente, y que me sorprendió su control sobre una partitura que me pareció muy exigente. Miguel Silva Macías, a quién ya escuché en otro par de oportunidades, pareció ganar en caudal y emisión, y me pareció que había empardado con éxito las exigencias de su papel. Junto con  María Fernandez Perez, el equipo local, personajes secundarios, coro de Estibadores y coro de Midinettes, sostuvieron con altura sus responsabilidades. Fernando Santiago en el papel de Michele no sólo fue contundente en el canto sino en la acción dramática. Es que se trata de alguien que ya tiene recorrido en el exigente medio profesional de la lírica.



sábado, noviembre 28, 2015

Garmendia se planta frente al festival ICM

Hola. Soy Garmendia.
Me pidieron que haga un comentario sobre el festival de jazz que están por hacer estos pibes  de ICM.
Para mí es una porquería, porque veo que no figura en la lista ninguna banda de jazz tradicional, que para mi es el único y verdadero jazz. Todo lo que se hizo después es una mierda, sobre todo lo que se toca hoy en día.
Veamos las ventajas del jazz tradicional. Es sabido que lo crearon unos negros, que encontraron algunos instrumentos tirados por ahí en los campos de batalla de la guerra de secesión. (Eso lo sé porque escuché que lo explicaban desde el escenario de la confitería Orion). Como eran brutos e ignorantes, nunca estudiaron música ni tenían idea de qué hacer con ellos, y por eso inventaron el jazz. Por lo tanto, para tocar jazz tradicional no es necesario estudiar nada. Basta con sentirlo con el corazón. Es más, es mejor tocar como el orto, porque así tocás como ellos. Todo sucio y desprolijo, ¿me entendés?. Si te dedicás a estudiar el instrumento lo arruinás, así que con tocar cuatro o cinco notas, basta para subirte al escenario y hacer buen jazz. Eso me parece muy democrático. Además no necesitás pensar nada, basta con mover el piecito y ya te divertís.
Eso sí, los músicos de jazz tradicional no son descuidados cuando se presentan en escena. Generalmente están vestidos en forma uniforme. Lo mejor es cuando se visten de smoking o frack. Eso da mucha categoría. También está bueno el vestido de época....a rayas....rancho de paja. Todo eso le da alegría a la gente, y sabemos que la gente ahora quiere alegría.
Al menos veo figura una big band en la programación. Es un alivio, porque seguro que al menos tocan cosas de Glen Miller y eso, que me hacen acordar a esas buenas películas de la 2nda guerra mundial, y a mi me gustan las películas de guerra, sobre todo cuando los buenos, que son yanquis, cagan a tiros a los ponjas.
Bueno, por ahora nada más. No voy a perder más tiempo con este asunto.

martes, octubre 27, 2015

Guillermina Denevi

Viernes 23 de Octubre- Guillermina Denevi Jazz Quinteto- La Papallona Tetería Cultural
Guillermina Denevi (vcls)- Eduardo Palomo (pno)- Federico Viceconte (tnr.sx) Invitado: E.Garvie (tpt)

Guillermina Denevi acaba de editar su propio CD ("Ponciana"). Se trata de un álbum muy bien grabado y de presentación cuidada, que incluye un tríptico de contratapa. Contiene nueve standards   en las que la acompañan músicos de muy buen nivel. Como cantante luce buen control y afinación, que hacen a una vocalización agradable con el agregado poco usual en nuestro medio de poseer excelente pronunciación y dicción. Tiene la entonación de las jazz singers clásicas al modo de Ella Fitzgerald, y en ocasiones puede lanzarse a un scat  digno de las grandes damas del jazz.

Mientras lucho con la edición de nuestro disquito de Los Carlitos, no puedo menos que admirar la gestión de una música que lleva adelante su proyecto sin otros recursos que los propios, en forma totalmente independiente, y sin sacrificar un ápice de calidad tanto en lo musical como en el formato físico. 

Ocupé un lugar vacío para el quinteto, ya que su baterista Luciano Monte se encuentra trabajando en un crucero caribeño. No se extrañó demasiado su aporte rítmico gracias a la solidez de Barto Camus en contrabajo. Fue un placer tocar nuevamente con Eduardo Palomo en piano, alguien con quien compartimos innumerables proyectos en el pasado. Ha seguido madurando y hoy despliega un oficio como intérprete que lo convierte en uno de nuestros mejores músicos.
Traté de acomodarme al grupo como pude. Casi todos los que acompañamos esa noche estamos embarcados en proyectos musicales bastante complejos, casi pretenciosos, de modo que fue un placer relajarse en el medium tempo y el idioma de los standards clásicos. Hubo un ingrediente de desafío sin embargo, porque acompañar cantantes implica generalmente tocar en tonalidades desacostumbradas. 

sábado, octubre 03, 2015

Jorge Costagliola R.I.P

Corría el año 1975, creo, porque todavía no había no se había desatado el funesto golpe del '76. Pero ya se respiraba el peligro. También la agitación, la ilusión de un cambio social radical, una obstinación pueril en un nuevo amanecer. También se mezclaba con la desilusión que resultaba de la derechización del peronismo, la juventud repudiada, Isabel, el Brujo, y sobre todo las acciones de la Triple A, que llevaba adelante sus amenazas, asesinatos y operaciones, presagiando las tareas de exterminio que perfeccionaron luego los "grupos de tareas" de la dictadura militar.
La divisoria de aguas ideológica era tremenda...mucho más urgente y lesiva que la pretendida "grieta" que se pretende instalar en la actualidad. Afectaba todas las actividades, y nuestro movimiento musical no era ajeno a las mismas tensiones.
Se presentó una disyuntiva en el seno de la Rambla Vieja Jazz Band. Había dos invitaciones. Una, a tocar para un centro de estudiantes universitario, y otra a viajar a Mendoza para participar de un festejo del Día de la Aeronáutica. En una votación torturante, se impuso la posición de no aceptar la invitación estudiantil, pero sí la de la convocatoria de los militares.  Creo que fuimos dos los que perdimos la votación: Juan Carlos Jáuregui y yo.  Juan Carlos anunció que no viajaría y que dejaba la banda. Yo estaba desgarrado por la situación. Había por un lado la cuestión de que musicalmente les quitaba la pelota al grupo si me ausentaba, y por el otro lado, tenía temor por quedar demasiado expuesto en mi disidencia. No era bueno tener verme tan claramente marcado por mi posición política. Resolví viajar, pero que a mi regreso me alejaría del grupo al que tanto le había dedicado.
Viajamos a Mendoza junto con los músicos del Mar del Plata Jazz Ensamble, constituyendo una delegación del jazz marplatense al que se agregó Jorge Costagliola, allegado a nuestro movimiento por asistir permanentemente a todas nuestras actividades.
Aquel viaje en un trepidante DC 3, ha sido mucho mejor narrado por Ferio Espinosa. La cosa es que finalmente quedamos alojados en un cuartel de la aeronáutica mendocina, donde algunos cometieron tropelías de dudoso gusto, sobre todo una que me implicó directamente. 
Hubo dos instigadores, a quienes no voy a nombrar ahora, que  inventaron con insidiosa eficacia la siguiente versión: yo habría viajado armado, con la intención de asesinar a Jorge en un acto de justicia revolucionaria. Lo absurdo de semejante dislate llegó a convencer al menos  al bueno del trombonista Eduardo Boni Burini, que me imploraba que desistiera de mi propósito. Recuerdo con remordimiento aquel momento en que me sumaba a la fábula grotesca, quizás creyendo que diluía mi supuesta filiación extremista si seguía la farsa, o peor, haciendo el repudiable gesto de congraciarme con los graciosos perversos que lideraban la horda. 

Hace una semana me alejaba del hospital donde Jorge agonizaba. Volvía a mi mente el recuerdo de mi estupidez. Nunca supe si lo había mortificado en aquel momento. Lo cierto es que luego nunca tuvo conmigo una conducta incorrecta, y siempre me prodigó su amabilidad. Si tuvimos discrepancias políticas, o aún, si las tuviéramos hoy en día, ninguna sería tan grave como para impedir nuestro respeto mutuo. Ocasionalmente intercambiábamos correos electrónicos, anunciado actividades, novedades del ambiente, etc.
Ya demasiado tarde, te pido perdón Jorge, y te doy las gracias por la bonhomía, de la que intentaré extraer enseñanza.


lunes, septiembre 21, 2015

Dos principios.

Tuve una oportunidad de conocer a John Stevens, líder del movimiento impro inglés, aunque siempre por tímido, no me animé a hablar con él. 
En el wikipedia encontré este comentario: Evan Parker recuerda que Stevens sostenía dos principios básicos a la hora de hacer música, que traduzco a continuación:

a) Si al tocar no puedes escuchar a otro músico. es que estás tocando muy fuerte. 
(No olvidemos que John era baterista)
b) Si la música que estás produciendo no se relaciona regularmente con lo que escuchás que los otros están creando, ¿para qué estar en el grupo?



jueves, agosto 27, 2015

Buddy Bolden Parnoico

The other day I wondered if anyone ever read this thing, so I had a peep at Google Stats. They have  this handy little global map that shows you in shades of green where your traffic comes from. It appears that I get as many hits from the USA as from my own home town and country. Now, who the hell in the States can care a shit about what we scribble down here? Some bloody surveillance agency? Fuck off man!

El otro día quise fijarme en Google Stats si alguien leía este coso. En la opción estadísticas te muestran un mapita global que refleja en gradaciones de color verde de donde viene el tráfico. Resulta que tengo tantas visitas provenientes de EEUU como de acá. ¿A quién mierda de allá le puede interesar las huevadas que pongo acá? ¿A alguna agencia de inteligencia digital tipo NSA?
¿Porqué no se van un poquito a la mierda?

sábado, agosto 22, 2015

Julian Maliandi Cuarteto

21 de Agosto- Julián Maliandi Cuarteto-Mingus Bar -  Julián Maliandi-g, Federico Viceconte-ts, Nicolás Pasetti-b, Luciano Monte-d

Luego de una estadía de una quincena en la Gran Manzana, en la que prácticamente todas las noches visitamos los lugares donde hoy se genera jazz en el centro del 1er mundo, fue interesante registrar mis  sensaciones al concurrir el jueves pasado a Mingus Bar, nuestro refugio de jazz local.
Para empezar, el lugar es más grande que todas las cuevas neoyorkinas que visité. Y no está en un subsuelo, sino a nivel de vereda, accesible directamente por cualquier transeúnte. Claro que allá los espacios están cubiertos de sillas, y no hay mesas donde aposentar cómodamente la bebida (comida no ofrecen). Se podría decir que en ese jueves de jam, había tanta gente como allá, la verdad es que en aquellos lugares lo menos que se paga es U$20/30, y que acá la gente estaba gratis. Otra diferencia es que el público específico de los lugares de jazz suele permanecer en silencio ante la actuación de la banda. Apenas se escucha algún murmullo desde la barra. Aquí las conversaciones a veces compiten en volumen con la música. Pero un punto que no deja de sorprenderme: el nivel musical en nuestro lejano pueblito de América del Sur, no tiene mucho que envidiarle a de las estrellas de New York. El cuarteto de Julián Maliandi en particular, cuenta con algunos de los que están en el pelotón de punta de la movida local, y tranquilamente podría brillar en Small's, Fat Cat, Cornelia Street Café, o el Village Vanguard. Y en cuanto a lo estilístico, no vacilo en decir que la propuesta estética de este grupo es más actualizada que muchos de los grupos que se presentan en aquellos templos sagrados. He escuchado el repertorio de Julián en tres oportunidades, quizás cuatro. Como ocurre con un lenguaje avanzado, su música no atrapa de inmediato, sino que a medida que se insiste con la escucha, uno empieza a apreciarlo con más intensidad. Ya estoy familiarizado algunos de sus temas, y empiezo a percibir ese placer en el reconocimiento anticipado de lo que se va a escuchar. Hay que remontar algunos hábitos de lo conocido. Aparecen métricas raras, gestos inusuales, énfasis en cuestiones tímbricas y en general, recursos absolutamente desprovistos de cualquier truco "ganchero". De modo que el enamoramiento es paulatino, pero cada vez más sólido.
En el mismo momento en que redacto estas líneas, el grupo está recluido en un estudio de grabación, registrando otro disco para la serie que está publicando ICM. Espero con muchas ganas poder escucharlo dentro de poco.

miércoles, agosto 19, 2015

Buddy Bolden en Babilonia

 VBB estuvo de visita en New York, estancia hecha posible por el hecho de que Valentin Garvie estuviera participando en la Mahler Chamber Orchestra, con la puesta en el Lincoln Center de la ópera Written on Skin, del compositor George Benjamin. Lo que sigue es lo que recuerdo de las salidas a las tocadas de jazz que elegimos visitar esos días. En la medida de lo posible, iré actualizando con algún comentario sobre cada tocada. 

Miercoles 5. Village Vanguard. Rudy Royston 
Nadie Noordhuis tpt, -Jaleel Shaw-saxes, Sam Harris-p, Nir Felder-g, Mimi Jones-b, Yasushi Nakamura-b, Rudy Royston-d
En nuestra primera salida fuimos al antológico Village Vanguard, el escenario donde sucedieron tantos hitos y grabaciones que todos conocemos. Nos tocó la banda de Rudy Royston, un batero con mucha actividad como sideman, y que aquí presentaba su propia banda. Aparte de la interesante novedad de una trompetista femenina (Nadie Noordhuis), fue un set de jazz moderno bastante convencional, sin grandes sorpresas.

Jueves 6. Smalls jazz club. Troy Roberts
Troy Roberts. (Tnr.sx) c/ M. Valera (pno), Linda Oh (bass), E.J. Strickland (drs)
Roberts es un músico australiano que se ha podido instalar en la competitiva escena neoyorquina.  Los músicos que reunió incluían a la intrigante Linda Ho, una de las figuras que yo quería ver en vivo- El cubano Valera y  el batero E.J Strickland completaban un cuarteto de hard bop muy arrollador. Strickland es quizás el baterista más intenso de los que conocimos, y eso, junto con el inmenso volúmen de Roberts, nos dejaron algo agotados.

Viernes 7- Cornelia Street Cafe. Tom Csatare septet.
derek baron (drums), rachel housle (drums), tristan cooley (flute), casey berman (bass clarinet), ben katz (bass clarinet), julian cubillos (hollowbody), tom csatari (hollowbody), Joanna Sternberg - double bass - dominic mekky (sound design)
Atraído por el anuncio de que se tocaría repertorio de Chico Hamilton, fui prácticamente el único asistente a este gig. Tom Csatare (nieto de húngaros. Se pronuncia algo así como chu-ta-ri) soportó estoicamente la falta de público y llevó adelante su set con una instrumentación más que interesante, En temas propios despliega una música que cruza el country con el jazz, buscando un sonido que parece propio de una road movie americana. Tom es un tipo muy afable, y me quedé charlando con el un largo rato luego del set.
2nd set - Sylvie Courvoisier- p; Mary Halvorosen-g
Atraído por el nombre de Mary Halvorosen, me quedé para el segundo set en el mismo lugar. Halvorosen es una compositora que últimamente me ha interesado mucho, y la vengo siguiendo por you tube. Pero mi sopresa fue descubrir a Sylvie Courvoisier. Su labor con piano preparado es realmente atrapante, y la fuerza combinada del dúo me dejó un recuerdo imborrable. Quizás haya sido lo más cautivante de todo lo que escuché en esos días.

Sábado 8- Cornelia Street Cafe- Kris Davis Trio
Kris Davis-p, John Herbert-b, Tom Rainey-d
Kris Davis es una celebrada referente del movimiento vanguardista, pero quizás demasiado marcado por lo que había escuchado la noche anterior, no me impresionó demasiado. Lo que sí me llamó la atención fue la labor del baterista Tom Rainey, con su técnica muy afilada, y su complejo ride swing, acentuado por un permanente repique de su snare drum. 

2nd set en- Smalls Jazz Club- Winard Harper Quintet.
Anthony Ware-tnr.sax- Tadadaka Unno-p, Vince Dupont-b, Vuyo Sotashe -vcl- Winard Harper-d
 Winard Harper supo visitar Bs.As con su hermano trompetista, presentandose como los Harper Brothers. Fue en la estela que dejó la primera visita de Wunton Marsalis a nuestro país. Con ciertas gestos de vieja escuela, presentó una buena banda, una estética sencilla pero efectiva, bastante discurso de presentación, y "característica" en el cierre. Un buen set. 

Lunes 10- Village Vanguard- The Vanguard Jazz Orchestra
Personal completo en http://www.villagevanguard.com/#!vjo/c17qa
(no mencionados en la página: Terryl Staford-tpt y Steve Wilson-as)
Nos convocamos junto a un grupo de músicos de la Mahler Chamber Orchestra a presenciar la tradicional presentación de la banda que fuera aquella famosa big band del Mel Lewis y Thad Jones.  Hoy bajo la dirección de Jim McNeely, siguen tocando muchos de los arreglos de Thad, y si incorporan repertorio nuevo siempre mantienen la misma estética. Es raro como a medida que uno va recorriendo nuevas sendas, ya lo que antes le parecía increíble (yo mismo tuve oportunidad de tocar algunos de aquellos arreglos originales en Londres) ahora parece sufrir el paso del tiempo. Por supuesto es innegable la excelencia de una banda aceitada por la habitualidad y poblada de sesionistas de enorme experiencia. Claro que la fugaz intrusión del músico de reemplazo Steve Wilson insufló un sorpresivo brillo de cometa fugaz.

2nd set en: Mezzrow Piano Bar- Peter Bernstein - g ,  Doug Weiss-b
Expulsados de la puerta de Smalls por tener su capacidad colmada, fuimos al cercano club asociado Mezzrow Piano Bar, donde pudimos disfrutar de varios standards ejecutados maravillosamente por el duo Bernstein-Weiss. Standars clásicos sí, pero muy bien tocados.

3er set en: Smalls jazz club. Ari Hoenig Quintet
Gilad Hekselman-g, Will Vinson-a.s, Rick Rosato-b, Ari Hoenig-b
 Por fin admitidos en el reducido ámbito de Smalls, pudimos escuchar el último set de Ari Hoenig. Simplemente tres temas....un clásico Billie's Bounce con un tratamiento rítmico interesante, una balada sencilla pero agradable de Hoenig, y un desopilante "You are my sunshine" introducido por el truco característico de Hoenig de tocar el tema con la batería logrando hacerlo funcionar como un instrumento afinado al modo de los timbales. Fiesta alegre, despreocupada, y desprovista de métricas extrañas.
Martes 11 - Written on skin.

Miércoles 12- Smalls jazz club.- Danny Grissett Quartet
Dayna Stephens-ts, Danny Grissett-p, Ugonna Okegwo-b, Eric Doob-d
Atraído por la presencia de Grissett y Okegwo, músicos que acompañan a mi super ídolo Tom Harrell, volvimos a Smalls. Buen set, quizás armado un poco sobre la marcha para la ocación pero hecho con todo el oficio de estos capos. Yo no conocía Dayna Stephens. Un tipo con aspecto de camionero rastafari,  toca una una delicadeza que poco tiene que ver con su aspecto. Linda noche.

Jueves 13 - Written on skin
y Jam Session en Cleopatra's Needle-
Ya agotados por tanta música y emociones, casi no salimos la última noche. Finalmente nos animamos a salir un rato cuando Valentín volvió de tocar con la Mahler, y resolvimos ir a tomar una pinta. Fuimos a ver que pasaba en una jam que había a unas seis cuadras del hotel. Tocaba un trío de base para "abrir", no mal pero tampoco nada especial, tocaban standards al modo de música de gran hotel. Ya cerca de medianoche aparecían algunos músicos en general principiantes, y al rato, agotados, nos retiramos para descansar.

sábado, agosto 08, 2015

Cancún por Garmendia

Hola, soy Garmendia nuevamente, porque el titular del blog se fue de viaje y me pidió que haga una reseña del disco Cancún grabado recientemente por Los Carlitos  y publicado por ICM.
La verdad es que no lo escuché completo porque al rato me venció el tedio. Yo no sé como pueden pensar que alguien quiera escuchar semejante bodrio. Empieza más o menos, con una cosa que no es jazz, qué sé yo que es,...¿Una guaracha?. Pero después empieza ponerse re-contra pesado. Son como desvaríos instrumentales de los que se puede decir que como el flato, le puede gustar solamente al dueño.  La trompeta la toca ese viejo choto que está cada vez más decadente. Ya ni dientes le deben quedar. Yo lo mandaría a internar y que le pongan una máscara de oxígeno, porque no tiene fuelle ni para soplar una velita. El otro, el que toca saxo es mejor pero el tipo hace piripipí tanto tiempo y haciendo chillidos agudos que no se sabe si es músico o canario. El baterista debe ser un pibe bien fatiga, porque de vez en cuando directamente deja de tocar. Pero debe estar tomando algo sospechoso, porque a veces le agarran arranques de tocar rápido como un enloquecido. Del que toca contrabajo no se puede decir mucho porque ¿ quién escucha lo que tocan los contrabajistas?. No sé para qué usan semejante bulto de instrumento que suena tan poco. Yo tengo una amigo que toca bajo eléctrico. Es más práctico, manuable y se escucha más fuerte.
En resumen, si Ud. compró este disco, lo lamento, me hubiera consultado antes. De todos modos hay una salida. Lo puede usar para apoyar vasos.

viernes, julio 31, 2015

Los Carlitos

 Hace pocos días terminamos de mezclar con el inge Gabi Virga la grabación que Los Carlitos hicieron en Dadson Estudios, bajo el patrocinio de ICM discos.
La vida me ha otorgado el regalo inesperado de tocar con estos tres muchachos oriundos de Tres Arroyos, pero que han optado por Mar del Plata para desarrollar sus carreras como músicos innovadores y creativos. Traen de su pueblo ciertos rasgos que en nuestros centros urbanos suelen desdibujarse. A ver,...son puntuales, estudiosos pero sin hacer alardes. Aún estando en el mejor nivel musical  de nuestro ambiente, mantienen un perfil que no llamaré bajo, sino de sencillez y desprovista de petulancia. . Comenzamos en el 2014 explorando las composiciones de Charlie Parker, pero con una mirada actual, usando recursos deconstrutivos y combinatorios, de modo que esas geniales invenciones de la década del 40 tomaron nuevo brillo y actualidad.
Luego sucedió que me permitieron ir arrimando composiciones propias. Pero del mismo modo en que aquellos temas de Charlie Parker fueron sometidos a proceso, mis ideas se vieron retrabajadas, expandidas, hasta el punto de ser poco reconocibles en su versión final.
Leandro Camus....(mejor conocido como Barto)...es contrabajista y docente. Funciona un poco como el ideólogo del grupo por tener oreja en tierra en lo que se refiere al jazz actual. Musicalmente es un especie de Mascherano,...entrando y saliendo del juego, yendo al rescate cuando la improvisación se estanca...y adivinando por donde viene la pelota en momentos en que todo parece caótico e imprevisible. 
Luciano Monte... es un baterista especial, en tanto que es músico antes que nada, dotado de una buena formación inicial como percusionista clásico, pero de inusual intuición a la hora de moverse en el terreno de la improvisación. Un poco al modo de Tony Williams, comanda el grupo desde la batería, imprimiendo variaciones constantes que refrescan cada tema. Se trata de un baterista que no llegó al jazz por vía del rock, por lo tanto su tratamiento del instrumento se distingue radicalmente de aquellos que maltratan el parche.
Federico Viceconte es sencillamente sorprendente. Va extendiendo so dominio sobre toda la familia de cañas, ( ya ha obtenido soltura con el clarinete) pero es en el saxo tenor donde ha obtenido la maestría de un virtuoso. Con ese instrumento accede a un registro agudísimo, y eso sumado a un sonido sólido y gran versatilidad de fraseo, lo convierte en un solista arrollador.
Gracias a estos compañeros he podido acceder a una versión del género con la que soñé sin creer que pudiera alcanzar alguna vez. Con ellos he podido zambullirme en la incertidumbre de la improvisación libre, pero  equilibradaa la vez con una cuota de composición.  Contando con un marco que abre una mirada peculiar, la libertad puede ejercer su fuerza.

miércoles, junio 24, 2015

Carlos Damadian R.I.P

El pasado 19 de Junio marcó la partida del trompetista Carlos Damadian. Me ha llevado un tiempo digerir la implicación de esta muerte inesperada. Había dejado de tocar hace un año y pico, supuestamente mientras esperaba que evolucionaran unos implantes dentales. Ahora sospecho que también lo estaría acosando un problema cardíaco, de la que no teníamos noticias por su tendencia a ser discreto con sus cuestiones personales.. 
Carlos fue uno de los actores del re-inicio del jazz en Mar del Plata, desde aquellas primeras reuniones en la casa donde yo vivía en la calle Peña en 1972. Fue un big bang de la que pronto se separaron la Rambla Vieja Jazz Band por un lado y el Mar del Plata Jazz Ensamble por otro. De ahí se produjeron otros desprendimientos, pero fueron los dos conjuntos principales que alimentaron la escena local por muchos años. Fuimos una familia, con nuestras rivalidades, pequeñas mezquindades y desacuerdos. Armados de pocos recursos pero con entusiasmo inmenso alimentado fundamentalmente por grabaciones, nos diferenciábamos por estilos,..jazz negro, jazz blanco, dixieland, tradicional, modernoso...pero no tanto. En fin, al final de cuentas, todos confluímos en una movida que alimentó nuestra vida, y quizás también la de algunos otros en el pueblo, y conformamos una hermandad donde nos reconocíamos mutuamente, aún en nuestras disputas. 
La desaparición de Carlos se agrega a lo que es ya una larga lista de fallecidos de nuestro movimiento...el primer tubista de la R.V.J.M de apellido Spina, de "Margarita" Páez, Pablo Trejo,  "Bocha" Martinez Lora,  Ángel Pistrito,  "Cacho" Giliberto, Aníbal Betinotti,  Vito Martinelli, y de mi querido Pablo Fronzi...
Quedamos algunos sobrevivientes que hacemos lo posible para mantener viva la llama. 
Volvíamos del velorio de Carlos con un humor sombrío,  compartiendo recuerdos con Ferio Espinosa y Laci Trakal. Entonces se me ocurrió pensar que quizás teníamos que desaparecer todos los que quedamos para que este ciclo desaparezca y se olvide por un tiempo. Lo más probable es que, como sucede con lo olvidado, resurja en el futuro con más fuerza de manos de gente joven que pueda llevar adelante el estandarte, sin las complicaciones que nos aquejaron, y mejor armados en lo técnico y formativo para que se pueda rescatar  la tradición y lo clásico.
Chau Carlos...nosotros te vamos a acompañar pronto, ya estamos haciendo cola. Es que...."¿Por quién doblan las campanas?"

miércoles, junio 17, 2015

Jazz vespertino y jugado.

Conjunto Delassaletta- Villa Victoria - 14 Junio- Martin Delassaletta Dbl Bass-Julián Maliandi-Gtr-Leo Gernster Osenda Drs 

La tardecita del domingo 14 se convirtió en un nochecita invernal con rachas de aguanieve y viento. Así y todo hubo un número digno de asistentes, convocados por una propuesta del grupo Buenarté que gestiona un ciclo de música y arte en la Villa Victoria. Es para los amargos que dicen que ahí no se puede tocar, que es para viejos, y que sólo está bueno tocar en las jam de trasnoche. Gimena Brun pintó durante la tocada, siguiendo una tendencia en el ambiente plástico a hacer obra junto a los músicos. Martín es especialmente receptivo a la interacción entre las artes, y en otras ocasiones ha sumado una bailarina a su conjunto. Siempre pensé que es su sensibilidad artística la que caracteriza su forma de concebir la música. El clima no daba para tocar descalzo esta vez, pero creo que hoy se nota una consolidación de su ejecución en términos estrictamente técnicos...afinación, agilidad, etc. A la moda un tanto general de hacer composiciones propias, él se ha sumado con piezas interesantes, y revelando una veta melódica que según le oírse quejarse alguna vez, se le hacía esquivo. Julián Maliandi sigue demostrando su condición de músico de excelencia, especialmente cuando se trata de las formas más contemporáneas del género y Leo Osenda me sorprendió por una evolución que no sé si es debido al contexto del trío, o a que estos pibes avanzan leguas en poco tiempo cuando estudian. El recital culminó con piezas de Julián y de Leo, y finalmente con una "impro" que pareció tener estructura de composición. 



lunes, mayo 11, 2015

JRT: Fin de ciclo

Luego de más de diez años de actividad hemos puesto fin a las actividades del Jelly Roll Trio. Paradójico final, si se quiere, ya que habíamos tenido el placer de ser invitados por Carlos Inzillo para participar de los ingredientes de Jazzologia en último festival de jazz de Buenos Aires. Luego transcurrieron una serie de fechas en nuestra temporada marplatense, en la que quizás funcionamos mejor que nunca. Quizás, presintiendo que llegábamos al final de nuestro recorrido, tocamos con algo más de desfachatez y humor.  En el camino fuimos acumulando muy buenos recuerdos. Participamos en varios festivales nacionales, e incluso fuimos invitados a tocar a Asunción de Paraguay. A nivel local visitamos innumerables escenarios, y no debemos dejar de mencionar que siempre mantuvimos un nivel constante de ensayos, reuniéndonos religiosamente todos los domingos al atardecer para practicar y tomar el café cariñosamente servido por Inés, la esposa de Ferio Espinosa.
Hoy casi nos cuesta creer todo lo hecho, y algunos logros particulares, como haber compuesto y tocado una composición extendida propia, que denominamos la "Suite Mortoniana".
Nunca me olvidaré nuestros viajes, y las constantes situaciones cómicas generadas entre Andrés Paez y Ferio Espinosa. 
Pero todo tiene su final, y cierto nivel de desgaste terminó por decidirnos a concluir nuestra aventura.
Una de mis motivaciones para mantener el trío es la de mantener un espacio donde yo pueda tocar jazz tradicional. Ese lugar por ahora queda vacío, pero sin duda algo irá a aparecer en el tiempo que me permita seguir despuntando el vicio.