martes, octubre 27, 2015

Guillermina Denevi

Viernes 23 de Octubre- Guillermina Denevi Jazz Quinteto- La Papallona Tetería Cultural
Guillermina Denevi (vcls)- Eduardo Palomo (pno)- Federico Viceconte (tnr.sx) Invitado: E.Garvie (tpt)

Guillermina Denevi acaba de editar su propio CD ("Ponciana"). Se trata de un álbum muy bien grabado y de presentación cuidada, que incluye un tríptico de contratapa. Contiene nueve standards   en las que la acompañan músicos de muy buen nivel. Como cantante luce buen control y afinación, que hacen a una vocalización agradable con el agregado poco usual en nuestro medio de poseer excelente pronunciación y dicción. Tiene la entonación de las jazz singers clásicas al modo de Ella Fitzgerald, y en ocasiones puede lanzarse a un scat  digno de las grandes damas del jazz.

Mientras lucho con la edición de nuestro disquito de Los Carlitos, no puedo menos que admirar la gestión de una música que lleva adelante su proyecto sin otros recursos que los propios, en forma totalmente independiente, y sin sacrificar un ápice de calidad tanto en lo musical como en el formato físico. 

Ocupé un lugar vacío para el quinteto, ya que su baterista Luciano Monte se encuentra trabajando en un crucero caribeño. No se extrañó demasiado su aporte rítmico gracias a la solidez de Barto Camus en contrabajo. Fue un placer tocar nuevamente con Eduardo Palomo en piano, alguien con quien compartimos innumerables proyectos en el pasado. Ha seguido madurando y hoy despliega un oficio como intérprete que lo convierte en uno de nuestros mejores músicos.
Traté de acomodarme al grupo como pude. Casi todos los que acompañamos esa noche estamos embarcados en proyectos musicales bastante complejos, casi pretenciosos, de modo que fue un placer relajarse en el medium tempo y el idioma de los standards clásicos. Hubo un ingrediente de desafío sin embargo, porque acompañar cantantes implica generalmente tocar en tonalidades desacostumbradas. 

sábado, octubre 03, 2015

Jorge Costagliola R.I.P

Corría el año 1975, creo, porque todavía no había no se había desatado el funesto golpe del '76. Pero ya se respiraba el peligro. También la agitación, la ilusión de un cambio social radical, una obstinación pueril en un nuevo amanecer. También se mezclaba con la desilusión que resultaba de la derechización del peronismo, la juventud repudiada, Isabel, el Brujo, y sobre todo las acciones de la Triple A, que llevaba adelante sus amenazas, asesinatos y operaciones, presagiando las tareas de exterminio que perfeccionaron luego los "grupos de tareas" de la dictadura militar.
La divisoria de aguas ideológica era tremenda...mucho más urgente y lesiva que la pretendida "grieta" que se pretende instalar en la actualidad. Afectaba todas las actividades, y nuestro movimiento musical no era ajeno a las mismas tensiones.
Se presentó una disyuntiva en el seno de la Rambla Vieja Jazz Band. Había dos invitaciones. Una, a tocar para un centro de estudiantes universitario, y otra a viajar a Mendoza para participar de un festejo del Día de la Aeronáutica. En una votación torturante, se impuso la posición de no aceptar la invitación estudiantil, pero sí la de la convocatoria de los militares.  Creo que fuimos dos los que perdimos la votación: Juan Carlos Jáuregui y yo.  Juan Carlos anunció que no viajaría y que dejaba la banda. Yo estaba desgarrado por la situación. Había por un lado la cuestión de que musicalmente les quitaba la pelota al grupo si me ausentaba, y por el otro lado, tenía temor por quedar demasiado expuesto en mi disidencia. No era bueno tener verme tan claramente marcado por mi posición política. Resolví viajar, pero que a mi regreso me alejaría del grupo al que tanto le había dedicado.
Viajamos a Mendoza junto con los músicos del Mar del Plata Jazz Ensamble, constituyendo una delegación del jazz marplatense al que se agregó Jorge Costagliola, allegado a nuestro movimiento por asistir permanentemente a todas nuestras actividades.
Aquel viaje en un trepidante DC 3, ha sido mucho mejor narrado por Ferio Espinosa. La cosa es que finalmente quedamos alojados en un cuartel de la aeronáutica mendocina, donde algunos cometieron tropelías de dudoso gusto, sobre todo una que me implicó directamente. 
Hubo dos instigadores, a quienes no voy a nombrar ahora, que  inventaron con insidiosa eficacia la siguiente versión: yo habría viajado armado, con la intención de asesinar a Jorge en un acto de justicia revolucionaria. Lo absurdo de semejante dislate llegó a convencer al menos  al bueno del trombonista Eduardo Boni Burini, que me imploraba que desistiera de mi propósito. Recuerdo con remordimiento aquel momento en que me sumaba a la fábula grotesca, quizás creyendo que diluía mi supuesta filiación extremista si seguía la farsa, o peor, haciendo el repudiable gesto de congraciarme con los graciosos perversos que lideraban la horda. 

Hace una semana me alejaba del hospital donde Jorge agonizaba. Volvía a mi mente el recuerdo de mi estupidez. Nunca supe si lo había mortificado en aquel momento. Lo cierto es que luego nunca tuvo conmigo una conducta incorrecta, y siempre me prodigó su amabilidad. Si tuvimos discrepancias políticas, o aún, si las tuviéramos hoy en día, ninguna sería tan grave como para impedir nuestro respeto mutuo. Ocasionalmente intercambiábamos correos electrónicos, anunciado actividades, novedades del ambiente, etc.
Ya demasiado tarde, te pido perdón Jorge, y te doy las gracias por la bonhomía, de la que intentaré extraer enseñanza.


lunes, septiembre 21, 2015

Dos principios.

Tuve una oportunidad de conocer a John Stevens, líder del movimiento impro inglés, aunque siempre por tímido, no me animé a hablar con él. 
En el wikipedia encontré este comentario: Evan Parker recuerda que Stevens sostenía dos principios básicos a la hora de hacer música, que traduzco a continuación:

a) Si al tocar no puedes escuchar a otro músico. es que estás tocando muy fuerte. 
(No olvidemos que John era baterista)
b) Si la música que estás produciendo no se relaciona regularmente con lo que escuchás que los otros están creando, ¿para qué estar en el grupo?



jueves, agosto 27, 2015

Buddy Bolden Parnoico

The other day I wondered if anyone ever read this thing, so I had a peep at Google Stats. They have  this handy little global map that shows you in shades of green where your traffic comes from. It appears that I get as many hits from the USA as from my own home town and country. Now, who the hell in the States can care a shit about what we scribble down here? Some bloody surveillance agency? Fuck off man!

El otro día quise fijarme en Google Stats si alguien leía este coso. En la opción estadísticas te muestran un mapita global que refleja en gradaciones de color verde de donde viene el tráfico. Resulta que tengo tantas visitas provenientes de EEUU como de acá. ¿A quién mierda de allá le puede interesar las huevadas que pongo acá? ¿A alguna agencia de inteligencia digital tipo NSA?
¿Porqué no se van un poquito a la mierda?

sábado, agosto 22, 2015

Julian Maliandi Cuarteto

21 de Agosto- Julián Maliandi Cuarteto-Mingus Bar -  Julián Maliandi-g, Federico Viceconte-ts, Nicolás Pasetti-b, Luciano Monte-d

Luego de una estadía de una quincena en la Gran Manzana, en la que prácticamente todas las noches visitamos los lugares donde hoy se genera jazz en el centro del 1er mundo, fue interesante registrar mis  sensaciones al concurrir el jueves pasado a Mingus Bar, nuestro refugio de jazz local.
Para empezar, el lugar es más grande que todas las cuevas neoyorkinas que visité. Y no está en un subsuelo, sino a nivel de vereda, accesible directamente por cualquier transeúnte. Claro que allá los espacios están cubiertos de sillas, y no hay mesas donde aposentar cómodamente la bebida (comida no ofrecen). Se podría decir que en ese jueves de jam, había tanta gente como allá, la verdad es que en aquellos lugares lo menos que se paga es U$20/30, y que acá la gente estaba gratis. Otra diferencia es que el público específico de los lugares de jazz suele permanecer en silencio ante la actuación de la banda. Apenas se escucha algún murmullo desde la barra. Aquí las conversaciones a veces compiten en volumen con la música. Pero un punto que no deja de sorprenderme: el nivel musical en nuestro lejano pueblito de América del Sur, no tiene mucho que envidiarle a de las estrellas de New York. El cuarteto de Julián Maliandi en particular, cuenta con algunos de los que están en el pelotón de punta de la movida local, y tranquilamente podría brillar en Small's, Fat Cat, Cornelia Street Café, o el Village Vanguard. Y en cuanto a lo estilístico, no vacilo en decir que la propuesta estética de este grupo es más actualizada que muchos de los grupos que se presentan en aquellos templos sagrados. He escuchado el repertorio de Julián en tres oportunidades, quizás cuatro. Como ocurre con un lenguaje avanzado, su música no atrapa de inmediato, sino que a medida que se insiste con la escucha, uno empieza a apreciarlo con más intensidad. Ya estoy familiarizado algunos de sus temas, y empiezo a percibir ese placer en el reconocimiento anticipado de lo que se va a escuchar. Hay que remontar algunos hábitos de lo conocido. Aparecen métricas raras, gestos inusuales, énfasis en cuestiones tímbricas y en general, recursos absolutamente desprovistos de cualquier truco "ganchero". De modo que el enamoramiento es paulatino, pero cada vez más sólido.
En el mismo momento en que redacto estas líneas, el grupo está recluido en un estudio de grabación, registrando otro disco para la serie que está publicando ICM. Espero con muchas ganas poder escucharlo dentro de poco.

miércoles, agosto 19, 2015

Buddy Bolden en Babilonia

 VBB estuvo de visita en New York, estancia hecha posible por el hecho de que Valentin Garvie estuviera participando en la Mahler Chamber Orchestra, con la puesta en el Lincoln Center de la ópera Written on Skin, del compositor George Benjamin. Lo que sigue es lo que recuerdo de las salidas a las tocadas de jazz que elegimos visitar esos días. En la medida de lo posible, iré actualizando con algún comentario sobre cada tocada. 

Miercoles 5. Village Vanguard. Rudy Royston 
Nadie Noordhuis tpt, -Jaleel Shaw-saxes, Sam Harris-p, Nir Felder-g, Mimi Jones-b, Yasushi Nakamura-b, Rudy Royston-d
En nuestra primera salida fuimos al antológico Village Vanguard, el escenario donde sucedieron tantos hitos y grabaciones que todos conocemos. Nos tocó la banda de Rudy Royston, un batero con mucha actividad como sideman, y que aquí presentaba su propia banda. Aparte de la interesante novedad de una trompetista femenina (Nadie Noordhuis), fue un set de jazz moderno bastante convencional, sin grandes sorpresas.

Jueves 6. Smalls jazz club. Troy Roberts
Troy Roberts. (Tnr.sx) c/ M. Valera (pno), Linda Oh (bass), E.J. Strickland (drs)
Roberts es un músico australiano que se ha podido instalar en la competitiva escena neoyorquina.  Los músicos que reunió incluían a la intrigante Linda Ho, una de las figuras que yo quería ver en vivo- El cubano Valera y  el batero E.J Strickland completaban un cuarteto de hard bop muy arrollador. Strickland es quizás el baterista más intenso de los que conocimos, y eso, junto con el inmenso volúmen de Roberts, nos dejaron algo agotados.

Viernes 7- Cornelia Street Cafe. Tom Csatare septet.
derek baron (drums), rachel housle (drums), tristan cooley (flute), casey berman (bass clarinet), ben katz (bass clarinet), julian cubillos (hollowbody), tom csatari (hollowbody), Joanna Sternberg - double bass - dominic mekky (sound design)
Atraído por el anuncio de que se tocaría repertorio de Chico Hamilton, fui prácticamente el único asistente a este gig. Tom Csatare (nieto de húngaros. Se pronuncia algo así como chu-ta-ri) soportó estoicamente la falta de público y llevó adelante su set con una instrumentación más que interesante, En temas propios despliega una música que cruza el country con el jazz, buscando un sonido que parece propio de una road movie americana. Tom es un tipo muy afable, y me quedé charlando con el un largo rato luego del set.
2nd set - Sylvie Courvoisier- p; Mary Halvorosen-g
Atraído por el nombre de Mary Halvorosen, me quedé para el segundo set en el mismo lugar. Halvorosen es una compositora que últimamente me ha interesado mucho, y la vengo siguiendo por you tube. Pero mi sopresa fue descubrir a Sylvie Courvoisier. Su labor con piano preparado es realmente atrapante, y la fuerza combinada del dúo me dejó un recuerdo imborrable. Quizás haya sido lo más cautivante de todo lo que escuché en esos días.

Sábado 8- Cornelia Street Cafe- Kris Davis Trio
Kris Davis-p, John Herbert-b, Tom Rainey-d
Kris Davis es una celebrada referente del movimiento vanguardista, pero quizás demasiado marcado por lo que había escuchado la noche anterior, no me impresionó demasiado. Lo que sí me llamó la atención fue la labor del baterista Tom Rainey, con su técnica muy afilada, y su complejo ride swing, acentuado por un permanente repique de su snare drum. 

2nd set en- Smalls Jazz Club- Winard Harper Quintet.
Anthony Ware-tnr.sax- Tadadaka Unno-p, Vince Dupont-b, Vuyo Sotashe -vcl- Winard Harper-d
 Winard Harper supo visitar Bs.As con su hermano trompetista, presentandose como los Harper Brothers. Fue en la estela que dejó la primera visita de Wunton Marsalis a nuestro país. Con ciertas gestos de vieja escuela, presentó una buena banda, una estética sencilla pero efectiva, bastante discurso de presentación, y "característica" en el cierre. Un buen set. 

Lunes 10- Village Vanguard- The Vanguard Jazz Orchestra
Personal completo en http://www.villagevanguard.com/#!vjo/c17qa
(no mencionados en la página: Terryl Staford-tpt y Steve Wilson-as)
Nos convocamos junto a un grupo de músicos de la Mahler Chamber Orchestra a presenciar la tradicional presentación de la banda que fuera aquella famosa big band del Mel Lewis y Thad Jones.  Hoy bajo la dirección de Jim McNeely, siguen tocando muchos de los arreglos de Thad, y si incorporan repertorio nuevo siempre mantienen la misma estética. Es raro como a medida que uno va recorriendo nuevas sendas, ya lo que antes le parecía increíble (yo mismo tuve oportunidad de tocar algunos de aquellos arreglos originales en Londres) ahora parece sufrir el paso del tiempo. Por supuesto es innegable la excelencia de una banda aceitada por la habitualidad y poblada de sesionistas de enorme experiencia. Claro que la fugaz intrusión del músico de reemplazo Steve Wilson insufló un sorpresivo brillo de cometa fugaz.

2nd set en: Mezzrow Piano Bar- Peter Bernstein - g ,  Doug Weiss-b
Expulsados de la puerta de Smalls por tener su capacidad colmada, fuimos al cercano club asociado Mezzrow Piano Bar, donde pudimos disfrutar de varios standards ejecutados maravillosamente por el duo Bernstein-Weiss. Standars clásicos sí, pero muy bien tocados.

3er set en: Smalls jazz club. Ari Hoenig Quintet
Gilad Hekselman-g, Will Vinson-a.s, Rick Rosato-b, Ari Hoenig-b
 Por fin admitidos en el reducido ámbito de Smalls, pudimos escuchar el último set de Ari Hoenig. Simplemente tres temas....un clásico Billie's Bounce con un tratamiento rítmico interesante, una balada sencilla pero agradable de Hoenig, y un desopilante "You are my sunshine" introducido por el truco característico de Hoenig de tocar el tema con la batería logrando hacerlo funcionar como un instrumento afinado al modo de los timbales. Fiesta alegre, despreocupada, y desprovista de métricas extrañas.
Martes 11 - Written on skin.

Miércoles 12- Smalls jazz club.- Danny Grissett Quartet
Dayna Stephens-ts, Danny Grissett-p, Ugonna Okegwo-b, Eric Doob-d
Atraído por la presencia de Grissett y Okegwo, músicos que acompañan a mi super ídolo Tom Harrell, volvimos a Smalls. Buen set, quizás armado un poco sobre la marcha para la ocación pero hecho con todo el oficio de estos capos. Yo no conocía Dayna Stephens. Un tipo con aspecto de camionero rastafari,  toca una una delicadeza que poco tiene que ver con su aspecto. Linda noche.

Jueves 13 - Written on skin
y Jam Session en Cleopatra's Needle-
Ya agotados por tanta música y emociones, casi no salimos la última noche. Finalmente nos animamos a salir un rato cuando Valentín volvió de tocar con la Mahler, y resolvimos ir a tomar una pinta. Fuimos a ver que pasaba en una jam que había a unas seis cuadras del hotel. Tocaba un trío de base para "abrir", no mal pero tampoco nada especial, tocaban standards al modo de música de gran hotel. Ya cerca de medianoche aparecían algunos músicos en general principiantes, y al rato, agotados, nos retiramos para descansar.

sábado, agosto 08, 2015

Cancún por Garmendia

Hola, soy Garmendia nuevamente, porque el titular del blog se fue de viaje y me pidió que haga una reseña del disco Cancún grabado recientemente por Los Carlitos  y publicado por ICM.
La verdad es que no lo escuché completo porque al rato me venció el tedio. Yo no sé como pueden pensar que alguien quiera escuchar semejante bodrio. Empieza más o menos, con una cosa que no es jazz, qué sé yo que es,...¿Una guaracha?. Pero después empieza ponerse re-contra pesado. Son como desvaríos instrumentales de los que se puede decir que como el flato, le puede gustar solamente al dueño.  La trompeta la toca ese viejo choto que está cada vez más decadente. Ya ni dientes le deben quedar. Yo lo mandaría a internar y que le pongan una máscara de oxígeno, porque no tiene fuelle ni para soplar una velita. El otro, el que toca saxo es mejor pero el tipo hace piripipí tanto tiempo y haciendo chillidos agudos que no se sabe si es músico o canario. El baterista debe ser un pibe bien fatiga, porque de vez en cuando directamente deja de tocar. Pero debe estar tomando algo sospechoso, porque a veces le agarran arranques de tocar rápido como un enloquecido. Del que toca contrabajo no se puede decir mucho porque ¿ quién escucha lo que tocan los contrabajistas?. No sé para qué usan semejante bulto de instrumento que suena tan poco. Yo tengo una amigo que toca bajo eléctrico. Es más práctico, manuable y se escucha más fuerte.
En resumen, si Ud. compró este disco, lo lamento, me hubiera consultado antes. De todos modos hay una salida. Lo puede usar para apoyar vasos.

viernes, julio 31, 2015

Los Carlitos

 Hace pocos días terminamos de mezclar con el inge Gabi Virga la grabación que Los Carlitos hicieron en Dadson Estudios, bajo el patrocinio de ICM discos.
La vida me ha otorgado el regalo inesperado de tocar con estos tres muchachos oriundos de Tres Arroyos, pero que han optado por Mar del Plata para desarrollar sus carreras como músicos innovadores y creativos. Traen de su pueblo ciertos rasgos que en nuestros centros urbanos suelen desdibujarse. A ver,...son puntuales, estudiosos pero sin hacer alardes. Aún estando en el mejor nivel musical  de nuestro ambiente, mantienen un perfil que no llamaré bajo, sino de sencillez y desprovista de petulancia. . Comenzamos en el 2014 explorando las composiciones de Charlie Parker, pero con una mirada actual, usando recursos deconstrutivos y combinatorios, de modo que esas geniales invenciones de la década del 40 tomaron nuevo brillo y actualidad.
Luego sucedió que me permitieron ir arrimando composiciones propias. Pero del mismo modo en que aquellos temas de Charlie Parker fueron sometidos a proceso, mis ideas se vieron retrabajadas, expandidas, hasta el punto de ser poco reconocibles en su versión final.
Leandro Camus....(mejor conocido como Barto)...es contrabajista y docente. Funciona un poco como el ideólogo del grupo por tener oreja en tierra en lo que se refiere al jazz actual. Musicalmente es un especie de Mascherano,...entrando y saliendo del juego, yendo al rescate cuando la improvisación se estanca...y adivinando por donde viene la pelota en momentos en que todo parece caótico e imprevisible. 
Luciano Monte... es un baterista especial, en tanto que es músico antes que nada, dotado de una buena formación inicial como percusionista clásico, pero de inusual intuición a la hora de moverse en el terreno de la improvisación. Un poco al modo de Tony Williams, comanda el grupo desde la batería, imprimiendo variaciones constantes que refrescan cada tema. Se trata de un baterista que no llegó al jazz por vía del rock, por lo tanto su tratamiento del instrumento se distingue radicalmente de aquellos que maltratan el parche.
Federico Viceconte es sencillamente sorprendente. Va extendiendo so dominio sobre toda la familia de cañas, ( ya ha obtenido soltura con el clarinete) pero es en el saxo tenor donde ha obtenido la maestría de un virtuoso. Con ese instrumento accede a un registro agudísimo, y eso sumado a un sonido sólido y gran versatilidad de fraseo, lo convierte en un solista arrollador.
Gracias a estos compañeros he podido acceder a una versión del género con la que soñé sin creer que pudiera alcanzar alguna vez. Con ellos he podido zambullirme en la incertidumbre de la improvisación libre, pero  equilibradaa la vez con una cuota de composición.  Contando con un marco que abre una mirada peculiar, la libertad puede ejercer su fuerza.

miércoles, junio 24, 2015

Carlos Damadian R.I.P

El pasado 19 de Junio marcó la partida del trompetista Carlos Damadian. Me ha llevado un tiempo digerir la implicación de esta muerte inesperada. Había dejado de tocar hace un año y pico, supuestamente mientras esperaba que evolucionaran unos implantes dentales. Ahora sospecho que también lo estaría acosando un problema cardíaco, de la que no teníamos noticias por su tendencia a ser discreto con sus cuestiones personales.. 
Carlos fue uno de los actores del re-inicio del jazz en Mar del Plata, desde aquellas primeras reuniones en la casa donde yo vivía en la calle Peña en 1972. Fue un big bang de la que pronto se separaron la Rambla Vieja Jazz Band por un lado y el Mar del Plata Jazz Ensamble por otro. De ahí se produjeron otros desprendimientos, pero fueron los dos conjuntos principales que alimentaron la escena local por muchos años. Fuimos una familia, con nuestras rivalidades, pequeñas mezquindades y desacuerdos. Armados de pocos recursos pero con entusiasmo inmenso alimentado fundamentalmente por grabaciones, nos diferenciábamos por estilos,..jazz negro, jazz blanco, dixieland, tradicional, modernoso...pero no tanto. En fin, al final de cuentas, todos confluímos en una movida que alimentó nuestra vida, y quizás también la de algunos otros en el pueblo, y conformamos una hermandad donde nos reconocíamos mutuamente, aún en nuestras disputas. 
La desaparición de Carlos se agrega a lo que es ya una larga lista de fallecidos de nuestro movimiento...el primer tubista de la R.V.J.M de apellido Spina, de "Margarita" Páez, Pablo Trejo,  "Bocha" Martinez Lora,  Ángel Pistrito"Cacho" Giliberto, Aníbal Betinotti,  Vito Martinelli, y de mi querido Pablo Fronzi...
Quedamos algunos sobrevivientes que hacemos lo posible para mantener viva la llama. 
Volvíamos del velorio de Carlos con un humor sombrío,  compartiendo recuerdos con Ferio Espinosa y Laci Trakal. Entonces se me ocurrió pensar que quizás teníamos que desaparecer todos los que quedamos para que este ciclo desaparezca y se olvide por un tiempo. Lo más probable es que, como sucede con lo olvidado, resurja en el futuro con más fuerza de manos de gente joven que pueda llevar adelante el estandarte, sin las complicaciones que nos aquejaron, y mejor armados en lo técnico y formativo para que se pueda rescatar  la tradición y lo clásico.
Chau Carlos...nosotros te vamos a acompañar pronto, ya estamos haciendo cola. Es que...."¿Por quién doblan las campanas?"

miércoles, junio 17, 2015

Jazz vespertino y jugado.

Conjunto Delassaletta- Villa Victoria - 14 Junio- Martin Delassaletta Dbl Bass-Julián Maliandi-Gtr-Leo Gernster Osenda Drs 

La tardecita del domingo 14 se convirtió en un nochecita invernal con rachas de aguanieve y viento. Así y todo hubo un número digno de asistentes, convocados por una propuesta del grupo Buenarté que gestiona un ciclo de música y arte en la Villa Victoria. Es para los amargos que dicen que ahí no se puede tocar, que es para viejos, y que sólo está bueno tocar en las jam de trasnoche. Gimena Brun pintó durante la tocada, siguiendo una tendencia en el ambiente plástico a hacer obra junto a los músicos. Martín es especialmente receptivo a la interacción entre las artes, y en otras ocasiones ha sumado una bailarina a su conjunto. Siempre pensé que es su sensibilidad artística la que caracteriza su forma de concebir la música. El clima no daba para tocar descalzo esta vez, pero creo que hoy se nota una consolidación de su ejecución en términos estrictamente técnicos...afinación, agilidad, etc. A la moda un tanto general de hacer composiciones propias, él se ha sumado con piezas interesantes, y revelando una veta melódica que según le oírse quejarse alguna vez, se le hacía esquivo. Julián Maliandi sigue demostrando su condición de músico de excelencia, especialmente cuando se trata de las formas más contemporáneas del género y Leo Osenda me sorprendió por una evolución que no sé si es debido al contexto del trío, o a que estos pibes avanzan leguas en poco tiempo cuando estudian. El recital culminó con piezas de Julián y de Leo, y finalmente con una "impro" que pareció tener estructura de composición. 



lunes, mayo 11, 2015

JRT: Fin de ciclo

Luego de más de diez años de actividad hemos puesto fin a las actividades del Jelly Roll Trio. Paradójico final, si se quiere, ya que habíamos tenido el placer de ser invitados por Carlos Inzillo para participar de los ingredientes de Jazzologia en último festival de jazz de Buenos Aires. Luego transcurrieron una serie de fechas en nuestra temporada marplatense, en la que quizás funcionamos mejor que nunca. Quizás, presintiendo que llegábamos al final de nuestro recorrido, tocamos con algo más de desfachatez y humor.  En el camino fuimos acumulando muy buenos recuerdos. Participamos en varios festivales nacionales, e incluso fuimos invitados a tocar a Asunción de Paraguay. A nivel local visitamos innumerables escenarios, y no debemos dejar de mencionar que siempre mantuvimos un nivel constante de ensayos, reuniéndonos religiosamente todos los domingos al atardecer para practicar y tomar el café cariñosamente servido por Inés, la esposa de Ferio Espinosa.
Hoy casi nos cuesta creer todo lo hecho, y algunos logros particulares, como haber compuesto y tocado una composición extendida propia, que denominamos la "Suite Mortoniana".
Nunca me olvidaré nuestros viajes, y las constantes situaciones cómicas generadas entre Andrés Paez y Ferio Espinosa
Pero todo tiene su final, y cierto nivel de desgaste terminó por decidirnos a concluir nuestra aventura.
Una de mis motivaciones para mantener el trío es la de mantener un espacio donde yo pueda tocar jazz tradicional. Ese lugar por ahora queda vacío, pero sin duda algo irá a aparecer en el tiempo que me permita seguir despuntando el vicio.

martes, abril 07, 2015

Notas rápidas para no perder el paso...

Sábado 28 de Marzo - Teatro Colón de Mar del Plata - Presentación de Discos ICM

Los Carlitos tuvimos en honor de abrir la presentación de discos ICM, en la que participaron algunos de los grupos que empezarán a grabar en el nuevo sello de ICM (Improvisación Colectiva Marplatense). El objetivo es facilitar a conjuntos locales el acceso a la salas de grabación, para luego montar una plataforma digital que ayude a difundir la actividad del nuevo jazz en Mar del Plata.  Además de nuestro grupo, tocaron los integrantes del último invento de Julián Maliandi, el Proyecto Bubu, el grupo DeLassaletta, y el trío Dapine, y el Ensamble de Marcos Basso. En el intervalo que se producía entre cada grupo intervenían dos mezcladores de bandejas, los Redijeis. Junto con el trabajo de luces, provocaron un clima de continuidad interesante que fundía la actuación de cada grupo con sus sucesor. También intervino la bailarina Cristina Ribas, que participó en el set del grupo DeLassaletta, aportando el gesto despojado pero potente de la danza contemporánea. El montaje se completaba con la intervención en visuales de la artista plástica Azul, cuyo nombre completo no he podido averiguar hasta ahora. En las notas previas a la presentación, un texto describía la música que se propiciaba como “de espíritu fuerte, con riesgo, autenticidad, sangre, corazón, improvisación, respeto, amor, tradición, ruptura, utopía, apertura, curiosidad, fraternidad, humor, irreverencia, sudor, emoción, vuelo, compromiso, ganas e inocencia”.
Bueno, algo de eso intentamos... nos aproximamos o nos alejamos de ese ideal según nuestras posibilidades en cada día .

Viernes 2 de Abril - Museo de Arte Contemporáneo - Camarattas
Camarattas es un grupo....o proyecto, puesto que convoca distintos músicos en cada presentación, que sigue su llevando adelante su misión de poner en acto la ejecución de música de los siglos 20 y 21. Animados por Florencia Toledo, volvieron a probar que hay un público ávido de que se le brinde un repertorio audaz y representativo de nuestros tiempos. Florencia acompañó a la diáfana Victoria Cicchitti en un grupo de canciones de Maurice Ravel, entre los que me impactaron particularmente las dos "canciones hebreas".  Ravel, aún componiendo en 1914, sigue vigente.
El estreno local de Tierkreis, de Karlheinz Stockhausen es una nueva contribución  a el aggiornamiento cultural marplatense. Aquí a Florencia se le sumaron Gabriel Buffa en clarinete y Julian Maliandi en guitarra y trompeta, en una inteligente adaptación de la obra. Hay que destacar que Julián logró solvencia en lo que es su segundo instrumento, la trompeta, en condiciones de extrema exposición. Es música que no perdona, y hay que ser trompetista para entender la dificultad que implica su ejecución.
El cierre unió a los tres anteriores con Victoria ejecutando la musicalización de Julián Maliandi de un poema de Silvia Plath. Simplemente maravilloso.



lunes, marzo 02, 2015

Lo que trae el 2015

Tengo dificultades para mantener activo este blog. Hoy me veo obligado a resumir actividades en forma sumaria, y dejar abierto lo que vendrá.

Siempre dije que el verano es una época desfavorable para hacer jazz, y en realidad para cualquier otro intento artístico. La demanda quizás se incrementa, pero para un público que busca entretenimiento, no la obligación de confrontar interrogantes.
El Jelly Roll Trio, estuvo muy activo...pese a cierto agotamiento de nuestra creatividad y reiteración de repertorio. Paradójicamente nuestras presentaciones parecieron tener una impronta de mucha espontaneidad. Circulaba mucho humor entre nosotros, y algunas situaciones insólitas, como las de tocar temas sin ensayo y a pedido. Sin embargo, llegó un momento en que nos ganó el malestar, y luego de prácticamente 10 años de continuidad, hemos tenido que suspender nuestras actividades. Ya nos sucedió una vez antes, y a los pocos meses volvimos a las andadas...pero no sé si sucederá otra vez. Me da un poco de pena perder mi pata de jazz tradicional, género que nunca he querido abandonar. Veré que pasa en los próximos meses, pero algo en ese terreno tendré que emprender.

Lo que continuó con más energía es la actividad de Los Carlitos. Ahí pareciera que he hecho una subrepticia acción de apropiación, ya que el grupo pareciera dedicado últimamente a tocar mis temas. En realidad esto me da mucha satisfacción, que me permite extender mi lenguaje, y dedicarme (aunque con mucho esfuerzo) a la composición. Me estoy dando el gusto de tocar jazz del modo que me parece más vigente. Se trata de combinar estructura con libertad. Referencia a lo clásico pero con todo el espacio posible para experimentar con la innovación. Es el modelo que se ha dado en llamar "cutting edge" y que es lo que está haciendo punta a nivel internacional. No sé cuánto puede durar este proyecto, que me reúne con músicos mucho mejores que yo...a lo mejor me aguantan un tiempo más. Tuvimos pocas presentaciones, pero buenas. La última contó con la participación de Valentín Garvie, que dejó constancia de su crecimiento, tanto en lo técnico como en una estética que lo identifica.



miércoles, enero 14, 2015

Ricardo Arriagada

Ricardo Arriagada (cantante invitada: Cecilia Pugliese)- Bar 4 Cuarenta - 9 de Enero 2015 

No siempre se alinean los planetas para poder asistir a los gigs de otros músicos y amigos.  Además hay que agregar a todos los demás escenarios artísticos, teatro, danza, muestras etc que se multiplican en Mar del Plata en verano. Uno sigue trabajando como siempre, y encima, se agregan las propias fechas que sufren cierta inflación estival. En realidad nunca me convenció tocar más en temporada, pero bueno, siempre pesa una cierta ilusión de "aprovechar" la temporada, que en realidad está más orientado al entretenimiento pasatista.
Pero el viernes 9 todo propiciaba poder ir a escuchar a Ricky Arriagada. Al llegar al local, me entero que Cecilia Pugliese también se sumaba a cantar algunas de sus canciones.
Ricardo tiene un gesto que contrasta con su sensibilidad, o más precisamente, su semblante escénico es complejo. Detrás del vozarrón, de la expresión barrial, cierta imagen de motoquero barrabrava, se transparenta el poeta de fina delicadeza. Escritor sagaz, no dejo de leer sus comentarios políticos en facebook, que en general despiertan inmediata adhesión. 
Le comentaba a Cecilia, que como músico instrumental, tengo cierta sordera para las letras  , por lo que me pierdo un elemento esencial de un género que se sostiene por separado...la de la canción. Los standards de jazz, salvo unas pocas excepciones,  suelen ser de contenido banal. Nada de esto ocurre con la temática de Ricky, que se apoya en ritmos rioplatenses, algo de folklore, y fundamentalmente el tango.  Desde el punto estrictamente musical, me sorprendió lo original de algunas de sus creaciones, en particular un tema llamado "Anochece"...de factura intrigante...una delicadeza que en la voz precisa de Cecilia Pugliese adquiere calidad de orfebrería.
Algunas de sus canciones reflejan sus experiencias citadinas en Buenos Aires como en "Lluvia de Boedo". Encontramos alguna alusión las tradiciones costumbristas porteñas ("Milonga de la milonga"). Hay referencias a la cercanía urbana con la pobreza y la marginación ("Cuando solamente pasa" y "Los expulsados"). Pero también hay imágenes que remiten a la vieja Mar del Plata, como en la evocación del fenecido Cine Belgrano. ("El Cine"). Si es cierto que como lo expresa Arriagada, Mar del Plata es, en alguna medida, una ciudad desangelada, hay que agradecerle a él y sus colegas del movimiento al que pertenece, el de ir dotando a nuestro pueblo de un espíritu, o de alma. 
Porque aunque no creamos en ella, que la hay, ¡la hay!.

lunes, diciembre 15, 2014

Don Adolfo.

30 de Octubre 2014 - Acto de imposición del nombre Adolfo Ábalos al Instituto del Profesorado de Arte- Teatro Auditorium.

Está por cerrar el año, y han sucedido varias cosas dignas de haber sido consignadas. Tuvimos del 3 al 7 de Diciembre la edición anual del festival de jazz organizado por ICM, nada menos. Fueron cinco días cargados de presentaciones, clínicas, eventos paralelos. En realidad pasaron demasiadas cosas para que las pudiera comunicar, y sucede que tengo atrasado una entrada sobre el acto en que se otorgó el nombre de Adolfo Ábalos al IPA (Instututo del Profesorado de Arte), un lugar donde estudia toda una cohorte de futuros músicos y bailarines marplatenses, y donde enseñan muchos amigos y amigas.

A ver si puedo explicar porqué me parece importante honrar al nombre de Adolfo Ábalos. Eligió a nuestra ciudad para vivir con su familia, cerrando la última etapa de su vida artística tan intensa. Recuerdo que numerosas veces lo veía sentado cerca del escenario cuando yo tocaba con diferentes grupos. Siempre trataba de ir a su mesa para agradecerle la presencia. Él aceptaba mis palabras con cierta sencillez adusta, y respondía siempre con esa modestia que caracteriza a los caballeros de su provincia. Alguna vez pude contarle que mi madre inglesa usaba la colección de las "30 danzas Argentinas" para dar clases de danza en mi casa ubicada en un enclave de vecinos extranjeros angloparlantes. Auxiliada por las explicaciones que acompañaban el álbum de los discos de pasta, enseñaba los bailes folklóricos intercalándolos con los de su especialidad, la danza clásica.

Yo creo que los Ábalos forman parte de una cohorte de familias notables, entre los cuales podemos mencionar a los Chazarreta, los Farías Gomez, los Carabajal. Ellos, junto a otros más individuales como Atahualpa o el Cuchi, han dotado a nuestro país de una música que es realmente popular, accesible para todos, tanto en su apreciación como en la posibilidad de participar colectivamente, tocando, cantando o bailando. Es un legado precioso para un país, para nuestros hijos y nietos, y no sé si es suficientemente valorado. Hay que haber vivido afuera del país, (como me tocó por varios años)  para poder apreciar lo valioso de ese acervo.
Adolfo era una ser especial, que valoraba la música en una dimensión universal. Ya creo haber mencionado su amistad con Enrique Villegas y Horacio Salgán, con el que formaba una suerte de clan autodenominado "Los Fijos" (Fijos, acrónimo de Folklore, Improvisación, Jazz, Objetividad, Surrealismo). Adoraba el tango, al que contribuyó como autor de varias páginas, y apreciaba el Jazz, al que también podía interpretar con solvencia al piano.

Cuando se cumplieron con las formalidades de un acto escolar de nominación, se desplegó un recital de música que nunca podré olvidar. Fiel a la tradición familiar de don Adolfo, participaron todos sus hijos e hijas, junto a músicos amigos y colegas del IPA, y figuras como Marian Farías Gomez y Luis Salinas. La velada concluyó con una especie de jam session folklórica que hizo rugir al público. 

lunes, octubre 20, 2014

Dos dúos

Viernes 17 /Oct. - Bodega del Auditorium- Ernesto Snajer y Luvi Torres

Sábado 18/Oct.- Alianza Francesa - Victoria Gianera y Julia Sanjurjo


Fue una coincidencia que en el mismo fin de semana se presentaron dos dúos, que aunque abordaran géneros distintos, tenían el mismo formato de instrumentista y cantante.


La Bodega del Auditorium estaba colmada el viernes pese a la poca difusión. Por cierto que era un regalo poder escuchar a este dúo gratis, gracias a la gestión de Fernando Rodriguez de la Secretaría de Cultura de la UNMDP.   La propuesta podría enmarcarse dentro de un post-folklore, aunque quizás mantenga vigencia aquella denominación del Chango Farías  Gomez de música MPA (Música Popular Argentina) Ernesto Snajer  ha desarrollado toda una técnica en el uso del sonido procesado pero con una economía y discreción que lo deja a salvo del mal gusto. En los momentos en que encara un solo improvisado despliega un fraseo ágil y fluido.
Luvi Torres luce en el escenario casi frágil y etérea, pero su gesto musical es fuerte, y su voz tiene una cualidad terrosa que sorprende. Se acompaña frecuentemente con bombo y caja peruana, y tiene esa cualidad espontánea de los talentosos. Parece muy joven. Se me ocurre que con un poco de maduración podrá lograr la participación del público de un modo   menos escolar, y ya no necesitará enfatizar la simpatía que posee naturalmente

El sábado en la Alianza Francesa fue ocasión de escuchar música más académica, dentro de los parámetros inaugurados  en el Siglo XX . Allí los compositores fueron Gandini, Debussy, Ives y Messian. Toda una fiesta para quienes tenemos interés en escuchar música más cercana a nuestros tiempos.  El apellido Gandini me genera reverencia. Dos hermanos, ambos geniales,  bifurcaron en músicas y vidas totalmente opuestas.  Se escuchó una obra de Gerardo, el músico formal y vanguardista.  Composición que parecía una sucesión de intervalos que por su lejanía resultaban difíciles de reconocer, dificultad incrementada por zonas de dudosa afinación del piano de la Alianza.  Luego los Images de Debussy. Compuestas mucho antes (1905) que la sonata de Gandini, daría la sensación que la música del francés añeja mejor. Por el programa de mano supimos que Alicia Gianera nació en 1995, dato que resulta algo perturbador (el año en que Gandini compuso su sonata)...a los 19 años, semejante maestría intimida.
Charles Ives y Olivier Messiaen proveyeron el material que abordó Julia Sanjurjo. Ahí se pudo apreciar. en el marco más adecuado, la formación musical que hace que nos haya sorprendido tanto cantando standards. No es justo decirle que abandone el campo de lo llamado "popular", pero, ¡que placer es escuchar su solvencia para interpretar música que no perdona la impericia!.  Igualmente voy a hacerle una pequeña crítica. Su pronunciación es tan buena que genera un efecto paradójico: magnifica los pequeños errores de dicción, al menos en inglés. No puedo opinar del francés, soy lego, pero me pareció convincente.

martes, octubre 14, 2014

El polo opuesto

10 de Octubre - Bar La Guagua - Pablo Ledesma (spr.sax) / Martin DeLassaletta (db.bass)

El horario que siempre me pareció más apropiado para tocar es el de la tardecita...y creo que debería ser el más conveniente para un público más interesado en lo artístico que en lo social. Pero no eran las 7 pm (cuando se había convocado a las 6 pm) y no había más que un puñado de amistades en un bar que ni siquiera había abierto a la hora anunciada. Eventualmente arrancó el set, y entonces sólo fue importante la música. Aquí el modelo fue diametralmente opuesto al que ocupó mi post anterior.
Pablo Ledesma hace tiempo que ocupa un lugar importante en la escena del improv , trascendiendo nuestras fronteras, ya que participa con los principales referentes de la escena europea. Según cuenta, el movimiento se encuentra en cuarto menguante en europa, aunque está lo suficientemente establecida como para mantener un nivel de actividad que lo mantiene vigente. Pese a sus variantes, sigue siendo una escuela que contradice radicalmente el gusto corriente, y requiere del auditorio una escucha activa. Si la expectativa es adocenarse en una referencia a lo conocido y habitual, lo único que puede producir es rechazo.  
El dúo de saxo soprano y contrabajo también presenta  una aparente contradicción. Se trata del instrumento más pequeño de las cañas, con el más grande de las cuerdas.  Pero el contraste tímbrico que implicaría complementación entre agudos y graves, se complejiza cuando los sobretonos que puede producir el saxo soprano se entrelazan con los armónicos que puede  generar el noble gran encordado.
Pero lo importante a destacar en un dúo semejante, es su forma de dialogar. Martin DeLassaletta es un artista. Agrega sensibilidad a cualquier contexto en la que participa, pero es en la improvisación libre donde muestra su mayor flexibilidad.  Aún utilizando los recursos más extremos en términos de técnicas extendidas, no se pierde en un devaneo individual, sino que siempre está conectado con el acontecer compartido.
Los sonidos se cruzan, se separan, se juntan en una danza que genera imágenes coreográficas. A veces hay una distancia máxima en lo que cada gesto propone, y otras veces se coincide en sincronía. Es interesante que el dúo no se encierra en una premisa dogmática que puede prevalecer en este tipo de música, como la de oponer sistemáticamente lo que propone el otro. Hubo momentos en que se tocó dentro de un marco totalmente tonal, melódico incluso. El instrumento intervenido de Martín podía estar susurrando de un modo casi a-interválico, mientras el frulatto de Pablo acompañaba como si fuera un de palo de agua. Había entonces un encuentro que conciliaba con la expectativa común.
Ahora bien, está establecido que la música improvisada ya no se siente tributaria del jazz, aunque la  consigna de la improvisación los sigue emparentando. ¿Cuál es el obstáculo que me impide abrazarlo como mi modo de interpretación excluyente?- Un problema es que es heredera de una tradición estrictamente occidental y europea. Podrá aludir a otras músicas del mundo o étnicas, pero quiebra el eje que une al jazz con África. Hay una prescindencia del pulso. Podría decirse que el oyente puede generar la percepción de una suerte de supra-pulso, como una corriente subterránea que no se explícita, pero eso exige del receptor un ejercicio intelectual. Hay una disociación típicamente eurocéntrica con el cuerpo. Por supuesto que hablo de mi sensibilidad personal. Nada invalida las múltiples formas en que puede concebirse la música. 
  

sábado, octubre 04, 2014

Música a la carta.

4 de Octubre - Calle Melancolía Bar Cultural, Tandil - Fernado Ceroli -"Música a la carta"

Aprovechando una escapada de fin de semana a la ciudad de Tandil, tuvimos  oportunidad de ir a escuchar a Fernando Ceroli, que actuaba en la ciudad que lo vió nacer.. Fernando es un viejo amigo que conocimos en tiempos de la Facultad de Psicología. Su historia es curiosa. Se recibió de psicólogo sobre el final de los '70,  en los tiempos bravos en que la carrera vió su cierre. Nunca quiso ejercer, prefiriendo combinar su actividad de guardavidas con las de vendedor de libros. En los comienzos de los '80, cuando todavía regía la dictadura, decidió irse del país.. Había estudiado piano de chico, aunque no había tocado mucho desde su adolescencia. Recaló en Mallorca, donde empezó tocando con grupos pero gradualmente fue adaptándose al mercado turístico y presentándose solo con sus teclados. Poco a poco fue adquiriendo las habilidades de piano bar y convirtiéndose en un maestro del género. Finalmente se estableció en el mercado de los cruceros de lujo, actividad que continuará un tiempo, aunque pareciera que de a poco quisiera ir regresando a nuestras costas y establecerse en Mar del Plata. Ahora cuenta con un repertorio inmenso...en un número que supera el mil, y que ofrece a sus oyentes a modo de menú para que elijan la canción o el género de su elección. 
La noche se presentaba fría y lluviosa en Tandil, pero poco a poco el bar se fue poblando de público. Arrancó con dos temas de Morton, como gesto de cortesía por nuestra presencia, pero luego se paseó tocando y cantando por donde lo llevó el capricho del público. Pudo satisfacer los pedidos más inverosímiles, y  por lo tanto generaba un clima participativo y festivo, donde algunos bailamos y todos cantaron. O sea la estrategia opuesta a la que empleamos los jazzeros, especialmente los que gustamos de someter a los que nos van a escuchar con nuestras extravagancias experimentales. Todo bien, es una forma necesaria de ejercer el arte....pero después no nos quejemos de que no ganamos un mango. Es una elección, y conlleva la responsabilidad de asumir su costo. Me niego a hacer una defensa romántica de nuestra postura. Al mismo tiempo sepamos valorar el oficio de quien se gana la vida dignamente con la música popular, y que lo hace con destreza e inteligencia. 

domingo, septiembre 21, 2014

Kenny Wheeler RIP

Conservo esta imagen, como si fuera ayer, de una tarde en Londres, hace unos 25 años. Un pub suburbano, un lugar nada especial, con un ciclo organizado por un guitarrista poco talentoso pero obstinado en generar ocasiones para tocar con músicos importantes. Ese día el convocado era Kenny Wheeler. Siendo poco presuntuoso no desestimó la invitación, y de todos modos era en el sector este de la ciudad, no demasiado lejos de donde vivía. Entonces atravesó la primera parte del un set de standards previsibles y remanidos. Que el grupo anfitrión fuera mediocre, no impidió que él pudiera agregar su toque de maestría. Su sonido inconfundible, dulce pero preciso, su construcción melódica siempre aparentemente sencilla pero informada de su rica concepción armónica.Un ataque delicado, y en medio de un valle del solo en que parecía ralentizar su fraseo, un agudo imprevisible y desgarrador. Su despliegue técnico siempre desprovisto de espectacularidad. Si repentinamente alcanzaba un registro casi imposible para el instrumento, sólo lo hacía por una necesidad discursiva, nunca para exhibir destreza.
Y ahí estaba, acodado en la barra, tomando una pinta mientras que alguno de los punteros le daba charla. Y yo sentado en la mesa, sintiendo embarazo y vergüenza por mi deseo de acercarme y hablarle, y no teniendo el coraje de hacerlo. 
Se ha muerto mi ideal de músico. Tenía 84 años....creo que una buena vida. Al menos era respetadísimo por el ambiente musical europeo. Nada dura para siempre...su partida me lo recuerda con un golpe que no deja de tener cierta crueldad. Chau Kenny...gracias. Aún sin conocernos, te he querido.

https://www.youtube.com/watch?v=RBRumrdDil8

https://www.youtube.com/watch?v=F5ZjcLkaTmg

miércoles, septiembre 10, 2014

Tolstoi y el jazz tradicional II

Apenas habría cumplido los 16 años cuando me condujeron a la mesa de un bar porteño a conocer a Guillermo Forn y Puig, el "faraón" de la Guardia Vieja Jazz Band. Ahí recibí la bendición de poder empezar a ensayar con aquella histórica agrupación. Pero había otra figura fantasmática que sobrevolaba la escena de los jazzeros tradicionalistas. Se trataba de Kacho Rodriguez Jurado, el mítico iniciador del movimiento, a quien también me presentaron al poco tiempo, creo que en un bar de Belgrano. Él estaba de visita en Bs. As, ya que se había radicado en Mendoza, donde también había inducido al estilo primigenio a los músicos del Mendoza Hot Jazz Band. Para mi frágil adolescencia era como que me expusiera a la presencia del Papa, o de un gurú sagrado de la India. El próximo encuentro con él fue en 1972, cuando se apareció en Mar del Plata con un remanente de la GVJB y su Omega Brass Band. Ese evento marcó lo que se llegó a llamar la "segunda ola" del movimiento marplatense. 
Kacho se llamaba así, con K, por sus antecedentes de boxeador. Entre sus complejas contradicciones, había practicado ese deporte cuando pertenecía a una familia patricia. Podía combinar expresiones de extrema ternura, con reacciones violentas. Fueron épicas sus disputas con los modernistas que crearon el Bop Club, con quienes podía llegar a las trompadas. Su personalidad tenía una cualidad fascinante, con la que ejercía toda la persuasión que emanaba de su carisma. Así convenció a toda una horda de jóvenes músicos que debían buscar las fuentes del "verdadero" jazz, y repudiar las expresiones decadentes de los vanguardistas. El "falso" jazz se habría impuesto a partir del año 1930, al abandonar sus raíces, la negritud, el espíritu colectivo, la sencillez. Louis Armstrong inicia la degradación de los orígenes al privilegiar a la figura del solista y el virtuosismo individualista. 
Combinaba su profesión de asistente social, con la de su militancia religiosa como pastor evangelista.  Su acción se fundaba en el pensamiento de Leon Tolstoi, con la que alineaba tanto su labor religiosa con su trabajo profesional, y su estética. El jazz debía permanecer sencillo, cerca de los spirituals y los blues en tanto manifestaciones del pueblo, y en particular del pueblo afroamericano oprimido. Esto lo conducía a interesarse en lo que llamaba el "pre-jazz", con un vector que apoyado en el folk negro, apuntaba hacia el África.  Tal como predicaba el escritor ruso, los valores de la música tenían que emanar de la sencillez del pueblo, y expresar ideales cristianos. De ahí que a su regreso a Buenos Aires, creó la Omega Brass Band, banda  que rescataba los spirituals convertidos en música callejera, que podía contagiar entusiasmo por donde apareciera espontáneamente en plazas o paseos. Además combinaba sus presentaciones con el trabajo social, porque el arte, el "verdadero arte" no debía ser "arte al pedo", sino que tenía que servir a un propósito superior.
Recuerdo a Kacho con aprecio, respeto y cariño. Por cierto que le debo agradecimiento. Pero desviarme de su dogmatismo tuvo todo el peso de caer en el pecado. Hoy puedo apreciar su legado, a la vez de entender porque tuve que liberarme de su influencia, como lo tiene que hacer, de algún modo, todo hijo de su padre.